a los lectores de este blog

mandenme en un post cualquiera,en comentarios, los links a los blogs que escriben. Quiero leerlos, como uds. a mi y he perdido el rumbo. Prometo pasar por todos. Estoy tejiendo blogues.


un poema de Mariana Kruk

# (de "fuego o nada")

#

cualquier vicio
conjuga por igual
placer y riesgo.
tu boca se prestaba
y yo,
ludópata del amor,
no me iba a tirar a menos.

domingo, 23 de abril de 2017

cuanta gente sola.

Este cuento lo escribí hace 3 años. Es un cuento donde me imagino sola, y me imagino voyeur de otros. Creo que es un cuento sobre la soledad. Hablaba de este cuento con el bloguero Frodo,
¿dirán los hombres que no hay mujeres?
Que difícil es encontrarse, que solos estamos.
Voces chivando en el desierto, angurria de no morir del todo.(la frase es de Costantini y resume esta hora del domingo donde el sol se va cayendo y yo no lo puedo agarrar)
Resultado de imagen para mujer sentada en la mesa de  un bar
YA NO HAY HOMBRES

A mí: ¿venir a darme una lista de vegetales A y vegetales B a mí? ¡Justo a mí! La pelotuda me hablaba como si yo fuera mogólica, agarrando unos moldecitos para visualizar el tamaño de las porciones.
 Caí en ese consultorio- blanco, minimalista, de tan minimalista casi kitsch- (cuatrocientos mangos, y minga de usar la obra social, ni recibo me dió)  recomendada por una clienta de la oficina. Me deje convencer por el “casi una gurú”, por el “te va a cambiar la vida”.
¿Y quien no quiere cambiar de vida? La tilinga me llamaba “querida”. ¿Vos me ves carita de ser una persona a la que una médica que dice querida cada vez que abre la boca, pueda  remotamente cambiarle la vida?
Con ese ánimo entré al  Martínez, el mío, ese al que voy siempre. Voy al Martínez como  esos gestores berretas  que atienden clientes y cierran tratos  en  bares. Está a mitad de camino entre el departamento y la oficina, pero, por esas falsas casualidades de la sincronía, que se empeña en morderme los garrones, (o será que vivo atenta a toda señal)  quedaba justo bajo el consultorio.
Martínez: lemon pie, galletitas de manteca de cortesía que se derriten cuando se las aplasta con la lengua, con un dejo a ralladura de verdad, no esencia artificial,  que recuerdan cosas de madre, pero de madre buena.  Martínez, chesse cake y tipos. Un faro siempre, y hoy en particular,  un oasis, para sacarme la vena que me quedó cuando salí de la nutri.
Por mi bien, harían justicia en prohibirme la entrada, porque por un lado ya  no hay

hombres,  y por otro no quiero engañar, justificándome con que lo frecuento porque me gusta el café de Colombia. Si,  voy al Martínez porque el café es buenísimo, los precios  se bancan, me queda de paso, pero sobre todo porque frente a la ventana, atalaya urbana, esa torre de cazador de indios onas, me dediqué históricamente a ver venir –con esperanza, sin ella, con ansia, desanimada,- a los hombres con los que me encontré en estos últimos tres años de seca de amor verdadero. El lugar me da confianza. Lo peor que tiene es que las mesas están muy juntas.
Estaba hoy con este ánimo del orto, sentada, esperando ver venir como en flashbacks de película BAFICI, en blanco y negro, si querés mas datos, bajo la forma de una panorámica horizontal en barrido, el fantasma retardado de la treintena de levantes virtuales con los que me encontré allí.  O,  para no hacértela dramática,  sentada con la finalidad  de hacer un bollo con la carpetita de la nutri (cuatrocientos pesos en quince minutos de escuchar obviedades) y mandarme una porción (no media porción, sino una entera) de la torta del día.
Pero entonces entraron ellos. Y como quien larga el aire en una expiración profunda en clase de trabajo corporal, sacando todo lo malo, me puse a mirarlos. Pensando en sanarme la malasangre observando la vida de los otros.
Igual, ustedes saben, era inútil esperar que vengan los fantasmas,  quizá fuera infinitamente mejor su ausencia, porque entre ellos podría  reaparecer ese  cocinador de conejos que viajó desde Santiago del Estero y me despelotó el rancho, con llamadas que daban pavura, y te juro que me arrepentí de todos y cada uno de los mails que mandé en mi vida, hubiera preferido jamás haberme metido en el juego. Después de hacer el amparo judicial, con perímetro incluido, bajé la persiana. No más tipos de las redes sociales. Que si pinta,  las compañeras de la oficina  me presenten a algún primo en
desgracia, a un recién separado que no esté demasiado melanco,  o un soltero que, por favor Dios, no viva con la madre. Para agarrar viaje me tendrían que dar pruebas fehacientes de  que el señor  no está medicado. Por lo menos no con antipsicóticos.  Yo  escarmenté. Y ahora estoy en  tiempo de soledad, ya lo dice la Sagrada Biblia, hay un tiempo de sembrar y uno de tomar café y esperar hasta que escampe.
Me quedó el vicio del  Martínez, hoy casi de casualidad,  de paso, pero aunque no tenga que esperar hombres vengo, no quiero confesarlo, quizá sea por el  lemon pie, o si dejo delirar mi cabeza, esperando que alguno de la treintena quiera buscarme allí, como de casualidad. Alguien, un hombre, que quiera verme, que me extrañe, que me necesite. Pero ese pensamiento no conduce a nada. Al final, cuando ya no se puede contar con los  hombres te quedan las tortas. No, no lo digo por las lesbianas, digo las tortas: harina  grasa y azúcar, ese paraíso.
Y así estaba yo, discutiendo entre mis ganas de comer, o  darle una oportunidad a la nutricionista imbécil y pedir un virtuoso cortado doble a secas, cuando ellos entraron.
Juntos entraron, ya les digo, soy de estar atenta. Los había visto saludarse en la esquina con esa vacilación de quienes no saben si dar la mano o un beso, ese gesto de desconocidos que se miran la ropa, que contrastan la imagen esperada con la verdadera. Los miré mirarse y eso, me hizo pensar que al mismo tiempo se conocían muchísimo y a la vez nada: típico de la gente que se levanta por facebook, por blog o por esa desgracia que es el  twitter.
Tendría que sacar una colección en fascículos alertando mujeres, y  podría ahorrar
muchas lágrimas, pero las destinatarias de tal publicación son como los bichos que van a las luces. Nada las detendrá, todos hemos visto documentales con  las tortuguitas

recién nacidas en la arena en su búsqueda del mar. Los bichos que vuelan se las van a comer vivas Así van las mujeres solas hacia los hombres. Conozco el paño
Mientras ellos se sacaban los abrigos, yo hacia cálculos de calorías para ver si  negociar y pedirme media porción de chesse cake ligh. Total tengo que volver –si vuelvo- a ver a esta pelotuda recién dentro de una semana. El verano ya se fue y para la primavera falta un montón y me anoté en spining para el doblete de matar el tiempo y quemar los rollos Para cuando acabe el periodo de seca (todo termina, eso me lo enseñó la vida) voy a haberme sacado de encima los diez que me monté  cuando fue lo del santiagueño. Angustia y cup cakes, pésima junta.
Ellos andarían entre los  45 y los 55, mas para el lado de los 55 pero resistiendo. Ni  desconocidos ni amigos. Les faltaba un cartel luminoso  “primera cita a ver que pinta”  Quiero explicarlo bien para que no se piense que invento para hacer creíble el cuento: el dialogo indicaba que sabían bastante uno del otro, que tenían opinión en común sobre  ciertos tópicos, y yo  estimé que  venían intercambiando data desde hace años. Si uds no son gente de lo virtual pueden creer que el verosimil del relato se me esta yendo al carajo, porque ¿Cómo no se van a conocer si intercambian opiniones desde hace mucho? Denme crédito: eso pasa.
No fue demasiado difícil encontrarles el  target, hablaban de blogs políticos, él definitivamente era bloguero, ella comentadora nomás, (me dió que era una comentadora serial, inteligente, incisiva) y del palo del  kichnerismo, de la 125, de si Scioli era o no un buen sucesor de Cristina (coincidieron que no), se rieron de la tintura del Pollo Sobrero- pero no eran amigos, no se conocían en un sentido fino del termino, y no estoy hablando del conocimiento bíblico, que implica carne y humores.
Entonces,  mi querido  Watson ¿por qué digo que no eran amigos? Datos empíricos dan
respaldo a mi teoría del desconocimiento previo. Él le preguntó si fumaba,  ella le contó de sus dos hijos, uno en Barcelona y otro adolescente que vivía con el padre. Denme otro crédito: estos dos era la primera vez que se veían, a pesar de tanta saraza de “yo se que vos pensás” o “me hiciste reír tanto cuando” y sobreentendidos que quedaban flotando como flotaba el humo cuando todavía se podía fumar en los bares. Un tiempo más feliz, el pasado.
Ella era  Eunice –solo al principio el la llamó así, le dijo “Eunice,¿ que vas a tomar?”.Pero después, mientras me atendían y yo pedía el colombiano cortado sin lemon pie,  me perdí un pedazo de charla y cuando retomé, ella ya era María del Carmen. Me di cuenta que venía entregada: hay señales, los tipos no las ven pero cualquiera que sea del club puede identificarlas, cierto nerviosismo con las manos, el tocarse el pelo, bah,  yo no soy la Cosmopolitan, pero las señales gritaban que ella abrigaba alguna esperanza con ese encuentro. Apuesto mi reino que venia bien depilada.
No la juzgo ¿Acaso no todas esperamos algo?  Estaba frente a mi, aunque no me mirara, ni una vez. Solo mas tarde me miró y quizá fue en vano.   Èl me daba la espalda, pero lo podía escuchar mejor, hasta me anote en el celular el nombre del blog para enterarme de mas. El blog se llamaba “La Patria Kirchnerista”, María del Carmen lo nombraba “vos”..
Que poca vida que  tengo, que en vez de ir a ver una película me convertía en voyeur de poca monta en un bar de Palermo.
El café colombiano sin torta no es lo mismo, y empecé a mordisquear  esa maldición de las galletitas mantecositas, y no me daban ganas de irme, una inercia. Había pasado solo media hora y nada esperaba en casa.
No me vengan con lo de la mascota, el departamento solo da para gato y no voy a tener
 uno por el  riesgo de que  termine colgando fotos de mis gatos en el facebook y que se me nombre en la oficina como “ la vieja de los gatos”. Ni gatos ni animal print para mi, no les voy a dar la oportunidad a esas hijas de puta que creen que siempre van a tener veintisiete años. Y ¡el horror el horror! imaginarme que la reina de las  hijas de puta, esa de contaduría que sale con Alfredo me llame por atrás “la gorda de los gatos”, cuando yo y él sabemos que fui lo único que tuvo  en la época en que se le murió la hija y la mujer se había vuelto loca. Basta de galletitas. Pura manteca.
Mejor no pensar, se puede ser feliz sin pensar, decía ese cuento de Cortazar, que Brindisi dice que esta sobrevalorado pero a mi me encanta. Entonces me enfoqué, como si lo que pasara en la otra mesa fuera mi asunto: mejor no pensar. Me puse a escuchar el dialogo (la opo, 678, Randazzo, Scioli que siempre cae parado, Cristina Cristina Cristina)  escuchaba las risas de ella y le iba agarrando medio bronca al tipo de La Patria Kirchnerista porque no acusaba mucho recibo del interés, del esfuerzo, de la garra que le ponía  María del Carmen, nadando en la melaza del  narcisismo masculino desplegado en bandera.  El hacia gala de sus encantos como si los tuviera, como si fuera el pistolero mas rápido del oeste, y ella, boluda, le festejaba.
Declamaba un poco, sobreactuaba  el compromiso con la “década ganada”. Yo vengo de los setenta , y se, papito, que eso no es una verdadera militancia, pero que me voy a poner a opinar. Si María del Carmen no se lo hacia notar, que tengo que decir yo. Puede ser esa la razón por la cual  no me va bien con los hombres, no me entra una. Y a ellos, ya se sabe, les gustan condescendientes, rubias y taradas (y jóvenes y lindas, claro).
Afuera la noche cayó, como cae la noche. Uds. saben, la noche  de las mujeres que vuelven de trabajos infectos o sublimes, todas con su compra, su bolsita del super, sus

pequeñas vidas. La noche que así como que te saca una estrella en cielo y en el  suelo trae a los que se acodan en los umbrales para dormir su miseria, la noche con los apurados que vuelven a la casa y se sentaran alrededor de la fogata del televisor prendido, la noche que mas tarde invitara  a tocarse los pies en la cama grande, la noche de los alucinados que esperan lo que no va a llegar, de los críos que quieren quedarse un rato mas a ver a Tinelli Y en el Martínez, la noche azuzaba y a las mozas que atienden se les empezó a notar las ganas de cerrar. Por esta parte de Santa Fe, una vez que el comercio se va apagando todo es mas triste que en un suburbio. Todo se pone triste. En el bar, yo, mi platito de galletitas amenity vacío, el jarrito de café vacío  y ellos hablando, como si no se hubieran dado cuenta de la noche les pedía que apuraran el trámite.
María del Carmen metió en la conversación el tema del deseo Dijo María del Carmen, textual: yo tengo el deseo intacto. Le imaginé una analista lacaniana.  Lo dijo fuerte, era su carta, su ancho de espada. El le dio un vuelco a la cosa, saco un tópico inesperado, como en un acto de magia donde esperás que el mago pele el ramo de flores de papel crepè, pero te saca una tabla de planchar.
A veces me equivoco, para mí al final se iban a ir para el telo. (el Martínez, nada inocentemente, queda a la vuelta de un albergue) Pero, sin embargo, cuando ella empezó a enunciar que su deseo estaba intacto como punto culmine de dos horas de charla sin parar, él dice que tenia que contarle un secreto, porque ella le inspiraba confianza, que eso le consumía toda la energía. Agucé las antenas, pero no solo a mi me costo entender de que se trataba. A María del Carmen, también. 
Ambas esperábamos un final feliz, casi saboreabamos la gloria de una revolcada sanitaria, pero entonces  él pela esta nueva carta. Los hombres son asombrosos. El de la
Patria Kirchnerista bajó la voz y por lo que ella decía, entendí que se lo planteaba como un juego de preguntas y respuestas.  Y ella, pobrecita,  tratando de hacer fuerza para dar con la respuesta correcta. Buena jugadora empezó tanteando si tenía el secreto que ver con amores clandestinos, con sentimientos, con trabajo, con la familia. A esta altura yo tenia ganas de sopapearlo por haberle hecho perder a María del Carmen dos horas de sus casi cincuenta años. Dos horas y plata en la depilación con cera sistema español,  en la manicura, para no hablar de las ilusiones desperdigadas, que no hay seguro que te las cubra. Ella seguía concentrada en jugar. Para mi, game over, jaque mate, volvete a tu casa sola.
No sentimientos, no amores. La miro mirándolo y entonces ella dice ¿timba? El silencio de él fue como el “caliente caliente” en las prendas que se hacen los niños. Cuando ella intento con “conseguiste una forma de ganar en el juego”, el se agranda y le contesta, “no lo dije yo, lo dijiste vos”. Y ¿de que manera? dice ella “la mas habitual”. Entonces yo pienso “la ruleta” al mismo tiempo que ella dice “la ruleta”.
Se acerca la camarera a mi mesa y luego a la de ellos, avisando del cierre del local. Ambas como si nos hubiéramos puesto de acuerdo, pero no, nos dirigimos al baño. Escaleras arriba y mientras yo entro al sagrado recinto y ella se lava las manos, nos cruzamos las miradas por vez primera.  Yo la miré y no me entendió. El tipo es un pelotudo le decía yo mandándole mensajes con los ojos, es uno de esos que cree en  milanesas u ovnis, todo es igual. En un fractal de segundo quise consolarla “no te hagas problema, no pasa nada, no sos vos, es él” continuaba mi mensaje encriptado.
Cuando bajé las mozas ya estaban levantando las mesas, él estaba parado en la puerta ayudándola con el abrigo  y escuche el ultimo pedazo de dialogo que me fue dado presenciar: “vos no tenés que contar esto, si se sabe yo puedo estar en peligro, hay mucha gente interesada, yo no te dije nada, pero algún día, cuando estés por morir te vas a acordar de lo que te dije”.
Me metí en el subte con el animo raro de quien hizo una cosa bien y una mal. Tenía todavía la carpetita con los vegetales b y los vegetales a , y queriendo o sin querer le había ganado una batalla al lemon pie Las galletitas alimonadas, un mal menor.
Me dio lástima por María del Carmen o acaso por mi.
 La noche, como un guante frío y hostil que me empujó al subte,  me hizo sentir que la entraña caliente de la estación era un consuelo. En dos estaciones llegaría a casa. Ojala, pensé, den una buena en el cable.

sábado, 22 de abril de 2017

imaginaciones.



La percepción del mundo está teñida por un otro mundo, el mundo interior (si querés llamarlo así) lleno de deseos, de miedos, de pulsiones -ligadas a lo biológico- de fantasías, esas películas indignas, desacatadas, ilusorias,  que nos hacemos mientras miramos el celular, la televisión está prendida y si entrara alguien nos sobresaltaríamos, indudablemente. Que no nos pregunten que estamos pensando, si no quieren que mintamos.
A nosotros, los neuroticos  nos diferencia de los psicóticos es que sabemos diferenciar -en parte - ese mundo privado de lo que afuera está. Esa delgada linea roja nos impide desbarrancar en alucinaciones y  delirios. Pero no nos priva de las fantasías, las expectativas y las pesadillas. No nos priva de la alegria o la angustia de pensar la vida.
¿que es sino el famoso ataque de pánico sino un aviso de algo terrible,  que no sucederá? El tren pasó,no nos arrolló, esperamos quietitos en la barrera y sin embargo el cuerpo se porta como si tuviéramos el zapato agarrado en  la vía y el mastodonte se acerca?

A nosotros, los neuróticos se nos diferencia de los perversos por angustiarnos, incluso por lo ficcional que crea nuestra atormentada mente. Y de los psicoticos, por tener criterio de realidad.

Me encanta pertenecer a la especie que está conformada por un 90% de agua, algo que se llama racionalidad y que nos imaginemos cosas...El idiota no se imagina nada, no puede siquiera saber que es soñar con algo, que es esperar sabiendo que no advendrá... como tocar una guitarra eléctrica invisible pensando que se está en River y que toda esa multitud te aplaude. Boludeces, de eso estamos hechos.

No se porque imaginé, que estábamos unidos y me senti mejor, escribió el Carpo que no era un dechado de sentimientos,un tipo que podemos imaginar con sentimientos muy rústicos
Pero ahi esta, esta canción de decepción  cantada por Adrian Otero, poco antes de morir. Creo que no llegó a ver el disco editado, gran disco de blues, esa tristeza.



viernes, 21 de abril de 2017

la vida se va enredando enredando como el musguito en la piedra.

Ayer fui a Puan, a la facultad de Filosofía y Letras, por primera vez en mi vida. Es que voy a hacer otra carrera de grado: Voy a estudiar Filosofía. Nada de maestría ni niño muerto. Me voy a mandar una licenciatura. Estoy contenta por ser este un gesto inútil en el sentido pragmático: No lo hago para nada, sino por el placer de leer con otros, textos que me interpelan.
Lo bello en general no sirve para nada. Coger, por ej. es algo que no sirve para nada. Y es bello. O tiene en si mismo la posibilidad de belleza. Estudiar también.
Ando buscando papeles para no hacer el CBC. son tramites muy complicados (hoy, registro civil, banco, sellado, registro civil de nuevo, escuela secundaria.... es que no encontré mi titulo de secundaria y tenía que adjuntarlo. Y como es que me piden esa gansada si soy egresada de esa Universidad ??? bueno, me lo piden. 
En la escuela secundaria buscaban mi legajo y me dicen que no terminé 5to. año. Que dejé a mitad de año: tuve que explicar que en octubre me rajaron, me cambiaron de turno, por kilombera.
Una señora mayor explicando eso... y agregué.... "pero era buena alumna". La empleada le explico a otra empleada que yo (que estaba en ventanilla) había sido echada de la escuela al turno mañana por faltas de conducta. 
Fue muy fuerte, fue volver a los diecisiete después de vivir un siglo.
Como soy de las que remata con un chiste les dije "no está la jefa de preceptores, porque si no hubiera dicho"esta chica no va a llegar a ningún lado".
En tu cara Escuela Secundaria..!!!!!!  fui directora de escuela,tuve titulo de grado, y mas y mas y acá estoy indemne o a pedazos.  chupamelá.
la vida se va enredando enredando como el musguito en la piedra....



miércoles, 19 de abril de 2017

el secreto de la vida es dejar que las cosas pasen, hasta un tonto puede hacerlo.

Una cosa que nos ensombra, a los que pensamos, es la falta de sentido.
Multitudes no se preguntan por el sentido de la vida. Y nacerán y morirán como yo, que no soy mejor que nadie por preguntar, ¿de que va este tiempo? ¿y yo, de que la voy? que carajo es esto de estar viva? que hago con este cacho de vida que me fue dada?
Hay un viejisimo post del 2009 donde, tempranamente, en mi vida de bloguera, contestaba esas cuestiones. Es un gran post, los invito a leerlo.

 https://elnosoyloquedeberia.wordpress.com/2009/09/30/senuelos/

Esta búsqueda de sentido a veces adquiere cierta perentoriedad... y  a veces salgo de ella haciendo cosas desesperadas. Lo que la gente común llamaría cagadas pero yo puedo llamar experiencias.
Estoy acotada en mis experiencias porque tengo un cajoncito donde quepo, y que me armé, tal vez para no desmadrarme, como mis antepasados suicidas. Ese cajoncito es una vida con trabajos hiperestables, donde no me puedo hacer la jipi, ni nada que se la parezca, donde se pide de mi reflexión y mesura. Y tambien una familia superestable, como la de los libros de lectura antiguos.

Se podría decir que en mi condición no es esperable que ande por la vida buscando sentido como los nenes norteamericanos buscan huevos de pascua en el country (si es verdad lo que muestran las peliculas)Pero si.  Ademas me muestro absolutamente normal frente al devenir del mundo.
Por adentro estoy desmadrada, rota, pegada, y funcionando con los pies en la cabeza y el torso dado vuelta. Ahora, para que vean , se me ocurrio que iba a volver a la facultad. Me pase muchos años de mi vida ahi. De los 20 a los 28 estudie psicología y salí con un titulo abajo del brazo, y a la vez dandole la teta a una bebe. Despues, cuando mi segundo bebe tenia 1 año, me metí a hacer un posgrado en Drogas: miré ud. soy especialista en pensar el uso de drogas... y mas tarde, cuando mi hija tenia 14 me mandé una Maestría.  Yo soy de las que terminan lo que empiezan, de las que no abandonan y ademas de las que estudian... ¿ud. se puede imaginar que tamañas cualidades pueden convivir con eso que a los efectos de este post llamo desmadre?  Sin embargo conviven.

Estoy tan sacada que voy a volver a la facultad a hacer una carrera de grado. Como si tuviera 19 y toda la vida por delante. La verdad es que tengo toda la vida por delante, la que me queda, como cualquiera. No sabemos cuanto vamos a estar a acá, lo importante es disfrutar el viaje.
Me imagino viajando una hora y cuarto para compartir sala de clases con pibes de 19 años y me siento ridicula. No puedo evitarlo, la sensación de ridiculez es mi segundo nombre. Me gustaría tomarme un poco mas en serio, no ser cruel conmigo, decirme ey, sirena, te felicito, eso es tener huevos. Sin embargo me parece un gesto desesperado, como el del tipo que se agarra del paraavalanchas para no caer.

Y ademas estoy contenta, todo junto. Un amigo de tw me dice que iré a Filosofia (la UBA, claro) para comer pan relleno. (los troskos venden pan relleno, y las chicas se visten raro, y son "especiales" dicho esto con ambiguedad y mala fe)
Estudiaré Filosofía, y entonces haré chistes con Derrida y Walter Benjamin en el blog.
Cuando se lo conté a mi madre, para quitarle peso al asunto, dije "me mando una nueva carrera de grado como otra aprende cartapesta o tarjetas españolas" ¿saben que me dijo? Vos sos una inútil que no podrías hacer jamas manualidades.
la vida es ridícula y yo fluyo con ella.

Gran tema, de James Taylor, suelo pensar en él. : Acá versionado por una mujer La letra es impecable.....el secreto de la vida es dejar que las cosas pasen, hasta un tonto puede hacerlo. Y despues dice "no sabemos como llegamos hasta aqui, pero disfrutemos el descenso"....




lunes, 17 de abril de 2017

un poema de la sirena.

Salí el miércoles con una amiga y en la conversación recordamos  una  supervisión clínica -las dos somos psicólogas.- que compartimos hace años.
Los psicólogos  pagamos a otros psicólogos con mayor recorrido, que consideramos nuestros "maestros", para que "supervisen" nuestras intervenciones con los pacientes, contando el caso y diciendo como lo abordamos, Es una practica responsable en un trabajo muy solitario. Y es también un momento de aprendizaje
La supervisora era, además, mi analista, y en un momento dice "vamos, que somos todos grandes", No recuerdo el contexto pero si que nos dio mucha risa., Somos grandes es "no podemos hacernos los boludos".
Coincidimos que ese "somos todos grandes" era un gran titulo para un libro de erótica. Y  la frase me siguió dando vuelta... y finalmente la puse en este poema,para sacarmela de encima.

GOTAN.

Si te observaras con mis ojos
te asombraría ver
que mal que te queda hacerte el muertito,
el soldado que yace desinteresado en la batalla

En este salón de actos
somos todos grandes
y hemos perdido la inocencia

muertito muerto para que no te baleen las gambas
respiras inmóvil, oculto, casi cobarde
y me dejas de garpe y a punto de vomitar
como cuando te agujerean el pulmón
y se te suben a la garganta unas sangres

Me atraganto con aquello
que no te dije y con unos besos
que me quedaron encallados como barcos náufragos
entre la lengua y los labios
muy lejos de tu cuerpo

El pulso de esta cosa que me pasa
lo remedan letras de tango
llenas de llovizna y desengaño.


 Gotan es el nombre de un poema de Gelman, muy pero muy hermoso. Le di un montón de vueltas para encontrarle otro titulo pero este poema mio es un gotan, lleno de esa melancolía espesa e inútil de los tangos.
¿El de Gelman? Miren si seré buena, que se los voy a colgar, sabiendo que lo que yo escribí va a quedar deslucido como una ropa de pobre.






domingo, 16 de abril de 2017

cancion de pascua.

Iron Maiden cierra sus recitales con esta canción de los Monty Phyton de la pelicula La vida de Brian.
"Always look on the bright side of life".


Es una canción especial para las Pascuas. Mas allá de la boutade, sería bueno tener esta visión de que la vida es un chiste y la muerte una certeza.

El viernes se murió un vecino, menos mal que se murió porque desde que se enteró que tenia un cáncer terminal dejó de vivir y se comió un mes en un pedazo de vida-muerte, en su cama sin hablarle a los que lo quieran, como en una muerte previa.
Se murió decididamente en la víspera.

No se como me tocará a mi, pero ojalá pueda cantar esa canción tan pegadiza.



Felices pascuas, mis valientes. Pongamos huevo. Resultado de imagen para huevos graciosos

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viernes, 14 de abril de 2017

kiss

Todo empezó porque  frodo que es uno de los cuatro o cinco comentadores de este blog me dice que en el pizarrón de Escuela de Rock (cuyos grupos estoy reseñando) no aparecía Kiss.
Lo que pasa es que no aparecía donde correspondía, estaba ubicado en el gráfico en el Pop. Yo, que no se nada de Metal...se que Kiss no es pop.
Tengo dos amigos virtuales metaleros, uno es el Beto Bocchia que tiene un programa de Metal, Siglo Metálico, se llama y va por el programa va los lunes y viernes de 20 a 22hs por www.oxiradio.com.ar
 Con él hemos compartido algunas fugazettas en El cuartito, porque ambos participábamos de Magicas Ruinas, una lista de correo, durante muchos años (salud Tito)
El otro amigo se llama Kato y tiene un grupo que toca metal en el Oeste (Kalavera Navajo) y nada, eso. Pero yo de metal menos que de tango.
Le pedí a ambos que me dijeran porque Kiss no es pop y donde tendría que estar en la pizarra de Escuela de Rock. Beto me mandó esto. y se lo agradezco.


A ver... uno es fan de Kiss, desde la larga infancia. hoy tengo 48, casi 49, pero hace ya 40 comenzaron a estar de moda por estos lares unos melenudos (cosa no rara) pero pintados... horror! uno era la estrella, el "Star Child", Paul Stanley, el pecado... el frontman que todo lo puede, el de la voz aguda, el que te seducía allí arriba, el director de la orquesta, que te dice en un terrorífico "spanglish" "comprendo sus sentimientos, mi corazón es tuyo". Otro era el Demonio, "The Demon", Gene Simmons, personaje oscuro y maléfico... El "God of Thunder" escupía sangre, pisaba pollitos (algo incomprobable) pero que a la pacata medianía argentina de fines de los 70, y encima bajo el oprobioso gobierno militar venía como anillo al dedo... Después teníamos al Chico del Espacio, al "Space Child", al mitíco Ace Frehley... guitarrista único, mentor de varios de los de hoy, con su particular manera de tocar la guitarra. Muy pirotécnico, era el show que esperábamos los que nos gustaba la música de Kiss. No por esto poco los que fuimos a verlo en el mes de abril de este 2017 a Vorterix fuimos a buscar al alma de Kiss, aquel de "New York Groove", aquel de "Deuce", de "Snowblind"... y nos dio aquello que veíamos en los videos, humo en la guitarra, luces y roncanrol... No nos desviemos. Nos falta el Gato, "The Cat", Peter Criss (luego Eric Singer), el de las Siete Vidas... el del lento "Beth", el de "Hard Luck Woman"(tema tan parecido a Rod Stewart, no?). Todavía recuerdo la visita de los "Originales" a nuestro país, y verlo al Gato ponerse en el medio del escenario con el banquito a cantar su tema icónico, y sentir la piel de pollo y las lágrimas caer sobre el rostro... (viste? como en los videos!)... Nos quedan unos que no nos visitaron, pero están dentro nuestro. Uno es Eric Carr, "The Fox", "El Zorro"... tomó el lugar de Peter luego que una década de excesos y giras le pasaran factura y lo dejaran más cerca del arpa que de la batería, y siendo muy pequeño de físico pero grande de persona e inmenso músico, dejó una marca indeleble en Kiss y murió un tiempo antes de venir a nuestro país, el mismo día de la muerte de Freddie Mercury, nada menos, el 24 de noviembre de un  triste fin de año de 1991. El otro "enmascarado" que no vimos por aqui es Vinnie Vincent, con su maquillaje egipcio, el que vino a reemplazar a Frehley (otro que pagó sus tantos excesos y se llevó puesta una columna con su Porsche en estado absoluto de ebriedad), el que según los que saben salvó a Kiss de la ruina. Cómo es eso? Frehley ya aportaba muy poco por las viscisitudes ya dichas, y en "Creatures of the Night", entre las sombras, fue parte fundamental del proceso. Pero sale a la luz en 1993, en un inento, en un manotazo de ahogado de la banda por resurgir antes de hundirse el "Titanic". Fue sacarse las máscaras, los maquillajes... salir a tocar tal cual eran. Y acertaron... Toda esta historia de los maquillajes viene a cuento con los musical, porque muchos ven a un grupo como Kiss muy cercano a que se denomina "Heavy Metal"... y en parte tienen razón, y en parte no. Como puede ser esto? paso a explicarlo. Kiss siempre fue un grupo cambiante en cuanto a su sonido. Su columna vertebral fue el rock and roll, el rock bien definido, pero en sus comienzos estuvo muy cercano al "glam", a esa movida de fines de los 60, principios de los 70´s, muy cercano a los New York Dolls, a Michael Monroe, algo alla Bowie, reminiscencias del Ziggy Stardust. Los 70 transcurrieron entre el pop rock, el rock and roll, la experimentación (ver Destroyer) y el acercamiento a las masas a través de las ventas. Los solistas del ´78 fueron un hito aparte. Cada integrante (Paul, Peter, Ace, Gene) sacaron simultáneamente un álbum solista pero bajo el paraguas protector del nombre Kiss. Allí comenzaron a notarse las diferencias: El disco de Paul era el más "kissero", el más glamoroso. El de Ace era el que contenía el sonido de Kiss más puro, el más guitarrero, el que más se emparentaba con el rock and roll. El de Peter coqueteaba con el rock viejo, el de los 50, con el soul, con las voces negras. Y el de Gene.. el de Gene... era una mezcla de todo. Mucho Beatle (sus amados Beatles), mucha colaboración, muchos coros, y el inclasificable "When You wish Upon the Star", tema de Disney interpretado por el Demonio, en ese momento pareja de Diana Ross (?). Algo se quebró en ese momento. Los egos se dispararon por mil, Peter y Ace (en ese orden) dejaron la banda y salió el milagroso Creatures of the Night). Ya la banda viraba al Hard Rock, rock algo pesado, con guitarras filosas pero más digerible para el público de los 80´s. Ejemplo de esto son Asylum, Animalize, Lick it Up y largos etc, que nos llevan, a través de los cambios de integrantes, a Revenge. El más "metal" de los discos de Kiss. el que en el ´94 los trajo acá. el de la música más pesada, el de las camperas de cueros, el de la pose "pesadita". El de "Unholy", el de "War Machine". Quizá muchos recuerden esta parte de la banda, pero no duró mucho. El siguiente paso fue seguir a la moda (como tantas veces) y surgió un Kiss "grunge", muy Soundgarden, muy Alice in Chains. Producto de esto fue "Carnival of Souls", el disco más injustamente olvidado de Kiss (quizá junto a "Music of the Elder, otra gema perdida), que abreva en esa onda. Pero que pasa? luego de un exitosísimo MTV Unplugged junto a Ace & Peter, vuelven los maquillajes! vuelven los originales! entonces afuera Eric Singer, afuera Bruce Kulick, adentro Ace & Peter. Comienza la gira de los Originales, el eterno Farewell Tour, el sonido de los 70´s, que perdura hasta nuestros días. Hoy que la voz de Paul ya no conmueve tanto, que Gene nos parece algo más cerca de la caricatura, pongo un DVD de Kiss y recuerdo aquellos días que una mañana del año 1979 mi padre me regaló un cassette de "Dynasty", que escuché en el 504 verde de mi viejo. Allí comenzó mi historia...
                                       Beto Bocchia.

(gracias Beto...)

por otra parte, el Beto dice que Kiss no es metal. Yo digo que no es pop ¿donde catzo lo metemos en la pizarra?
 

algo viejo que merece volver a leerse.

Alejandro Crotto y un poema cuya erótica puede pasar desapercibida a un lector desatento.

COMO CRECIENDO EN EL CARBÓN LA BRASA Entonces, de repente, percibir, como creciendo en el carbón la brasa, en cada cosa, ahora, alrededor...