hacemos lo que podemos

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sábado, 20 de noviembre de 2010

los dos libros. O tres, quiza.

Tengo en la gráfica el libro del blog. Ud.que lee esto esta invitado a la presentación. Seguro que va a haber cerveza gratis y no tiene que comprar el libro. Yo quiero que el pibe peronista y tal vez pablo libre si puede y tal vez jonatan genocida me lean alguna cronica. Y que mi maestra de danza dance algo, un poema. Y que me presente Malena con Emma en la panza. Que no se cuando será, pero que será será.

La tapa del libro es muy linda, me la hizo Mario Rivas.

Pero tengo otro libro que es Kandor, una novela que escribí basicamente el año pasado y que no puedo terminar,porque me faltan algunos capitulos y sobre todo el final. Y del sirenas tengo las historias del rengo y la sirena que bien pueden ser algun dia una novelita de corin tellado
.
Kandor, mi novela, es bastante buena, digo yo, para conformarme. Cada tanto la vuelvo a leer para ver si se me ocurre algo. Y no, pero si algo me da gusto en la vida es la idea de que soy una escritora y que tengo una novela. Me la recorde esta mañana porque en ella abuso de la metafora de Lorca, que me la presta, de las trescientas rosas morenas del post anterior. Y por supuesto es un homenaje al aleph, como no.
Como el seso me ha abandonado apelo a la baja práctica de poner a su consideracion algo que seguro puse alguna vez en el nosoyloquedeberia, mi otro blog.... un cacho de Kandor. Diganme si no es un acto de fe creer que alguien se puede poner a leer un pedazo descolgado de una novela de una escritora inédita, y ademas muy largo.

Capitulo 18 Capitulo  David y la botella de gente

David venía de una estirpe de magos. Pero mas allá del negocio familiar, él creia en la Magia.
Sabia que había trucos, y era un especialista en eso. Cuantos mas trucos sabía, mas sabía que había un Gran Truco que siempre le estaba negado.
A los ventinco ya era amigo de Huang. La diferencia entre la Magia y la magia, era la misma diferencia entre su chinoise y la chinoise de Huang. Huang era un chino en serio, él un impostor.

El nombre de Fu, con el que se hizo famoso, lo había sacado de las novelas baratas de Sax Rohmer, de  un malo malisimo, un chino que odia lo occidental en general  y a la raza blanca en particular ,y que es sistemáticamente vencido por un investigador ingles; Sir Denis Nayland Smith  y al Dr. Petrie, unos Sherlock Holmes y Watson, en  tradición clásica del policial ingles.


Una mañana de 1928 David que entonces no era Fu, sino  Siko -tenia venticinco años- recibe de sus padres consejos, dos pasajes de barco, para llevar a su amigo con él, un arcón con  trucos de magia para poder ejercer el oficio, ropa de escenario, ropa de vestir, fotos para no olvidar a la familia, diarios con fotos que daban cuenta de la gloria de la familia, direcciones de amigos a los que acudir en tiempos de zozobra, más libras de las que creía que podria gastar en una vida 
Y tambien recibe a Kandor, por que él seria el nuevo dueño del mundo embotellado que el padre había recibido en un confuso episodio en el zoco de Estambul, regateando por la compra de una pieza  robada en Egipto por violadores de tumbas. Nunca Fu entendió muy bien porque la acepto, cuando preguntaba su padre solo le decia que aquella tienda tenia  muselinas rojas, olorosa a especias, y una trastienda de donde llegaba una fuerte pelea de tipos que jugaban alguna suerte de juego de naipes, lo cual, por supuesto, no aclaraba nada

Kandor venia sin instrucciones, como una joya, era  grande como una damajuana y era, (es) una campana de cristal con una ciudad en miniatura. adentro. No sirve para nada.

El dia que se la dieron, (no habia asomado el siglo XX) el padre de Fu ve en Kandor un lugar que no conoce,  ve a Buenos Aires, y aguzando la mirada logra ver arriba de una mesa la foto de un hombre con cara de desahuciado (nadie podria haberse imaginado en esa foto que era un importante empresario), y atrás como telon de fondo, un arma larga.

La primera vez que David, el hijo de Okito, que todavía no se llamaba Fu, tuvo en sus manos a Kandor vio  tambien a la Argentina, que quedaba abajo de todo el mundo,  el campo, la llanura inmensa, los rios, la cordillera, las extensiones vacias de la Patagonia, vio con claro detalle una ciudad de altos edificios grises, de suburbios bordados con arboles llamados paraísos, tilos, platanos. Vio en Kandor el año de mil novecientos setenta y cuatro, y gendarmes y policias y soldados, gente armadas, gritos, sangre en heridas de bala, , e imprentas ilegales. Vio fabricas con obreros de paro, vio escuelas y miedo, vio delación y lealtad, el mar,los ingenios tucumanos, chicos pintando carteles en la universidad. Se vio a si mismo en esa tierra muriendo en su cama, vio un chico adentro de un ropero atrás de un colchon y se había visto a si mismo muerto y al muchacho chino que recien había conocido, con esa cara de hambre y exilio llorando su muerte, llorando por un antiguo rencor donde el  juego se entretejia con polleras y alcohol y había visto que  ambos iban a morir, él en su cama y poco después al chino que iba a viajar con él muy viejo, morir en la calle con un  kimono blanco en el lejanisimo de 1974, en un  país exotico,mucho mas raro que aquellos que había visto en su primer arribo al sueño inmóvil del opio.

¿Que si yo vi  Kandor? Si, lo vi una vez, y yo se lo cuento a Ud. y no se si es verdad o es mentira. Yo buscaba allí mi destino,pero no lo encontre. Antes que Norma se deshiciera de él, una vez me lo mostro y yo vivi para contarselo a Ud..  No era tan chico como la esfera que Carlos Argentino Daneri tenia tirada en un sotano de Adrogue. Era grande como una campana para guardar sanguches. Temia ver mi muerte, y lo mire creyendo que iba a encontrar esa version bizarra del Boulevard Artigas,pero no estaba allí y lo que había adentro se movia imperceptiblemente, cambiando con combinacion de caleidoscopio

¿Que vi? Vi el inconcebible universo.

Vi el mar, el día desde que amanece hasta que la luna aparece, vi gente pidiendo pan en America, vi Egipto, la casa de Fu en Londres, vi gente mirandose en el espejo, vi muchas superficies plateadas donde las miradas se encontraban, vi secretos, vi la casa de Borges a la salida de la galeria del Este, vi mosaicos de granito, vi una empresa que contaminaba el rio desde Fray Bentos, vi ramos de flores, y tiempo lluvioso , y cigarrillos y piedras con vetas, vi el agua haciendose nube, vi el desierto del Sahara, vi a la mujer por la que Fu y Huang se enemistaron, vi la muerte de Nilda, vi el lugar donde Lavalle hizo que mataran a Dorrego, vi el libro con el que aprendi a leer, vi el Lo se Todo, con el cual aprendi sobre la mitologia de los nordicos y las fuentes de Italia, vi un poniente en la costanera sur, vi un lugar en Santorini que espero, inutilmente, mi visita, , vi me vi acunando a mis hijos, vi  un caballo corriendo raudo por una Patagonia sin tranqueras, vi a uno de mis abuelos (no se a cual) viniendo en barco desde Europa, vi una osamenta al sol, a los sobrevivientes de un naufragio , vi un jazmin creciendo, vi en una vidriera de Mar del Plata un costurero hecho con caracoles, y vi gatos, destapadores, serpientes, lunas llenas y guerrilleros. Vi la maquina de coser singer de mi madre, vi en un cajon de escritorio cartas de amor que alguien me había escrito y que nunca llegue a leer (y la letra me hizo temblar), y vi el día aciago cuando  Huang, el ñato Oribe y Alfredo se encontraron en la vereda de la galeria, al lado del teatro Opera, el que tiene el interior del techo simulando un cielo estrellado de la calle Corrientes.
Vi el pulso de la vida, y vi ese pulso inercial acabarse.

David era tan jóven que creyo que bastaba con no poner nunca sus pies en el país de los edificios grises y el cielo azul con edificios mas altos que podian existir. David había estado sin saberlo con quien le podria haber dado la respuesta a su equivoca decisión.  En sus primeros días en un fumadero de Opio, en el jergón de al lado dormia el sueño del opio Jean Cocteau.Pero no pudo saber de su texto que después recogeria nuestro Borges, en su cambalache de pulperías y  nombres arabes impronunciables.
Usted tampoco lo conoce? Muy bien, escuche lo que no supo David,Okito o Fu. Por ahí es una enseñanza que le puede servir en algun momento de la Vida

Un joven jardinero persa dice a su príncipe: -¡Sálvame! Encontré a la Muerte esta mañana. Me hizo un gesto de amenaza. Esta noche, por milagro, quisiera estar en Ispahan. El bondadoso príncipe le presta sus caballos. Por la tarde, el príncipe encuentra a la Muerte y le pregunta: -Esta mañana, ¿por qué hiciste a nuestro jardinero un gesto de amenaza? -No fue un gesto de amenaza -le responde- sino un gesto de sorpresa. Pues lo veía lejos de Ispahan esta mañana y debo tomarlo esta noche en Ispahan.
.

Como David no había leido a Jean Cocteau y Borges todavía no la había publicado, no pudo aprender esta leccion, Y así fue como el falso chino David y su asistente Huang se fueron desde Inglaterra a España y a Africa y pararon en Mexico y hicieron el Bazar de Magia, un gran espectáculo con actores, acróbatas y magos. Un espectáculo como aquel en el que Alfredo había soñado en su sueño de ser el Payaso Cucharita.

Si Alfredo hubiera visto el “Bazar de Magia”, el espectáculo de Fu, se hubiera caido de culo, puesto que su charla con la vendedora del bazar de magia de la galeria de la calle corrientes parecía una parodia pobre de aquel espectáculo.

Entre Fu y Huang hubo una hermandad que podria haber terminado como La Intrusa, pero finalizo con dos hombres que no volvieron a hablarse y que se extrañaron (con toda la fuerza que la palabra extrañar conlleva hasta el año en que ambos murieron,con una diferencia de pocos meses. Fu murió en su cama el 19 de agosto y Huang termino con un montón de tiros en el cuerpo, y cuando en el hospital lo desvistieron para hacerle la toilette, debajo de su ropa de viejo, su camisa blanca, su pantalón de sarga, su saquito lustroso, las enfermeras encontraron un hermoso kimono de seda de gusano, con trescientas rosas morenas, con  flores rojas, flores dibujadas con el ritmo de la sangre que había salido de su cuerpo. 

Siko invito a Huang al viaje que termino en Buenos Aires ,basicamente porque lo queria pero dijo que necesitaba alguien que lo ayude, que lo acompañe y quien mejor que aquel que iba a morir en la misma ciudad  y en el mismo año pero tantos años después que no valia hacerse problema. Ademas Kandor era un chisme de derviches. Posiblemente mintiera.   Posiblemente ese mundo no fuera mas que una película cinematografo que referia con detalle de orfebre sucesos que jamas pasarian
En todo caso penso Siko (a pesar de las advertencias de su padre, hechas con miradas y no con palabras)  Kandor podria servir para algun truco de magia. Ya veria.

Huang ni siquiera podía pronunciar decentemente la palabra Buenos Aires, pero aceptó porque le gustaba tener un amigo, y ademas su madre estaba perdida en el letargo del opio, cada día más vela que se apagaba. Juntó las tres mudas que tenia y ninguna libra.
Siko tenia para los dos, y un viaje sonaba un poco a gloria. Penso que podria descansar allí, viajando.
Entonces zarparon. David-Siko-Fu llevando sus diez valijas de equipaje, Fu, con un bolson marinero regalado y en la otra mano, una caja embalada con Kandor.

Vinieron a Buenos Aires en un barco de la Cunnard Line, cuyo nombre habían olvidado y tal como lo habían visto en Kandor murieron allí en 1984, con un par de meses de diferencia mientras afuera todas las noches se oian secas balas en paredones.

3 comentarios:

  1. ey, me olvidé de mencionar que Andreika va a leer la oracion de la sirena, que es de este blog y no del otro, porque de queruza metí a la sirena en el nosoy.

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  2. Que bueno este capítulo!!!
    Este lo pude seguir mucho mejor que otro que apareció en el otro blog.
    Todavía me estoy riendo con la parte de ..."vi el Lo se Todo"... eso me mató.
    Felicitaciones!!!

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  3. gracias Jazz, ud. sabe que los setenta necesitan ser contados y que mejor que una novela fantastica para contar èpicas.

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las palabras son redes que nos ayudan a sostenernos.
no te podes imaginar lo importante que es para mi tu comentario.

algo viejo que merece volver a leerse.

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