jueves, 29 de septiembre de 2011

Oscar Masotta in my dreams

Estudie psicoanalisis seis o siete años con Rinti Dangelo que habia sido discipula de Masotta. Inclusive su perro era el que Oscar habia dejado en su viaje a España. No era exactamente un exiliado politico, se habia ido para aprender aleman en alemania, pero se quedo en Barcelona y le llevo la peste-el psicoanalisis- a los gallegos (entiendase gallegos en el sentido argentino del termino)
Esta foto estaba en el consultorio y yo formaba parte de un grupo de estudio semanal. En ese tiempo (toda la dictadura) no habia fotos digitales. Era una foto de verdad. Rinti lo idolatraba como a un Maestro. No hablaba de ningun otro. Freud, Lacan, Masotta. Y chau pinela. Las peleas de putas de las instituciones psicoanalisticas argentinas eran absolutamente desconocidas para mi entonces. Y ahora tambien. Es que las instituciones y el psicoanalisis no se llevaron nunca bien.




“Yo, seguramente un idiota mental, pretendía escribir”, dice Oscar Masotta en uno de mis textos preferidos.
Puedo verme en esa frase como Masotta se puede haber anticipado en El idiota de la familia, de Sartre, ya que antes de ser el que trajo a las lecturas argentinas a Lacan, ya era un especialista en Merlau Ponty y en el viejo pequeño de las sucias manos.
Tambien Masotta amaba la historieta.
Una estrella que como todas las estrellas siguen iluminando mucho despues de haber muerto.


Mientras dormía (ignoro por que tengo sueños intelectuales y de dia soy tan grasa) daba vueltas sobre la frase El yo es un cementerio.
El yo, para el psicoanalisis es el lugar de la alienacion, no en el sentido de la locura (de los alienados mentales) sino en el lugar del atrapamiento por el discurso de los otros significativos.
Que quiere decir esto? Que el yo esta conformado por la digestion de todas las cosas que vienen de los otros. Una apropiacion del discurso que los otros nos hablan.
Por eso hay cierta verdad en el "dime con quien andas". No somos inmunes a aquellos que amamos. El amor (inclusive el amor a determinados textos, a determinadas elecciones personales como clubes de barrio o heroes de comics) deja una baba con la que se teje nuestro yo.

Quiero decir eso que soy es aquello (aquellas palabras que dijeron otros) que me conformó. Cuando en Hombre de la esquina rosada, Borges le  hace decir al compadrito "le copiabamos hasta la forma de escupir", de eso estoy hablando. Primero copia, afiliacion y despues, eso sos vos.
Lo que hemos amado termina siendo parte de nosotros mismos.
El yo es un cementerio y en nuestra forma de ver la vida cargamos el peso de aquellos que nos marcaron. Somos eso.


Guillermo Saccomano, en una cronica maravillosa, cuenta quien era Masotta, en pagina 12. Este es el link http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/libros/10-3673-2010-01-12.html

5 comentarios:

  1. ¡Hasta yo leí a Masotta!

    Respecto a Merlau Ponty, prefiero a su hermano Jean Luc.

    Respecto al Yo, 100% de acuerdo, estos días que terminaron con muerte lo hemos podido corroborar una vez más, con mucha fuerza.

    Saludos mostros.

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  2. "...ignoro por que tengo sueños intelectuales y de dia soy tan grasa..."

    NILDA,me matás cuando hacer esos mea culpa... :))))

    P.D.:Los otros,las marcas,son como lastres circulares que pueden terminar por consumirnos si no le encontramos la vuelta al ruedo... :/

    BESOS NADA MÁS

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  3. en realidad Gabriela estaba hablando de un mecanismo que se llama identificacion, no de las personas que te vampirizan. Cuando "copias" cosas de quien amas, es como si las digirieras, empiezan a ser tus cosas, tu yo queda conformado por todas esas personas que te marcaron y haces una especie de crisol interno. Yo es otro, en ese sentido. No hay sino un mar de identificaciones que te forman asi, tal cual sos.
    no soy buena explicando psicoanalisis por blog.

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  4. me interesa mucho saber más de todo esto. Yo formé parte de esta generación y por vaivenes de la vida estuve en Córdoba viviendo y dejé de tener contacto con el grupo de estudio.

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  5. yo tambien deje de tener contacto. Es la vida.

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las palabras son redes que nos ayudan a sostenernos.
no te podes imaginar lo importante que es para mi tu comentario.

algo viejo que merece volver a leerse.

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