viernes, 30 de abril de 2010

reflotando kandor

No hay  nada mas raro que escribir una novela. Aun para una mina que escribe como si fuera una surrealista, asi, a lo que sale, que escribe como quien habla, sin reparar mucho en nada.
(hoy escuche la palabra tajamar. La dijo un bloguer CHEGENETIC, y estoy enamorada de esa palabra, y la tengo que escribir, como si fuera una fina flor holandesa y yo no tuviera mas remedio que acercarme y tocarla y olerla, tajamar ¿no es una fina flor holandesa?
Tengo una novela,Kandor. Y este es uno de los capitulos. ¿tengo una novela, o un monton de palabras amuchadas que no hacen nada?

...Las puertas, supongo que estoy hablando de eso que hizo que Morrison le ponga a su grupo The Doors.Gran topico de la literatura lisérgica de los sesenta. Las puertas no son un invento de los beatniks, ni del greenwich village Ya las buscaban los derviches vagando en el desierto, los constructores de pirámides, el doctor Hardoy cuando encontraba sin buscarla a la muerta Celina en la milonga porteña de sirvientas, son las puertas que buscan los recolectores de cucumelos, los que rezan mantras delante de un papiro sagrado, los que piden para que el buen Jesús los recoja en su regazo mientras el cancer les taladra el higado en la cama de un hospital publico.
Puertas que podes suponer encontrar si sos abducido o que podes imaginarte en esa pelicula sin puertas pero donde hay un actor que sale de la cama y es siempre el mismo dia, y el tipo se quedo del otro lado de la puerta, como si te miraras en el espejo y estuvieras del otro lado, y vos pensas que pesadilla,no puede ser, tiene que existir otra dimension donde el tiempo pase: y a veces sin que medie nada extraordinario sentis que estas atrapado en un mundo paralelo.Y es mucho peor, por que solo lo intuis, la vida es como siempre pero vos pensas, no , esta no puede ser la vida de verdad.
Hay puertas en esa historia donde una puber rubia, a la que le estan saliendo apenas las tetitas, es llevada a pasear por un matematico religioso en un bote y le cuenta un cuento donde una puber rubia se cae en un pozo que parece no tener fondo pero que esta lleno de cosas a los costados, y que cuando finalmente derrapa en el pasto, es mirada severamente por un conejo con un reloj de bolsillo y le dice que se ha atrasado.
O acaso las puertas no separan una una dimension a otra, las puertas pueden ser montarse en el Principesa Mafalda y cruzar un océano sin fin y llegar a un pais donde te recibe un hotel de inmigrantes con canastas llenas de pan humeante, de pan con olor a pan recien horneado , y las canastas parecen el cuerno de la abundancia y la ciudad que sera como un plano de mis humillaciones y fracasos abre las piernas y recibe el semen de miles de personas que fecundan la patria cualquier cosa que la palabra patria signifique.
Por ahí Kandor es un estado del alma, como los viajes astrales, Kandor sea un efecto de la tensegridad. Por ahí es el cuartito de herramientas donde la vieja supone que el marido hace alguna reparacion, pero alli el hombre entra en Kandor y huele los nogales, cuida cabras siendo niño, recibe una paliza feroz con un cinturón con hebilla.
O Kandor es el lugar donde residen los destellos de una decada que te pasaste sin darte cuenta y no te acordas de esos destellos o los destellos no valen la pena, cuando son mirados.

2 comentarios:

  1. Me crees si te digo que una amiga de mi abuela vino al país el Principessa Mafalda?

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  2. descendemos de los barcos, vos y yo30 de abril de 2010, 20:52

    no se en cual vino mi abuela. Pero vino varias veces. Y una vez no pudo viajar porque el hermano tenia varicela y no los dejaron subir y ese barco naufrago en brasil, y aca los esperaba mi bisabuelo al que nadie le habia metido un mail ni un sms para avisarle nada.
    Ja.

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las palabras son redes que nos ayudan a sostenernos.
no te podes imaginar lo importante que es para mi tu comentario.

algo viejo que merece volver a leerse.

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