Una enfermedad que aqueja a las puberes, inexpertas y temerosas, a las jovencitas -arremetedoras y sin prejuicios, a las de ventipico que todavia no consiguieron un tipo como la gente, a las treintañeras que miran su reloj biologico con horror, a las separadas de casi cuarenta con tres pibes que mantener y él que es un hijo de puta sale con una de veinte, a las de cincuenta que buscan consuelo tratando de parecer de cuarenta, se hacen la planchita cada vez que salen, a las de mas de cincuenta que no entienden las reglas del enganche en la sociedad postmoderna y todavia no se rindieron, a las de sesenta que necesitan aunque sea una compañìa, a las de setenta que recuerdan con cariño siestas con el finado, bah, a todas las mujeres, inclusive a las que estan en el jardin y Santino ni las mira... es el miedo a no ser suficientemente atractiva para un hombre. Como este es un blog de sirenas, por si ud. no se ha dado cuenta, debe ser util a la sociedad. Yo suelo reirme bastante con How mee...
Comentarios
Kirchnerista hasta la médula.
Hace unos meses me lo había cruzado en la vereda de un café por la calle Medrano.
Supo reemplazar al Indio Solari una noche... creo que de 1979.
Abrazo grande Vodka!
Saludos.
La cuestion es que esos suplementos dominicales había uno con fotos de un Fontova de otra generación y siempre la idea era llevarselo al Negrito, como testimonio de otros tiemposque lo precedieron:
Hay un poema mio que Fontova leyó y cuyo epígrafe,posterior,vino de un comentario que él me hizo, sobre un alquimista.
Creo que voy a postear el comentario y el poema,ahora que lo pienso.
besos