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domingo, 30 de mayo de 2010

el terror.

Escuchaba hoy hablar de un libro de Stephen King. Yo amo a Stephen King. Lei La Hora del Vampiro en los primeros 80,( ahora se llama el misterio de Salem Lots, y lo tengo en formato digital para releerlo y nunca me da el tiempo) y me aterrorice con sus vampiros niños encerrados dentro de heladeras.Siempre le fui fiel. Creo que lei todo King. Y puedo afirmar que hay en King algo del Heroe Colectivo,  que, por ej. se rescata en el Eternauta.
Se le gana a todo, a todo Mal, aunque sin finales felices. Recuerdo en este momento a los alienados en La tienda de los deseos malignos (cosas necesarias, en el original) donde se les da a los protagonistas las cosas que ellos desean y pajeramente se van alejando de la realidad. Hermosamente terrible el Sr. King. Padezco sin embargo, la misma enfermedad de los protagonistas de del cuento de Cortazar "queremos tanto a Glenda", pienso que lo mejor es lo mas viejo, pero no habria que darme bola, porque para mi el mejor Spinetta es el de Pescado Rabioso y siguen las firmas.
En los Tommiknockers, entre los miles de protagonistas que hay, un par de niños se recortan por su propia luz. Los chicos Brown, Hilly y David.
Los malos son seres del espacio exterior que invaden la ciudad de Haven, que chupan su energia, que matan todo verdor.
Hilly, como todos los habitantes empieza a tener "habilidades especiales", en este caso hacer desparecer cosas.
Y desaparece a su hermano.
"... Habia pensado muy poco en lo que pasaba con las cosas que hacia desaparecer. Pero ahora...
Su  último pensamiento coherente, antes de que el panico descendiera como un gran dosel (o un velo de luto) fue, en realidad, una imagen mental. Vio a David tendido en medio de un paisaje extraño, inanimado. Parecia la superficie de un mundo duro y muerto. La tierra gris era seca y fria, las grietas se abrian com muertas bocas de reptil, zigzagueando en todas las direcciones. Arriba habia un cielo mas negro que terciopelo de joyeria, mil millones de estrellas aullaban hacia abajo, mas brillantes que las estrellas jamas vistas desde la superficie de la Tierra, porque el sitio que Hilly estaba mirando, con los ojos enormes y horrorizados de su imaginacion, carecia (casi o totalmente) de aire.
Y en medio de esa extraña desolacion yacia su regordete hermano de cuatro años, con sus pantaloncitos cortos y su remera ME LLAMAN DR.AMOR. David se aferraba el cuello,tratando de respirar el no-aire de un mundo que estaba tal vez a un billon de años luz de casa. David hacia arcadas y se estaba poniendo purpureo. La escarcha trazaba diseños mortales en sus labios y en sus uñas. Estaba...
Ah, pero entonces se impuso, por fin, el miserdicordioso panico.
...
-¡Todos los GI Joes! -chillaba Hilly- ¡Todos los G.I Joes! ¡Por siempre jamas, todos los GI Joes!
y luego algo infinitamente mas escalofriante 
Vuelve David! vuelve!.

2 comentarios:

  1. Sirena, mandemé por correo privado, OCA,o el gran Correo Argentino el archivo de La hora del vampiro, libro que entuavía no leí. Desde que la conozco a usté me he devorado al Esteban, ya que de bambiros hablamo.

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  2. como no, como no. El primero no sera el mejor pero es el primero. Y con la Hora del Vampiro (o Salem Lot) debute esa pasion.

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las palabras son redes que nos ayudan a sostenernos.
no te podes imaginar lo importante que es para mi tu comentario.

algo viejo que merece volver a leerse.

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