Marguerite Duras.

El deseo es una actividad latente y en eso se parece a la escritura: se desea como se escribe, siempre."

*Marguerite Duras, entrevista en Le Nouvel Observateur, 14 de noviembre de 1986.-

lunes, 17 de octubre de 2016

SUEÑOS EFECTIVAMENTE SOÑADOS: chipa, nescafé y el fin del mundo

Acabo de despertarme: me calenté un poco de agua en la pava -el microondas, que tiene la edad de mi hija mayor, se empeña hace un mes en no funcionar, a pesar de que sus alegres números verdes de maquina del siglo 20 avisa que está pronto- Me hice unos chipas de bolsita, intentando que sean light y calculando calorías para que cada uno sea de 50. Es una cantidad despreciable de calorías, menos que una rodaja de pan con mermelada light.
Los tengo congelados para que no me agarre el chipa tsunami y los descongelo de a uno (sin microondas para mi desayuno de nescafé y computadora) Cuando a mi cabeza llega la palabra tsunami pienso en la película del indio Solari, que no quiero ver, por la sencilla razón de que la inteligencia cuando no hace composé con la humildad (la verdadera, la que  brilla, no ese subproducto vomitivo que es la falsa humildad) es, a mis valores, el peor de los pecados. O casi. El peor de los pecados debe ser la crueldad.
También cuando pienso tsunami pienso en el sueño de esta madrugada donde se había corrido la bola de que en un par de horas llegaba el fin del mundo: la gente le daba crédito, o mas o menos. Pero bastante. Y por todos lados había alienados. Yo veía desde mi ventana ¿era la ventana de un micro que iba por un camino de cornisas? que "enfrente" se tiraban al vacío. Como si enfrente hubiera otra cornisa -el coyote y el correcaminos- y las personas probaran su buena suerte arrojándose a la nada Algunos planeaban bastante, por el impulso, otros caían por un rato en un colchon que otros habian arrojado. La fuerza de la gravedad no aplicaba lo suficiente para que la cosa fuera puro derrumbe. El planeo era la norma, aunque he visto a aquellos que no acertaban a caer en el colchón, y simplemente iban como avioncitos de papel.
Abundaba la prodigalidad. Una prodigalidad mesurada porque si el mundo no se acababa se iban a tener que pagar las cuentas y los destrozos. En las oficinas, nadie lavaba las tazas, que se acumulaban mugrientas, como nunca y el dia de ropa casual se había transformado en un descontrol Yo misma pensaba en quedarme de tetas o de ropa de fiesta. Regalé  un dinero a un grupo de adolescentes que estaba en mi casa (no eran mis hijos) para que salieran.... vayan a tomar un helado, no se queden adentro, decía. Si el fin del mundo me agarra, no quiero que sea rezando: los dioses y vos saben que fui una buena mina y nada desesperado, sacado de la galera, me salvará, si no me salva una vida intentando el amor a los otros, en la medida humana.
 Observaba mas raptos de desapego y "hago lo que siempre quise" desesperados e inutiles, que de verdadera condolencia. Voy a visitar a su trabajo a un amigo que ahora no puedo p no quiero identificar No entiendo porque esta vestido con un traje de miliciano ruso azul, de una tela peludita tipo paño lenci.El me dice que es de un antepasado ruso pero yo se que todos sus ancestros son criollos Es alguien absolutamente lejano a lo ruso. . Ahora pienso que también puede ser de milicia paraguaya, aunque el color esta definitivamente mal y el paño lenci pica. Si fuera de una tela rustica verde, podría estar acorde, pero no ¿que hace algo ruso en mi sueño? Viene su mujer y me ve ahi y se pregunta que hago. Yo explico que estoy (y es verdad) simplemente viendo por la ventana a la gente arrojarse al vacío. Es una lastima que haya venido, me gustaría quedarme ahi, tal vez dormir un rato. Me acomodo sin transición en un ómnibus (nadie usa esa palabra, lo sé) en un asiento de dos, Hay gente parada y yo parezco no darme cuenta y nadie me pide el asiento, donde voy casi en cuchillas, o enroscada, como una cria. Al rato, mucho rato, pienso en que la gente vendrá cansada como yo cuando tomo el 37 en corrientes y solo me siento llegando a Pavon, y cedo mi lugar y pido disculpas. Esta llegando el limite de horario. No se si llega el fin del mundo.
Me parece que este nescafé debe estar frío. El chipa ya me lo comí. No importa, me gusta el café frio.
Lo mejor de mi sueño es que nadie lloraba desesperado, ni los suicidas que eran muchos, lo mejor es que quiza me diga el inconciente, que se termino un ciclo:
Este 2016 vino malo.

6 comentarios:

  1. Tuviste un sueño con una paradoja, la visión utópica de una una distopía, una razonable reacción frente al anuncio del fin del mundo.
    Puede ser que hayas estado pensando en un el fin de un ciclo.
    Que bien escrito.

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  2. si, necesito un fin de ciclo. Y planear como un avioncito sin lastimarme. Gracias. Escribo sencillo, ja.

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  3. Hay muchas cosas en ese sueño que nos anuncian que hay mucha esperanza en el fondo de la caja.
    Esperemos que el fin del ciclo nos purgue y arranque algo mejor.
    Me inquietó bastante toda esa parte del bondi cómo el Indio también la ligó.

    Un beso!

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  4. gracias: el sueño es verdadero, el chipá, el nescafé y el sentimiento por el indio tambien.
    Me gusta que lo inquiete.

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  5. El café frío es cuasi un sacrilegio... Sabelo.

    Eso no se le hace al buen café, aunque sea un nescafé.

    Saludos

    J.

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  6. hace poco hice un asado en casa para una amiga que vive en madrid. El gallego que la desposó (no debe ser gallego, debe ser madrileño) me pidio un whisky y cafe y hielo. El hielo era para el café.

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las palabras son redes que nos ayudan a sostenernos.
no te podes imaginar lo importante que es para mi tu comentario.

algo viejo que merece volver a leerse.

Alejandro Crotto y un poema cuya erótica puede pasar desapercibida a un lector desatento.

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