Una enfermedad que aqueja a las puberes, inexpertas y temerosas, a las jovencitas -arremetedoras y sin prejuicios, a las de ventipico que todavia no consiguieron un tipo como la gente, a las treintañeras que miran su reloj biologico con horror, a las separadas de casi cuarenta con tres pibes que mantener y él que es un hijo de puta sale con una de veinte, a las de cincuenta que buscan consuelo tratando de parecer de cuarenta, se hacen la planchita cada vez que salen, a las de mas de cincuenta que no entienden las reglas del enganche en la sociedad postmoderna y todavia no se rindieron, a las de sesenta que necesitan aunque sea una compañìa, a las de setenta que recuerdan con cariño siestas con el finado, bah, a todas las mujeres, inclusive a las que estan en el jardin y Santino ni las mira... es el miedo a no ser suficientemente atractiva para un hombre. Como este es un blog de sirenas, por si ud. no se ha dado cuenta, debe ser util a la sociedad. Yo suelo reirme bastante con How mee...
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mar adentro.
Y en la ingravidez del fondo
donde se cumplen los sueños
se juntan dos voluntades
para cumplir un deseo.
Un beso enciende la vida
con un relámpago y un trueno
y en una metamorfosis
mi cuerpo no es ya mi cuerpo,
es como penetrar al centro del universo.
El abrazo más pueril
y el más puro de los besos
hasta vernos reducidos
en un único deseo.
Tu mirada y mi mirada
como un eco repitiendo, sin palabras
‘más adentro’, ‘más adentro’
hasta el más allá del todo
por la sangre y por los huesos.
Pero me despierto siempre
y siempre quiero estar muerto,
para seguir con mi boca
enredada en tus cabellos.
La peli de marras me había gustado mucho.