lunes, 1 de octubre de 2012

sonrisas que son como revolveres cargados de futuro

es,la mas linda foto de marilyn monroe que conozco, con esas pestañas empastadas de rimmel y la sonrisa que mas querria yo haber tenido.
no encontre ningun texto que le haga justicia a esa foto, ninguno, señor.
Renuncio al emprendimiento de encontrar hoy y agarro mi propio libro y como si fuera una biblia, pongo un dedo al azar.
y sale este relato, el de la señora que cura. Perdon la duplicaciòn, pero es lo que hay.


El rengo me está matando. Por eso fui a ver a la señora que cura.
Toqué en la puerta de chapa del pasillo y apenas me vio me dijo: yo te voy a curar .
El rengo me ha engualichado de palabras, no con pociones, él es inocente y no es por defenderlo. Pero ya no se me aguanta este malhadoamor y entonces fui a buscar soluciones para poder exorcisar eso que me tiene sin dormir.
Yo no le dije nada del rengo, pero lo vió en la niña de mis ojos.
La señora que cura , cura de verdad porque yo no le hablé del rengo y me dijo algo confuso de su pierna mala. Ella sabe. Me dijo tambien: yo te voy a curar. Me dijo traeme foto, ropa interior, algo de èl.
Yo le quise dar mi corazon, pero eso no servía. Me pedia cosas que no fueran tripas.
Yo tenia unos cuadernos, unas tarjetas, algunas fotos. Cuando toco sus cosas, termino con fiebres.
El rengo no me quiere. Por eso fui a la señora que cura, no quiero lograr su amor(esas son cosas que se arreglan en el cielo y no esta bien que los humanos nos metamos)
Fui para dejar de quererlo.O tal vez para dormir.
La señora que cura uso implementos y accesorios: un pendulo, armo con sal gruesa un camino de sal para que yo pisara, me puso oleo santo de israel en la frente. Me cocinó una pocion de ruda para frotarme el sexo, una pomada blanca con olor a alcanfor para pasarme esta noche en los pechos.
Yo compre todo. Todo. No me importaba el dinero. Accedi a la dieta de limón en ayunas, aceite de uva antes del almuerzo, a lamer lentamente un caramelo con regusto a regaliz sin hincarle el diente.
Camine por la puerta del rengo, cuando nadie me veia, tirando tras mis pasos laurel, para que la victoria viniera tras de mi.
La victoria es el olvido. El amor del rengo arrasaría conmigo, no estoy preparada para arder en sus brazos, me consumiria como un mal fuego.
Al anochecer, para que la curacion de la señora que cura no se equivoque de portones llene de banderines su estancia, mientras gritaba para adentro "Haces bien en poner banderines de aviso, en el límite oscuro que relumbra de noche"La señora que cura no me dijo que recitara a Lorca, pero yo pensé que era un lindo detalle.
Cuando volví a mi cama, cansada de tantos aprontes, embadurnada de pomada, brillante como una esclava, y con el sexo caliente de frotarme con esmero y la mano mojada de agua de ruda, oré las oraciones santas que la señora que cura me dio. Dije su nombre al reves y al derecho para pedirle a la patrona de las desesperadas que me lo sacara de la cabeza.
Sin plata, olorosa y muy caliente, cansada de caminar, me dormi. Crei que la señora que cura me habia curado, porque pude dormir.
Mal paso te marcha, rengo perverso, dije entresueños.
y esa noche soñe que el rengo me amaba.

2 comentarios:

  1. ¡¡VOLVIÓ EL RENGO!!!!!
    Buenísimo... ;)
    jajajajajajajaja

    P.D.:Vos decís que el malhumor podría ser una especie de gualicho... ¬¬?

    Lo voy a empezar a evaluar... o_@

    BESOS DE ENSUEÑO =)

    ResponderEliminar
  2. Usté es muy prolífica. Unos días que abandono internet y se acumulan sus post. No le voy a comentar cada uno pa no cargosiar, pero este le entré más por el título que por la foto de la rubia. "sonrisas que son como revólveres cargados de futuro". ¡Qué la re-parió! Déjese de joder que todavía me faltan los de el no soy lo que debería. Cierto que dijo que eran muchas... ahora entiendo todo, dijo el cornudo.

    ResponderEliminar

las palabras son redes que nos ayudan a sostenernos.
no te podes imaginar lo importante que es para mi tu comentario.

algo viejo que merece volver a leerse.

cateterismo

La mañana se desliza entre nescafé y el viaje a la clínica, él manejando con auto mientras el otoño, otro otoño, otro mas, casi rutina y des...