me fui de vacaciones, hasta la vuelta

vacaciones

vacaciones
hasta la vuelta

Marguerite Duras.

El deseo es una actividad latente y en eso se parece a la escritura: se desea como se escribe, siempre."

*Marguerite Duras, entrevista en Le Nouvel Observateur, 14 de noviembre de 1986.-

miércoles, 6 de julio de 2016

para no hacer de mi icono pedazos.

Me levanto, frío, computadora. Facebook. Alguien linkea pagina 12. Alla vamos. Manifiesto feminista destripando una entrevista a  Paloma Herrera en la revista Hola
La lúcida periodista toma como objeto de analisis esa entrevista donde la hacen quedar a la eximia bailarina, primma donna de la escena newyorkina del ballet como "careciente" de hijos, de familia estable, de lo que tiene cualquiera de mis vecinas de la cuadra, en vez de entender "que no le falta nada".
Que cosa, pensar que existe algun ambito (sea el hogar o el exito publico) donde no nos faltaría nada.
Siempre falta
La nota explica las intenciones "moralizantes" y "mala leche" subyacentes a cada una de las preguntas del reportaje desde un modelo "heteronormativo" donde "la quieren dejar en falta" en vez de recortar que ha tenido una vida esplendorosa, que, vamos, hizo lo que quizo,
(la casa pide perdon por el exceso de comillas)
Casi que estoy de acuerdo en todo. Casi.
Pero la periodista, que titula al articulo "lluvia de prejuicios" tambien hace llover los prejuicios sobre otras mujeres, "las sin carrera" Dice
" como si un vestido blanco, una torta de pisos, una borrachera en Gri-Su y un sexo corto y esquivo con un coordinador somnoliento fueran escenas imperdibles para toda mujer que merezca llamarse mujer o que le cante una oda María Martha Serra Lima."
y dice mas, hablando de las otras, las que a "falta de libertad tienen que aceptar pagar el precio de reuniónes de padres, retos del pediatra porque el bebé engordó poco o el chico engordó mucho y los whatsapp de otras mamis para hacer un messing por un buzito verde"
Aca es que dejo de estar de acuerdo, y me cabreo.
Que no nos falte nada sería terrible, ya seamos amas de casa adocenadas  o las elegidas de cualquier arte, siempre nos falta. Suponer una libertad extrema a alguien que vuela de Japon a París para tomar un drink con su amante de turno y pensar que la mujer que vive en el Barrio Obrero no ha elegido ni un cachito de su destino, es una hija de putez. O un prejuicio mas, en un mundo donde no podemos de prescindir de ellos.
Esta bien que hay mandatos sociales, entre los cuales puede estar, muy bien, emborracharse medianamente en Gri -Su (es para quien no lo sabe un boliche de Bariloche en el que camadas y camadas de recien egresadas de la secundaria habran bebido hasta volcar) o casarse o parir.Pero tambien Paloma debe haber tenido sus mandatos que quizas (quien sabe) eran triunfar, a cualquier precio. Nadie nada por fuera de mandatos, y tal vez hay un pequeño grado de libertad y que sabe uno.Ahi, precisamente ahi, en lo que podemos hacer por fuera de lo que esperan de nosotros, esta la cifra.
La nena de barrio obrero no pudo decidir nunca bailar hasta que los pies se le deformen y las puntas se fortalezcan para hacer un salto magnifico y ser aplaudida , pero su destino no tiene por que ser mas adocenado que el de cualquier estrella del firmamente.  Luche y vuelve.
La feminista vuelca su lluvia de prejuicios sobre las amas de casa, y nadie en su sano juicio se definiria en lo intimo -salvo una trans con un marido reciente, y esto es por supuesto un prejuicio-se siente un ama de casa (una mujer de stepford, diria yo)  Creo que las mujeres tratamos de sentirnos mujeres y ese es nuestro ser, y si somos lo que somos, tratamos desesperadamente de ser felices , y nunca lo tendremos "todo" y se que no hace falta ser excepcional para eso, en pequeños destinos como amamantar a un pibe, amar a alguien, ser mediocremente o excepcionalmente o apenas buena en el laburo que uno elige, en limpiar la casa o amasar unos ravioles o hacer un mural tan hermoso que haría temblar a Siqueiros,  en las grietas de lo cotidiano anida la desazón y tambien la alegría.
Me parece muy bien develar prejuicios sobre aquellas mujeres que no cumplen los mandatos sociales de novio-marido.-hijitos-nidito familiar ... pero no coincido para nada en creer que quienes los cumplen en parte o en todo (bah, nadie puede cumplir en todo los mandatos)  no eligen ese destino. Yo camino entre ambos mundos, que podría llamar lo público y lo privado (pero me parece que no le hace justicia a lo que quiero decir) Me faltan cosas, ni se cuales, y lo celebro, porque sigo buscando
Soy, somos, las de mi estirpe,  como canta Silvio Rodriguez, una necia. Y me lavaría la boca con jabón antes de decirle a otra mujer que porque apostó a lo que apostó (sea ser una artista o una madre de cuatro a tiempo completo) ha fracasado.
Eso  no existe.He aqui mi proclama

 Andamos tan poco tiempo en este mundo, tratemos de ser felices, lo demas no importa una mierda.

para no hacer de  mi icono pedazos (cantemos todos juntos)


3 comentarios:

  1. Y la nota está sin firma, por lo tanto, la periodist/x/@/as/os ni siquiera sume sus prejuicios, sus faltas, sus deseos y sus intenciones. Porque esta nota, igual que el reportaje que analiza, es mala leche. Y firmá y bancátela. Totalmente deacuerdo con usted, Sirena. Como casi siempre (me reservo un grado de libertad, y disentir si se me canta) Un abrazo

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  2. Gracias, si una antropologa y gran defensora de las mujeres como es ud. no me desdice me siento mas acompañada!

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  3. Muy buena foto! la del inicio. Ojalá cada mujer pudiera optar por el lugar que desea, siempre a medias se cumple algún mandato,lo importante sería poder optar hasta dónde,cuándo. Me suena que el nuevo mandato es no cumplir con el viejo mandato!
    Cariños.

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