sábado, 12 de enero de 2019

La misteriosa desaparición del Nando Dupuy

(Estoy escribiendo para un taller, me mandaron hacer un policial, bueno, hice esto: espero les guste, que no sea muy forzado)

Todo sería más fácil si la policía hubiera podido acceder a los textos y no solo a los números con los que se comunicó esa semana el Nano. Había llamadas a su casa, (Lorena explicó que habitualmente la llamaba a su madre), a la casa de la ex mujer, a la facultad, a la novia y a otras mujeres que –todas coincidieron- eran amigas de las redes. Los tuits privados y los guasap hubieran demostrado si el Nano se había aprovechado de la buena fe de estas mujeres mayores sedientas de sexo y atención o si era un inocente y la coyuntura, eso, una eventualidad.

Esas vías de investigación algunos años después están agotadas. La hermana, Lorena, dijo – tal vez un poco por no desconsolar a a madre- que no termina de convencerla que Fernando, para ella el mejor hijo y hermano del mundo, hubiera desaparecido de la faz de la tierra hace cuatro años,que lo mínimo es saber qué fue de él, poder llorar sus restos en la tierra.

Puntualmente cada aniversario la familia pone avisos fúnebres en la Nación, en La Voz de Mar del Plata, hacen difusión para que los periodistas locales aborden la desaparición de Fernando como un caso no resuelto que no debería jamás archivarse, y se encargan de que las redes, de las que era asiduo, no pasen el asunto por alto.

Siempre se sacan los trapos sucios al sol ¿acaso hay alguien que no los tenga? Mirada con aumento todas las vidas son abyectas o en todo caso la alternativa es que sean medianas y aburridas. El Nano no era aburrido, era un dandy de esta época, un cuarentón con una moto grande, un pelo todavía vigoroso y el bronceado permanente del tipo que vive cerca del mar y se le nota.


Lorena ha contado,el tema fue público, que la novia de su hermano tuvo que hacer un gran esfuerzo, y una gran operación de negación, para lidiar con la evidencia de que Fernando mantenía cierto tipo de relación erótica y simultánea con otras mujeres y que salio del atolladero argumentando que su desaparición tendría que ver con la ira de alguna despechada, pero esa linea argumentativa no llevó la investigación a ningún lado: estas mujeres (todas le habían girado plata a su cbu) se mantuvieron rigurosamente en una mismo tónica y añadieron el detalle para el expediente de que tenía problemas económicos y que los préstamos fueron hechos con la rigurosa promesa de ser devueltos en un plazo estimado. La familia y la novia ignoraban estas dificultades económicas de Fernando, que vivia sin aprietes. .Como un club de mujeres despechadas, de acuerdo, todas tratando de salir lo mejor paradas que pudieran, perdida como estaba la posibilidad de recuperar el dinero.


Malintencionados que hablaron de cocaína y de juego, pero sin aportar pruebas, y solo quedó el eco de estos comentarios. Su amigo de la facultad, Diego Sporto le aseguró a Lorena que su hermano no andaba en cosas raras.También figura en el expediente, pero no generó el avance en ningún sentido.

Diego lo conocía bien. Inclusive algunas veces se quedaba a dormir en lo de Fernando porque vivía en Miramar y muchas noches se le hacía tarde en Mar del Plata y por alguna cerveza de más que no ayudaría a atravesar la ruta. Fernando –que era muy generoso- lo invitaba a quedarse en el departamento. No se sabe muy bien que tenían en común porque Diego Sporto, además de ser un gran arquitecto y un docente dedicado, era muy gay. Creo que no está bien decir que era “muy” pero era tan delicado y femenino que nadie se llamaría a engaño.Pertenecían a dos mundos muy distintos, aparentemente. Lorena creía que solo tenían en común el participar de la misma cátedra, de alguna manera, el mismo negocio, enseñar Arquitectura, y tomar algún trabajo de cuando en cuando.


Diego se ocupó muchísimo y lo lloró como nadie a excepción de su familia: Fue el que se comunicó con la madre cuando Fernando no fue a trabajar a la facultad, sin aviso y fue el que las acompañó para hacer la denuncia a la comisaría. Y también el que se quedó tranquilizando a la mamá cuando encontraron la primera pista, es decir la ropa de Fernando acomodada en los acantilados como si se hubiera suicidado, a raíz de la respuesta que la difusión mediática de la desaparición generó. Una estudiante había encontrado la mochila y los documentos ; Pero el cuerpo nunca lo encontraron, Ni entonces, ni las semanas posteriores. Y el mar es de devolver lo que se le ofrece. Desde entonces Diego se hizo amigo de la familia y va a tomar el té de tanto en tanto con estas mujeres en duelo.Por ahí de una manera exagerada.


La familia y Diego le comentaron al fiscal que Fernando no tenía el carácter para tirarse de un acantilado, la hipótesis del suicidio no les cerraba y mucho menos con esas características.Hubiera optado para algo menos dramático, unas pastillas. Meterse en el mar como Alfonsina nunca, y tirarse desde un acantilado menos. Cuando en la fiscalía preguntaron por que, ellos tuvieron el reparo de no decir la verdad: Fernando era muy engreido, la idea de sacar un cadáver blanquecino, inflado o destrozado por las rocas y ser fotografiado no hubiera sido una opción. Vagamente hablaron de repulsión a las alturas, o temor al mar.

Si hacemos casos de los rumores, Nando agarro un toco de plata, se hizo documentos falsos y se fue a algún lugar como Ibiza donde empezar de nuevo. A media voz se decía que era un inescrupuloso. Si hasta hubo comentarios sin cara visible de que se vio a un tipo parecido, con evidente voz argentina, en una disco española, en la ruta del bacalao, a orillas de la playa, con claros modos de gerente.

Lorena odia esos comentarios pero no los discute. Cada vez que riega el jardín de la casa de Alem, hace una oración por su hermano,que será siempre el hijo preferido de la mamá. Un hijo que no le sacaba plata a las mujeres, que no tomaba cocaína, que solo muerto podría faltar al trabajo sin avisar, un poco Garufa, como el tango, pero excelente persona, imposible de ser relacionado con el submundo gay de Mar del Plata, con el juego clandestino o la merca., Los cientos de tuits recibidos eran elogiosos. Por eso azuza a la policía a que siga buscando y cada vez que el mar manda despojos se ocupa de enterarse por si acaso es el cuerpo de su hermano. También hay un dinero puesto en las solicitadas, en los homenajes fúnebres, en la marchas por la justicia donde siempre está presente, como la hermana de Cabezas, siguiendo ese modelo doliente.

Lorena se sienta en el jardín, con su madre, a la tarde, a veces lloran un poco ambas, a veces le muestra cómo ha crecido ese ficus que plantó hace cuatro años, abonado por el cuerpo del desgraciado del Nando, que al final sirvió para algo.







4 comentarios:

  1. Ajá,¿que le pasó a Lorena? ¿El bragueta salvaje de su hermano no la habrá violado, que está tan de moda?
    Y el final me recordó una peli nacional de la década del 40, donde un periodista se asocia con un alemán en un negocio epistolar, y el periodista se persigue, no le cierra la cosa y lo mata, lo entierra en la huerta. Al tiempo llega el hijo del germano buscando al padre y mientras espera cuida la huerta.
    Me gustó el cuento, y repito, tiene tu inconfundible estilo.

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    1. No,pero estaba dejando a la familia mal parada, una familia tan respetable

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  2. O una envidia mórbida por la vida disipada.

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  3. Un interesante policial, en que el asesino es quien menos se espera. En este caso, Lorena.
    Si es por tirar teorías sobre el motivo, a lo mejor Nando conquistó a una mujer que había depertado el interés de Lorena. Es algo que también está de moda.
    Bien escrito.

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las palabras son redes que nos ayudan a sostenernos.
no te podes imaginar lo importante que es para mi tu comentario.

algo viejo que merece volver a leerse.

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