viernes, 27 de octubre de 2017

Rio marrón.


El corazón está en el río,
en el acto de ver el río desde la costanera sur
y soñar el mar
El corazón está en ese balneario que no existe
donde ahora hay pastos y aves que migraron del Paraná
Yo lo veo
huelo su barro
los fantasmas de aquellas mujeres
-siguen riendo-
los amantes siguen tocándose
en el agua marrón

los chicos se salpican,
fondo barroso,
y a veces el río se va lejos y hay que caminar
(y hay una huella del agua en el barro,
ondas que los pies perciben
como si fueran manos)
y es tan lindo
mas atrás, un parque de diversiones
y en el vendaval de tiempo pasado
tal vez hamacas voladoras, 

una calesita, poco mas
y saber de la existencia de las chapitas de cerveza
que se clavaran en el macadam
y que heladas bebidas colas
de nombres olvidados
estarán aguardando tus monedas
y se aguzas el oido
siempre el fondo de gritos de nenes
que se alejan de las madres
dispuestos a perderse
y ser robado por gitanas

Algo mío
quedó anclado ahí,
un recuerdo de andar en tranvía,
que de tan lejano, parece inventado.

La sangre de las sandias chorreando por las mesas improvisadas,
la sangre marrón del río,
y esta foto del Archivo General de la Nación

que acabo de ver y dice
Balneario Municipal, 1960

1 comentario:

  1. Debe haber sido linda la costanera en esos años. Ahora por más que traten de ponerla paqueta le falta río... hay que adentrarse en la reserva para encontrarlo. Lo tienen allá como escondido, castigado.

    Me gustó, mucha nostalgia.

    Beso!

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las palabras son redes que nos ayudan a sostenernos.
no te podes imaginar lo importante que es para mi tu comentario.

algo viejo que merece volver a leerse.

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