miércoles, 24 de enero de 2018

un año.

Me robé del facebook de mi hijo esta imagen de hace 9 días. Hoy cumple un año Milo, y el 15 cumplió Julian, ese hombre barbado que ven ahi, mi hijo.
Los días de parto son como el día que se cayeron las Torres Gemelas, o el día que se murió Peron, Todos se acuerdan de algún detalle. Y cuando digo todos, digo, todas las mujeres se acuerda lo que pasó el dia de su parto.  Cuando nació Julian, Jorge quería que esperara para ir a la clínica a que pasara el mediodía porque quería ir abrir su negocio a la mañana. El parto, mis queridos lectores es como las ganas de cagar: no espera. Después tuvo que ir a buscar a mi viejo, o mejor dicho al auto de mi viejo -nosotros no teníamos- que había ido al velorio de una vieja vecina, doña Josefa.
Julian nació poco después del mediodía y cuando Malena lo vino a conocer, se sentó conmigo en la cama, mientras lo amamantaba y decía a repetición "y ese quien es, y ese quien es". Mas bien que sabía que venia a conocer a su hermanito. Llevaba un vestidito celeste de marinerita y se comió mi almuerzo.
Cuando nació Malena, en un junio muy frio, yo había ido a un control y me pidieron que me quedara porque tenía 7 de dilatación: o sea me podía salir por vagina una pelota de tenis, seguro.  Yo no tenía dolores y nunca había tenido un bebe a upa,. Así que me vine a mi casa con una desconocida,muy demandante,  sin saber el arte de la crianza y tan mal no me salió, porque se mantuvo viva.

Mucho se habla de la maternidad como una carga, como algo que te corta los proyectos. Te corta los proyectos, no es facil, ni siquiera siempre es agradable. Extraño mis días como madre y me alivia haber terminado con ese yeite, las dos cosas.
Sería otra, mas banal, mas idiota si no hubiera tenido hijos. Ellos me salvan cada día del sinsentido de la existencia.
Siempre me digo, eh, Nilda, tan mal no lo hiciste.
Y bueno, tener nietos te reaviva las heridas. Milo:seguro no lo veré adulto, pero porta en su adn algunos de mis berretines. Lo mas parecido que voy a estar de la inmortalidad.

Estoy emocionada, sep. Los cumpleaños.

5 comentarios:

  1. En un par de días cumple años mi hijo: lo adoptamos con 3 años cumplidos, junto a sus hermanas. De ese día no me acuerdo algunos detalles, me acuerdo miles. La carita de cada uno de ellos, la cara de nada de la jueza de menores, el llanto inconsolable de las mujeres que nos los tenían que entregar, el calor agobiante en ese norte que no conocía, los cascarudos a la mañana, los mosquitos de la noche, la cara de asombro de los nenes cuando la puerta del ascensor se abrió en otro piso, la inmensa satisfacción en la cara de mi señora, las tres horas que tardé en quedarme dormido... aunque creo que terminé por desmayarme.

    Sí, claro, nada como ser mamá. Y para los chicos, nada como la mamá, aún cuando no los haya amamantado. Pero la paternidad también le dio sentido a mi vida. En parte, diecisiete años después, también mi nieto le volvió a dar sentido a la vida de este viejito descreído y desilusionado de todo.

    Un beso.

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  2. que lindo tu comentario, Marcelo.Miles de manera de ser padres.

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  3. Felicitaciones! Está muy buena la foto!
    Ayer estuve en una reunión donde se habló mucho de la paternidad como una carga, incluso por quienes ya tienen hijos... y grandes. El mundo es tan confuso, pero decime si esa foto no lo vale todo

    Beso!

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    1. estoy muy feliz de ser madre y aunque no es merito mio, ser abuela me compensa de las habladurias del mundo: No pueden alcanzarme

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  4. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

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las palabras son redes que nos ayudan a sostenernos.
no te podes imaginar lo importante que es para mi tu comentario.

algo viejo que merece volver a leerse.

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