viernes, 3 de febrero de 2017

la cita.

Ráfagas de calor, de humedad, de tufo de personas que no pueden dejar de transpirar, de mostrar su malestar, atravesadas por el verano como por una daga ponzoñosa, y yo llego al bar. Me invade un frió benéfico, como si ahi estuviera a salvo. Pienso en mi casa en las afueras, en que podría estar en la pileta con los chicos y me pregunto por que me empeño en estas cosas, que me complican la vida.  Después me pienso como un excéntrico y me gusta verme así.
Miro tratando de ver, entre las que están solas, a mi presa, a mi cita.
No se que pedir, la moza me trae la carta y no quiero ponerme mis lentes de ver,porque la foto que le mandé es sin lentes y temo que en una mirada panorámica no me distinga y se vaya. Todo es idiotamente caro. Pido algo sin gas y sin alcohol: una limonada con menta y jengibre.
Entra una con lentes oscuros, no parece la de la foto pero podría. Atras,medio torpemente entra ella. Tiene puesto, tal como me dijo, un solero de verano sin espalda. Hago gestos con la mano, para que repare en mi.
Se presenta,como si viniera a una cita de trabajo. Con su nombre y apellido, segura de que yo soy yo. No soy el que le dije que era, pero este que soy es el que cree que la está esperando
Le pregunto que va a tomar cuando viene el mozo con la limonada. Ella dice que compartirá el jugo conmigo. Me apuro a decirle que no es jugo y hace con la mano un gesto ambiguo, no se si quiere decir que no importa o que es lo mismo.
Ella empieza a hablar del tráfico, de la puntualidad de ambos, de lo lindo que es encontrarse conmigo. No se de donde saca que es lindo: Lindo es un adjetivo poco afortunado: ella es mi presa.
No lo sabe porque soy un cazador furtivo.
Habla cosas sin sentido, que a nadie le pueden importar, cosas del trabajo, de la compañera nueva, de la remota posibilidad de un ascenso pero prefiero que hable ella, así no me tengo que preocupar en ser consistente, con lo que le escribi en el Tinder. Igual soy muy inteligente y si  bien adapté .-como siempre- el rollo a las expectativas de la señorita, no creo que hubiera algo donde traicionarme.
Le cuento que mi departamento está a una estación de subte. Ella dice que hace calor para andar en subte que ahi se está bien. Al rato insisto en que en mi casa hay aire acondicionado. No lo hay y tampoco es, en rigor,mi casa. Es el departamento de un ambiente que me alquilé cuando nos mudamos al barrio cerrado, para cuando se hace tarde en la capital, pero despues no va a importar, una vez allí, lo del aire acondicionado va a ser olvidado inmediatamente.
Ella se pone un poco nerviosa, me dice que recién nos estamos conociendo. Solo mi mano izquierda tamborilleando da cuenta de que estoy perdiendo la paciencia.
Le suena el celular. Le pido que lo apague, que está conmigo.Lo digo coqueteando, para que no se fastidie.  Pero hace otra vez ese gesto ambiguo (parece que es una marca) y susurra: es una amiga... Escucho atentamente lo que dice: carece de sentido. Dice "hay tormenta, y salí sin paraguas, estaría bien que me vinieras a buscar". Lo dice en voz baja, como para que yo no escuche, mirando para otro costado. Cuando me mira, ahora, vuelve a sonreir,pero algo ha cambiado.
Mientras me doy cuenta que todo puede fracasar sino logro que ella se encuentre con el encantador hombre que vino a buscar, mira nerviosamente. Le pido : mirame a mi,mientras yo la miro con interes como si fuera un insecto maravilloso.
Dos segundos despues, de otra mesa, se para la mujer de los lentes oscuros que entró antes que ella, se dirige a nuestra mesa y la agarra del brazo y dice" nos vamos".Me invade una rabia loca, me da ganas de darle un par de golpes a ambas, no se dan cuenta que me hicieron perder el tiempo: Me contengo pero le doy un golpe a la mesa e intento agarrale la cartera para que no se vaya
Me paro y la gente empieza a mirar. No me gustan las escenas. Y ella me tira de la cartera, Y se abre y en suelo quedan un paquete de pañuelos y unas monedas. No las agarra. Me quedo parado y llamo a la moza, que me mira como si yo hubiera hecho algo malo. Al mismo tiempo miro por la ventana y las veo a ambas muy serias, sin hablar, que se suben a un taxi. No hice nada malo, nadie me puede decir nada. La escena es equivoca.
Cuando llego a casa, prendo la pc, pongo la otra cuenta y mis hijos vienen y me piden que juegue con ellos un jueguito nuevo que le trajo mi suegra. Mi mujer me pregunta que pasó con la reunión que tenia hoy en el trabajo despues de hora. La cancelaron digo, mientras la abrazo y pienso que al mejor cazador se le puede escapar la presa. Ella me mira con cariño, le prometo llevarla a cenar. Mi mujer se pone contenta y me dice aahhh, es mi dia de suerte.
Antes de apagar la pc la busco en el sitio donde nos hablabamos y  veo que me bloqueo. No sabe que como dice mi mujer "hoy fue su día de suerte".
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http://tn.com.ar/policiales/allanan-el-departamento-del-anestesista_770293

9 comentarios:

  1. este cuento se tendria que llamar "hay mucho hijo de puta suelto" pero no quería spoilear el final. Sale de mi preocupación por el asunto del anestesista que casi mató a una chica. Los policiales son increibles, siempre la realidad supera a la ficción y yo no podría haber escrito jamas a un hijo de puta como el que la realidad nos muestra.Tambien el cuento es un intento de narrar algo en presente, a través de las acciones, sin referirme demasiado a lo que los personajes cuentan. No es mi mejor cuento, pero espero desembarazarme del efecto siniestro con un final bastante feliz, donde la chica no sale lastimada.

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  2. Ah, el anestesista, que porqueria de hombre.
    Un pobre imitador de las viudanegras.

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  3. entre ud. y yo, Alejandro, me da cosa las caperucitas rojas que creen que el lobo esta saraceando cuando dice que se las va a comer. Y el lobo va, y se las come.

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  4. Qué difícil ponerse en la mente de un personaje así, sin que sea la hiperbole de lo siniestro. Porque lo son pero también son personas. No lo digo para humanizarlos sino como una realidad: son personas. Pero diferentes. Qué difícil todo, y qué valiente tu cuento.

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  5. de verdad te pareció valiente? Quise no juzgar al personaje sino contarlo a través de acciones.
    Estamos rodeados de psicopatas que se muestran como buenos vecinos, Eso me aterra.

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  6. Una mujer que se salvó porque su preferencia era otra mujer. Eso la salvó. Me gusta ese giro argumental. Esa mención es un efecto secundario del taller de historieta.
    Aparte de la maldad, me parece peligrosa la estupidez. Y combinadas pueden ser algo aun peor.
    Tu cuento es bueno.
    Saludos.

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  7. Ser psicopata parece ser algo común. Aunque algunos no llegan a asesinos. Basta con no tener empatía.

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  8. yo creo que su preferencia no era otra mujer....que eran amigas y habian quedado en una contraseña (la frase de la tormenta) por si algo salia mal la otra la vendria a rescatar.
    Me gusta mucho Demiurgo lo que decis de la empatia. En mi tw. la frase de perfil (hay dos) es "la empatia no se negocia". Por que soy terriblemente empatica, aunque puedo ser acida y decir cosas que al otro lo ponen incomodo: Se, por empatía, incluso, cuando digo algo que puede ser incomodo: Puedo ser acida pero no soy inocente. Ser psicopata es peor que ser loco, o idiota. La crueldad es el peor de los pecados. La maldad cuando se mezcla con la inteligencia es peor que cuando se mezcla con la estupidez. ¿viste que vos, Demiurgo (no se porque carajo) asocias todo con los superheroes? ¿hay algo peor que un psicopata inteligente en un superheroe? ¿acaso no dicen que batman por ej. es un psicopata "bueno"??? Los psicopatas que se mantengan alejados de este blog, aun los buenos, es el ruego de las sirenas, de todas ellas.

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    Respuestas
    1. Pensé en eso que salió en las noticias, en ese personaje que se tomó el trabajo de estudiar, para tener una profesión, el de destacarse en esa profesión. Y luego arruinarlo por voluntad propia. Y no veo mal el de seducir mujeres atractivas, pero también lo arruinó por sus propias decisiones. Me parece una forma de estupidez.

      Eso se dice de Batman, que se quedará sin leer tu blog. Y tal vez el Green Arrow de la serie Arriw.

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las palabras son redes que nos ayudan a sostenernos.
no te podes imaginar lo importante que es para mi tu comentario.

algo viejo que merece volver a leerse.

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