miércoles, 12 de septiembre de 2018

nos ilusionamos con cosas. Y está bien. Que sería de la vida sin la ilusión. No hablo del autoengaño, no hablo de vivir en una nube de pedos, de la negación de la realidad.
El niño vive en ilusión . La Tizzi cumple cuatro años, es una nena preciosa. Le van a hacer un cumpleaños temático de Coco, por si no lo sabes (yo no la vi) es una pelicula de dibujitos que trata de la fiesta del día de muertos en Mexico, y supongo de la cabrona de la muerte.
El otro día me vio y me dijo que no me podía contar mucho del cumple porque era una sorpresa para ella: Estaba fascinada con que era sorpresa y esa sorpresa no era desconocer cada detalle de la fiesta: La sorpresa era (a mi ver) la ilusión de ver  ese armado en movimiento
los viejos vinagres no se ilusionan
Yo todavía si, temor y temblor me habitan aun.
todavía espero, todavía hay cosas que me dan mucha vergüenza y mucho gusto al mismo tiempo.
y sobre todo, me río mucho, con los ojos, porque lo ilusorio está convirtiendo el porvenir en algo que espero como una sorpresa.En algun punto soy como la Tizzi, que es la nieta de mi amiga Mirta.

que soy una ilusa? Pues si.




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algo viejo que merece volver a leerse.

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