miércoles, 29 de mayo de 2013

leyendo a Nabokov

¿ud. es un afortunado al que jamàs cagaron? ¿nunca se sintiò usado? Nunca tuvo ganas de decir la famosa frase del chapulin colorado "se abusan de mi nobleza"?
Les voy a contar un cuento de Vladimir Nabokov. A mi no me pasó esto. Sin embargo entiendo la humillaciòn del personaje, porque he pagado fortunas por el oro de los tontos. Me han usado, me he dejado usar. He guardado esperanzas vanas, sabiendo de su vanidad.
El cuento termina con esta frase
.
Pensó que era viejo, solitario, que sus alegrías eran escasas y que los ancianos deben pagar por sus placeres. Pensó que quizá incluso aquella noche, o en todo caso, mañana, Galatov iría a verle y le daría una explicación, una justificación, todo tipo de excusas. Sabía que debía perdonárselo todo, de otra manera el «Continuará» nunca se materializaría. Y también se dijo que después de su muerte todos reconocerían su estatura, y recordó, como en un montoncillo menudo, todas las migajas de alabanza que había recibido últimamente, y muy despacio, se puso a caminar arriba y abajo hasta que pasaron unos minutos. Después, volvió a por su bastón.




Es una parabola que trata de cómo nos dejamos estafar.Y lo posteo con intenciones aleccionadoras. Se llama Labio sobre Labio y yo les cuento el argumento. Para que aprendan.

El tipo (el escritor) es un ruso en el exilio, es un tipo grande y el dinero que tiene no viene de la escritura. Como está grande se quiere dar un gusto, editar una novela. Tenía en su historia dos o tres boludeces editadas. Pero está dispuesto a poner la tarasca. Empieza a frecuentar al pequeño circulo que el entiende artístico de los rusos en el exilio, trata de codearse. Uno de esos, que se da aires (muchos aires) le da un poco de bolilla. El tipo le cuenta sus anhelos, le habla de una revista rusa (que tiene un solo numero publicado) editada en Paris o algo así donde podría publicar su novela por entregas. Le dice que le va a hacer el puente para que publique. El editor de la revista le escribe, le alaba los borradores, le dice que honraría la revista publicar su trabajo. El se pone tan contento, le cuenta a todo el mundo, se siente importante, o mejor dicho, siente que lo que escribe es valioso. Pero luego el editor le dice que no va a poder salir el segundo numero de la Revista por problemas económicos. El hombre decide ayudar a la publicación e invierte una pequeña fortuna. Justo que iban a publicarlo!!! . Toda la colonia artística de rusos en el exilio se da cuenta que lo están estafando. Menos él. El quiere creer. Cuando sale la revista no se ve en catalogo. Figura con otro nombre, una errata piensa. Quiere encontrarse con el editor, que, casualmente esta por la ciudad esos días. El tipo le dice que va a ir al teatro X y que después se puede encontrar con él. Está tan ansioso, tan deseoso de hablar con un artista de verdad, como el editor, que se dirige al teatro. Allí, en el salón escucha que se están riendo de él, de su escritura. Que lo forrearon para sacarle plata. Se siente humillado y desesperado. Todo se cae. Y la plata es lo de menos, claro.


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algo viejo que merece volver a leerse.

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