hacemos lo que podemos

hacemos lo que podemos

lunes, 17 de mayo de 2010

sirena de abonizio.


Me hubiera gustado encontrar en algun lado la version de Baglieto para el blog, pero solo di con la del autor Abonizio, que no canta tan lindo, pero escribe hermosimas canciones imposibles de ser olvidadas.
Sirena del río, te busco
andando en la noche, te siento.
Sirena de luna
vos estás antes que todo.
Te pido una cosa, hacé que te vea
antes de que me vaya
antes de que me muera.
Sirena del faro, tu luna
no es la misma luna de los mortales.
Perdí las estrellas, jugando a los dados
y en la mesa del Diablo y ahora no tengo nada.
Sirena del tiempo, tu tiempo
es cosa en el agua, se escapa.
Atále un dorado, un hilo de tanza
a mi corazón, él no sabe nada,
menos de guerra, mi corazón es de playa.
Mi corazón solitario.
Sirena, sirena, mi mamá
dejó su atadura, hace poco.
Guiala en la noche
sílbale bajito, ayúdale.
Es como una niña, le basta el reflejo
para levantar vuelo y allá nos encontramos.
Sirena del río, te busco
andando en la noche, te siento.
Sirena de luna
vos estabas antes de todo
te pido una cosa, hacé que te vea
antes de que me vaya
antes de que me muera.
Mi corazón es de playa
y ahora no veo nada
y allá nos encontraremos
que allá nos encontraremos
que allá nos encontraremos.

3 comentarios:

  1. pero nil, esa foto de la chica tirada en la playa me da un poco de impresión

    ResponderEliminar
  2. Me quedo con:

    Psilocybe mexicana

    Por la ribera de la Boca una noche de verano
    contemplaba las estrellas y la calma infinita
    los barcos parecían dormidos en la orilla
    y más allá el viejo puente inspirábame.

    Cuando de pronto advertí que del impuro río,
    alguien me hacía una señal,
    de movida no entendí y entonces me acerqué
    y no pude comprender lo que mis ojos veían.

    En el agua mugre y el aceite nadaba una sirena
    de largas cabelleras como trigo al viento
    desnuda de pechos y pezones duros
    agitaba su manita como invitándome.

    Mas yo que podía hacer entre tanta confusión
    si bien el agua no me tentó a tirarme de cabeza
    ni tampoco a prefectura intenté avisar
    por temor a perturbar a tan bella criatura.

    Y nos quedamos mirándonos casi casi penetrándonos
    una sirena de aguas claras en mi río turbio sin igual
    que podía estar haciendo, más peor yo sin hacer nada.

    Y de pronto se esfumó con la bruma de la mañana
    cuando el tráfico empezaba de nuevo a alborotar
    y yo que no hacía nada decidí caminar
    y con vino celebrar la santa aparición.

    Y aunque tuviera la ocación, a quién le iba a contar
    seguro me iban a acusar de lisérgico inmaduro
    de una sirena de aguas claras en mi río turbio sin igual
    qué podía estar haciendo más peor yo sin hacer nada.

    Cariños.

    ResponderEliminar
  3. Musidora, a mi me encanta esa foto. Me gustaria darme permiso para emborracharme pelotudamente fumarme flor de churro y caminar en el borde el mar y caerme fundida y dormir mucho, pero mucho. Y no ahogarme por supuesto. Ni que le den alerta a la policia, y que nadie se asustara si no llego puntualmente. Y levantarme a la mañana, sacudirme la arena y ir con resaca, bañarme, meterme en la cama y cuando me levantara, estar curada.

    ResponderEliminar

las palabras son redes que nos ayudan a sostenernos.
no te podes imaginar lo importante que es para mi tu comentario.

algo viejo que merece volver a leerse.

cateterismo

La mañana se desliza entre nescafé y el viaje a la clínica, él manejando con auto mientras el otoño, otro otoño, otro mas, casi rutina y des...