viernes, 8 de junio de 2018

tsunami de odio.

Con este odio podría hacer un guiso
y matar a todas las ratas
que viven bajo los andenes de la Estación Lanús.

Con esta inquietud, sembrar olas
en la playa tranquila de Piriapolís
y generar un tsunami de la Polinesia
donde  ricos pederastas europeos
se pasean tirando monedas 
a los niños del lugar

Un vortice, una hondonada
un pantano,un pozo de petroleo burbujeante
que se traga cosas, 
como una fogata de San Juan
a la que los chiquillos del barrio
de los años cincuenta
le tiraban sillas rotas

Alimento este fuego
con todo lo que tengo
menos con la dignidad.
Mi odio que revolea astillas
con una fuerza que no me conozco

y me siento a ver las hojarazcas de fuego
cansada
pero no vencida

aun. Fogata de San Juan e...

3 comentarios:

Frodo dijo...

Muuuy buenooo!!!

Y encima quedó bien el aún con su espacio antes del final (gracias a la foto)

¿Paramos las rotativas y lo incluimos? Es genial!

Beso

nilda dijo...

te parece bueno porque seguro te da en el exacto centro de tu propio odio.

José A. García dijo...

El odio es un motor muy poderoso. Mucho más que otros.

Saludos,

J.

algo viejo que merece volver a leerse.

cateterismo