jueves, 18 de agosto de 2011

el cuento verde de la renga a la que dejaban atada al arbol

a eficacia de un cuento verde depende del remate. Cualquier niño lo sabe. Si no se entiende el remate, no se entiende la picardia del cuento. El primer arrime a la sexualidad en la latencia (digamos los 9 años) son los chistes verdes. De esa charca bebes información. Los niños coleccionan para pelar en el encuentro con el amigo, los chistes verdes funcionan como figuritas para intercambiarse (Eso era antes y supongo que ahora tambien, aunque ya no haya albumes (con m) de figuritas con brillo, de equipos de fulbo, de Marte ataca. El intercambio de informacion es una de las cosas mas bellas de ser chico. Esos seres, buscadores de verdades, los niños.
Los chistes verdes: en algun momento cae su gracia, a menos que seas un cuñado pelotudo que con el segundo vino de tetra se cree que la television se esta perdiendo un valor. No me sentaria a que alguien me contara chistes zarpados. Pero claro, ya soy grande.Los reyes son los padres, la gente se muere joven aunque se porte bien, y te van a cagar seguro. Tenes certezas.
Sin embargo, algunos cuentos persisten.
Me voy a referir a un cuento en particular, el remate es absolutamente debil y nunca lo termine de entender. Sin embargo me lo trajo un sueño esta noche, me viene a la cabeza mas aun que el cuento mas atrevido o zarpado de todos aquellos que supe repetir cuando la sexualidad no tenia que ver con poner el cuerpo y era algo del orden de la picardia. Algo divertido y absolutamente ajeno.
Aqui va..
Un tipo encuentra a una renga en un camino, La mina no tiene todas las luces, es renga y medio idiota, pero claramente le tira onda. Estan en el campo, en un cruce de caminos y ante la insistencia de la renga puta, supera la lastima y decide tener sexo, Pero la mina es renga, con una pierna inutil y no pueden hacerlo de parados (se supone tacitamente que tampoco pueden acostarse en el pasto, detalles de los cuentos) Entonces ella le dice que le ate una pierna al arbol. Lo hace, tienen sexo (el cuento contado por una niña podria seguir (hacen eso que se dice con esa palabra que empieza con co), el tipo la desata y la mina se va.
Al otro dia le agarran un asunto de conciencia por haber abusado de una minusvalida y se dirige a la casa de la renga y se explica con el padre: Señor, yo ayer abuse de su hija, etc. El hombre, le dice vaya tranquilo, por lo menos usted no la dejo atada.

fin del relato
No prometi que iba a ser gracioso, pero hay algo verdadero en este cuento,. Lo que persiste, lo que nos queda en la cabeza (una frase de casablanca, una linea de un poema, algo escuchado al azar en un colectivo repleto) tienen un sentido para nosotros.
Y ademas guarda un enigma ¿quien sera uno, el padre comprensivo, la renga puta o el cojedor arrepentido?
Soñe algo que tenia que ver con este chiste verde infantil. Y hoy no voy a analisis.

3 comentarios:

  1. Existía la leyenda urbana de que todas las rengas eran cogedoras. Esa teoría persistió en mi febril mente.

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  2. yo vengo de una generacion de rengas. No por lo lubricas. Sino por el año. Naci en el 56 y un año antes la epidemia de polio del 55 habia hecho estragos. Dos de mis cinco amigas de adolescencia fueron victimas de la polio, y rengas, en consecuencia.
    No puedo ni afirmar ni desmentir su teoria. Pero si nos vamos a poner a hablar en serio, las personas que se ven a si mismas diferentes a veces se ven en menos y no se cuidan el ser. No se dieron cuenta que todos somos freak.
    Ellas mis amigas, no tenian ningun problema en nombrarse rengas. No hubieran aceptado que las llamaran "personas en situacion de vulnerabilidad motora".

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  3. Todos somos freak. Yo seria el padre. Coleccioné Marte Ataca. Naci en el 56.

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las palabras son redes que nos ayudan a sostenernos.
no te podes imaginar lo importante que es para mi tu comentario.

algo viejo que merece volver a leerse.

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