domingo, 10 de julio de 2011

morite muerte

La muerte de otros a veces nos convoca a eso que vos sabes. A pensar en la muerte. Entonces morite muerte. Desconectada de los medios, me entero en el auto, hacia el mediodía, de la muerte de Facundo Cabral. Lo he ido a ver al teatro, hace muchos años, un teatro chiquito en la calle Córdoba, donde advertí que tenia un problema de dicción y que definitivamente estaba frente a un prodigio, como la flor azteca.. Un gitano de la cohorte de Melquiades, aquel que le mostró el hielo a Jose Aureliano Buendia y que fuera lo ultimo en recordar frente al pelotón de fusilamiento:¿que habrá recordado Cabral, soldado heroico, frente al pelotón de fusilamiento?.
Contaba tantas maravillas como los gitanos de Macondo y si no fuera porque eran verdad, de tan maravillosas parecían mentiras de farabute. Un hombre que vivía en hoteles y tenia una relación con su madre que trato de desanudar, haciendo nudos como si fuera la virgen que los desata toda su vida, alcanzaba con escucharlo. Era un hipnotizador con serpiente. Podía cansar tanto prodigio acumulado. Yo digo que tuvo una muerte justa porque un tipo que vivió siempre en hoteles no podía agonizar en una cama por mas que hubiera un desfile de mujeres enamoradas, santones o piadosos que lo cuidaran. La muerte siempre es un grano en el orto, Pero una vida de película merecía una muerte de película, quien sabe el Dios que siempre mentaba Facundo Cabral le hizo el gusto para que este en el cielo en el que èl creía contandole historias a angeles aburridos que fueron contadores y que al escucharlo sepan que hay vidas de maravillas.
En cuanto a lo que a mi me toca, yo no quiero morir en una encrucijada de camino Yo pido mi muerte con la receta  lorquiana,  quiero morir decentemente en mi cama, de acero si puede ser, con las sabanas de Holanda. Celebro mi módica vida de empleo fijo, de matrimonio en primeras nupcias, de niños criados templando la leche. La maravilla reside en mirar lo propio amorosamente, y el dia que yo me muera dejad el balcón abierto, para ver los niños, las naranjas y tranquilizarme diciendo, gorda, lo hiciste lo mejor que pudiste.
Chau Facundo, embaucador, perdulario, descansa en paz. Y vos muerte, morite. No te creemos nada.

6 comentarios:

  1. "gorda, lo hiciste lo mejor que pudiste", buena frase. me gustó el post eh.

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  2. La noticia me hizo saltar de la cama,no porque me gustara el tipo,ni lo admirara como artista sino porque de chiquitita mi padre me torturaba con sesiones interminables de Don Cabral que las más de las veces hizo que se me estrujara el alma con sus letras profundas e intimistas...

    P.D.:Asi y todo al enterarme me dolió la forma en que la parca fue en su búsqueda,esa manera de morir no era justa para él,un tipo que era un pacifista nato,un trovador de la libertad no merecía irse de un modo tan cobarde!!

    BESITOS EN DUELO

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  3. Para tener en cuenta:
    Un sano consejo de D.Ricardo Güiraldes.

    Eludiendo a la parca <=Clic

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  4. Estaba en el lugar equivocado con la persona equivocada. Así funcionan los Gravelings (ver Dead Like Me, la mejor serie del mundo).

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  5. veia dead like me. Pero lamento comunicarle que la mejor serie que ud. puede ver sobre el tema de la muerte es Six feet under. Vi las seis temporadas en unos cuatro meses y aprendi mucho de la muerte.¿Y que aprendi? Algo que ya me habia dicho Freud. Que no hay saber sobre la muerte.Veaselo por cuevana y mande regalo en efectivo por la recomendacion.

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  6. cuando me muera quiero poder renacer en alguien... en un pastizal o bajo de un cerezo o ser un eterno caminante... del gran León Gieco y muy acorde no...

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las palabras son redes que nos ayudan a sostenernos.
no te podes imaginar lo importante que es para mi tu comentario.

algo viejo que merece volver a leerse.

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