domingo, 4 de noviembre de 2012

decalogo para sirenas.

tomando como valida la vieja y tonta idea de un decalogo que guie tus acciones, (mis acciones) y con el precepto de Tito Livio y sus latines Verbisque meis fides sit  (Que haya fe en mis palabras) empezarè esta serie con un post ajeno,  encontrado en el blog de analialorenzo.blogspot.com (gracias, blog pocas pulgas)


primer precepto "Nunca te quejes, nunca des explicaciones"


Never complain, never explain. Esto lo escuché en un reality show de Sony, hace demasiado poco tiempo; en otras palabras, (Siempre es Tarde)
Creo que este consejo -porque los ganadores dan consejos, no como los lusers que la sola mención de la palabra les saca caspa y ronchas- es sencillamente genial. Never complain, never explain es la síntesis de un pensamiento que comprende holísticamente la ética del capital. 


"Nunca te quejes", escrito con tinta marca látigo de esclavo, resume el nirvana de cualquier chief executive officer.


En el siglo XXI hay palabras que merecen entrar en desuso.


Sin embargo, no des explicaciones, la segunda parte de la lección de hoy, es mucho más atractiva. Inmediatamente me recordó una de mis amnesias. Caminaba a diario varias cuadras desde la terminal de buses hasta mi casa y en esos trayectos, hacía sociales. En una de esas se me pegó, como perro callejero que era, un crío simpático que era vecino del barrio. Era conversador e inteligente, de no más de nueve años, y no recuerdo su nombre. Pero en una de esas, mientras conversábamos de bueyes perdidos, me mira y dice: Sabes cual es tu problema? Das demasiadas explicaciones, lo explicas todo. Lo seguí viendo hasta que un día me mudé. Cuántos vecinos recuerdo y olvido. Ojalá le haya ido bien en la vida. En aquella ocasión, no aprendí nada. Pero a la distancia me parece una advertencia invalorable, un auténtico gesto de cariño.


No hay por qué andar dando explicación alguna. A nadie. Debería ser un mandamiento.

2 comentarios:

  1. Pensaba en su decálogo. No se. De alguna manera un decálogo de consejos podría ser una manera de explicación. Un listado acotado, pero de explicaciones al fin.
    Si uno lleva a fondo esa sentencia "no des explicaciones", tal vez la pase mal, como pasado de rosca. Recuerdo del Negro Dolina, el elogio a la renuncia. Había unos tipos que querían sacar premios solo para poder renunciar a ellos. Otros hiper extremos, lo llevaban al punto de haber renunciado a la renuncia.
    Si uno se toma en serio eso de nunca dar explicaciones, se queda sin decálogo.
    Pero ahora que lo pienso, quedó atrapada en su red, porque si es que he entendido mal, no podrá explicármelo :)
    Podría feminizarlo planteando que no tenés por qué dar explicaciones, a menos que se te cante.
    No se caliente Nilda, que es joda.

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  2. El post no lo escribi yo, lo afane. Pero tiene sabiduria concentrada como caldito knorsuiza.
    nunca entendere la manera de pensar de los hombres. Es un decalogo complicado porque no se como sigue, pero ya se me va a ocurrir.

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las palabras son redes que nos ayudan a sostenernos.
no te podes imaginar lo importante que es para mi tu comentario.

algo viejo que merece volver a leerse.

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