lunes, 14 de marzo de 2016

las cosas y yo.

ya debería estar acostumbrada. Malena se fue hace como 10 años, a los 20 y a Julian lo tenía podrido con que se tenía que ir y al final junto un par de valijas y se fue. Bien por ellos.
A mi me queda la pieza. (Es un dormitorio pero va a ser un comedor para visitas. Compre una mesa en Mercado Libre muy larga, para poder hacer almuerzos con mas de las 10 personas apretadas que entran en donde comemos)
Pero quedan las cosas. Dos meses tardé en pensar que tenía que meterle (yo) un poco de onda al asunto para vaciarlo y armar el comedor nuevo. De a poco se iba convirtiendo en un enorme (es enorme) cuarto de deshechos. Hace poco compre dos aires acondicionados que no coloque porque no se que mierda del cable de la calle, tiene que venir EDESUR y los aire estan alli.
Y ademas lo que dejó julian: No es facil: no es facil.
Hoy por ej. encontre una tabla de la silla que había usado en su escuela el ultimo año: Estaba firmado por compañeros en liquid paper: No se la va a llevar: no la voy a tirar.
Papeles: es un maldito acumulador el muy hijo de puta. Fotocopias por doquier. Le pedí que venga a ver que tira: Infintos cuadernos de la facultad escritos con su letra imprenta de mierda en bic azul. Extraño ser madre. Extraño despertar a mi hijo.

La limpieza parece que será en etapas,
No puedo de otra manera y no es por falta de tiempo
Las cosas lo nombran en su ausencia, y vaciar la adolescencia de mi hijo del cuarto ( alguien muy amado que ayer fue un adolescente) me remite a la idea agónica de pensar quien revisará mis papeles cuando muera. Que verá? Que le dará pudor?

He vaciado la casa de mi suegra, que no me quería, a mis ventipico. Lo sentí como una intromisión imperdonable. Tuve que hacerlo.

No me he mudado en los ultimos 29 años, ninguna inundación, nada. Quedan capas geologícas de mi vida sin pasar por tamiz en esta casa. Mirando lo de Julian encontre cosas de Malena, el albun de firmas de la fiesta de quince. No me puse a mirarlo. No quiero urgar otras intimidades, ya tengo bastante con la mia propia. Pongo yo el pudor.

Mudarse debe ser liberador.
Le prometí un pedazo enorme, de la parte de arriba del placar que esta en su dormitorio, en mi nuevo comedor, para que guarde lo que quiera. Así hacemos las paces, las cosas y yo.





2 comentarios:

  1. Me gustan las entradas mas personales que de costumbre... Eso de conocer al otro un poquito mas cada vez....


    Y no hacía falta el señor Borges esta vez.... saludos....

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  2. Menos es más. Voy a sacar la referencia borgeana.

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las palabras son redes que nos ayudan a sostenernos.
no te podes imaginar lo importante que es para mi tu comentario.

algo viejo que merece volver a leerse.

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