lunes, 26 de julio de 2010

no hay que ofrecer tanto el corazon.


por que nadie es tan bueno. O por lo menos yo no soy buena.
y a veces me parece que mejor tirarle el corazon a los perros, para que se lo lleven olisqueandolo como la vicera que es, y que se sienten al sol a lamerlo un poco, y entonces uno podria andar sin corazon.
Tanta sangre que se llevo el rio, y uno se encuentra pensando que quiza no valga la pena ofrecer el corazon. Se conforma con no ofrecer plata, pero ofrece los mejores libros, las mejores palabras, ofrece lo que tiene, y no es tan facil como pensaba.
Y se queda sin los libros y sin las palabras, y con el corazon rotito, descompuesto como un telefono celular antiguo, de los que nadie quiere.
no se pensalo bien. Quiza todo esta perdido y nunca te diste cuenta.
Viste la luna esta noche? ¿vos pensas que hay poesia ahi, en esa redonda luna de cal? Y quiza no, quiza sea una simple piedra colgada en el cielo.

4 comentarios:

  1. Ahhhhh,es cuestión de ofrecer pero saber a quien y este es el problema, que uno no siempre elige bien. Un abrazo,

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  2. bue...a mi me da una tranquilidad, y creo que cumplo una misión al ofrecer sin mirar a quien..por supuesto en todo hay un límite. Tampoco voy a ir con mi corazón a una picadora de carne desalmada. Si la picadora tiene alma se lo ofrezco..lo que pase luego es lo que debía pasar.
    Besos, me gusta tu casa!

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  3. No hay que ofrecer un carajo, sino existen unas clausulas contractuales bien clariiiiiiiiiitas, ok?

    Cariños.

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  4. Me dejaste sin palabras, con ganas de comentar algo pero sin saber muy bien qué. Como cuando ocurre un accidente y la gente afectada sale del mismo sin saber muy bien qué ocurrió...

    Me sentí (y cabe acá el adjetivo) asquerosamente identificado.

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las palabras son redes que nos ayudan a sostenernos.
no te podes imaginar lo importante que es para mi tu comentario.

algo viejo que merece volver a leerse.

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