viernes, 3 de junio de 2016

Ocho veces. Un cuento de la sirena (texto completo)

La última vez contaría como nueve, porque fue el final.
Creo que nos mandamos dos o tres mails más, en el mismo día, pero el verdadero fin fue cuando leí ese que decia "no quiero hacerme problema". Tan mezquino lo suyo. Tan desentendiendose de que al pisar una mariposa en Borneo, desataba un deslizamiento de rocas en Perú.
De todo, de esos ocho encuentros -un promedio de 20 minutos cada uno , multiplicando  por  las tres horas que estuvimos en el hotel de Parque Patricios,  me queda una historia para contar, la convicción de que soy una buena mina, toneladas de mala sangre y un montón de mails que guardé .Están aun, en mi archivo del yahoo, con la estrellita de destacados.
 El correo siempre queda abierto porque vivir sola tiene esas ventajas, y la fantasía es que si muero, mis  hijas -que ya se fueron-  puedan ver que su santa madre tuvo amores clandestinos.
Ellas, especialmente Vivi, me insisten con el tema de "tener novio", y yo, una lady, nunca le hablé de él, ni de los otros  -pocos- que lo hubiera precedieron cuando el padre se fue con otra.Como no he muerto tampoco les hablaré de los que,si las deidades femeninas del coginche me dan salud, vendran.Son mis hijas, soy su  madre. El resto de mi vida queda por fuera.
La primera vez que lo vi fue por que me contactó en Mercado Libre, cuando vendí las cosas que dejó en casa el que ahora llamo "el padre de las chicas".
Aclaremos, no "le vendí"sus cosas, como dijo mi cuñada, se llevó todo lo que quiso ,incluso algunas cosas que no hubiera debido llevarse.Me viene a la cabeza vagamente un acolchado sin estrenar que habia comprado en Arredo, mientras yo estaba pagando en Jumbo, con una trama hindú. En ese momento ya estaba con otra.
Esos tres días tuvo todo nuestro patrimonio de casados durante 25 años a su disposición. Me había ido a la casa de playa de los Montero para no ver el desguace de  "nuestra" vida de matrimonio: llevate lo que te parezca. En situaciones dramáticas me gusta jugarla de generosa, de altruista, de buena persona. No si lo soy o lo imposto, pero al final es lo mismo. Ademas él se habia enamorado de una que no era yo. no era un hijo de puta. A cualquiera le puede pasar. Llevate lo que quieras. Que dios te ayude y a mi no me desampare, y andate a la concha de tu hermana, le dije, tirandole las llaves y yendome a llorar al campito.
Cuando volví,  la casa seguía teniendo el olor a sus cigarrillos, un par de muebles menos, una sola televisión (el plasma, hay que reconocerselo) y me faltaba una olla muy linda, y la paellera -su especialidad-. Medio placard  vacío y la ropa que quedaba (prolija, doblada, en una bolsa) fue, sin ser mirada, directamente a las victimas de una de las tantas inundaciones que asolan este país y ojala una vez llegue una y me inunde y me barra toda esta materialidad cargada de sentido Y al mismo tiempo, la inundación debería dejarme un cofre lleno de dinero para comprar todo nuevo y no ser yo, la de antes sino una cargada de futuro.Con una banelco es suficiente.
Como no quise ser custodia de los restos de nadie, el mismo día decidí vender o regalar todo lo que de él quedara en la casa, Ya bastante tenia que lidiar con mi vida plétora de recuerdos manchados de odio,o algo menor, una especie de desolación por quedarme sola a esta altura del partido,  de fotos juntos en el primer baño de las nenas, nuestros veranos en La Lucila, tan jovenes y felices y bronceados, facturas de él,que aun siguen llegando a casa y gente que me dice, uhh ustedes hacian un matrimonio tan lindo, y yo poniendo esta cara de boluda que dios me dio.Ademas ¿viste que el fb te trae fotos de "recuerda lo que hiciste hace 5 años? En todas, esa familia que tuve.
A la semana estaba armando  lotes en Mercado Libre. Me llevó tiempo deshacerme de todo, pero estuvo bien. De un dia para otro hubiera sido una sangría. Había dejado la hidrolavadora y herramientas -un olvido, pero tuvo la casa tres días solo para él y la buena leche no me daba para recordarle estas cosas, asi que alpiste, perdiste. Y saque unos buenos mangos por eso. Entre todo lo que recuperé, de todos los rubros, me hubiera alcanzado para hacerme las tetas, pero decidí que  las mías estaban bien. Me las miré con toda la luz posible en el espejo del baño, subida a un pequeño banquito que usaba cuando tenia que buscar cosas en los estantes de arriba. Eran tetas de cuarenta y cinco años, nada turgentes, pero eran mis tetas. Y yo, amorosamente, me las aprobaba. Grandes, pesadas, caídas, si, pero alli estuvieron, dando lo mejor de si (de mi) cuando él se fue. Ahora que orillo los cincuenta sostengo mi decisión. Son mis tetas y allí se quedan. Banco. Esa plata me quemaba así que  cuando junte lo suficiente,pedí vacaciones en la oficina, me tomé un avión de Turkish y me bajé en Río, y lloré tranquila lo que me salió. Las chicas no estuvieron de acuerdo. No me importó
Volviendo a las tetas,el de los ocho encuentros no retrocedió ante ellas, sino que avanzó, Y eso que mis cuarenta y ocho de entonces, languidecian ante sus treinta y seis. Yo le sacaba ventaja en cosas menores, por ej, era infinitamente mas educada, si hablamos de la educación formal. No te olvides que fui a Puan, hasta que Vivi se agarró la hepatitis y ahi dejé definitivamente.
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Lo conocí tratando de sacarme de encima los libros de Derecho, Cuando las chicas iban a primaria, mi marido habia empezado Derecho, una forma como cualquier otra de huir de una casa con demasiadas mujeres. Se había comprado libros, nada de fotocopias, no era un pibito, me dijo entonces, cuando yo me escandalice un poco por el gasto.Dejó despues de tardar tres años en hacer seis o siete materias. Yo se los vendí a él. Puse un precio  un 20% mas bajo que los mismos libros en la misma pagina. Pero vendía el lote entero y era un sueldo de un empleado. Él me vino a chamuyar, -quería ver el estado de los libros, y  que se los diera en cuatro cuotas. Le dije que fijaramos el precio en dolares, lo cual fue idiota porque el dolar estaba estable, y para cerrar el trato, exigí  que me los pagara en verdes.Me dio la primera cuota en pesos, su telefono laboral, fotocopia de su dni, y el mail y el guasap: Incluso me ofreció ir a sacar una fotocopia de su libreta universitaria. Le dije que no hacia falta.
Asi que cuatro encuentros fueron en casa. El me traia los dolares y yo lo convidaba con café dolca en unas tacitas chinas que miraba con envidia de clase.  Cada encuentro fue mas intimo que el otro, en el sentido de que yo crei que construia una amistad y por la cuestión del sexo, tambien. . En el segundo intento besarme y le dije porque no me invitaba a un lugar mas tranquilo. Era un chiste, y no se si lo entendió. Mi casa era mas tranquila que un cementerio cerrado, pero jugate un poco, pensé.
En este segundo encuentro hizo planes de trampa, me ofreció tres horas antes de ir a trabajar, mostró todas sus cartas. Y me invito a salir a la mañana muy temprano. Lo digo así me dijo : "podemos ir a un telo a la mañana, antes de que yo entre al trabajo, te paso a buscar a las siete y media, asi a las ocho y media estamos ahi,  asi a las once y media estoy en la oficina.  Me dio un cacho de ternura. Un tipo de 35 años, empezando la facultad, comprando libros usados y armando trampas con una mujer mayor, a despecho de sus dos hijos, su adorable esposa ama de casa, sus suegros con los que vivía y apoyaban que hubiera empezado a estudiar, al costo de no pasar nada de tiempo con la familia. Que él se recibiera era un proyecto familiar. Y me parece que el único proyecto personal que tuvo en ese tiempo  era llevarme a mi a la cama.
 Iba a ser,con suerte el primer universitario de la familia, y se le notaba que venia de la pobreza Se le notaba el interior en la piel, y la clase baja en el perfume que usaba. Avon me dijo cuando le pregunté.. Antes había trabajado como quiince años de durlokero, hasta que habia pegado este ultimo trabajo y ser boga era su sueño. Todos tenemos sueños pelotudos, entretenimientos, se nos va la vida en eso. Por ej, mi sueño entonces, y creo que aún, es un sueño vergonzante: conseguir alguien que me quiera de verdad, por lo que soy, que me haga sentir bien, que no me forree.
No tuve corazón para explicarle que estudiar en Lomas no era la mejor elección : Era lo que podía. Si para él estaba bien y me pagaba los libros, para mi estaba perfecto. Esa semana entre la invitación y el hotel, me mando cartas muy calientes, que yo respondía como si fueran un texto para el taller de escritura,  como si no fuera verdad que yo me fuera acostar con ese tipo unos dias despues, prometiendo cosas imposibles o fuera de mi alcance. Como si tuviera veinte en vez de cuarenta y ocho y fuera linda y tuviera cada parte del cuerpo en su lugar y no este remanente para demolición que quedo despues de vivir tanto, tanto.
En esos dos años que pasaron entre la venta de los libros a Juan Carlos (¿como puede un hombre joven llamarse Juan Carlos?)  y la ida del padre-de -las-chicas tuve unos pocos encuentros cercanos del tercer tipo, con dos amigos, uno bastante cercano, valga la redundancia, que no arruinaron la amistad ni fundaron nada, creo que fue sexo de consolación, y con un desconocido que me levanté (que me levantó) en la entrega de diplomas del mejor amigo de mi hija. Era un tío del interior que había venido exclusivamente para la ceremonia y  si Jonathan o Vero lo hubieran sabido no se que pensarian, por ahi nos querrian hacer gancho, vernos casados,  Cuando salimos del brindis,se ofreció a llevarme a casa y mas rápido que volando estabamos sudando en una cama de un hotel de La Boca, que buscó en el celular, porque yo no supe decirle y el era de Entre Rios. Fue algo intrascendente y tambien liberador. No sabía nada de mi, sólo lo que veía. Eso me hizo sentir deseada. Tenia una tonada de campo y cuando acabó se puso a canturrear chamarritas tan dulces que me agarraron unas ganas de llorar muy fuertes y me abrazó como si me quisiera.Cuando vino a casa a dejarme le ofrecí que se quedara a dormir porque tenia que tomar la ruta a la mañana siguiente y recuerdo sus mates y sus manos de hombre de verdad y que hablaba de "pisar la ruta", expresión que nunca había escuchado, y que me resultaba extraña, como si en vez de ir en auto, fuera caminando. Se llamaba Marcial, y me pidio amistad en el fb y a veces lo veo en fotos, haciendo sus cosas de campo, con el rio al lado, y los rios me pueden mucho. Hay algo en mirar el agua que me hace ser mejor.
Pero quería contar la tercera vez. Siete y media de la mañana y yo en la barrera de Loria, esperando que él pasara. Me mando un mensaje de texto cuando estaba por llegar y yo estaba contenta, y el tenia bastante miedo de las cosas que tienen miedo los varones, que se miden por la turgencia de la pija. Estuvimos bien, Me dio besos que podría llamar besos de amor, largos y que justificaban en por si mismos el gasto en depilación, manicura y sobre todo la carga de poner el cuerpo en una relación nueva, donde uno sabe que puede salir lastimada. Porque yo te lo escribo como si estuviera superada como si fuera fácil, una nada, pero no,
No quiero acentuar mi vulnerabilidad, mi necesidad de afecto, no quiero que eso se note, quiero parecer canchera, de vuelta, no quiero que vean que este corazon esta en carne viva, porque eso asusta.  Eso no le interesa a nadie. Me lo guardo para mi. No tenía que saber que estoy rota
Sus besos me quedaron en la boca. Al mediodia estaba en casa y me seguian ocupando toda la cavidad bucal: Comí, me lave los dientes, me tome un café y ahi estaba él. su textura, su lengua, todo el, concentrado como un caldo Knorr, adentro de mi boca
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Tendría que haber abandonado esta cosa ahi mismo.Lo arruiné a sabiendas. Quedarme con ese encuentro mañanero, hubiera estado bien, decirle que viniera a entregar las dos cuotas de los libros a la hora que yo estaba en la oficina y que lo atendiera la chica que limpia. O simplemente, que pasara de nuevo, antes de la hora de que entraba a la facultad, cuando yo ya sabia que no tenia nada de tiempo y recibirlo en la puerta cordial y cortante, como con el asunto finalizado. Supongo que para el hubiera sido un alivio.
Pero no, yo lo tenia que arruinar. Está en mi naturaleza.
Su falta fue no reconocerme que  no quería nada mas de mi, que estaba en sus cosas,que no necesitaba que yo fuera su amiga ni otra clase de cosa en su vida,que no necesitaba otra mujer en la cama mas que la suya propia, y  que ya se había conformado viendo que su animal funcionaba en condiciones inusuales, que seguía siendo interesante a pesar de sus dos hijos chiquitos, que como todos los chicos chiquitos te sorben la cabeza hasta dejarte exhausto, yo sabia que no tenia resto para mi, todo el dia pensando en como sacar esas vidas niñas  adelante, en como no cagarla, en que no se enfermen, que no se mueran.En mantener la casa, ponerla cada vez mas linda segun parametros que seguramente no compartiriamos, tener contenta a la patrona con una salida a comer piza cada tanto, diciendole lo que ella esperaba que le dijera, que la amaba con furor,que nunca habria otra como ella. Pero su vanidad me dejó en un freezee y cada vez que necesitaba usaba un poco de mi ser.
Las mujeres somos como la planta carnivora de La tiendita del horror. Queremos alimentarnos del deseo del amado, y cuando nos dejan de desear desfallecemos.Algunas devoran a sus hijos Otras celan a sus maridos como si fueran un apendice propio,secandolos, prohibiendoles cualquier deseo fuera del nidito de amor . Algunas, las menos y yo te diria las analizadas, se consuelan sabiendo que la vida es asi, carajo
Su esposa era del segundo tipo y yo del tercero. Esta creencia me surge de las fuentes incontrastables del facebook.:ella (la otra) no me generaba, ay,  nada de  solidaridad de genero.
Básicamente era todo lo que yo no era, y que le gustaba todo lo que a mi no. No podríamos haber sido nunca buenas amigas. Físicamente era una linda flaca tetona, -se ve que el fetiche de Juan Carlos eran las tetas-  una morocha teñida, (todas somos rubias cuando nos venimos grandes,eso lo dijo el), ambos gente del interior, Jujuy,   con un pésimo gusto por las cadenas religiosas y la intención explicita de salvar a los perritos, las ballenas y cualquier animal,  colgando videos y un extraño berretin de poner amen a cualquier causa, y, lo peor,  un violento odio de clase baja hacia las causas populares. Muy devota de la Virgen de Copacabana, que no queda en Brasil, sino en Punta Corral, Al final, pero no menos importante quiero mencionar que me era difícil leerla por los errores de sintaxis y ortografía, que me sacaban lo mas miserable que tengo. Me sentí una hija de puta pensando lo que pensaba de ella, que debería ser una buena mina, muy insegura,muy voraz y la verdad, pensé que se iba de mambo mostrarse sacrificada y abnegada. Nadie decente se cree tan buena. ahí mostraba su hilacha de hija de puta. Ademas, yo era lo suficientemente inteligente como para darme cuenta, que de las dos, si había una pobre mina, si tendría que haber una pobre mina,si estuviéramos compelidos a decir cual de las dos era una pobre mina esa era yo, y no ella, con su alegría autosuficiente, su creencia en las vírgenes y sus milagros y su empeño en solicitar reconocimiento por su dedicación a la causa de la familia, poner amen para que Dios la librara de las mujeres como yo.
Yo por supuesto no era "una mujer como yo". También tenía hijos, también buscaba alguien que me quisiera un poco, también quería un hogar y mas me hubiera gustado poder creer en virgenes cuidadoras. Que a él le fuera funcional está mujer debería haberme advertido. Pero descuide las señales
En los mails posteriores al hotel  hablabamos de lo bien que la habíamos pasado y de  encontrarnos nuevamente Pero él siempre postergaba, siempre  una razón, corazón, para no hacerlo. Mi vida no estaba vacía de cosas, pero yo esperaba la cuarta vez.
La cuarta era la vencida, pero cuando llegó se limitó a darme la plata de los libros y a tirar el encuentro sexual  para adelante. No tenia tiempo, decía, como si yo no supiera que el tiempo se hace cuando el deseo pulsa. No tenía deseo, supe yo, de inmediato
Tenia que entrar a la facultad en media hora y de casa eran diez minutos  En esos veinte minutos me contó que los nenes, jugando con unos muñequitos de acción habían volcado del escritorio un vaso de coca que por puta había caído sobre el cpu y se había jodido. Le insistí muchísimo, demasiado,  en que le regalaba un cpu que yo había usado hasta hace 3 meses atrás, donde me compre la laptop. De verdad yo no lo usaba y se lo quería dar. No me gusta que se malgasten las cosas. Se lo daba de alma, no por conveniencia. Supongo que le pareció un exceso, pero lo cargó en el auto, casi sin decir gracias. No se que habrá dicho cuando llego con el aparato. Supongo que dijo que lo compro de segunda, para que a los nenes no les falten los jueguitos. Yo no quería sexo a cambio de la CPU, le tenía cariño, nomas
Siempre me rodean hombres que no saben decir gracias. No se si es por pudor, por que lo dan por descontado, o simplemente porque consideran que no hay nada que agradecer. Soy muy susceptible a ese asunto, incluso con mi marido era uno de los "temitas" que nos alejaron como dos lineas que huyen a distintos espacios en el plano.
Nos despedimos en la puerta de su auto, que yo abrí mientras el llevaba el cpu con un beso de compañeros de trabajo: Ni bien entre a casa le escribí un mail reprochandoselo (shame it) . No le gusto lo suficiente , pensé, pasado el furor del primer encuentro. No te gusto, escribi. No era en realidad un reproche sino una convicción. Me hubiera reconocido eso y santas pascuas.
Su contestación no tardó: no me dijo "si me gustas" (eso me hubiera hecho tanto bien)  sino "yo nunca dije eso y te lo voy a probar la próxima vez que nos veamos": La proxima vez fue la quinta, la ultima cuota de los libros, para mi, la anunciación de una despedida formal. Apenas me vio dejó los dolares en la mesita, se sentó, dijo una o dos pelotudeces y me llevo la mano a la bragueta . Allí había un pequeño animal desperezandose, con fuerza ¿ves que me gustas?. Como siempre estaba apurado y yo estaba un poco triste. Y le di un par de besos, y acaricie al animal, me reí un poco, hice chistes, no dejé que se diera cuenta que estaba triste,
Yo pensaba en él mas de la cuenta. No es que me estuviera enamorando o algo asi, simplemente estaba sola,  y me gustaba que el fuera mi amigo de mails. Le contaba cosas y esperaba vanamente que me invitara a coger de nuevo No iba a ser en mi casa, y ademas el nunca lo intentó, nunca quedó pidiendo nada. No sabía pedir,  era un emperador de la china, que recibe lo que se le da, como si fuera merecedor de eso y mucho mas. Y yo la jugaba de geisha. Matenme.  Se creia gran cosa y yo no se lo desmentía. Se ve que en su casa, primer universitario de la familia, sustento del hogar, rey tuerto en un mundo de ciegos era un dios. Yo detestaba eso, porque si no me la creo yo, no se la creo a nadie. . Pero en vez de alejarme ante ese narcisismo exacerbado, le perdonaba la vida.
Si hay algo que odio en una persona es que se crea mas que los demás. Esos son los verdaderos pelotudos del universo. Y la verdad que si hay algo difícil es distinguir entre un pelotudo y un hijo de puta. Yo, por lo menos, no lo se hacer.
Creo hoy, mientras escribo, y pensando en eso de "no quiero hacerme problema" que no era un pelotudo. Que me lastimo a sabiendas.
La sexta vez tuve que insistir mucho para verlo, en un café,a medio camino entre su trabajo y el de el Como no sabia decirle en que café y el no era hombre de conocer cafes (del trabajo a la casa y de la casa al trabajo) nos encontramos en el bar de una estación de servicio.Le quería dar una imagen que le había traído de Galicia. Yo no soy religiosa pero él si lo era y con unos pasajes baratos me había ido una semana a ver a unos amigos que vivían en España y que  después de años de convivencia se iban a casar,en la Catedral de Santiago de Compostela. Un lugar de peregrinación para los cristianos y como me gusta dar cosas,  había traído para mis compañeras de trabajo que si creían y para él unos  botafumeiros, unas estampitas bendecidas
El me trajo chocolate y se lo cambie  un alfajor Capitan del Espacio, porque alguna vez hablamos de esos alfajores míticos para los que vivimos en el sur, yo nacida en Lomas y él de Monte Grande- nunca supe si nació en Jujuy, nunca se lo pregunté, casi vecinos. Me dejé pagar el café, dije gracias y de paso a la facultad me dejó cerca de casa, y volví caminando un par de cuadras pensando en que no le iba a escribir mas. Nos dimos un beso a las apuradas y insistió nuevamente que, cuando pudiera, íbamos a repetir lo de Parque Patricios.
A todo esto ya había pasado un año y medio, patético ¿verdad?  No había tenido otro hombre en ese tiempo.Estuve entretenida con las cosas de mi vida, hijas, amigos, trabajo, el curso de jardinería que hacía en el botánico,  y cuando volvía a esta,   mi  casa de mujer sola, nunca me sentía sola,con esa relación tan de estos tiempos, con sus mails frecuentes, algunos calientes, otros hablando de los problemas del trabajo, de la familia, del clima y del país, y yo me engañaba pensando que Juan Carlos era un amigo con derecho a roce, aunque no ejerciera.
Había dejado pasar por alto algunas oportunidades de estar en la cama abrigada por los brazos de alguien que quisiera estar conmigo. 
La séptima le llevé un libro de regalo al bar de la facultad, por su cumpleaños. Uno de Hector Tizon, Fuego en Casabindo, porque si bien el no se consideraba de Jujuy, no hablaba de sus raices, pensé que le iba a gustar.. Me mando una foto familiar, esa misma noche,lo imagine enviándola desde el baño ni bien tomada, una selfie, donde se lo veía con sus suegros, sus nenes y su mujer. Me puso contenta pensar que pensó en mi a la hora de soplar su vela de cumpleaños. Tambien me mando una foto de pija que nunca le había pedido, porque  me dijo que se iba a masturbar pensando en mi. Esas cosas descontextualizadas te pueden ofender o parecer bizarras. A mi me hizo reir.
La octava vez yo ya sabía que no podía seguir haciéndome esto. No estoy hablando de él, estoy hablando de mi. No podía estar con un hombre que no tuvo tres horas para mi en un año y medio. Que estaba conmigo porque no se desviaba de su ruta.  Decidida a seguir con mi vida, estuve entre victima y demandante en esos diez minutos que pasó por mi casa. Quería que él me mandara a la puta que me pario, que me dijera quien creia que era, que terminara conmigo
El destino hace las cosas de otra manera. El siguió haciendo promesas que a esta altura ninguno de los dos creiamos., Era Nochebuena,  después que vine de la casa de Vivi,  donde nos reunimos todos (menos el papa de las chicas) y pasamos una noche preciosa, brindando felices, en mi vida de verdad, tipo tres de la mañana suena el aullido del celular. Era su número.  Cuando lo abro, esperando leer, que tengas una feliz navidad corazón, ya nos vamos a ver, descubro unas puteadas de su mujer, insultandome con insultos que no daban en nada verdadero. Era un guasap tan largo que debía haber estado mucho tiempo escribiendo. Me culpaba de todo lo que uno se puede imaginar. Usaba unos insultos y puteadas que uno no puede imaginar en una santa catequista sacrificada y abnegada, como ha ella le gustaba mostrarse, y fundamentalmente imaginaba una relación absolutamente ajena a lo que habia pasado entre nosotros. , me maldecía a mi y a toda mi estirpe y se proponía empapelar mi barrio y el de mi trabajo diciendo que clase de puta era yo. También amenazaba con  hablar con mis hijas y mi marido, entre otras inexactitudes, creía que yo era casada.. El, en cambio, quedaba tan puro y limpio como la propia virgen de Copacabana. El -ella lo necesitaba asi- era inocente. Yo era Cruella Deville, en versión Poringa. 
La novena  vez ya la conté en las primeras lineas.
La vida te pone en estos lugares. Ahora estoy mejor, me repuse del bajón y la loca no empapelo nada, mejor,  mira si a esta altura de la soiree voy a andar explicándole a alguien quien soy.
Supongo que estarán esperando otro hijo, el me había dicho que aunque ella era grande quería otra bendición en la familia.Ojala sea una nena. tenían  dos varones y las nenas son regalonas de los padres.
Dios se los otorgue y en cuanto a mi yo no me quiero volver a enamorar 
 No le voy a regalar libros a nadie y nunca mas relaciones virtuales. De ultima, si me quiero alimentar de palabras que sean  dichas en el oído y no escritas, que vengan a tomar mate sin apuro. Lo que se escribe con la mano debería ser sostenido con el cuero pero la vida es muy difícil, hermanita. 

 Y sobre todo no voy a esperar que me quieran un poco y tampoco voy a sufrir si son solo dos veces, estirando  algo que no da, se tiene que aprender de la experiencia






2 comentarios:

  1. Excelente relato!!!! Espero con ansias la segunda parte...

    Muchos detalles, me encantó...

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  2. ya esta completo. espero te guste, Jose Luis.

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las palabras son redes que nos ayudan a sostenernos.
no te podes imaginar lo importante que es para mi tu comentario.

algo viejo que merece volver a leerse.

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