martes, 5 de febrero de 2013

el humilde postre de vainillas

postre de cocineras chapuceras, terror de los que cuentan calorias, fiesta en hule humilde, exquisites del que no sabe de  mascarpone o de las tres leches peruanas, de quien no ha comprado ni comprarà jamàs arandanos
hoy entregarle los secretos del postre de vainillas.
Licor, quien no tiene un licor vegetando, tal vez heredado, en el bahiù, aparador o puerta de arriba de la alacena.Cualquiera: y si es sospechoso, si tienes duda, noble cocinero, de si està vencido o inutilizable, quiza bajarlo con un poco de cafe, solucione la cuestiòn..
Entonces medìs un taza generosa de la infusiòn, tamaño cafè con leche a la hora de la merienda, en casa de tias.
Y ahi mojas una fila de vainillas y las vas apareando una al lado de otra, en hilera (palabra que nadie usa) para recibir arriba una capa de obseno dulce de leche y arriba otra capa de vainillas -no demasiado mojadas, no sea que te quede una sopa de sorber y no un delicado manjar.
Entonces en el segundo piso le podes poner crema batida: Compras un potecito de crema y la batis con una cucharada de azucar, y vainilla -o su sucedaneo, aquel llamado escencia artificial.- pensando en cuando se te va a pasar eso que te pasa, en que es hermoso cuando amanece- y con cuidado que en esos tramites la crema no se te vaya de punto y se te haga manteca. Y si te alcanzan los vintenes, arriba de la crema vas tajeando duraznos al natural, sangrando almibar.
Y si compraste duraznos al natural -ahora que lo pienso-las vainillas las podrias haber mojado con ese almibar, aunque no me van a engañar, el de antes era espeso como la injusticia y no ese aguita espesa que nos quieren hacer pasar por almibar. Igual sirve.
Entonces otra hilera de vainillas y finalmente pones lo que te sobra de crema con lo que te sobra de dulce en una melange incierta y lo volcas arriba del vainillaje y con tenedores le haces un arabesco.
Podes demostrar tu estirpe rallando por encima alguna barra de chocolate que haya quedado, blanqueandose inutilmente en la heladera, emigrante de las noches amargas, porque ¿quien quiere comer chocolate viejo de la heladera, cuando se puso blancuzco? Nadie, ni yo.
Eso -el postre- va al frio. Y cuando esta noche todo parece acabar en rutinas y television, vos pelas el postre de vainillas y el rancho se iluminara con su magia.
probà ¿total que se pierde con probar?

2 comentarios:

  1. beautiful

    yo tengo mi propio postre chapucero con vainillas: vainillas + dulce deleche + más mousse de chocolate (el comprado en cajita)

    una capa y una capa y una capa en se orden, las capas que de. frío y a disfrutar

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  2. claro que si, Musidora. O postre de chocolate royal,esas maicenas con leche... y capas y capas. La idea es que cualquiera puede hacer un postre asi, algo casi infantil.

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las palabras son redes que nos ayudan a sostenernos.
no te podes imaginar lo importante que es para mi tu comentario.

algo viejo que merece volver a leerse.

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