lunes, 29 de febrero de 2016

me dicen la deseante.

para mi bien o mi mal. Milagros, que es mi compañera de trabajo y tiene edad para ser mi hija, psicologa como yo, cuando le cuento algo, me toma a broma "deseos, deseos y mas deseos" y ella sabe que voy por mas.
Ayer le contaba que voy a asistir a un espacio para revisar los poemas, son como 130, para armar un libro. No creo que pueda editarlo pero armarlo me da ilusión.
No creas que nunca me desilusiono, a veces digo, pst! nilda, aflojá.
Una de esas veces escribí "ACHICAR EL AGUA", me daba fuerza para resignarme a cosas que sabía que no iban  a llegar nunca. Pero en todo esto hay una moraleja. El deseo que persiste a veces se cumple y no es tan facil abandonar esos deseos. Me propuse "achicar el agua" pero fue de mentiritas.Porque finalmente estuve en Granada, la calle de Federico Garcia Lorca (y mientras bajaba por la calle de las Elvira recitaba, mascullando

Granada, calle de Elvira, 
donde viven las manolas, 
las que se van a la Alhambra, 
las tres y las cuatro solas. 

Ves esta foto? es granada. El lugar se llama El paseo de los tristes. A orillas del rio Darro, imposible que Lorca no haya estado por ahi mil veces.




y tambien tuve mi atardecer en Santorini. La de la foto soy yo, claro+

por mi que sigan tomandome el pelo, ya sabemos que soy deseante y que carezco de habilidad para achicar el agua. Me sacarán con las patas para adelante, polvo seré, mas polvo enamorado.



aqui el poema del que hablaba.

ACHICAR EL AGUA

¿no serà ya hora de cambiar?
¿de descartar ilusiones
como los que en un bote que se hunde
achican el agua?

Con fervor, casi con rabia
acostumbrada a abominar del desapego
agarrada con pies y manos a lo que quiero.
¿no deberé abandonar por inviables
el viaje en el transiberiano
aquel barco que va hacia ultramar
vivir como se espera
mas llana, mas de aca, mas liviano? 

¿no sera hora tal vez de arriar banderas inutiles
que esplenden en un lugar imposible
y que bien sabemos que no existe?

Tanta carga, intangible y lunática 
por si las moscas
tanta cosa en la terraza del deseo

Alarma de reloj para desalentar las ilusiones, 
que al principio son como un globo livianito de helio
un plumerillo,
una exacta flor del campo que ilumina el verde con amarillo
pero pasa el tiempo
(el tiempo pasa)
y para mantenerla lozana
 flor de campo ¡tanta cosa!
sos como esas señoras que riegan las plantas
pero regas un paramo a tu coste.

No va mas, me digo
convencete de que no vas a viajar, vieja Nilda,
jamas
nunca tomaràs el te en el Expreso de Oriente
ni siquiera verás el ocaso en Santorini
dejate de pensar en el Turquestan
aunque -de verdad y con una mano en el pecho-
la palabra sea realmente bonita

La vejez me avisa que es hora de dejar la carga
que las flores se marchiten
total que va
quiza sea buena medecina
nunca miraras la calle de federico
nunca
morderás calle arriba mientras abajo el mediterraneo
nunca machu pichu sagrado
cafe en colombia
pinceles de dromedario
dibujando signos en tu vientre.

Como quien descarta peso en la tormenta de mar
con el agua al cuello
en intricada senda marina
con la bestia blufeando aires viciados
 llego el momento de achicar el agua. 

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algo viejo que merece volver a leerse.

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