viernes, 23 de enero de 2015

eneñanza moral para desesperanzados.

en enero de 2013 estaba desilusionada, crei que tenia que tirar la toalla y dejarme ir, como en esa metafora que algunos encarnan en cuerpo real, pero sin el dramatismo que conlleva: cortarse las venas en la bañera y desangrarse sin dolor para descansar de una puta vez. Esas venas de las que hablo eran las venas del deseo (no las de la sangre, no podrial hacerle eso a los mios): para ser clara: dejar de desear tanto y acomodarme a mi destino.
Una horrible situaciòn laboral me habia llevado a eso, me habian corrido del trabajo un pelotudo que fue mi jefe episodicamente -un par de meses- un tarado venido por el acomodo de la politica que no hizo un carajo en los pocos meses -menos de un año- que fue "el de arriba".
La pase mal y te la resumo en "que hice yo para merecer esto"
Y con el agua del baño del niño queria tirar al niño. El niño era mi capacidad deseante.
En ese momento escribi esto

¿no será hora de cambiar?
de descartar ilusiones
como los que en un bote que se hunde
achican el agua?
Con fervor, casi con rabia
acostumbrada a abominar del desapego
agarrada con pies y manos a lo que quiero.
¿no serà hora de dejar de esperar 
un viaje en el transiberiano
ese barco a las europas
vivir como otras, ser otra
mas llana, mas de acá, mas liviano? 

¿no sera hora tal vez de arriar banderas inútiles
que esplenden en un lugar imposible
y que bien sabemos que no existe?

Tanta carga, intangible y lunática 
por si las moscas
tanta cosa en la terraza del deseo
Alarma de reloj para desalentar las ilusiones, 
que al principio son como un globo livianito de helio
un plumerillo,
una exacta flor del campo que ilumina el verde con amarillo
pero pasa el tiempo
(el tiempo pasa)
y para mantenerla lozana, flor de campo ¡tanta cosa!
sos como esas señoras que riegan las plantas
pero regas un paramo a tu coste.

No va mas, me digo
convencete de que no vas a viajar, vieja Nilda, jamas en el Transiberiano
nunca tomaràs el te en el Expreso de Oriente
ni siquiera verás el ocaso en Santorini
dejate de pensar en el Turquestan
aunque -de verdad y con una mano en el pecho-
la palabra sea realmente bonita

Blanca Luz ha muerto
y es hora de dejar la carga
que las flores se marchiten
total que va
quiza sea buena estrategia
nunca miraras la calle de federico
nunca
morderás calle arriba mientras abajo el mediterraneo
nunca machu pichu sagrado
cafe en colombia
pinceles de dromedario
dibujando signos en tu vientre.

como quien descarta peso en la tormenta de mar
con el agua al cuello
en intricada senda marina
con la bestia blufando aires viciados
quiza llego el momento de achicar el agua. 


La acnedota y mas que acnedota es una enseñanza moral  para uds. señoras y señores que tal vez esten pasando un momento del orto es que mucha de las cosas que me prometi no desear mas en ese momento estan a un nada de cumplirse

- los pinceles de dromedario o su sucedaneo
calle arriba-calle abajo del mediterraneo (y cuando digo mediterraneo te digo Positano, Sorrento, te digo Malaga y Barcelona) con boletos de tren comprados
La calle de Federico marcada en el google maps con una estadia en un hotelito de Granada.
y por supuesto, no podia ser menos, un ocaso en Oia, Santorini, mientras bebo vinsanto en la borda de un barquito cuyos voucher estan en mi presencia.
El lugar imposible no existe, para todos los demas, mantenè vigente tu deseo: en cualquier momento se te da vuelta la taba (y no hablo de cosas que se compran con plata.... esas son las mas faciles de exponer sin exponerse demasiado, tal vez solo un poco) sino las cosas que el dinero no puede comprar y que son las mas hermosas para el alma mia.

4 comentarios:

  1. mientras lo leí noté eso, que el viaje se iba a cumplir por fin.... y eso de desear, bueno, quizá las cosas cambiaron bastante desde ese ahora lejano -en sentido- enero del 2013...

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    1. Entre otras cosas que me cumplí, largamente anheladas!

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    2. jaja see... y otras que te debés cumplir imagino... adelante entonces!!...

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  2. en el tren de Barcelona a Málaga, entre las sierras y el mar, andá al vagón comedor y tirame un brindis.
    ¡A disfrutar!

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las palabras son redes que nos ayudan a sostenernos.
no te podes imaginar lo importante que es para mi tu comentario.

algo viejo que merece volver a leerse.

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