SOLO SOY CRITICABLE EN EL MARCO DE LA IDEA QUE YO TENGO DE MI MISMO
(Ricardo Piglia)

S I R E N A S
A H O G A D A S
E N V O D K A


viernes, 24 de febrero de 2017

ñoñerias de los 60


mi viejo conocía a un borrachín del barrio, padre de unos tipos que cuando fueron grandes tambien fueron borrachines de bares ínfimos de barrio, incluso dueños de un tugurio. Esos bares  que merecen la palabra antro.
El tipo ese era acomodador del cine Monumental y le daba entradas gratis en la época mala de mi familia.Era bueno conmigo: lo recuerdo con cariño, el viejo Videla.
Tomábamos el 18 a la vuelta, en Córdoba y Talcahuano, los cuatro. Tal vez comíamos empanadas en la Roma de Lavalle o un sundae en el Kon Tiki que quedaba en la vereda de enfrente, cruzando Esmeralda para el lado de Pellegrini.
Fui muchísimo al cine con mis viejos en la infancia. Dos o tres veces por mes. En la época mala, gratis, y después en la buena , con cena en restaurant: el de las papas fritas, el Sancho,que estaba en Suipacha o el Quijote que estaba en Pellegrini.  estoy hablando de los años 60 y principios del 70..
Y nosotros íbamos al cine y el señor este nos daba chocolate bombones laponia helado gratarola.  El Monumental era un cine posta, enorme, siempre lleno.

https://elnosoyloquedeberia.wordpress.com/2010/01/27/usted-sabia-senor-que-cuando-los-cines-mueren-les-ponen-lapidas/

Ahí vi cuando todavía no me sonaba los mocos esta película de Palito Ortega, la del video de esta entrada. .
Cuando fui adolescente, ya no iba al cine con mis viejos, ya estaba de novia y otras eran las salidas Tenia toda la pared de mi dormitorio (mi pieza estuve tentada a escribir) con posters pegados:
Spinetta, Nebbia, Jagger, CCR, que se yo, algo de Woodstock.; Yo misma había recortado letras que decian NO A PALITO, abominaba de mi infancia.

Esta película es el colmo de la ñoñeria, el prejuicio y la mala fe. El Inadi tendría que incinerar las copias.

Hoy transpiro partes de mi cuerpo que generalmente no transpiran y me acuerdo de esta canción.
La mente hace cosas asombrosas, sépalo.

miércoles, 22 de febrero de 2017

zep Pasiones del 73.-

Me dio risa releer este post. Alguien lo miró y me figuraba en las estadísticas. Es del 2010 ¿con que o quien me estaría peleando sin nombrarlo?


Sirenas bebiendo vodka, recostadas en la baranda mirandoe el futuro: zep Pasiones del 73.-: La logica de cada generacion que sobreviene a otra es creer que se ha descubierto la polvora. Asi se hace la historia, por un lado se constr...

martes, 21 de febrero de 2017

Con él aprendimos a contar en serio.

Leí esta semblanza de Juan Forn sobre Horacio Quiroga, y volví a mi teoría de que los que van a suicidarse escriben bien. Son muchos, son legión. Vengo de una estirpe de sucidas (mis dos padrinos, de diferente familia, mi abuela materna) y no lo seré.
De Quiroga siempre el repeluz de El Almohadón de Plumas, la pierna hinchada por el veneno de la vívora en A la deriva, el terror de los nenes idiotas de La gallina degollada. Lei a Quiroga de chica, nunca olvide ese terror en idioma argentino.
Pero el mejor relato de Quiroga no es un relato, es su vida.
Por otro lado, y tal como escribe Juan Forn, con él, aprendimos a contar en serio

Imagen relacionada
 Por Juan Forn (pagina 12/contratapa - hoy

Horacio Quiroga adoraba a Martínez Estrada como a un hermano menor y le regaló una hectárea de su propia tierra en Misiones, para tentarlo de que fuera su vecino. La desmontó él mismo a machete limpio, le mandó por correo el título de propiedad y los planos de la casita de madera que podía construirle con sus manos. Hasta los muebles le ofrecía hacer (y eran famosamente cómodos los muebles que hacía Quiroga, con ayuda del mensú devenido carpintero Jacinto Escalera). Martínez Estrada tenía un trabajo de cuarta en el Correo Central y detestaba el ambiente literario de Buenos Aires, pero no se decidía a partir a Misiones, así que Quiroga apeló a un último recurso para convencer a su melómano amigo: le mandó un violín hecho en madera de timbó. “Era tan chato de pecho y espalda como el propio Quiroga, tenía un clavijero prehistórico, las efes labradas torpemente a gubia y emitía un sonido de gato en celo, mitad hipnótico y mitad horripilante.” Martínez Estrada entendió con el corazón estremecido que así sería la vida como vecino de Quiroga en Misiones, pero se libró de escribir esa carta cruel porque su amigo apareció por Buenos Aires.
Venía a hacerse ver por los médicos una molestia que no lo abandonaba. Era un cáncer terminal, pero no se animaban a decírselo. Lo tenían de residente en el Hospital de Clínicas con permiso ambulatorio, mientras le hacían creer que lo sometían a estudios y lo preparaban para una operación. Un día vagando por el sótano del hospital encontró un paciente llamado Batistessa. Lo tenían ahí escondido por su aspecto físico, causado por una neurofibromatosis conocida como elefantiasis. Quiroga exigió que Batistessa fuera sacado del sótano y trasladado a su habitación, y en las horas muertas le contaba historias de la selva. Un día Batistessa oyó hablar a los médicos y fue a decirle a Quiroga que la operación proyectada era una simple y dolorosa postergación de la muerte. Quiroga avisó que salía a caminar, fue a una ferretería a comprar cianuro, regresó al hospital, mezcló el polvo en un vaso con whisky y se lo tomó. “Se mató como una sirvienta”, dijo Lugones, que un año después se suicidaría de igual forma en el Tigre. “No se vive en la selva impunemente”, escribió Alfonsina Storni en un poema que le dedicó antes de suicidarse ella también, en los acantilados de Mar del Plata.
Ni Lugones, que había sido su maestro y protector, ni Alfonsina, que había sido su amante, acompañaron las cenizas del difunto al Uruguay. Borges, en cambio, que había dicho que Quiroga era “una superstición uruguaya, que escribía mal lo que Kipling escribió bien”, sí fue de la comitiva. Eran fechas de Carnaval y contó que el corso se interrumpía al paso del cortejo y que los niños pedían tocar la urna de madera de algarrobo en donde el escultor ruso Stepan Erzia había tallado la cara del difunto. A veces los opuestos coinciden: a Arlt le pasó algo parecido con Quiroga; él también lo había escarnecido; en una aguafuerte sobre la fundación de la SADE, creada para defender los derechos de los escritores, escribió: “La idea debe ser de Quiroga, hombre que gasta barba sefaradí y una catadura de falsificador de moneda que espanta”. Pero cuenta Onetti que, el día en que murió Quiroga, Arlt estaba sentado al fondo de una larga mesa, ignorando con fiereza los comentarios sobre el muerto, hasta que llegó su amigo Kostia y contó que tres días antes se había cruzado con Quiroga por la calle. Iba vestido como un clochard, la barba le devoraba más de la mitad de la cara, venía siguiendo desde el Parque Japonés a la última mujer que siguió por la calle, una beldad que cortaba la respiración. Era la famosa viuda de Gómez Carrillo, que por entonces noviaba con Saint-Exupéry. Kostia se lo estaba diciendo cuando el francés salió del Hotel Plaza al encuentro de su dama y la abrazó. Quiroga, contemplando la escena, murmuró: “Me hubiera gustado ser aviador”, y se fue, envuelto en su sobretodo con el pijama abajo en pleno enero, rumbo a su cama en el Hospital de Clínicas. Desde el fondo de la mesa, detrás del humo de su cigarrillo, se oyó la voz de Arlt: “He cambiado mi opinión de Quiroga”. No podía ser de otra manera. Quiroga había dicho: “Soy el primer infectado por Dostoievski en América del Sur”. Arlt fue el siguiente.
Como Arlt, Quiroga carecía de lo que algunos llaman tacto, otros hipocresía y otros relaciones públicas. A los veinte años partió de Montevideo a París vestido como un dandy, en camarote propio. Volvió tres meses después, en tercera clase, con los pantalones raídos y las solapas levantadas para que no se viera que no tenía cuello en la camisa. “¿Por qué escriben como españoles si son argentinos?”, le dijo en la cara a Larreta cuando llegó a Buenos Aires. “No soporto los gauchos de Carnaval”, le dijo a Lugones. Escandalizó a Manuel Gálvez con su Historia de un amor turbio, basada en su relación con Ana María Cires, la muchacha que se llevó a vivir a Misiones y le dio dos hijos y después se suicidó de manera atroz. A esos hijos los crió en el amor a la selva, dejándolos dormir solos arriba de un árbol o sentarse durante horas al borde de un precipicio, para horror de su madre. Cuando ella murió, volvió con esos hijos a Buenos Aires, vivió primero en un sótano de la calle Canning y después en un caserón en Vicente López, donde tenía un coatí llamado Tutankamón, un búho llamado Pitágoras y el yacaré Cleopatra, además de una enorme canoa aerodinámica que calafateaba infinitamente y que no parecía una embarcación, sino una criatura de las aguas.
Lo acusaban de escribir para asustar a la gente, de traer la selva a la ciudad, de arrimar la barbarie a la civilización. Cuando publicó su famoso decálogo del perfecto cuentista, Nalé Roxlo dijo que parecía el manual del maestro ciruela escrito por el Viejo Vizcacha. “Es un anarcoindividualista que se conforma con su propia libertad. No le importa que todos los hombres sean libres”, dijo Alvaro Yunque cuando lo invitó a la URSS y Quiroga le contestó que prefería volverse a la selva. Y eso hizo, con una segunda esposa treinta años más joven que él, que prefirió abandonarlo antes de enloquecer. Tampoco en la selva lo entendían: se burlaban del hermoso laberinto de bambúes que había hecho para su segunda esposa, con un jardín de orquídeas en el medio. Las cuadrillas que pasaban y lo veían deslomándose al sol le gritaban: “¿No tiene personal, patrón? ¡No le robe trabajo a los peones!”.
Supo adorar por igual a Tolstoi y a Dostoievski, a Jack London y a Thoreau, a Maupassant y a Baudelaire (“ebanistas capaces de sacar de un solo golpe de garlopa trece rizos de viruta”). Hablaba como si siempre tuviera fiebre y padeció frío hasta en la selva misionera. En la última carta a sus hijos les dijo: “Busco lo que casi nunca se encuentra. Soy capaz de romper un corazón por ver lo que tiene adentro, a trueque de matarme yo mismo sobre los restos de ese corazón”. Martínez Estrada escribió después de su muerte: “Con él aprendimos a contar en serio”, y si miramos la literatura argentina desde acá, no hay manera de no estar de acuerdo.

domingo, 19 de febrero de 2017

noticia de último momento.

¿a quien si no a ustedes, voy a contar que me van a publicar un cuento?
En una revista virtual, de esas cool, bastante leída, cultural y postmoderna; POLVO.
logo
Es aquel viejo cuento que -según les había narrado- me habían rechazado en un suplemento erótico de un diario de tirada nacional por ser políticamente incorrecto.
Vamos, que no soy el marques de Sade, como pornógrafa un cuento no hace una serie,,,pero el "ni una menismo" (con ideales a los que adhiero, fui a la marcha, el día de lluvia aquel de octubre pasado) hace que cualquier relato tenga que  ser medido con el femininómetro, no por una adhesión legítima a las reivindicaciones de género, sino por una impostación pour la gallerie, para no espantar a las bienpensantes.
¿Que es un cuento falocéntrico ? Pues sí.
¿que reivindica el acoso como forma de seducción? ¡Oh, los personajes hacen cosas raras, con las que no estoy de acuerdo.¡ Si hasta he tenido personajes asesinos!. Bien me hubiera gustado escribir a ese asesino que Mariana Enriquez se inventó en Pablito clavó un clavito.!
Una cosa son las practicas sociales y otra cosa es la ficción ¿estamos de acuerdo,Don Perogrullo?
Yo adhiero a algunas reivindicaciones de género,pero no soy la protagonista de mi cuento erótico, como no soy la Sigounery Webber de mi cuento apocalíptico, ni la mina que ve adentrarse en el río a una niñita, sabiendo que se ahoga sin hacer nada para impedirlo.
 Mis personajes no tienen ni mi ideología ni mis prejuicios, ni mi ética. No los juzgo, son así.

 Pero, sabemos que  Mme. Bovary soy yo, como dijo Flaubert cuando le preguntaron quien era la señora de su novela.


 No vivas dando tantas explicaciones; tus amigos no las necesitan, tus enemigos no las creen y los estúpidos no las entienden.:

La cuestión es que mi cuento va a estar en las próximas semanas en POLVO y estoy contenta como un chico con chiche nuevo.Ya les linkearé cuando así sea.

post san valentin

Le han dado una gran importancia a San Valentin, será que todos queremos ser cortejados.

Leyendo post de la semana pasada me preguntaba que necesitaba yo (o que necesitaria de ser una mujer que necesitara o necesitase ser cortejada y tuviera edad y estado civil  para ello)  y asocié  con esta canción de la que extraje unos fragmentos para el blog. Es de  Zambayoni (psicologo y conurbano como esta servidora) que me permito no linkear, y que habla de todo lo que no necesitamos en San Valentin. Es un recorte fragmentario y caprichoso, solo ecotomizado para demostrar mi punto.

Hoy no me puse los zapatos italianos
Ni guarde un champagne helado en el congelador
No reserve un par de entradas al teatro
Ni me hice el cool barato con manjares del Japón

Hoy no cargué con Jazz Fussion las compacteras
Ni leí nada de Kundera para comentar con vos
Hoy no saque una de Tim Burton ni estudié la toco y canto
Ni alcance a ducharme con el apuro

Hoy no te traje ni una flor ni un chocolate
Ni promesas en un yate ni te hice una canción
Hoy no me puse mi perfume de parranda
Ni compre forros que hablen ni alquilé un consolador

Hoy no me acuerdo ni una historia del pasado
Para contarte animado como cualquier anfitrión
Y no me queda ni un pulgar de marihuana
Para que te rías de nada y te sientas mal mejor

Hoy no escondí la camarita en los adornos
Ni me puse el bóxer porno que compre en Constitución
Hoy no cambie las lamparitas y quedó medio sin guita
mi montaje sexy de iluminación.

Entonces ¿que necesitamos? afecto, macho,necesitamos afecto. 

¿por qué siempre termino escuchando a Miguel gritar ?

seré quejosa pero ser ver las cosas buenas de la vida.
No llego a hedonista, pero si a disfrutadora

¿entonces, por que siempre termino escuchando a Miguel gritar?

sábado, 18 de febrero de 2017

en el dia del cumpleaños de Osvaldo Bayer

"Lo que ustedes llaman aciertos son errores, los que reconocen como errores son crímenes y lo que omiten son calamidades". Rodolfo Walsh.

jueves, 16 de febrero de 2017

Locutorio

Él me lo dijo medio en broma: si estas yendo a un locutorio, vos también sos rara.
Sabía del asunto, él había administrado uno, en épocas donde no alcanzaba con tener celular para conectarse a internet y podemos pensar que  conocía la condición humana .

Aquellos lugares vienen en mi recuerdo siempre con olor a cigarrillo, mugrientos y sórdidos.
Pienso en  uno de la calle Italia, casi Laprida, en Lomas de Zamora, con moquette incendiable, kiosko adelante y largo, con  arquitectura de pasillo central de cine o de iglesia, maquinas a los dos laterales, que apestaba con olor a tabaco mezclado con desodorante de ambiente y agua de cocinar panchos trasnochados  . Estaba abierto las 24 hs. y me le imagino un turno noche de terror.
Yo iba de mañana y casi siempre con otras psicólogas, a hacer cosas de trabajo. Era difícil encontrar pc disponibles en otro lado. Bah, si trabajas en lo público, sigue siendo dificil encontrar otra pc disponible si a la tuya le pasó algo,pero carezco de voluntad como para hacer trabajos en locutorios:pasó la vida y  ya no tengo fé.

Mi experiencia extrema  aconteció en uno de la estación Lanus, propiamente "la estación", se debe haber fundido y en ese local venden  pan fargo casi vencido a mitad de precio.
Tenia formato de cajita de tes exóticos: una cuadricula donde en cada cuadrado había una maquina y un ser humano, en un primer piso donde no estaba el empleado, solo 16 maquinas alineadas en forma de 4 filas/cuatro columnas.separada por biombos que te llegaban hasta la mitad de la cabeza, razón por la cual solo podías ver (adelante y atrás y a tus costados) si la maquina estaba ocupada , pero no así al ocupante. Para ver controlar el lugar había cámaras de seguridad que se miraban  en la pequeña planta baja (que tenia salida al anden y a la plaza Belgrano).
Mientras estoy en mis cosas, el cuadrado de al lado es coaptado por mucha policía, dos o tres canas que se llevan a un tipo del forro de las bolas, en un operativo ruidoso y breve que me espanta y me hace cerrar mi hotmail de entonces e irme con premura.
 Cuando le pregunto al empleado que había pasado, el pobre diablo en cuestion estaba haciendose sexo justiciero por él mismo en este espacio compartido. Al lado mio, separado por un breve biombo Y yo tan pancha en mis cosas: Se ve que era asqueroso pero a la vez silencioso y quieto.  Por supuesto también habia niños jugando los juegos que se jugaban entonces entre las dieciséis maquinas de tan abyecto lugar. Hicieron bien, la policia. Las asquerosidades se hacen en privado.

Recuerdo incluso algún locutorio de la época que ademas de tener la larga fila de maquinas una al lado de otra, ofrecian casillas privadas ¿como no imaginar gente mirando porno alli? que sería tan secreto si no ?a quien le podias estar escribiendo cartas que necesitaran estar encerrado? a la Embajada rusa?
Imagino una practica habitual mirar porno en el locutorio para los hombres solitarios. Habitual y no por eso menos triste. Mas triste que levantarse una puta barata en constitución. Como un tango,una tarde de domingo .Asi de triste.

Atisbar las pc ajenas cuando uno iba saliendo, una pequeña practica voyeur... Gente sonriendo o tal vez riendose al ver fotos de amigos, chistes, o vaya a saber que cosa. Jovenes mirando sus estrellas preferidas de cualquier firmamento (motos, cine, música, super heroes) Pelotudos grandes jugando juegos de rol, Personas chateando con desconocidos esperando el amor o casi. Viejas luchando con el encendido de la pc. Toda una corte de los milagros. Pordioseros de la virtualidad, abuelos de la nada.


Yo no tenía blog entonces,recien  había descubierto el mail y me mandaba cartas con compañeros que estaban planificando una  reunion egresados despues  de 30 años de dejar la secundaria. He ahi la proto sirena en vodka, porque es el tiempo en que empecé a escribir "algo". La sirena en vodka es hija de esas cartas de locutorio. Descubrí allí que amaba escribir cartas y contar historias, de eso a tener un blog, nada.

que hay en los locutorios?
Personas que ni saben reconocer las letras en el teclado tratando de enviar curriculums, viejas que quieren comunicarse con parientes lejanos, paginas que solo admiten reclamos en formato virtual, los empleados de locutorios, como aquellos que le escribian los mensajes a los iletrados ¿cuantos secretos se enterarán? Nosotros, los que hacemos de la internet el libro mas consultado, los que no somos "nativos virtuales" pero lo parecemos, los que no escribimos cuentos ni poemas si no es sentados frente a esta maquina (yo pudiendolo haber hecho elegí no comprarme una pequeña net book sino un verdadero cpu con un tamaño familiar, solo por gusto, y tengo en el salvapantallas un dibujo de jardín de infante y cuando veo mis fotos, las puedo ver enormes como una traición) nosotros somos hijos del locutorio.
tal vez somos un poco siniestros a nuestra manera. El locutorio es una especie de confesionario sin cura, un lugar secreto e indigno, comercial y pecaminoso, donde se va a ver cosas que de las cuales no se puede aplazar la espera ¿como no ser alguien raro allí?.
Resultado de imagen para locutorio en lomasLe dije al dueño del locutorio que me escriba un relato para el sirenas. Solo dudó de cual abominación abordar. Yo sonreí.

Pd: espero en los comentarios relatos de locutorios, queridos lectores. Resultado de imagen para locutorio estacion palomarResultado de imagen para locutorio

sábado, 11 de febrero de 2017

fotos.

Llovia tanto. No había luz. No tenía carga en el celular.
Me puse a leer en el patio un viejo libro de Soriano, que cuenta de Marlowe,  de Laurel y Hardy, y de viejos actores de Hollywood, de un tiempo donde el gordo Soriano era joven y no se había cagado muriendo.
Triste Solitario y Final, como yo en casa sola y sin luz, en el patio , en patas leyendo y sacando fotos de la nada,Triste, solitaria y final. Bah, tan triste no. 









viernes, 10 de febrero de 2017

jueves, 9 de febrero de 2017

condoname ésta.

El presidente argentino le condonó una deuda al viejo padre millonario, por una deuda con el Estado por el Correo Argentino. Como el padre es viejo, seguramente se beneficiará hereditariamente.

La condonación, remisión o quita es el acto jurídico por el cual una persona, que es acreedora de otra, decide renunciar a su derecho liberando del pago a la persona deudora.

Es una vergüenza por la suma recontramillonaria de la deuda y por obsceno de los participantes del acto jurídico.

Muchos chistes a partir de "condon y donación" en el sentido de que, querido amigo, a los argentinos nos siguen culeando. Parece que cada uno de nosotros, cada uno de los argentinos le perdonamos 1700 pesos a Franco Macri.

La corrupción es tan grande que solo pienso que la Argentina va en picada, hacia un lugar impensado, aunque sabíamos que nada bueno iba a venir desde la derecha reaccionaria para el pueblo.

Necesitamos un héroe colectivo, o un desgano tal que ya no nos interese nada, que sigamos con nuestras pequeñas rutinas, nuestros disquitos, nuestros bloguitos de mierda,mientras cada dia una familia se queda sin el pan en la mesa.

no puedo hacer nada revolucionario y lo lamento mucho.Subirme a la luna y ponerle un gatillo para que esto cambie de una buena vez, diria  Gonzalez Tuñon.  O como cantaban los Ramones: quiero estar sedada

Prefiero colgar una canción bellisima. Una de la lucha por la vida. The boxer. Enorme canción. Supongo que como un boxeador, seguimos tratando de conservar la dignidad, aun cuando nos robaron la bolsa, en un combate arreglado.






miércoles, 8 de febrero de 2017

5 años sin Spinetta.



Vidamí

Vidamí,
al fin soy feliz,
Vidamí,
abrázame en la distancia,
contigo así lejos,
estoy en éxtasis,
ahora sí...
ahora sí...
Corre con tu vida,
sobre un libro corre y corre,
ya lejos de la trampa,
es esperanza,
y alguien que se asusta,
y se desangra por amor...
dice que la felicidad inquieta es...
excepto al morir...
El búho ve,
el búho ve por mí,
Vidamí, oh !
apúrate,
apúrate a no volver,
Vidamí, oh !
El búho ve,
el búho ve por mí,
Es un vuelo limpio,
entre túneles de luz,
que se entremecen con la noche,
y alguien oye la nada,
y sus oídos inventan,
y solo enfrentan,
la sentencia: la de su corazón.

domingo, 5 de febrero de 2017

me mataron tan mal.



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CRIMENES IMPERFECTOS


Después de la medianoche
cautos automóviles
circulan aminorando o acelerando
en ritmo tarado
y sus pasajeros solo piensan
en exorcizar el terror
que se les impone
con formato de villeros enfierrados

Lo negro amaga fintas de boxeador enloquecido
a quienes han salido
para imprudentes pizzas de sábado
arriesgando la bolsa y la vida
y abren sus garajes
como si, inevitablemente,  les estuvieran
por dar la biaba.

La noche les apura el paso
en lugares 
que solo nos asustan
a los de mas de veinte.

Ellos, los pendejos,
no tienen miedo
Son, por ahora, inmortales


Y yo resisto a mi manera 
en el insomnio
y desde adentro de la casa
miro en el pozo negro del cielo
y flotan unas estrellas pescado
Me baña la eternidad 
cuando salgo al patio. 

Envejecer no fue
un crimen perfecto
me quedan vestigios
de algo puro, que los años perfeccionaron
en vez de arruinar.

Agarro, tomo empuje
y me sumerjo
La noche es
una garrapiñada de estrellas


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viernes, 3 de febrero de 2017

la cita.

Ráfagas de calor, de humedad, de tufo de personas que no pueden dejar de transpirar, de mostrar su malestar, atravesadas por el verano como por una daga ponzoñosa, y yo llego al bar. Me invade un frió benéfico, como si ahi estuviera a salvo. Pienso en mi casa en las afueras, en que podría estar en la pileta con los chicos y me pregunto por que me empeño en estas cosas, que me complican la vida.  Después me pienso como un excéntrico y me gusta verme así.
Miro tratando de ver, entre las que están solas, a mi presa, a mi cita.
No se que pedir, la moza me trae la carta y no quiero ponerme mis lentes de ver,porque la foto que le mandé es sin lentes y temo que en una mirada panorámica no me distinga y se vaya. Todo es idiotamente caro. Pido algo sin gas y sin alcohol: una limonada con menta y jengibre.
Entra una con lentes oscuros, no parece la de la foto pero podría. Atras,medio torpemente entra ella. Tiene puesto, tal como me dijo, un solero de verano sin espalda. Hago gestos con la mano, para que repare en mi.
Se presenta,como si viniera a una cita de trabajo. Con su nombre y apellido, segura de que yo soy yo. No soy el que le dije que era, pero este que soy es el que cree que la está esperando
Le pregunto que va a tomar cuando viene el mozo con la limonada. Ella dice que compartirá el jugo conmigo. Me apuro a decirle que no es jugo y hace con la mano un gesto ambiguo, no se si quiere decir que no importa o que es lo mismo.
Ella empieza a hablar del tráfico, de la puntualidad de ambos, de lo lindo que es encontrarse conmigo. No se de donde saca que es lindo: Lindo es un adjetivo poco afortunado: ella es mi presa.
No lo sabe porque soy un cazador furtivo.
Habla cosas sin sentido, que a nadie le pueden importar, cosas del trabajo, de la compañera nueva, de la remota posibilidad de un ascenso pero prefiero que hable ella, así no me tengo que preocupar en ser consistente, con lo que le escribi en el Tinder. Igual soy muy inteligente y si  bien adapté .-como siempre- el rollo a las expectativas de la señorita, no creo que hubiera algo donde traicionarme.
Le cuento que mi departamento está a una estación de subte. Ella dice que hace calor para andar en subte que ahi se está bien. Al rato insisto en que en mi casa hay aire acondicionado. No lo hay y tampoco es, en rigor,mi casa. Es el departamento de un ambiente que me alquilé cuando nos mudamos al barrio cerrado, para cuando se hace tarde en la capital, pero despues no va a importar, una vez allí, lo del aire acondicionado va a ser olvidado inmediatamente.
Ella se pone un poco nerviosa, me dice que recién nos estamos conociendo. Solo mi mano izquierda tamborilleando da cuenta de que estoy perdiendo la paciencia.
Le suena el celular. Le pido que lo apague, que está conmigo.Lo digo coqueteando, para que no se fastidie.  Pero hace otra vez ese gesto ambiguo (parece que es una marca) y susurra: es una amiga... Escucho atentamente lo que dice: carece de sentido. Dice "hay tormenta, y salí sin paraguas, estaría bien que me vinieras a buscar". Lo dice en voz baja, como para que yo no escuche, mirando para otro costado. Cuando me mira, ahora, vuelve a sonreir,pero algo ha cambiado.
Mientras me doy cuenta que todo puede fracasar sino logro que ella se encuentre con el encantador hombre que vino a buscar, mira nerviosamente. Le pido : mirame a mi,mientras yo la miro con interes como si fuera un insecto maravilloso.
Dos segundos despues, de otra mesa, se para la mujer de los lentes oscuros que entró antes que ella, se dirige a nuestra mesa y la agarra del brazo y dice" nos vamos".Me invade una rabia loca, me da ganas de darle un par de golpes a ambas, no se dan cuenta que me hicieron perder el tiempo: Me contengo pero le doy un golpe a la mesa e intento agarrale la cartera para que no se vaya
Me paro y la gente empieza a mirar. No me gustan las escenas. Y ella me tira de la cartera, Y se abre y en suelo quedan un paquete de pañuelos y unas monedas. No las agarra. Me quedo parado y llamo a la moza, que me mira como si yo hubiera hecho algo malo. Al mismo tiempo miro por la ventana y las veo a ambas muy serias, sin hablar, que se suben a un taxi. No hice nada malo, nadie me puede decir nada. La escena es equivoca.
Cuando llego a casa, prendo la pc, pongo la otra cuenta y mis hijos vienen y me piden que juegue con ellos un jueguito nuevo que le trajo mi suegra. Mi mujer me pregunta que pasó con la reunión que tenia hoy en el trabajo despues de hora. La cancelaron digo, mientras la abrazo y pienso que al mejor cazador se le puede escapar la presa. Ella me mira con cariño, le prometo llevarla a cenar. Mi mujer se pone contenta y me dice aahhh, es mi dia de suerte.
Antes de apagar la pc la busco en el sitio donde nos hablabamos y  veo que me bloqueo. No sabe que como dice mi mujer "hoy fue su día de suerte".
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http://tn.com.ar/policiales/allanan-el-departamento-del-anestesista_770293

jueves, 2 de febrero de 2017

te espere mil horas

Resultado de imagen para estrella fugaz rojaEn el circo vos ya sos una estrella

Una estrella roja que todo se lo imagina

Si te preguntan, vos no me conocías


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un sueño (verdaderamente soñado) y su interpretación.

mi madre me pedía que llamara porque esta pareja (con la que quería tener trato social) no conocía a nuestra familia, y formalmente (en la lógica del sueño) si yo hablaba con ellos, iban a ver que eramos una familia a la que era adecuado y promisorio visitar. Yo -que en la realidad soy bastante fóbica al teléfono- evitaba hacerlo pero le decía que había hablado unas pocas palabras con el padre de familia.

Faltaban pocas horas para esa cena que se iba a hacer en la primera casa (1 de dos) en la que viví cuando me casé  (solo viví en tres casas en toda mi vida, dos en el mismo domicilio, distinto departamento, últimamente me da ganas de mudarme pero es imposible, estoy encadenada a un destino sin mudanzas). Me empieza a agarrar miedo de que la pareja invitada  no venga y mi vieja quede esperando.

Ella (no se por que) decide hacer el evento en mi comedor. No va a tener tiempo de dejarlo impecable,pienso en el sueño, como está acostumbrada, porque mi casa está "limpia por arriba, nomas". Habría que pasarle blem a los muebles, encerar el parquet (esa casa tenía parquet), incluso limpiar los vidrios de la puerta que daba al patio (no hay ventanas)

Mi vieja junta la carne que compro o compré. La carne esta extendida en un alfeizar y ella la acumula una sobre otra en una fuente, hasta hacer una pila grande como si fueran 6 repasadores doblados en la fuente. Pero no limpia el alfeizar, que debe haber quedado sucio de la sangre de la carne. Puede haber moscas

Llamo (tardíamente) al hombre de la pareja que tiene que venir a cenar. No estaba previsto que nosotros (yo y mi marido) compartiéramos la cena, nos quedaríamos comiendo como siempre en la cocina,solo mi padre, mi madre y esta pareja, participarian de la cena formal. No puedo continuar con el relato, no se me logré comunicar, no se si la cena se hizo, tal vez me desperté.

Mi sueño se nutre de los restos diurnos de  la  serie inglesa que estoy mirando, ahora que me puse Netflix,  ubicada en el inicio del siglo XX, Dowton  Abbey, donde todo es formalidad, riqueza y sirvientes, que desplegaban su fuerza de trabajo para la vanalidad de reuniones, en un castillo que da cuenta de un poder de los que solo podemos intuir viviendo en este lado del mundo. Todo tiene que ver con limpiar la plata, acomodar las sillas, hacer reverencias  y servir a gente que no trabaja, a gente cuyo principal valor es haber nacido en cuna de oro. Resultado de imagen para downton abbey

Acaso soy una sirvienta que no cumplió con su rol, y pone en peligro esa reunión.
Acaso ahi esta el sentido del sueño, Acaso el sueño cumple con el deseo de arruinar las expectativas de mi madre. Uds. sabrán que para el inconsciente NO EXISTE EL TIEMPO, entonces lo desubicado temporalmente de esta realización de deseo, no es significativa, para nada.
Mi sueño, para este autoanálisis esta asociado al nombre de mi otro blog. No ser lo que debería, no ser lo que se espera de mi, pero en este caso, no como deficit, sino como realización de deseo inconsciente.

miércoles, 1 de febrero de 2017

Los que estaban

Cerveza roja, Julian, cerveza negra, Daniel, dos fernet con coca, Leo y jugos y limonadas las damas.
Pilones de papas fritas con cheddar, pilón de pollo frito con salsas que fueron desaprovechadas. Poca luz, En las paredes cuadros y frases -seguramente hermosas-que no me detuve a leer.
Verónica que siempre es generosa conmigo, me regaló el libro que se ganó en el sorteo, y me compró un libro de una mina grande -¿casi como yo?- que tenía el pelo rosa y una dificultad evidente en la movilidad: Me lo compró (y era de Eloísa Cartonera, con sus tapas hechas a mano en cartón reciclado) porque ame su lectura. Marina Cavalletti /(yo tambien tengo un apellido francamente italiano, con una ele doble en el medio, que alude a la alegria) Me acerque a decirselo, que habia amado sus poemas, ella hubiera merecido mi apellido y yo tal vez, su nombre marino.

Veronica, que hizo un chiste donde unía su profesión de contadora, su apellido de documento contable y su lugar de residencia, La Plata, es una fina poeta, ademas de una generosa amiga. Escribe cosas como estas:
No quiero que te guste todo de mí/ Sólo lo indispensable/ Sólo lo que te conduzca hasta mi cuerpo/ Carretera/ Ese trastorno”.

Además yo misma me gané un libro en el sorteo. Todavía no lo miré : es como una sorpresa de lectura
El Leo me trajo un par en prestamos, un Soriano que le pedí y El corazón de las Tinieblas, de Conrad. que va de lleno a mi amor por la literatura norteamericana. También me trajo Tokio Blues y no le dije por cortesía, eso que siempre digo "Murakami esta sobrevalorado": La gente ama Tokio Blues y yo le tengo inquina. 

Tengo el pelo de un color raro. Muy oscuro (casi negro) y con mechas totalmente violetas.Me lo hice yo misma echando kilos de color fantasia en mi poco pelo.  Creo que me queda bien aunque dicen que lo negro te hace tener rasgos mas fuertes, te envejece.  Y lo violeta no te deja pasar desapercibida. Acaso no quiero pasar desapercibida, acaso ya  no me importa que me envejezca,
Tenia un vestido bastante hermoso, como una larga camiseta de algodón, anaranjada, (es mi vestido matambre de pollo)  Es una versión "sirena en vodka" extrema. Bordea el ridiculo y la actitud rock. (por llamarla de alguna manera) Parezco una heladera naranja con él y sin embargo me gusta. 

Previendo la luz escasa, lleve el kindle, que me costó poner en valor (?) .Mucho tiempo que no lo usaba pero estuvo bueno no tener que pelearme con el papel y la presbicia. Los pendejos leían de sus teléfonos celulares. Me daba un poco de risa. Pendejos, esa peste. Había un chico/chica que en otro evento me emociono con unos poemas de la penuria y el orgullo trans y gente rara. Acaso yo tambien lo soy. Un recién editado al que le hubiera dado patadas en el culo para que leyera mas fuerte, con mas actitud, para no malograr sus lindos versos. Un treintañero que me hizo reír con una poesía que giraba alrededor de la pileta familiar, el útero de la madre y la gracia de lo infame-familiar.  Y mucho amor, y sobre todo esa constante que es la angustia de la vacuidad de sentido de la vida que se sutura escribiendo, haciendo el amor, escuchando música. cogiendo, tomando, o las cosas que hacemos los monitos marchadores entre el vagido inicial y la muerte. También una chica venezolana que no conocía el invierno y que hizo una version propia del Ojalá de Silvio Rodriguez. Daniel me codeaba diciendo "epa, el nivel de despecho que puede tener una mujer". Si, Daniel, no sabes... yo si se. Una mujer despechada hace palidecer a los dioses del Olimpo, ellos pueden aprender de nuestro despecho... 


Podria haber leído los versos mas escandalosos del evento, mas que los de la rusa que leía con un desparpajo divino, y un acento ruso, que no se porque me hizo acordar a como hablaba Luca Prodan, el efecto "traduzco lo que pienso y pongo las palabras, levemente, mal"
 La rusa era muy graciosa pero los versos que no leí eran mas escandalosos. Es que estaba mi hijo y es de mal gusto. No hacía falta.Sin embargo leí un poema que tenía una palabra tabú. Estuvo muy bien hacerlo y el poema fue el que mas le gustó de los dos porque escondía mi amor a mi familia. El lo captó claramente. 

Mucha gente -generosos todos, esos calores, un martes, un enero- para escuchar a nosotros, vanos lectores de poesías

A los que estaban,mi agradecimiento infinito: Daniel, Leo, Julian, Veronica. Por no haber tenido vergüenza de mi. 

Las cosas que leí: 
Cada pulgada de amor http://sirenasahogadasenvodka.blogspot.com.ar/2017/01/cada-pulgada-de-amor.html y el freudiano  que sin mencionarla habla de la angustia "instinto o pulsion".

Last by no least: agradecimiento a Peces de Ciudad, la editorial que me dio cobijo para que mis poemas fueran mas allá de los espacios virtuales, poniendo carne al poema. Mi carne, mi voz. ahi, aullando en la tierra. 

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algo viejo que merece volver a leerse.

cateterismo

La mañana se desliza entre nescafé y el viaje a la clínica, él manejando con auto mientras el otoño, otro otoño, otro mas, casi rutina y des...