Pensé que era un paraguas de hombre. Lo apoyó, seguramente, cuando esperaba algo -quien sabe que- y el cielo de mayo escampó, pero sin sol, tristemente, y él (el hombre) lo dejó, porque estaba un poco roto. (el hombre estaba un poco roto, y el paraguas tambien) Hay hombres y paraguas chinos que no duran una tormenta, son para salir del paso, ni siquiera un viento fuerte El lo olvidó o lo dejó. Un paraguas tan barato que, aún acordandose a un par de cuadras (las personas suelen verificar si tienen el celular, la billetera, y en caso de lluvia, el paraguas) no volvería sobre sus pasos a buscarlo. El hombre. No volvería. En caso de aguacero podría correr y esperar el colectivo bajo un techito, la marquesina de un kiosko, o -menos probable- entrando a un café para resguardarse de la lluvia y pensar en ella. No, en la lluvia no. Ella es, en este caso, alguna mujer. Pensé en un hombre que dejaba un paraguas tirado y pensaba en una mujer,mientras le ponía al café un solo sobrecito de...