miércoles, 18 de noviembre de 2020

 Tormenta en ciernes, todo nublado,entro los zapatones grises de él,los que usa para trabajar bruto.Suena insistente una alarma -un coche, vaya uno saber- que no para.Un biribiri constante como un insecto enloquecido que silbará hasta morir.

Aplazo mis ganas de lo que sea por adaptarme al sinsentido de una vida que se repite una y otra vez, como el sonsonete de una melodia, en un disco rayado, cada vez mas deteriorado: el disco y mi vida.

Junto vasos, pocillos de cafe y me siento en el sillón preguntandome como llegué hasta acá. He ido y venido, he fatigado trenes, aviones, subtes, colectivos para estar a 50 metros de donde empecé a vivir.

Respiro, me hago consciente de mi respiración, me parece un gesto inutil,como si estuviera por estallar el mundo y alguien se pone a respirar y a ver por donde pasa la puta respiración.

Necesito que se largue a llover.

" post data:he envidiado mucho a Lucas Carrasco,por su angel, por su pluma. Resulta que termino juzgado como machirulo y se suicido o se murio o tuvo un accidente antes de ir a la carcel o apelar.El era de Paraná y nombraba al río y a los Iracundos. Esta canción la escuche muchas veces cuando era muy chica. Carrasco y Los iracundos. Tan mal no la hiciste, gorda.

2 comentarios:

Nocturno dijo...

También me trae gratos recuerdos esta canción, gracias por citarla!
Me encantó tu post. Me pasa igual, me he encontrado en no pocas ocasiones dándome cuenta que estoy viviendo una rutina algo odiosa. Los días son monótonamente iguales, salvo cuando saco un permiso para salir en cuarentena a compras al súper.
Y bueno,
un abrazo fraterno!

Frodo dijo...

Impecable situación en la que se para el personaje (la Sirena real?) para describir la escena y parte de su historia.
Qué momento ese en que hace calor, hay quehaceres domésticos... y no se larga

Los Iracundos le gusta a mi viejo, ja

algo viejo que merece volver a leerse.

cateterismo

La mañana se desliza entre nescafé y el viaje a la clínica, él manejando con auto mientras el otoño, otro otoño, otro mas, casi rutina y des...