sábado, 8 de octubre de 2011

dormir, morir, decile que me he ido.



este es el poema que escribió Alfonsina, la mas sirena el dia antes de meterse en la mar, vestida.
   
Dientes de flores, cofia de rocío,
manos de hierbas, tú, nodriza fina,
tenme prestas las sábanas terrosas
y el edredón de musgos escardados.

Voy a dormir, nodriza mía, acuéstame.
Ponme una lámpara a la cabecera,
una constelación, la que te guste,
todas son buenas, bájala un poquito.

Déjame sola: oyes romper los brotes.
Te acuna un pie celeste desde arriba
y un pájaro te traza unos compases
para que olvides. Gracias... ah, un encargo:

si él llama nuevamente por teléfono
le dices que no insista, que he salido.

2 comentarios:

  1. Un día le dije a la sra. mostra, frente al mar: "¿Por qué no hacés la gran Alfonsina y empezás a caminar?".

    A veces puedo ser malo.

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  2. uff qué intenso. Otra Violeta Parra...

    ResponderEliminar

las palabras son redes que nos ayudan a sostenernos.
no te podes imaginar lo importante que es para mi tu comentario.

algo viejo que merece volver a leerse.

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