domingo, 29 de octubre de 2017

guardada en mi propio Guam.

Hace cuarenta años, el soldado japonés Shoichi Yokoi fue encontrado en las selvas de Guam, después de sobrevivir durante tres décadas tras el término de la Segunda Guerra Mundial. Japón lo recibió con los brazos abiertos, pero él nunca volvió a sentirse cómodo en la sociedad moderna.
Hay personas, la mas de las veces internadas en loqueros, o aisladas en sus propias casas que viven en un mundo delirante, donde las cosas estan formateadas a la manera de sus miedos y sus deseos. El criterio de realidad cedió como un piso de madera podrido. 
Estan alienados.
Sin embargo, todos tenemos un poquito de eso. Salvo los pragmaticos, (que estan locos por otras causas) nosotros, los otros, los que la gente puede decir "sanos" y que tenemos el dispositivo para diferenciar la pelicula interior de la vera realidad (y escribo vera realidad con el prurito de saber que la realidad es diferente para cada uno) tenemos algo de soldado japones.

Escribi esto

Soy un japonés loco de la segunda guerra grande
Llevé cosas de confort a mi trinchera
Y no salgo, no puedo salir
Los míos no saben que me arropo en este agujero
me ven fatigar en  conversaciones familiares
pero en la otra escena estoy  con el pelo mugriento
tejiendo trampas de anguilas

No tiene olor mi  alma de soldado
 que perdió la guerra en manos del enemigo,
y abominaría entregarse. Antes muerto.
 Nadie sospecha. No me doblego
 Quepo justo dentro de la locura
en este útero de cosas imaginarias,
gentes imaginarias incluidas
con las cuales interactúo para garantizar mi insanía.
Cuando salga de esto, si salgo
no conoceré  el papel moneda
tendré barba cana, la tecnología habrá cambiado

Dentro de mi, el japonés loco.

Jamás me encontrarán. 

5 comentarios:

  1. Hace un par de años había salido la noticia de unos vietnamitas que se habían escondido en la selva del país cuando empezó la guerra y los encontraron décadas después. Los llevaron a la ciudad, les dieron una casa, o algo así, y a los pocos meses empezaron a pedir que les dejaran volver a la selva porque no soportaban en lo que se había convertido el mundo.
    Creo que hubiera hecho lo mismo en su caso.

    Saludos,

    J.

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  2. hay gentes que no quieren salir de los barcos, las carceles o los manicomios. Otros morirían antes de cambiarse de departamento o barrios. Lo extraño puede alojarse en la vuelta de la esquina.
    yo que vivi siempre en la misma manzana tengo vocación nómade. Sin embargo el poema-los poemas como los chistes no deberían explicarse- se trata mas bien del mundo interno, esa trinchera.

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  3. En lo cotidiano usamos mucha metáfora guerrera, luchar, ganar, perder, táctica, estrategia, trinchera, etc. Hasta hay nombres: Marcial, Marcelo, Ariel, todos referentes guerreros, y hasta el apellido Guerrero, o Coronel.
    Tamo rodeado, tamo.

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  4. Muy bien. El mundo cambia muy rápido, más rápido que uno, y resistimos a creerlo y adaptarnos.

    Por lo que leí por ahí Yokoi fue el antepenúltimo. A mi me gusta más la historia de Onoda, el anteúltimo.
    https://es.wikipedia.org/wiki/Hir%C5%8D_Onoda

    Beso!

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las palabras son redes que nos ayudan a sostenernos.
no te podes imaginar lo importante que es para mi tu comentario.

algo viejo que merece volver a leerse.

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