la noche de San Juan
Estuve en Barcelona, a pasos de la plaza Cataluña, en la noche de San Juan. Durante el día sonaban bombazos y las palomas se asustaban en bandadas y salían huyendo. Yo estaba tendida en la playa dela Barceloneta y era como la bristol, tapada de gente y yo no terminaba de meterme en el Mediterraneo. Volvimos caminando por la Rambla, y estabamos cansados, y no me parece que hubiera colectivos desde la Barceloneta a Plaza Urquinaona, donde estaba mi hostel. Mi hostel tenia en su pequeño recibimiento pintados como ornamentos los nombres de ciudades: Tokio, Londres, Paris y... Avellaneda. Le dije a la encargada que yo sabía donde quedaba Avellaneda, Hacía un mes que no estaba en mi casa y la palabra Avellaneda me hacia bien, como si alguien me untara con miel antes de penetrarme. El dormitorio era chico y tenia incluido una mampara transparente que me permitía ver la cama (o que me vean de la cama) cuando me bañaba y otra mampara y un inodoro, donde me encerraba a las tres de la maña...