martes, 14 de noviembre de 2017

un poema de Sharon Olds




Sharon Olds

Sharon Olds | Madre primeriza


Una semana después de que naciera nuestra hija,
me arrinconaste en la habitación de huéspedes
y nos hundimos en la cama.
Me besaste y me besaste, mi leche desató su
nudo corredizo y caliente a través de mis pezones,
empapó mi blusa. Toda la semana había olido a leche, 
leche fresca, agria. Empecé a latir:
mi sexo había sido desgarrado como un trapo
por la corona de su cabeza, me habían cortado con un cuchillo
y cosido, los puntos tiraban de la piel-
y la primera vez que te rompen, no sabes
que vas a cicatrizar, mejor que antes.
Me acosté con miedo y sangre y leche
mientras me besabas y me besabas, tus labios calientes,
hinchados como los de un adolescente, tu sexo grande y seco,
todo tú tan tierno, te inclinaste sobre mí,
sobre el nido de puntadas, sobre
lo rajado y desgarrado, con la paciencia de alguien que
encuentra un animal herido en el bosque
y se queda con él, a su lado
hasta que vuelva a estar entero, hasta que pueda correr de nuevo.


Sharon Olds (San Francisco, 1942), La materia de este mundo. Traducción: Inés Garland e Ignacio Di Tullio. Gog & Magog. Buenos Aires. 2016.

2 comentarios:

  1. Tremendo! Tan descriptivo que me sorprende que haya sido escrito en 1942

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ah, me di cuenta que es el año de su nacimiento, jajaj

      Diría el chavito: ¡Qué bruto! ¡Pongale cero!

      Eliminar

las palabras son redes que nos ayudan a sostenernos.
no te podes imaginar lo importante que es para mi tu comentario.

algo viejo que merece volver a leerse.

cateterismo

La mañana se desliza entre nescafé y el viaje a la clínica, él manejando con auto mientras el otoño, otro otoño, otro mas, casi rutina y des...