domingo, 1 de diciembre de 2013

la canciòn del deseo, que nunca tiene sentido

Un poeta que ignoraba (como tantas otras cosas) hasta hace dos minutos, me trae los lamentos de la erótica de un hombre en la monogamia. Se llama- el poeta- Jose Watanabe. y es peruano.

Entiendo perfectamente de que habla, aunque, por supuesto no soy un hombre casado, ni tengo pene al que consolar- Lo cuelgo  porque habla de las sirenas o vaya a saber por que otras empatías.


EL TRASNOCHADO

Mientras mi mujer duerme
con sus dulces entrañas cerradas,
algunas noches
mi pene despierta.
Sólo estamos tú y yo, solos, le digo,
ella dormirá hasta mañana.
Mira alrededor. Una vena azul
cruza toda su tristeza.
Escucha la canción del deseo
que nunca tiene sentido.
Luego pregunta: ¿Otras?
El mundo se ha acabado,
ya no hay más mujeres, le digo.
Ninguna mentira lo derrota,
y porfía: ¿y los ángeles?
El cielo también se ha acabado,
y las sirenas
y todas las quimeras.
Entonces suspira, se emboza
y se queda dormido.

1 comentario:

las palabras son redes que nos ayudan a sostenernos.
no te podes imaginar lo importante que es para mi tu comentario.

algo viejo que merece volver a leerse.

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