miércoles, 6 de junio de 2018

somos negras y estamos cansadas

Porque me da la gana
porque es la sola razón de mis palabras
porque ya no es mi boca la que habla
porque yo ya no mando sobre esta lengua
endemoniada.
Y escupo malas palabras y se me acabó
el respeto que mis abuelas guardaban.
Porque habla el cerebro a través de estos
dos labios y
porque me da la gana.
Y hablo en canciones y en danzas y en maldiciones
y hablo en poesía y en lenguas
y en putrefacciones.
Que porque canto como yo canto
porque me da la ira y me da la gana
porque me cansé de callarme la lengua
y la piel y el alma.
Y se me cansó la nuca de tanto llevarla arqueada
de tanto mirar al suelo.
Y se me cansó la espalda
de tanto trabajo duro.
Y se me cansó el sexo de tanto maldito juicio
de tantos odiosos nombres
de tanto llevarlo puro
a pesar de los malditos que le llamaron impuro,
y hasta salvaje.
Que porque
porque me da la gana y
porque me ronca la puta
y la reputa gana
y me da la regalada gana.
Porque se me cansó la piel y los ojos y el
alma.
Y me cansé de recordar a mi abuela
doblegada.
Y me cansé de volver la mirada y encontrar
la misma fotografía esclavizada.
Que porque
que porque
porque me da la gana.
Shirley Campbell Barr. Antropóloga.
Rotundamente negra y otros poemas.

4 comentarios:

  1. así se habla...

    para mi gusto demasiado enojada igual... saludos...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. tenemos derecho a estar enojadas. Yo por lo menos lo tengo.

      Eliminar
  2. qué bello! y qué alegría volver a pasar por acá

    ResponderEliminar

las palabras son redes que nos ayudan a sostenernos.
no te podes imaginar lo importante que es para mi tu comentario.

algo viejo que merece volver a leerse.

cateterismo

La mañana se desliza entre nescafé y el viaje a la clínica, él manejando con auto mientras el otoño, otro otoño, otro mas, casi rutina y des...