SOLO SOY CRITICABLE EN EL MARCO DE LA IDEA QUE YO TENGO DE MI MISMO
(Ricardo Piglia)

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martes, 15 de noviembre de 2016

bares olvidables: Un cuento trunco.

Pocas cosas sabe ella de él: que no almuerza, que toma café con leche y come tostados en bares. Que deja propina siempre.
Pocas cosas sabe él de ella, pero no sabemos cuales.
Los árboles de enfrente (bastante lejos, porque estaba la calle empedrada, la subida, -era una barranca- y luego la fuente enorme cuadrada  y vacía y  los escalones para gigantes o para el cultivo del arroz, y despues, si, despues los árboles.
De este lado del empedrado apenas una veredita de sombra, recién pasado el mediodía, pero no cualquier mediodía, uno que le zapatea la cabeza de calor, que la hace mas cuadrada, mas minima
El calor y el frío terminan apocando: en ese sentido la garúa es mas generosa: se levanta la cara y ese mojarse aviva.
Ella, que puede llamarse de cualquier manera, pero no, no se puede llamar de cualquier manera, el nombre  marca clase social,  las novelas de la tarde que miraba la madre, un momento histórico. Cuantas Victorias, después de la derrota. Tener una hija Victoria era no estar derrotado del todo.
Definitivamente ella no se puede llamar de cualquier manera pero acá le vamos a guardar el secreto de su nombre.
El toma café con leche y un tostado, pero eso será mas tarde.
Ahora hablemos del bar: Tanto blabla con que era un bar notable, con que tenía que seguir abierto, que cuantas paginas argentinas se habrían escrito ahi, pero ademas de  haberlo salvado le hubieran puesto aire acondicionado. Lo tradicional no se le iba a ir con el confort. A mi me gustaría que ella hubiera pedido algo asombroso, pineral, hesperidina,o un gancia con soda y platitos con maní queso y aceituna, pero era un dia para coca cola. Por ahi, tal vez, se jugó y pidió coca cola con limón, solo para ser un poco exótica, para tratar de impresionarlo, como siempre hicieron las adolescentes.
El bar tenía sillas de madera y no estaba lleno, pero a ella no le quedaron ganas de volver.nunca mas. El calor lo empobrecía. Tal vez, a la puesta de sol, con el parque enfrente derritiendose en rosas y naranjas y el fresco de un otoño podría tornarlo inolvidable.
Todos los bares a los que fueron eran olvidables. Todos tenían una plaza enfrente, si a esa plaza seca de estación, infinitamente mas parecida al metrobús que a la plaza de los escalones para plantar arroz, se la puede llamar plaza. Nuevamente cafe con leche y tostado. Demasiados pocos casos como para establecer una constante. Siempre libros en el toma y daca.Ellos hablaban de libros como otros del tiempo, para romper el hielo.
 Este bar era tan viejo como el primero pero mas abyecto, como todo lo que tiene que ver con estaciones de tren. Formica o melanina, Mozos con ropa que pretendío ser moderna (gobelinos en los chalecos) y envejeció con ellos adentro. Olor a pizza . Y gente que no mira. Ella si miraba, eh? mordia con los ojos las palabras que se desgranaban de la boca de él,como si las palabras se fueran cayendo y ella las podria juntar con la lengua humeda. Pero eso lo sabemos nosotros, puestos a observador omnimodo. La gente no mira. Y hacía frio para usar gorro de lana, para ir muy abrigado y no sacarse la campera.
A mi me parece que el la miraba mucho
El ultimo bar (hay otro bar, pero no entra en la serie)(hay otro café compartido pero tampoco) estaba enfrente de una lluvia. Una lluvia mansa, que no te pedía que corras, pero que te invitaba a sentarte y que ella lo mirara tomando café con leche con tostado. Ella, la chica, estaba de frente al baño que tenia unas mamparas o tal vez un ingenioso y horrible biombo de madera para distribuir a damas y caballeros en dos puertas una al lado de otra, sin que se juntaran a la entrada. El, en cambio, veia la esquina y casi sin darse vuelta, el parque.
Ese bar era de viejos, definitivamente. Con una televisión para el noticiero, con pebetes con demasiada miga, siempre de jamón y queso, sin rucula, ni tomates desecados.
Todos los bares en los que se encontraron eran olvidables
Entonces no se entiende.


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las palabras son redes que nos ayudan a sostenernos.
no te podes imaginar lo importante que es para mi tu comentario.

algo viejo que merece volver a leerse.

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