martes, 17 de noviembre de 2015

Estafa Girondo. Un poema de la sirena.

A veces me desgracio
-lo vengo meditando-
impostada en una que no soy
mas alta, o con alas
mas grácil, mas liviana, 
mas perfecta
los ojos celestitos en vez de verdes
el pelo grueso
de hembra paraguaya
artesana de espejismos
de oasis en desierto.

La casa avisa a los crueles acreedores
la cuenta es justicia
se la cobren a Oliverio.

El tipo me llenó de pajaritos la cabeza
Y el timo fue instalar
que con volar alcanza

Y así ando yo,  decepcionando multitudes
compradores de terrenos en la luna
por dos mangos

Y pasa que después de las doce,
del palacio,
vos llegas a tu casa
 conmigo en el paquete
y cortas los piolines
y encontrás  esta souvenir deslucido
mi verdadero yo
esa que soy
esta nadita
y pensás en como te estafaron
comprando un Versace
en la feria de a la vuelta,
y en el horario de devolución,
 las condiciones
para que te reintegren el dinero en breve lapso

No crea el público presente
 que yo haya ganado gran cosa
en esas transacciones donde entrego
el alma mia.
Mas bien creo que nada
apenas  resaca de postfiesta
de un lugar donde no figuraba
en la lista de invitados.

Dejame de joder, viejo Oliverio
no mientas con el asunto de los vuelos

un poco de piedad, poeta muerto
que vengo tan cansada
la boca lastimada
de aterrizar una y mil veces
en estos contrapisos desparejos





3 comentarios:

  1. que mejor que impostar (y que te crean) una hembra paraguaya....

    pocas cosas..... salu2!

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  2. Compro y no devuelvo! Es un buen poema!

    ResponderEliminar

las palabras son redes que nos ayudan a sostenernos.
no te podes imaginar lo importante que es para mi tu comentario.

algo viejo que merece volver a leerse.

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