domingo, 21 de enero de 2018

regalos de infancia.

Para adornar los regalos
nomelovides de tela
color rosa pastel o celeste cielo
que compre en la tiendita
para que adornen el cuello
del vestido camisero
de mi madre

Nomeolvides con abrojos
en  tallos de verdad
cruzadas entre si
haciendo un ramillete
prendidas donde el corazón late

o colonias muy baratas
o pañuelos en caja
doblados en formas artísticas,
o un perfume con forma de chinito
con la tapa como cabeza.

Una vez superé mis propias marcas
y fui a una  perfumería Ivonne,
compré una caja de obsequio
con jabones
con olor a violetas de Parma,
Algo sofisticado
para la que yo era entonces.

Tal vez la vida era mas fácil
o los niños siguen siendo asíResultado de imagen para flores de tela nomeolvides

viernes, 19 de enero de 2018

plein soleil: Remoras de otros veranos.

En mi casa natal, donde viví hasta los 29 años, (los 9 de casada en un departamento separado por un fondo) se sacaba la silla a la puerta. O mejor dicho el banquito.
Cuando nació mi primer hija, todavía mi abuela se sentaba en la puerta, a la hora que el sol ya no asolaba mi vereda. ¿a las seis? Otras personas hacían lo mismo: era para ver pasar la vida.
Entonces bañaba en la pileta de la cocina a Malena y me sentaba, tambien,  con el cochecito de paraguitas y la paseaba de esquina a esquina . En esa vereda estaba "el negocio"de mi padre y él sacaba un banco largo, donde se podían sentar 6 personas cómodas, y alli me quedaba un par de horas, charlando de nada. Estoy hablando del verano. Mi niña estaba vestida de tarde, Yo, el verano que te digo, ya era psicóloga y trabajaba a media maquina, 3 mañanas por semana en el hospital. Julian llego mas tarde.
Mi abuela andaba por los noventa años. Tenia ciertas particularidades, como que no hablaba mal de nadie y tenia opinión de todas las cosas. No hablaba con acento italiano, porque había venido de piba. pero sí nos transmitía algunos dichos en dialecto parmesano.

No se cuando dejé de salir a la vereda, Un par de años después me mude a esta casa que habito ( y pasaron 31 años) y ya no salía, Salvo los dias de año nuevo, que como un ritual, saco la silla o me siento en el piso en el umbral. Este año lo olvidé.
En casa,  mi hija y mi marido suelen atormentarme diciendo que en el barrio no me conoce nadie. Es verdad por un lado que no soy una chica del barrio, pero la antigüedad hace que estos dos advenedizos no sean conocidos como yo. Desde que nací y con continuidad vivo en la misma manzana, donde mi padre y mi marido tuvieron sendos comercios. También dicen que soy antipática (y a esta altura de la cachada ya estoy riendome y con lagrimas en los ojos por que me jode que digan eso). Mi nieta los mira con odio porque me toman el pelo y me pregunta porque tengo lagrimas y me rio.
Claro que no soy antipática.
Ellos agregan: como la abuela (la abuela, en este caso, es mi madre,que tiene muchos meritos pero es muy antipatica)Parecerse a la madre es un destino y algo que ninguna mujer de bien tolera.

El  verano de mas chica era jugar a la escondida en la calle (no en la vereda, en esta calle pasaban pocos autos) y volver de febrero de las vacaciones para preguntar que pasó en el barrio.
Todavía lo pregunto, ni se si me interesa pero vuelvo de las vacaciones y me cuentan.
A veces pienso en mudarme, en ser otra. Si me separara de mi marido, yo abandonaria esta casa. Me iría donde no tuviera rémoras del pasado.
Cuando cierre los ojos, ya es otoño.
Tambien vienen a mi recuerdos de estar en la cama grande, con todos los apuntes de la facultad tirados, estudiando. De vivir sin estufa ni aire acondicionado, de poner una mesa en el patio y comer allí, en la otra casa, donde ninguna de las habitaciones tenia ventana y solo puertas a ese patio.
quien era yo?


sábado, 13 de enero de 2018

Hablemos de los muertos

Cuando los muertos son de otro
la desgracia, las cosas de la vida, los cánceres
que ya era hora de que mas no sufra
y quién se quedará con qué
si el pobre no tenía nada
Siempre al muerto se le busca la vuelta
para que fuera bueno a su manera

que son muchos años y nadie quedará para semilla
y si era un niño estará con Dios, pobre familia
la palabra “angelito”rondando
entre los incallables gritos de madre
o acaso la somnolencia idiota de las drogas
que te dan para que el duelo patine en margarina.

Cuando los muertos son  tuyos
Una guerra, una derrota
las palabras que no sirven para nada
el dia que no termina, los abominables
gestos de marioneta del misterio
La garganta cerrada como una puerta por adentro
el piso se deshace como cartón sobre el abismo
Estar cayendo todo el tiempo

Sin sentir nada de nada.

jueves, 11 de enero de 2018

lluvia


Ah, ¡pero se ha puesto a llover!
El agua me rapta, me arrastra,
me lleva de los pelos
al pasillo techado de un ph con malvones
desde donde miro la calle.
Soy una intrusa, 
pero no teman, señoras,
solo me resguardo, 

Pienso en escalas solidarias,
en el trayecto por hacer bajo esta tormenta.
Mi pelo esta empapado 
y la pantalla del celular me devuelve 
una clocharde, una homeless, una vampira de la lluvia
una niña de conventillo, una loca de estación,
un manso gorrión marrón. 
que, asombrado, pondera el caudal de la lluvia
y hace cálculos de sombrerero loco.

La vida esta toda mojada, y como cartón se deshace,
se caga la fuerte lluvia en la puntualidad, en las prevenciones
Qué alegre es para quien se deja gozarla.
Qué don el agua que cae furiosamente
y te obliga de nuevo a creer en dios. 

Amados hermanos que se nos dé, otra vez, 
el don infinito de pisar los charcos
y mojarse los bajos del jean.

Pasa rodando un paraguas chino deshecho
sentir escalofríos y con ese repelús
todas las tetas se vuelven jovenes
y ahí  truena, y cae un rayo

Cada vez más contenta,
me dejo ganar por lo festivo de la lluvia.

Si amaina, alguna vez,
ya no tendrá sentido
seguir camino.
Necesitaré  un café batido,
una ducha, cambiarme de muda.
El agua del cielo nos baldea
y viene a adecentar
los pecados de nosotros,
los que sabemos que vamos a morir.

Después de la lluvia,  somos otros. 

sábado, 6 de enero de 2018

un poema que me menta como directora de escuela

 Directora de Escuela
Pensé  muchas veces
si habrá sido en balde
dieciséis  años de ser la directora de la escuela
 ir, cada noche
aún sabiendo que no me daba el psique du rol
Me tocó en suerte, para llenar la mesa
en la tómbola de la vida
y al final terminé siendo eso,
a despecho de mis muchas y variadas convicciones
Ser directora fue
convivir con una bacteria invasiva
que no te mata, ni te hace florecer.
Seré docente para siempre:
 ¿Acaso no me jubilé de eso?
¿Habré dejado algo?
Más vale (me consuelo)
cómo no dejar despojos de si
cómo irse sin dejar la sangre
cómo irse sin haber permanecido.
Qué se dice de mi cuando alguien me nombra
¡He firmado tantos papeles
 con el sello que perdí siete veces!
Me inventé una manera de organizar el caos
 a la manera de una diosa pancha.
¿Era yo esa? ¿Qué de mi estaba ahí?
Y en cada juntada de egresados, yo volveré,
la memoria de la gorda que hacía no se qué cosa
disciplinando horarios, siendo la reina madre
Imposible  imaginarme en la mirada de miles de pupilas ajenas
Transito invisible en relatos de otros
 como si caminara por una atracción de kermese
con una capa de mago.

Quién habrá sido  esa que fui
Mil seiscientos certificados de secundaria.
Mil seiscientas casas tienen un papel amarillo, importante
valorado, con una firma que dice mi nombre

Me sume una vaga sensación borgeana
sobre lo fútil de la existencia.  .

 Uds. saben que yo fui directora de escuela, verdad? Es un trabajo insalubre para una escritora de poemas, incluso para una psicologa freudiana.
No te digo para una aprendiz de la filosofia, que gusta un poco de lo epicureo, es decir de pasarla bien, como ética de la vida


pasarla mal no garpa.
igual nos vamos a morir.
hagamos algo: pasemosla bien a despecho del capitalismo, con nada, con lo puesto. Las cosas grandes de la vida son gratarola.
Los viajes, en cambio, se pagan en 18 cuotas sin interes.

Deseenme suerte porque partir es morir un poco y si yo caigo sobre los andes, soy boleta y me van a carnear primero.


miércoles, 3 de enero de 2018

para hacerle justicia al corazón.

Apresada en tu prisa
se me quedo a medio camino la gracia.
En el tintero
la gana de apalabrarte
muchisimo mas
que esos comentarios de pasillo
que tuvimos
Hubiera preferido, ay, llegar a lo hondo,
donde el  hueso pone tope al cuchillo
donde duele
donde es verdad y no hay charla de cortesía.

Me quedo pendiente
de hacerte texto el convite. .
Se hizo lo posible
pero se hizo,
lo posible. En buena hora.
No hay queja
Pero el corazon siempre  te pide mas
una tripa de tiempos largos
como las siembras
y las cosechas
como la luna que va achicando y agrandandose
en las noches del patio
y nos reclama paciencia u olvido.

El corazón no se deja engañar así nomas
no parece saber cual es el lugar que le corresponde
como un pariente pobre que se te aparece sin ser invitado
muy rústico
y nos da vergüenza, el muy impresentable.
Asi son los sentimientos.

El cuerpo, en cambio
este rejunte de agua con el tocho de terminaciones nerviosas
tocas un boton y salta.
tocas un enchufe y te quedás electrocutada-

Por eso escribo poemas
para no dejar  guachas de palabras
al coso este que tengo en el pecho.

Para hacer justicia a estas cosas que me pasan
en el intento de ser feliz


 Resultado de imagen para calendario hojas de






lunes, 1 de enero de 2018

yo, como Homero

todos podemos acceder a lo enigmatico y maravilloso del existir (de pedo). Todos podemos levantar la vista al cielo y sentir que se es un pedacito de algo infintimente grande que no se termina de entender.

algo viejo que merece volver a leerse.

cateterismo

La mañana se desliza entre nescafé y el viaje a la clínica, él manejando con auto mientras el otoño, otro otoño, otro mas, casi rutina y des...