sábado, 12 de enero de 2019

La misteriosa desaparición del Nando Dupuy

(Estoy escribiendo para un taller, me mandaron hacer un policial, bueno, hice esto: espero les guste, que no sea muy forzado)

Todo sería más fácil si la policía hubiera podido acceder a los textos y no solo a los números con los que se comunicó esa semana el Nano. Había llamadas a su casa, (Lorena explicó que habitualmente la llamaba a su madre), a la casa de la ex mujer, a la facultad, a la novia y a otras mujeres que –todas coincidieron- eran amigas de las redes. Los tuits privados y los guasap hubieran demostrado si el Nano se había aprovechado de la buena fe de estas mujeres mayores sedientas de sexo y atención o si era un inocente y la coyuntura, eso, una eventualidad.

Esas vías de investigación algunos años después están agotadas. La hermana, Lorena, dijo – tal vez un poco por no desconsolar a a madre- que no termina de convencerla que Fernando, para ella el mejor hijo y hermano del mundo, hubiera desaparecido de la faz de la tierra hace cuatro años,que lo mínimo es saber qué fue de él, poder llorar sus restos en la tierra.

Puntualmente cada aniversario la familia pone avisos fúnebres en la Nación, en La Voz de Mar del Plata, hacen difusión para que los periodistas locales aborden la desaparición de Fernando como un caso no resuelto que no debería jamás archivarse, y se encargan de que las redes, de las que era asiduo, no pasen el asunto por alto.

Siempre se sacan los trapos sucios al sol ¿acaso hay alguien que no los tenga? Mirada con aumento todas las vidas son abyectas o en todo caso la alternativa es que sean medianas y aburridas. El Nano no era aburrido, era un dandy de esta época, un cuarentón con una moto grande, un pelo todavía vigoroso y el bronceado permanente del tipo que vive cerca del mar y se le nota.


Lorena ha contado,el tema fue público, que la novia de su hermano tuvo que hacer un gran esfuerzo, y una gran operación de negación, para lidiar con la evidencia de que Fernando mantenía cierto tipo de relación erótica y simultánea con otras mujeres y que salio del atolladero argumentando que su desaparición tendría que ver con la ira de alguna despechada, pero esa linea argumentativa no llevó la investigación a ningún lado: estas mujeres (todas le habían girado plata a su cbu) se mantuvieron rigurosamente en una mismo tónica y añadieron el detalle para el expediente de que tenía problemas económicos y que los préstamos fueron hechos con la rigurosa promesa de ser devueltos en un plazo estimado. La familia y la novia ignoraban estas dificultades económicas de Fernando, que vivia sin aprietes. .Como un club de mujeres despechadas, de acuerdo, todas tratando de salir lo mejor paradas que pudieran, perdida como estaba la posibilidad de recuperar el dinero.


Malintencionados que hablaron de cocaína y de juego, pero sin aportar pruebas, y solo quedó el eco de estos comentarios. Su amigo de la facultad, Diego Sporto le aseguró a Lorena que su hermano no andaba en cosas raras.También figura en el expediente, pero no generó el avance en ningún sentido.

Diego lo conocía bien. Inclusive algunas veces se quedaba a dormir en lo de Fernando porque vivía en Miramar y muchas noches se le hacía tarde en Mar del Plata y por alguna cerveza de más que no ayudaría a atravesar la ruta. Fernando –que era muy generoso- lo invitaba a quedarse en el departamento. No se sabe muy bien que tenían en común porque Diego Sporto, además de ser un gran arquitecto y un docente dedicado, era muy gay. Creo que no está bien decir que era “muy” pero era tan delicado y femenino que nadie se llamaría a engaño.Pertenecían a dos mundos muy distintos, aparentemente. Lorena creía que solo tenían en común el participar de la misma cátedra, de alguna manera, el mismo negocio, enseñar Arquitectura, y tomar algún trabajo de cuando en cuando.


Diego se ocupó muchísimo y lo lloró como nadie a excepción de su familia: Fue el que se comunicó con la madre cuando Fernando no fue a trabajar a la facultad, sin aviso y fue el que las acompañó para hacer la denuncia a la comisaría. Y también el que se quedó tranquilizando a la mamá cuando encontraron la primera pista, es decir la ropa de Fernando acomodada en los acantilados como si se hubiera suicidado, a raíz de la respuesta que la difusión mediática de la desaparición generó. Una estudiante había encontrado la mochila y los documentos ; Pero el cuerpo nunca lo encontraron, Ni entonces, ni las semanas posteriores. Y el mar es de devolver lo que se le ofrece. Desde entonces Diego se hizo amigo de la familia y va a tomar el té de tanto en tanto con estas mujeres en duelo.Por ahí de una manera exagerada.


La familia y Diego le comentaron al fiscal que Fernando no tenía el carácter para tirarse de un acantilado, la hipótesis del suicidio no les cerraba y mucho menos con esas características.Hubiera optado para algo menos dramático, unas pastillas. Meterse en el mar como Alfonsina nunca, y tirarse desde un acantilado menos. Cuando en la fiscalía preguntaron por que, ellos tuvieron el reparo de no decir la verdad: Fernando era muy engreido, la idea de sacar un cadáver blanquecino, inflado o destrozado por las rocas y ser fotografiado no hubiera sido una opción. Vagamente hablaron de repulsión a las alturas, o temor al mar.

Si hacemos casos de los rumores, Nando agarro un toco de plata, se hizo documentos falsos y se fue a algún lugar como Ibiza donde empezar de nuevo. A media voz se decía que era un inescrupuloso. Si hasta hubo comentarios sin cara visible de que se vio a un tipo parecido, con evidente voz argentina, en una disco española, en la ruta del bacalao, a orillas de la playa, con claros modos de gerente.

Lorena odia esos comentarios pero no los discute. Cada vez que riega el jardín de la casa de Alem, hace una oración por su hermano,que será siempre el hijo preferido de la mamá. Un hijo que no le sacaba plata a las mujeres, que no tomaba cocaína, que solo muerto podría faltar al trabajo sin avisar, un poco Garufa, como el tango, pero excelente persona, imposible de ser relacionado con el submundo gay de Mar del Plata, con el juego clandestino o la merca., Los cientos de tuits recibidos eran elogiosos. Por eso azuza a la policía a que siga buscando y cada vez que el mar manda despojos se ocupa de enterarse por si acaso es el cuerpo de su hermano. También hay un dinero puesto en las solicitadas, en los homenajes fúnebres, en la marchas por la justicia donde siempre está presente, como la hermana de Cabezas, siguiendo ese modelo doliente.

Lorena se sienta en el jardín, con su madre, a la tarde, a veces lloran un poco ambas, a veces le muestra cómo ha crecido ese ficus que plantó hace cuatro años, abonado por el cuerpo del desgraciado del Nando, que al final sirvió para algo.







viernes, 11 de enero de 2019

el metodo Marie Kondo aplicado a mi vida.

La mañana es puro sol y viento fresco
bella como una niña que crece
Trato de conectarme con lo bueno
y me parece que lo logro, por un rato.
Ignoro, entonces, este desasosiego,
este desaire que me hago
y trato, en vano, de hacer lazo
con las cosas que veo esta mañana,
un árbol que bailotea rumba en sus hojas
la gente que va al trabajo
el sol que puso todo hermoso el enero.

¿A quien engaño?
Seguro a los otros, pero no a mi.
La frustración es un eructo agrio
que me sube por la garganta
Intento todo, hasta poner en la pc
la Oración del Remanso, que tan bien me hace.

Finjo que todo resulta
tal vez así funcione.
Me voy a  poner a acomodar las cosas del ¿bahiu? del comedor
para ver si acomodando objetos
-vana pretensión-
se acomoda mi vida.



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miércoles, 9 de enero de 2019

mi muelita, mi sangre

se sabe que las mujeres no tenemos tabú con la sangre.
Nacemos .-como todos los mortales-enchastrados con la sangre materna.
Pero eso sigue. Nos hacen agujeros en las orejas y una pequeña sangre mancha la aguja. Luego la sangre de los raspones, que aprendemos a chupar y vemos que tiene un gusto a hierro y a dulce, un olor inconfundible Y pocos años despues esa sangre manchará nuestros calzones y tendremos que aprender a "gestionar" nuestra higiene.  Porque el problema persistirá un mes y otro y otro y otro.
Incluso se dice que te sale sangre cuando tenes sexo por primera vez. No me consta, pero ese es el temor, desangrarse.
Pero antes de que esa sangre desaparezca de nuestras vida  pariremos -si así esta escrito- con dolor y con sangre a los hijos
Mas alla de la sangre de la cocina, limpiar sesos, cortar higado todas cosas que de automaticas no dan horror sino que se hacen como rutina. Es mas, nuestras abuelas mataban gallinas, y las ponian cuello abajo para que se desangraran y no hacian de ello épica

hoy me sacaron una muela: Se movia demasiado. Y me pusieron una gasa, que se ensangrentó enseguida. , y luego otra y otra. Cuando escupí en la bacha del dentista, donde salia agua todo el tiempo, una sangrita rosa se atraveso en el chorro de agua.
Estuve pensando en sangre. Y en la sangre de mi vida.
me parece que hay algo asqueroso en este post, sepan perdonar.
bueno, le jugaré al numero correspondiente, que no se cual es. Estoy aturdida por el dolor  y por la perdida de una muela. Me siento como si me hubieran cortado una falange, chiquita y poco util, casi invisible, como por ej un pedacito de dedo anular del pie izquierdo ¿quien lo notará?
Nadie.

Recien averigué. El 18 es la sangre.



viernes, 4 de enero de 2019

tus amigos no te olvidan.

Mario era empecinadamente kirchnerista de Cristina, sobre todo.  Gustaba mucho de Bettie Page y de Marilyn, siempre ponía fotos de ellas. Tenia como fetiche los cuadernos rayados viejos. A mi me regaló unos Monitor, parece que los encontró en una libreria que cerraba. Escribía en cuadernos y no como yo, que escribo siempre en la pc. El fue uno de mis primeros lectores, decía que yo era buena, entonces, cuando saque (autoedité) mi primer libro le mandé uno envuelto en papel barrilete amarillo (todavía el amarillo no estaba ligado al gobierno este de mierda, solo era muy brillante).
El se murió hace casi un año y cumplía años mañana el 5 de enero. 57 años cumpliría y ya no.
Yo no lo conocí , es decir, nunca tomamos un café o simplemente nos estrechamos las manos pero hizo la tapa de mi primer libro y cuando nació mi nieta me llamó desde la casa para felicitarme en su nombre y en el de su esposa de entonces. Me contó muchas cosas.
No se debía haber muerto. Como la pelotuda esa antivacunas que murió en estos dias (de cosas que se prevenian con vacunas) se lo llevó un cancer sin darle la oportunidad a las medicaciones corrientes.
Hay un chiste que dice que había una mujer meando en una tumba y alguien la increpó "eh, que hace", la mujer contestó "era mi marido, cada uno le llora por donde le duele"
Entonces no es raro que yo a Mario le recuerde por donde me duele, su ausencia en las palabras, en los mails y basicamente en el blog.

Entonces le hago este "postrer" homenaje colgando algo de su proyecto cultural (que el tomaba muy en serio, incluso no trabajaba  en otra cosa, creyéndose muy un actor de la cultura). Los nietos nunca le preguntarán lo que dice mas abajo porque yo conozco la existencia de uno solo (puede haber mas), Salvador. Me dijeron que tiene su sonrisa.
Bueno Mario,no creo en el mas allá, pero si existiera, sabes que tus amigos no te olvidan
mario rivas 2


ésto es un punto


ésto es una línea
__________________________

pueden ser parte de un mensaje telegráfico
o un planeta y la estela de un meteorito
puede ser el lugar al que has llegado
y el camino que vendrá

o pueden ser
simplemente
un punto y una línea

todo depende de.

(¡Ah, viejo Berkeley!
Tantos años negándote dialécticamente
Para que a la final)

Mis nietos seguramente me dirán: “Abuelo, contános cómo
Eran los tiempos en que se prohibía fumar marihuana”.

Juro que lo escuché en la peatonal:

-el problema es que ahora nadie polemiza sobre nada.
-tenés razón.

Hay frases que son exactas.
Yo nunca digo a quiénes les pertenece
Porque eso crea corazas.
Por ejemplo ésta:
“Hay cosas que no son ni sí ni no.
son sí y no”.

si la dijo Hitler, ¿es buena?
Si la dijo Lenin, ¿es mala?

No quisiera ser repetitivo, amigos y vecinos, pero tengo que decirlo una vez màs:

El mundo
Es una
Bola
Grande

ANDE O NO ANDE

ensayando escrituras alternativas.

Me quedé muy fascinada con una cuenta de twitter que se llama literatura berreta. Ahi se da cuenta de los lugares comunes a los que acudimos quienes escriben: Detectarlos es una cosa (yo lo hago, alguna vez fueron recursos legítimos, como las enumeraciones de Borges) y no usarlos es otra cosa.
La cuestión es que le escribí al responsable -era una chica, y seguramente es una chique- y armamos un taller.
Creo que mucho no me leyó  pero se dio cuenta que caigo en el recurso de la literatura del yo, de contar cosas que mis yoes han hecho o eventualmente podrían hacer,como dejar que un niño se ahogue sin hacer nada. Es joda, ninguno de mis yoes haría eso, ni los mas canallas.
Me instó a hacer un cuento de hadas, con lenguaje neutro. Cada día lo mejoro o lo empeoro, trabajo en él como una mujer en su jardín: Rápidamente le pedí a uno de uds que lo lea y no me dijo nada, simplemente me señaló un error freudiano en los nombres: una de las hadas malas primero tenia un nombre y luego el de mi madre. No creo que le haya gustado porque ese asunto no fue mencionado.
La verdad es que lo leí veinte veces y perdí perspectiva. Tómenlo como un ejercicio, que traté de hacer con cierto celo.
y si quieren digan algo de él. A mi me sirve todo
¿saben que cuando mi autocorrector lee freudiano quiere sustituirlo por euclidiano? Faltaba mas.

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Hadas en la Marinera

En el centro de La Marinera hay una fuente, graciosa y enorme. Tiene una gigantesca Atalanta sosteniendo una concha en una mano, mientras que en la otra remeda en piedra una maqueta de la expedición de los Argonautas.

Arriba de la concha, juguetean entre sí tres criaturas con alas y cola de pescado.  Ellas están como acostadas en la cavidad de mármol, y si uno se acercara con una lupa, con cualquier instrumento de precisión que nos permitiera visualizar en primer plano cada una de las caras, se vería que están llorando. Eso no tiene explicación conocida. Podemos suponer que se mandaron una muy mala y que un ser maligno las confinó a la piedra, pero eso supone que los pecados acarrean castigos  terribles y no podríamos afirmarlo con total precisión. De cosas que tengan que ver con griegos se puede esperar cualquier cosa, porque ese Olimpo solía ser muy caprichoso.

No se sabe a ciencia cierta si el nombre que les dan los pobladores de La Marinera a las sirenas aladas es verdadero porque no existen registros escrito que puedan rectificar o ratificarlos.La que está totalmente desnuda y con el vello púbico largo y enrulado, mezclado en su vulva de pescado es llamada Hilda,La que tiene el pelo corto y revuelto, Norma y la que toma por la mano a las otras dos, Susana.

Es considerado de mala práctica ponerle a las niñas estos nombres. Abundan las registradas como Casandra, Hipatia o Artemisa, pero ninguna Hilda, ninguna Norma y ninguna Susana. Parece que  hace como tres generaciones atrás, a las nuevas madres, a fuer de querer ser originales, se les ocurrió utilizar los nombres de las sirenas y eso trajo consecuencias funestas. Ninguna niña sobrevivió, sucumbiendo todas a la escarlatina, los accidentes domésticos o simplemente el ahogo en el mar. Hubo una profusión de varones, lo que tuvo impacto quince años después con el aumento de la intención de viajar extramuros, con el aliciente de buscar doncellas.,

Es habitual que los párvulos de La Marinera se metan en la enorme fuente donde está parada Atalanta y retocen cada vez que la temperatura sube a mas de venticinco grados.No tema el lector que los niños se electrocuten, porque aún no ha llegado el gran invento del fluído eléctrico a esta población. Tres lunas en burro toma llegar a un pequeño pueblo, y otras cinco lunas de marcha  por una ruta de tierra y piedras sueltas nos llevarían a la ciudad capital. La empresa se ve dificultada porque hay que cruzar bosques cerrados, precipicios y páramos sin agua para ir de un lado al otro.  Algunos hacen este trayecto, una vez en la vida, a la manera de una peregrinación y traen novedades como el fonógrafo o las estampillas con héroes o los cuadernos rayados, pero podríamos decir que La Marinera básicamente ha quedado dejada de la mano de Dios y del Estado y se va arreglando como puede.

No llegan siquiera los emisarios del presidente, ni las noticias de las revoluciones, sino cuando el poder ya está en manos de otro, y sus ciento noventa y cuatro habitantes no generan interés en los cobradores de impuestos que recorren el país buscando engrosar las arcas de los funcionarios,cuando cada año, tratan de aumentarse la dieta, tal como escuchan que hacen los de todos los países llamados civilizados. El rédito no condice con el esfuerzo, entonces los funcionarios no mandan a nadie.

En un poblado sin iglesia, ni Estado,   estas tres criaturas con aleta caudal, y alas son las encargadas de cuidar de que La Marinera no sucumba al pecado que hicieran que Sodoma y Gomorra desaparecieran de la faz de la tierra y sirvieran de escarnio por los siglos de los siglos.

Cuentan las personas viejas, los curanderos y las mujeres que ayudan en las pariciones que las sirenas hadas (de eso se trata, de sirenas hadas) velan por la honra de cada uno de los pueblerinos. No dejan que las mujeres tengan hijos frutos de infidelidades con los vendedores que traen productos estacionales al mercado, ni que se den el gusto los viejos que corretean detrás de las vírgenes para birlarles su virtud y chuparles las energías, a falta de otra potencia sexual que valga la pena.

 Muchos, a lo largo de la historia de La Marinera han tratado de ir en contra de estos preceptos morales básicos pero ha sido en vano. Los coitos extramaritales no generan embarazos escandalosos y los viejos suelen caer en desgracia cada vez que han intentado usurpar la virtud de las niñas. Por ejemplo se rompen las piernas en pozos que surgen sorpresivamente en los caminos, pozos sin fondo, o se mueren por diabetes o reciben  la visita inesperada de sus biznietos en cada ocasión que el pecado estaba a punto de concretarse.

Es importante que entienda el lector que,no obstante,  La Marinera no es una comunidad más virtuosa que cualquier otra. Hay cada tanto crímenes horrendos generados por las pasiones que despierta la codicia, envidias que ponen las caras verdosas y arrugadas,  y jóvenes que piensan en emigrar a cada primavera y que desisten por las complicaciones del viaje y por el pecado de Pereza.La cobardía, la impiedad, incluso la gula y la soberbia están a la orden del día.

Las personas que afirman que las sirenas hadas regulan la moral son vistas como atrasadas, mitómanas o simplemente con gente de  pensamiento simple, son criticados por ilusos.. Pero son muchos los que haciéndose  los desentendidos merodean la fuente a la hora del crepúsculo, tratando de tirar papelitos con pedidos o promesas en la concha donde ellas moran, mientras el pueblo enciende las farolas de las puertas de las casas, y se sacan a la vereda abanicos hechos de caña de bambú y encajes, con los que varones y mujeres se espantan los calores, intercambiando chimentos y consejos.A esa hora todos se ponen las mejores ropas, y se miran los abanicos con ridicula competencia. El que tiene mas alamares o mas incrustaciones es el mas comentado, pero a veces hay abanicos hechos con papel plegado que dan un viento que los pesados quisieran tener.

Cuando se apaga la última farola -todas alimentadas por esperma de ballena, lo que hace que su luz deje a las estrellas en vergüenza y a la vez exige  de los lugareños que se cuide el recurso, porque que conseguir esperma de ballena no es coser y cantar- algo pasa.

Algo mágico: reverbera la luna en el agua de la fuente, la sacude (es cosa científica que la luna regula las mareas, pero no así el agua de las fuentes) y el agua empieza a salpicar la mano de la Atalanta y sube más aún. Sube tanto que si alguien  observara no podría sino suponer un prodigio. El agua de la fuente termina cobijandose en la concha donde están las sirenas hadas. Y esto las vuelve del mármol a la vida.  Y se dice que se deslizan por el mojado lecho de la fuente, como por un caminito,  hasta salir de ella e ir volando y hacer sus prodigios, que son muchos más de los que este relato puede enumerar. Por ej. consiguen que las ballenas eyaculen, con artes de madamas,  para que el pueblo siempre esté iluminado a horas dignas. Y también que no falte el romero en las laderas y que los jóvenes no se vayan, para que La Marinera no se despueble  al ritmo de otras comunidades dejadas de la mano de dios, como aquellas donde hubo ferrocarriles que no corren ya, donde solo quedan tres tristes viejos jugando al tute y alguna mujer discapacitada.

 Antes de la primer luz, antes de que se vayan todas las estrellas, vuelven las hadas a la fuente y se aposentan en ella, fingiendo que todo sigue igual. Y aquí no ha pasado, salvo que las infieles menstruan y los viejos se miran el pene con tristeza a la madrugada.  Claramente ellas no buscan fama. En cuanto a  los papelitos que le tiran, la magia de su naturaleza hace que sepan los deseos y los secretos de cada uno.No necesitan su lectura La omnisapiencia es su marca,como la de todo ser sobrenatural que se precie, a excepción de los calamares gigantes que son muy fáciles de engañar.

El pueblo está hecho de construcciones bajas Linda a un lado con la salida al camino antes mencionado, y al sur y al norte con enormes macizos de piedra infranqueables y de nieves eternas, en la base de cuyas laderas crece el romero.  Al oeste está el mar, y cuando uno intenta buscar un límite del otro lado, un horizonte, no hay nada sino la línea levemente curva que da cuenta de la soledad más absoluta. Es aterrador.

Nadie nunca llegó a La Marinera por el mar. Los botes que salen son de pesca y vuelven en el día. Los  jóvenes alocados que no han conseguido establecerse en un oficio decente como zapateros, tenderos o albañiles, jóvenes que generalmente aprendieron a tocar el acordeón a piano, y que sueñan con lugares donde no hay mar y muchachas que no conocen, tratan de huir por el oeste, donde en otros lugares el océano se llama Pacífico
En cada generación desde hace doscientos años los jóvenes alocados han construido botes cuyo fin no es la pesca de anchoas doradas y pejerreyes del color de la plata coloidal o azulejos tornasolados hermosos pero de carne muy sosa para escapar del tedio.

En estos asuntos también en esto intervienen las sirenas hadas. O los dejan ir hasta que vuelven solos agobiados por no encontrar otra cosa más que más mar y sol y soledad , y ni siquiera una margen o una isla. después de días y días de navegación. Los que vuelven aprenden un oficio rápidamente, se casan aunque sea con la mas fea o insulsa, pero se instalan en la adultez sin cuestionar ya nada. Otros simplemente desaparecen y  terminan recordándolos solo sus tías y novias abandonadas, que tratan de duelarlos vistiéndose de negro o armando altares con velitas y flores amarillas,  y que, por consejo de los sanadores de almas,  para tramitar el olvido, enjuagan sus pañuelos llenos de lágrimas en la fuente del centro del pueblo y después, cuando el prodigio está hecho,resulta que  nadie los recuerda fehacientemente y se empiezan a confundir sus nombres y sus cara y hasta el viaje parece un cuento. .

Todo parece que está a punto de cambiar. Estamos en un punto de inflexión en la vida de los ciudadanos de La Marinera, tanto es así que uno de los viejos se animó a pedir la mano de una quinceañera a sus padres en el último festejo del pueblo.
Los padres de la niña no contestaron y pospusieron la decisión ya que, de aceptarla, se irían de los bajos inundables donde se anegan los dormitorios en cada lluvia, hacia la parte de la ciudad donde viven los ricos, aquella desde donde el mar es paisaje y no peligro.  Pero temen la ira de Hilda, Norma o Susana.

Hay registros de nuevos pájaros que vienen del este, lo cual es raro porque tienen que atravesar un desierto donde no hay agua. No se explica..Un vendedor de trastos de cocina que ha llegado del este,  cuenta que ciertos japoneses (señores de color  amarillo con ojos al revés) dicen que La Marinera está asentada sobre una mina de cadmio.
Nadie sabe para qué sirve el cadmio ,y además nadie lo vio nunca, no se conocen sus propiedades organolépticas. Algunos creen que el cadmio es el romero.
Los japoneses  sostendrían económicamente la empresa de sustracción del cadmio de las entrañas de las montañas que rodean La marinera. De ahí en más nada será como era.

Si esto fuera verdad se multiplicaría el número de habitantes, las niñas inocentes se contratarían en los nacientes lupanares y habría lugares abiertos veinticuatro horas por día donde vender bocadillos y sidra y condones (los viajeros son muy lascivos, dicen las historias), para no hablar de hoteles de estadías cortas y peluquerías donde los visitantes puedan arreglarse la barba a la manera caribeña. Florecerían academias de baile y panaderías. Los jóvenes no tendrían porque aventurarse por la mar y todos los acordeones a piano del lugar serían desempolvados para improvisar juergas y alegrías en riñas de gallo o carreras de galgos o de los perros del lugar que se parecen más a hirsutas comadrejas que a galgos, en realidad.

Una señal inequívoca de que todo está en peligro es la barriga creciente, en forma de luna llena,  de la hija del sastre. Ella se ha casado con un mozo que solía despinar atunes y venderlos en la playa. Sus horarios matrimoniales están regidos por las mareas. Entre marea y marea la hija del sastre acostumbraba recibir la visita de un montañés que bajaba al mercado a vender arroces y a sacarle sonrisas de la peor manera. Dicen los que saben,  que el mozo atunero tuvo paperas de chico y es estéril. Y esa panza de la hija del sastre no está hinchada por gases. Las viejas se asombran y hay consenso de que las sirenas hadas solo pudieron dejar pasar este asunto por estar concentradas en cosas de más trascendencia para La Marinera.

¿Pero si las hadas no hacen lo que están destinadas a hacer, y se ocupan en otras cosas que será del destino de los mortales? Habría que apelar a una instancia superior, no se sabe si la Atalante que ha sobrevivido a la excursión de los Argonautas en busca del Vellocino de Oro es algo mas que una bloque de mármol. . ¿O a quien?, un Neptuno, una deidad femenina que venga a poner orden porque así ya no se puede vivir. Que nos queda, dicen las viejas,¿ que el mundo gire para el otro lado, que el tiempo se vaya para atrás?

El pueblo se ha dividido en dos: unos quieren que vengan los señores de los ojos puestos al revés a sacar todo el romero de las montañas, otros tiran papelitos a las conchas pidiendo que nada cambie. Lo llaman la grieta.

Hilda, Norma y Susana siguen jugando el juego de los seres eternos, descuidadas del destino de los mortales.

jueves, 3 de enero de 2019

mujeres que escriben para mujeres y dan en el clavo.

Una antigua lectora de mi otro blog leyó en la presentación de mi libro
La sigo en el facebook, Es profesora de literatura en secundaria, muy comprometida con su trabajo. Se llama Andrea.
Andreika, mejor dicho

Colgó este poema que va como la flecha directo a su destino. Es de Sharon Olds.


MÁS VIEJA
Cuanto más vieja me pongo, más me siento
casi hermosa- no mi cara, una cara común,
puritana, sino mi cuerpo. Y tendré
cincuenta, pronto, mi cuerpo
se marchita, huesudo, y me gusta su
rugosidad plateada, la piel que se afina,
la superficie de un lago rizada por el viento, un espectro
arrugado, un pliegue de humo. Sin embargo
cuando miro hacia abajo puedo ver, a veces,
cosas que, si las viera una mujer joven, la harían
gritar como en una película de terror,
quedo convertida en bruja en un instante—si me inclino
lo suficiente, puedo ver la piel fina
de mi estómago frunciéndose
y colgando en pequeños picos, como yeso fresco.
Y sin embargo puedo imaginarme a los ochenta, hecha
enteramente, por fuera, de eso,
y haciendo el amor con la misma dignidad
animal, el túnel todavía igual
al interior de una bráctea color frambuesa.
De pronto me veo joven a mí misma
al lado de esa octogenaria, me veo
como su hija, mi carne suelta y drapeada
muestra los ángulos largos de estos extraños
huesos como las manijas de utensilios de cocina hechos en el cielo.
Cuando era más joven, me veía a mí misma,
a veces, como el tosco dibujo de una hembra—
los pechos, el destello de las caderas de los años 40—
pero este grisáceo ser abollado es confortable como
una vieja prenda favorita, es casi
amable, ahora, para mí. Por supuesto, es
el amor de él el que estoy viendo, el trabajo de su pulgar
sobre este centavo de la suerte —cinco veces
cinco años en su bolsillo. Quizás
aún si me muriera, él no me vería fea.
A veces, ahora, bailo
como humo chato sobre una chimenea.
A veces, ahora, creo que vivo
en el lugar donde se hace la bebida solemne, salvaje
de acabar, no estoy todo el día acabando,
pero vivo todo el día en el lugar donde eso se hace.
SHARON OLDS en "La materia de este mundo", Gog & Magog, 2015.
(traducción: Inés Garland e Ignacio Di Tullio)

algo viejo que merece volver a leerse.

cateterismo