miércoles, 19 de enero de 2011

a la constancia y dedicacion le ponen el mote de inconformidad.

Mi madre juntaba programas de cine  y yo acopio relatos de sirenas. Un hombre de pocas palabras (y hablo de Monterroso) anduvo por ahi revelandole al eter secretos de las damas del mar. Apenas despierta me dije mira lo que trajo el gato y me lo traje para aca-
Por mi parte, parafraseando a Walsh, «decidí que, de todos mis oficios terrestres, el violento oficio de sirena era el que más me convenía»

2 comentarios:

  1. Me parece genial que seas sirena y te hayas dedicado a eso, a ser sirena en la tierra. Quiero saber más de ellas ya que amo a l mar con toda mi alma y a veces sospecho que soy una, a veces sospecho que soy un perro también.

    Saludos desde Mundo Aquilante

    ResponderEliminar
  2. Cada uno hace lo que puede y solo unos pocos privilegiados hacen lo que quieren.

    Mostro vacacional.

    ResponderEliminar

las palabras son redes que nos ayudan a sostenernos.
no te podes imaginar lo importante que es para mi tu comentario.

algo viejo que merece volver a leerse.

cateterismo

La mañana se desliza entre nescafé y el viaje a la clínica, él manejando con auto mientras el otoño, otro otoño, otro mas, casi rutina y des...