Marguerite Duras.

El deseo es una actividad latente y en eso se parece a la escritura: se desea como se escribe, siempre."

*Marguerite Duras, entrevista en Le Nouvel Observateur, 14 de noviembre de 1986.-

martes, 28 de junio de 2016

fotos de la pobreza con lluvia.






Cruzaba desde Santa Catalina hacia El Olimpo en Lomas de Zamora, atrás de La Salada como yendo para Ezeiza pero a la vera del Riachuelo.
Pensaba en los dioses. Los dioses del Olimpo. Las chicas que prolijas (mas prolijas que yo) salen para trabajar de vendedoras en la capital. Vienen bajando de Paraguay y tambien de Bolivia. Vienen bajando. Los hombres no se ven prolijos, se ven, simplemente pobres.
Muy pobres.
Las casas no dejan lugar para tomar el mate cuando el sol calienta, son todas losas y muchas nunca serán revocadas. A muchas casas, por arriba, les sobresalen los fierros, de las losas, claro.
Mucho barro. Despues del colectivo camine  7 cuadras por una calle asfaltada, la calle Mercuri (si, como el politico de Lomas de Zamora) donde está ubicado el corralón (enorme) de Mercuri.

En El Olimpo hay muchos dioses pequeños que van al jardín de infantes y no conocen las delicias de la casa abrigada, que estan acostumbrados a que se hable de la garrafa, del plan social.

Me bajo en puente La Noria (cuya comisaria está intervenida porque el comisario violó a una vendedora de la Salada que no quiso pagar coima) y quiero tomar un café. Veo un Bingo (en la terminal de colectivos hay un bingo) y tambien un centro de compras que supongo no está terminado.
En cada anden hay quioskitos que venden superpancho, chorizo y hamburguesa completa. No hay donde tomar un café.
Viene mi colectivo. En media hora llego a la clase media, mi casa. Protesto por Macri y me caliento un nescafé.
Como dice Cortazar en El Perseguidor, nada esta tan mal cuando queda un nescafé.

domingo, 26 de junio de 2016

Un post desperdiciado. Sobre el amor de las mujeres y otros asuntos.

No quise hacer nunca un blog de psicología ni de psicoanálisism porque en estas cosas, cuando uno habla desde un titulo de grado no puede decir boludeces. A ver, yo puedo decir boludeces de cualquiera de los otros campos del saber, pero no desde mi profesión.

Algunas veces, sin embargo, se me cuela la psicoanalista porque eso ya es parte de mi identidad. Tengo esos saberes molando (?) en mi manera de encarar cualquier cosa, hasta la manera en que tomo el café con leche.

En octubre de 2012 escribí un post que releo y me parece maravilloso. Como fue muy poco leído le doy otra oportunidad.

Para meterle un plus ya que se trata del amor de las mujeres, de como amamos las mujeres, de como damos lo que no tenemos, le sumo un fragmento del yerno de Lacan, que acá en la argentina es como el hijo de Dios, Jaques Alain Miller.
Mi analista no era milleriana, pero la frase es impecable. Espero no sea un post presuntuoso porque es entre nosotros, los lectores del sirenas y mas que #riguroso, quiero que les aproveche.

Amar, decía Lacan es dar lo que no se tiene. Lo que quiere decir: amar, es reconocer su falta y darla al otro, ubicarla en el otro. No es dar lo que se posee, bienes, regalos, es dar algo que no se posee, que va más allá de sí mismo. Para eso, hay que asumir su falta, su "castración", como decía Freud. Y esto, es esencialmente femenino. Sólo se ama verdaderamente a partir de una posición femenina. Amar feminiza. Por eso el amor es siempre un poco cómico en un hombre. Pero si se deja intimidar por el ridículo, es que en realidad, no está muy seguro de su virilidad".Jacques Alain Miller
va el post sobre Derrida que no fue aprovechado, ejem

 Derrida se agarra para el analisis de cuestiones que hacen al don, a las mujeres y al tiempo, de una carta de la amante del Rey Sol, Mme. Maintenon, donde le escribe a una amiga

«El rey toma todo mi tiempo; doy el resto a Saint-Cyr, a quien querría dárselo todo.»
Saint.Cyr es un hogar para niñas huerfanas, una obra piadosa que la madame alienta, ella misma criada en un hospicio.

Esta frase le sirve a Derrida para desarrollar una teoria acerca del tiempo: ¿como puede haber un resto de tiempo si el rey lo toma todo?. Textualmente

 Lo que ella da no es el tiempo sino el resto, el resto del tiempo: «Doy el resto a Saint-Cyr, a quien querría dárselo todo». Pero, puesto que el rey se lo toma todo, por entero, el resto, en buena lógica y en buena economía, no es nada. Ella ya no puede tomarse) su tiempo. Ya no le queda nada. No obstante, ella lo da. Eso es lo que Lacan dice del amor: dar lo que no se tiene
... , no obstante, a pesar de que el rey se lo tome todo, por entero, aún le queda ese tiempo o aquello que colma el tiempo, le queda un resto que no es nada puesto que está más allá de todo, un resto que no es nada pero quehay puesto que ella lo daY es, incluso, esencialmente, lo que ella da, aquello mismoEl rey toma todo, ella da el resto. El resto no es, hay el resto que se da.


y con referencia a lo que se da, cuando todo lo otro fue tomado (por el rey, por la vida cotidiana, la familia, las obligaciones, el deber ser, agregaria la sirena, aparece el don, El don, que le da una vuelta de tuerca a la cuestion de la partida doble, donde lo que entra tiene que salir, que disloca la partida doble.

Dice Derrida.
Eel don, si lo hay, se refiere sin duda a la economía. No se puede tratar del don sin tratar de esa relación con la economía, por supuesto, incluso con la economía monetaria. ¿Pero el don, si lo hay, acaso no es también aquello mismo que interrumpe la economía? ¿Aquello mismo que, al suprimir el cálculo económico, ya no da lugar al intercambio? ¿Aquello mismo que abre el círculo a fin de desafiar la reciprocidad o la simetría, la medida común, y a fin de desviar el retorno con vistas al sin-retorno? Si hay don, lo dado del don (lo que se da,lo que es dado, el don como cosa dada o como acto de donación) no debe volver al donante (no digamos aun al sujeto, al donador o a la donadora). No debe circular, no debe intercambiarse, en cualquier caso no debe agotarse, como don, en el proceso del intercambio, en el movimiento de la circulación del círculo bajo la forma del retorno al punto de partida. Si bien la figura del círculo es esencial para lo económico, el don debe seguir siendo aneconómico. No porque resulte ajeno al círculo, sino porque debe guardar con el círculo una relación de extrañeza, una relación sin relación de familiar extrañeza. Puede ser que sea en este sentido en el que el don es lo imposible.

Me hierve la cabeza: simplemente queria señalar que Derrida enseñaba que queda un resto despues de que el rey toma todo que la mujer administra con otra logica, que es la logica del don. Una logica anaeconomica. Los restos, eso. 

Digame ¿para que me meto con esto, si me queda grande la filosofia? E pur, si muove.

jueves, 23 de junio de 2016

hacer cuerpo: gordura, erotismo, disciplinamiento.

Hacer cuerpo: gordura femenina y empoderamiento


(tomado de la Revista Hysteria - Mexico)
Ilustración por Carmelina Jardón Rodrigo
Ilustración por Carmelina Jardón Rodrigo
por Paz Moreno
Lo cierto es que las redes del poder pasan hoy por la salud y el cuerpo. Antes pasaban por el alma. Ahora por el cuerpo. Michel Foucault
Soy un buen corazón, inteligente, atractiva, persona, y estoy gorda. No hay paradoja allí”, afirma Kate Harding1. ¿Por qué asumir la gordura como parte de la construcción personal, como una condición del cuerpo, mutable o no, como tener el pelo largo o corto, la nariz grande o chica, los ojos café o negros? ¿cuál es la paradoja? ¿cuál es el valor de evidenciar la ausencia de contradicción?
La normatividad de los cuerpos es una fuerza arrolladora que determina y construye. Crecimos siendo interceptadas por estímulos –y por figuras que ya han sido intervenidas por ellos- en un devenir eterno entre el deber ser y lo que se es. En este contexto, el cuerpo gordo ha amanecido como un espacio de detrimento y ha desaparecido de las posibilidades. Las gordas no podemos encontrarnos en los anuncios de ropa, de cerveza, de desodorante. No nos encontramos en el cine, a no ser que sea en comedias ridiculizadoras o en el drama que implica el sufrimiento de la gorda y su posterior redención al convertirse en delgada. La gordura solo puede ser un espacio estacional en la vida, un descuido, algo que debe ser transformado en flaco. Las gordas estamos enfermas, tenemos diabetes, hipertensión, problemas articulares y un largo etcétera que articula nuestra naturaleza como seres limitados, hay cosas que “obviamente” no debemos hacer. Las gordas no podemos usar bikini, comer en público, ponernos ropa sugerente. No podemos ser de carácter, ni demandar en la vida, menos con las parejas, tenemos que agradecer que alguien ose amarnos. No podemos ser sensuales porque es ridícula la gorda con ligas y baby doll, podemos con mucho esfuerzo aspirar a la ternura como medio de conquista, al humor, porque la gorda amiga y graciosa tiene que ser, porque gorda enojona sería el colmo. La gordura es un constituyente, una serie de rasgos que estructuran una idea de subjetividad. Ser gorda “es también ser fea, indeseable, poco saludable, floja, amorfa, boba, lenta, pelotuda”2, paciente, amorosa, maternal, asexual, floja, tierna… No es una condición física. La complejidad de esta dinámica radica en que se da desde la naturalización despiadada y sus discursos, se regulan, combinan y resuelven fundamentados en la salud, la política, el arte, la estética y todas las posibilidades de pronunciamiento de poder. La normatividad ha establecido que la gordura es la presencia de un cuerpo que debe ser silenciado y eximido de la esfera pública y, con ello, de la política.
Asumir que se posee un cuerpo gordo, disfrutar de él sin desear cambiarlo, ser gorda y asumir esto no como un agravio o menosprecio, ser gorda y no querer –necesariamente– bajar de peso; es decir, que este no sea un constituyente más que físico, es hoy una irreverencia. La aceptación de mi propia gordura me convierte instantáneamente en activista. En primer lugar, porque producto de la construcción subjetiva externa de mi cuerpo, las gordas necesitamos realizar un proceso para poder aceptarlo. Mi cuerpo es rechazado –no solo socioculturalmente, sino que además por la propia dueña- y debo luchar contra objetarme todo el tiempo, contra la tendencia a negarme gracias a lo que establecen los distintos mecanismos sociales y de mercado. Lo desafiante es que si lo logro, con la complejidad que conlleva, de igual manera se vuelve al margen, se retorna a la no aceptación, porque la gorda autoconforme, autoaceptada, feliz, se convierte en paria. Es un reto explicar que no tienes un pendiente con tu cuerpo. Evidenciar que en comentarios como “igual eres bonita”, “si bajas unos kilos te verías muy bien”, “pero ¿y no tienes ninguna enfermedad?”, “estás más flaca, qué bien te ves” hay un sesgo durísimo, que implica que mi cuerpo está destinado al cambio, que lo que soy hoy no está asociado al (cuestionable concepto de) belleza o a la salud o a lo erótico y que decidiste desechar ese paradigma. Es arduo mantenerse en la línea de la autoaceptación del cuerpo gordo cuando no encuentras ropa de tu talla y la norma indica que es tu cuerpo el que debe cambiar para entrar al mercado y no al revés. A eso me refiero con el activismo, la aceptación de la gordura requiere que los discursos estén en la mesa, que no sea un conocimiento marginal, porque es necesario tener un respaldo teórico, social, humano, que te apoye y calme la angustia y la culpa a la que el sistema somete nuestros cuerpos.
La estructura de la culpa en esto sí que es un lastre. Creo que es el mayor castigo social de la gordura. Las gordas no podemos sentir libertad sobre nuestros propios cuerpos, ni sobre nuestras posibilidades de elección. La culpa genera la paranoia (justificada o no) de que todo nuestro acontecer, especialmente lo negativo, está radicado en la gordura. La sensación de éxito en una relación de pareja, en el mundo laboral, el desarrollo académico pueden estar mediados por nuestra percepción acerca del peso. Comer en público nos expone, entrar a una tienda de ropa abre la posibilidad de la herida. Cuán marcadamente no recordamos el(los) momento(s) en que nos dijeron gorda en la calle o cuando al preguntar por una prenda, nos negaron cualquier información con la frase “no hay en tu talla”. He ahí el eterno retorno de la culpa. Las ganas de arrancarse trozos del cuerpo y de morirse de hambre. Y llega el límite que rompe el deseo, como dice esa canción kitsch. Porque llega la ausencia de este (no solo sexual, intelectual, el pulsional, vital…) y algo dentro de una debe quebrarse para comprender que hay una necesidad imperante de un análisis mayor y que a veces hacer cuerpo es más complicado que hacer patria.
Las gordas necesitamos hacer cuerpo. Tenemos que dejar de definirnos por lo que no somos y empezar a ser. Tenemos que exigir la representación en los medios, en la publicidad, en la moda, en lo que sea, no solo porque también nos vestimos, sino porque realmente, realmente, no es necesario que el desodorante me lo publicite una mujer delgada. Es necesario comprender que la presencia no es un tema menor en términos de acción social, ya que los medios pueden ser mantenedores del status quo o potentísimos motores de cambio.Tenemos que aspirar a que en algún momento, cualquier niña gorda no tenga que comprender por el camino largo que su cuerpo es bello y que puede ser sano, sino que pueda identificarse y decidir. Tener la opción de observarse a sí misma y generar el espacio reflexivo acerca de si le complace ese cuerpo o no, y no ser reducida a un marco identitario deficiente, minúsculo y falso. Es necesaria, por parte de todas, la demanda de visibilización como referente corporal, generando un anclaje con la presencia de la variedad de cuerpos en la esfera pública.
En definitiva hoy nos constituimos como un cuerpo de resistencia. Dentro de los abordajes a una conceptualización teórica de la gordura, la palabra gorda se toma como bastión de lucha para subvertir el término y desechar la idea de que esta palabra sea insultante o connotativa. Esto responde a una necesidad social de resignificación y reconstrucción del propio cuerpo. En esto Judith Butler, explicita que “asumir el nombre por el que a uno se le llama no supone simplemente una sumisión a una autoridad previa, dado que el nombre ha sido ya liberado de su contexto previo e incluido en un trabajo de autodefinición. La palabra que hiere se convierte en un instrumento de resistencia, en un despliegue que destruye el territorio anterior de sus operaciones.”3Los discursos son entendidos por Foucault (2002) como prácticas reales situadas históricamente que constituyen parte de la realidad objetiva. No son meras representaciones, sino afirmaciones que producen una estructura determinada de instituciones, reproducen el poder.De este modo, los discursos son entendidos como campos de batalla que portan conflictos de poder, que intentan dar las definiciones legítimas de un fenómeno (1976). Por eso es necesario explicitar, desde el discurso, desde los medios, desde el arte; lo invisibilizado, lo silencioso y silenciado, reconstruir(nos) el discurso de la gordura desde el yo.
Esta no es una preocupación estética. La importancia de la visibilización es proyectiva y tangencial en sentido político. El cuerpo de la mujer es utilizado como herramienta de desempoderamiento. Las mujeres en la esfera política son mayormente cuestionadas por cómo se ven, por cómo visten y se peinan, antes que por su mensaje.4 La falta de mujeres y, además, de mujeres diversas en las esferas públicas conmina a las nuevas generaciones a la ausencia de participación, a la falta de identificación y referentes. No permitamos la ausencia. Los conceptos de la gordura hoy no son la inocente ecuación calórica, a las gordas se nos ha negado autodefinirnos, hemos sido relegados a ser concebidos por otros, por los médicos, por las amigas, por la pareja, por el cine, por la televisión, el mercado, la publicidad, por las musas del arte. Se nos exilia de la posibilidad de ser felices hoy, y se nos recluye a la felicidad futura, cuando pesemos 2 o 5 o 10 o 30 kilos menos; porque hoy la gordura es una sensación generalizada y antipática sin importar números.
Esta exhibición puede ser incómoda para muchos. La gordura está normalizada como “el flagelo contemporáneo”. Que se sepa que existe la posibilidad de que haya goce, estética, erotismo, sensualidad, moda, salud en un cuerpo gordo. Que se reconozca la lucha consciente contra la arbitrariedad del signo. Que ser gorda no es lo peor que te puede pasar en la vida, (increíble la cantidad de veces que he escuchado eso) y que el activismo puede ser personal, cotidiano, panfletario, contestatario, mediático, pero el objetivo siempre es posibilitar una óptica diferente en uno mismo y en otros, para entender que las cosas no son necesariamente como están establecidas. Salir del espacio de confort para dirigirnos a uno más compromisorio, porque las carnes blandas a veces son cómodas, el silencio es grato y explicitar es un proceso desgastante. Pero no hay de otra. Tenemos que extendernos hacia espacios cotidianos. Creo profundamente que esto es lo que permitirá cambios reales en los comportamientos arraigados y en las percepciones con respecto a la susceptibilidad de los cuerpos. Y es un deber de aterrizaje también, de todos aquellos quienes intentamos investigar, analizar, evidenciar o tengamos algún acercamiento a la perspectiva de género.
Visibilicémonos como gordas y a las gordas, para lograr el desanclaje de la asociación peyorativa, para abrir la posibilidad de desenvolvimiento social y político, para desetiquetarse del deber ser e incorporar aquello que se desee y de ese modo este relato se potencie desde las relaciones primarias. Tal como lo planteó Harding, somos inteligentes, hermosas, sexuales, activas, contestarías, deportistas, somos lo que queramos ser. Y estamos gordas. No hay ninguna paradoja allí. Hagámoslo saber.

miércoles, 22 de junio de 2016

sI digo agua, beberé?

Conocí a uno que hacía mapas. Lo hacía como trabajo. No era geografo, sino que mas bien trabajaba para algo de cañerias subterraneas.
Le pareció hasta banal que yo dijera como un hallazgo la frase esa que usan tanto en la programación neurolinguistica "El mapa no es el territorio". El jamas hubiera confundido sus mapas con el territorio al que aludian.
Pero a uno le pasa todo el tiempo con las palabras. Hablamos con palabras y las cosas, bueno, las cosas son de otro orden.

Yo me dejo llevar por las palabras y termino creyendo que la expresion (tan bella) bosque umbrio remite a algo  lindo. ¿pero, ha estado ud en un bosque cerrado al anochecer -no se deje hipnotizar por la palabra bosque o la palabra anochecer, haga el esfuerzo, por favor-? Es horrible.

Cuando hace un año fui a Europa, lei tanto y miré tantos mapas que creí que en el territorio me iba a mover como pez en el agua. Por ej. Madrid. Imaginese un cuadrado. En el vertice inferior derecho esta Atocha, donde me iba a alojar, y subiendo el parque del Retiro, al que podia ir, tranquilamente caminando y así todo.
Bueno, Madrid no era así, estaba dada vuelta. Atocha quedaba en el territorio en el vertice superior derecho, jajajaj.

Si ud. nunca escuchó hablar del asunto del mapa y del territorio, copy and paste.

Un mapa no es el territorio que representa, pero, de ser correcto, tiene una estructura similar al territorio, razón por la cual resulta útil. Si el mapa pudiera ser idealmente correcto, incluiría (en escala reducida) el mapa del mapa. Si reflexionamos acerca de nuestros lenguajes, encontramos que, en el mejor de los casos, deben ser considerados tan sólo como mapas. Una palabra no es el objeto que representa; los lenguajes también exhiben esta peculiar capacidad de reflejarse a sí mismos: podemos analizar lenguajes por medios lingüísticos. El “lenguaje de mapa” anticuado, necesariamente, debe llevarnos a desastres semánticos, al imponer y reflejar su estructura antinatural… Siendo las palabras y los objetos que representan dos cosas distintas, la estructura, y solamente la estructura, se convierte en el único vínculo entre los procesos verbales y los datos empíricos. Las palabras no son las cosas de las que hablamos… Si las palabras no son cosas, ni los mapas el territorio mismo, entonces, obviamente, el único vínculo posible entre el mundo objetivo y el mundo lingüístico debe hallarse en la estructura, y solamente en la estructura. La única utilidad de un mapa o lenguaje depende de la similitud entre los mundos empíricos y los mapas-lenguajes. El hecho que todo lenguaje tiene alguna estructura… lleva a que inconscientemente leamos en el mundo la estructura del lenguaje que usamos...” (Del prólogo de la obra de Alfred Korzybski, Science and Sanity).

o mas sencillo, para almas sencillas, la definición de wikipedia
La relación mapa-territorio describe la relación entre un objeto y la representación de dicho objeto, similar a la relación entre un territorio geográfico y un mapa del mismo. El científico y filósofo Polaco-Estadounidense Alfred Korzybski señaló que "el mapa no es el territorio", resumiendo su punto de vista acerca de cómo la abstracción derivada de un objeto, o una reacción hacia él, no es la cosa en sí misma. Korzybski sostuvo que muchas personas confunden mapas con territorios, esto es, confunden modelos de la realidad con la realidad misma.
Todos confundimos nuestra manera de hablar con la realidad misma, A veces nos despertamos y como Alejandra Pizarnik (porque era poeta, y fue suicida y tambien era lesbiana y de un tiempo a esta parte vengo pensando que yo deberia haber sido lesbiana y suicida para mejorar mis versos, porque la heterosexualidad y vivir apegada al vivir no me estaría ayudando)  se dio cuenta. Alejandra, digo, se dio cuenta. 

domingo, 19 de junio de 2016

padres

ademas de agradecer a Jorge, que siendo padre me hizo madre y a mi viejo, que me bancó el crecer y me dió algunos valores que permanecen y otros que tuve que revertir... agradecida a los hombres de mi vida.... busqué algo en el otro blog mio, ya que tengo un tag completo de textos de hombres en tanto padres. El tag se llama "lo masculino enigmatico" y el blog es "elnosoyloquedebería.wordpress.com"
y elegí un texto de Piglia,  Acá está

Una sola vez lei a Piglia. Compre Respiración Artificial, pensando en que era un libro necesario, parte del cannon. Lo lei de un tiron y no me gusto. Ni siquiera recuerdo el argumento, cosa rara en esta escriba, que recuerda “funestianamente” cualquier paparruchada. “Se” que Respiración Artificial es un gran libro, pero se ve que no era mi momento, o yo no era su lectora, carece de importancia.
Hoy en el laburo, mientras estaba haciendo estatalmente un poco de huevo, me lei el libro de 9$ que vino con pagina 12. Era Piglia, y me gustó muchisimo. Trata de la escritura y la memoria y como estaba leyendo en un escritorio lo llene de subrayados, como si a alguien le importara eso. Por ahi lo agarro dentro de unos años y me veo extrañada en esos subrayados, quien sabe.
El libro, Prisión Perpetua, trae en su inicio agua  fresca al molino del tag “lo masculino enigmatico”, que recopila decires de hombres en relacion a sus padres.
I

Mi padre habia estado casi un año preso porque salió a defender a Perón en el 55 y de golpe la historia argentina le parecía un complot tramado para destruirlo.
Se crió en el campo, un médico de provincia que cuando tomaba y estaba alegre enfurecía a mi madre cantando “La pulpera de Santa Lucía” con una variante obscena que había aprendido en un prostibulo de Trenque Lauquen. Se hizo peronista en el 45 y fue peronista toda la vida. Los acontecimientos se encadenaron para hacerlo abdicar, pero él se mantuvo firme. Salió de la cárcel y se siguió reuniendo con los compañeros del movimiento (como los llamaba) que venían a casa imaginando la vuelta de Perón.
Hay hombres sobrios y aplomados, a los que la desgracia los quiebra por adentro, sin que se vea. No saben
quejarse, son ceremoniosos y gentiles, piensan que los demàs actuarán con la misma magnanimidad que ellos usan en la vida. El punto se maxima ruptura se produce cuando empieza el desengaño.
El 55 fue el año de la desdicha y el 56 fue el de la cárcel y el 57 fue todavía peor. Las cosas siempre pueden empeorar: ésa es la tradición de los vencidos.
Estaba acorralado y decidió escapar (…) En Mar del Plata, el amigo de un amigo le consiguió un lugar donde abrir un consultorio. A los cuarenta años iba a empezar de nuevo. Se daba ánimo pero ya no se repuso y antes de morir, veinte años despues, seguía aferrado al rencor que produce la injusticia.
La historia de mi padre no es la historia que quiero contar. La convención pide que yo les hable de mí pero el que escribe no puede hablar de sí mismo. El que escribe sólo puede hablar de su padre o de sus padres y de sus abuelos, de sus parentescos y genealogías. De modo que esta será una historia de deudas como todas las historias verdaderas.
(…)
Irse, para mi padre, fue un modo de reconocer que estaba fuera de juego. Un hombre puede sentir el peso de una derrota política como si se tratara de un dolor personal. Las noticias de los vencedores parecían cartas dirigidas personalmente a mi casa.

viernes, 17 de junio de 2016

muero de amor

Mi nieta Emma (5 años y 3 meses) ayer me vino a visitar. Está medio contrariada con la madre porque todavia no le dijeron que va a tener un hermanito, pero ella lo sabe con ese saber del inconsciente que sabe lo no dicho pero no tiene las palabras para saberlo.
me repulgó las empanadas y estuvimos juntas un rato.
Dibujó esto y yo me muero muerta de amor.


miércoles, 15 de junio de 2016

solo algunas noches.

Monica me contó que su hermano, que es profesor, pero hizo la secundaria en la cárcel, sale este año. Le dije que va a encontrar el barrio cambiado. Son 6 años, ni guasap había entonces.
Miré mirando que cosas habían cambiado.

Conocí Centenario en otra glaciación, cuando atras de Camino Negro, solo campo hasta el camino de Cintura. Viven muchisimos alli, casi todos pobres y algunos que hicieron guita con la falopa. Solo estaba, Marsella al fondo, el hotel por horas Acapulco. Despues  nada.Ni siquiera recuerdo que esa calle tuviera nombre.
Fui de la terminal de La Noria a Centenario con el 318. El colectivo iba por colectora y a la derecha no vez ninguna casa precaria de carton o chapa, donde alguien levanta una pared y deja alrededor espacio para, en los veranos torridos, salir a tomar un vino, con un sifón, mientras los mosquitos pican y el olor a mugre de la basura campea y un enjambre de chicos se encuentran en esa tierra de nadie que es la vereda
Solo había casas en losas. Muchas losas, y los ladrillos huecos tapiando las intimidades. Uno, dos, tres pisos y casi todas sin revocar . Me dio lastima que no dejen espacio para tender la ropa en la fresca, el cielo no se ve desde adentro de una casa encerrada en una losa. Los pobres, como los ricos, tienen miedo de que los roben, y nadie quiere que el vecino lo mire entonces todos son inexpugnables castillos hechos de losa y ladrillo sapo. 

Antes no había vendedores de tortilla al rescoldo que hacen su parrilla con un medio tambor, y ahora a las cuatro salen mujeres y hombres que estiran en una mesa ese amasijo de harina grasa y salmuera y el fuego mata todo y que bueno el olor noble de la grasa quemandose, dorandose en el fuego quedo. Y los viajeros por trabajo llegando a casa con el oloroso paquete, para cebar el mate y contar el día. 

Tampoco había murales de chicos muertos. En lomas hace ya décadas que mueren chicos, una mala noche -veni a verme cuando salgas, me dijo el turco, comes todos los dias y  no hay problemas de laburo, solo algunas noche, venis a trabajar-. Pero ahora florece arte callejero nombrandolos. Y son muchos.
Esta mañana, cuando volvía, entre el olor hipnotico de las tortillas al recoldo, las losas de dos pisos con ladrillo sapo sin revocar y el muro del camino negro, le saque la foto a este. Uno entre tantos.

domingo, 12 de junio de 2016

para que tener un blog y sobre la incorrección en el habla

Leo unos poemas de Carlos Basch.
Este por ej.  luego investigo un poco
y encuentro esta frase de otro poema,q ue me queda picando
"No es mal lugar para volver/ sobre preguntas sin respuesta”
Descubro que  tener un blog, es tener un lugar para volver sobre preguntas sin respuestas.
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Segundo asunto 
Una lectora ocasional me bardea por la calidad de mi lenguaje, insiste con que me debería dar verguenza habiendo sido "directora de escuela" hablar "así"

No me daba nada de verguenza, nada. Es mas, me parece que lo mejor de mi escritura es el rescate de una oralidad de suburbios, la mia.

Hoy, viendo otro de los videos de la serie de Piglia contando a Borges encuentre la explicación 

Dice Piglia que las personas de clase media tienden a la hipercorreccion cuando comunican ,porque temen que lo confundan con alguien de clase baja.
Este personaje que trata de hablar como los ricos, o como les educados bien podria ser un personaje artliano (es lo digo yo, no lo dice Piglia) Un personaje de Jorge Asis. 
Mas que con un asunto de clase social creo que se trata de un asunto de sentimiento de inferioridad frente a la que supone la clase "ilustrada", cosas de sainete de "mi hijo el dotor" Y viene una, que es de las que si fueron y te decepciona, hablando como la tota o la porota.


Entonces es eso, me digo, y me da unas ganas inutiles de contestar seis meses después el desestimante comentario. Eso, mandar un mail, hablarle por telefono, decirle "tengo la respuesta a algo que me criticaste y me quedo picando" : puedo hablar como hablo, y escribir como escribo, puedo putear tranquila, porque nunca voy a tener miedo que me confundan con alguien que no estudió "lo suficiente".  Para eso me sirve tener posgrado y maestría,para escribir como quiero, para nunca tener miedo que confundan mi manera de hablar con ignorancia. Un gesto inutil y a destiempo, claro. Y tambien, un poco canalla.

La hipercorrección no es sino otra deformación hipócrita de los que no quieren que los confundan con negros cabezas. No es mi tema, insisto, puedo ser una negra cabeza de lanus, y hacer la plancha.Me alcanzan y sobran méritos académicos.
La venganza es un plato frío y que te cae mal a la panza y no hay milanta que te alivie.
Me quedo mas tranquila,estupidamente.


sábado, 11 de junio de 2016

una cosa te lleva a la otra.

La secuencia es así.
Pienso en la ficción en mis cuentos y de ahi en mas directo a Emma Zunz. Si no leyeron Emma Zunz, el final es este.
 La historia era increíble, en efecto, pero se impuso a todos, porque sustancialmente era cierta. Verdadero era el tono de Emma Zunz, verdadero el pudor, verdadero el odio. Verdadero también era el ultraje que había padecido; sólo eran falsas las circunstancias, la hora y uno o dos nombres propios.
Hermoso final que explica el arte de escribir. Uno escribe mentiras pero las historias son sustancialmente ciertas.
Le escribo una carta a Fernanda hablando de las historias atras de las ficciones y me quedo pensando en Borges y en Emma Zunz y me pregunto que habrá dicho Piglia.
Encuentro este video y me lo pongo a mirar con alegria de voyeur, como si hubiera estado en la conferencia. (Piglia en clase publica sobre Borges)


Piglia se refiere entre un monton de cosas maravillosas a una compadronada de David Viñas que dijo (hace mucho mucho tiempo) "si me apuran, puedo decir que Walsh es mejor que Borges, y lo ilustra con "Nota al pie" de Walsh.
Piglia dice que Nota al pie, no podria haber sido escrito sin que Borges escribiera antes Tlön, Uqbar, Orbis Tertius

Para el blog, Nota al pie, de Rodolfo Walsh, cuyos personajes tienen apellidos que vuelven a remitirme a la ficcion y a la realidad em Emma Zunz, lo cual completa el circulo de asociaciones.
http://niusleter.com.ar/biblioteca/RodolfoWalshNotaalpie.pdf
/

jueves, 9 de junio de 2016

rien de rien.

No me arrepiento de nada (un poema de Gioconda Belli)



.
No me arrepiento de nada
Desde la mujer que soy,
a veces me da por contemplar
aquellas que pude haber sido; 


las mujeres primorosas,
hacendosas, buenas esposas,
dechado de virtudes,
que deseara mi madre.
No sé por qué
la vida entera he pasado
rebelándome contra ellas.
Odio sus amenazas en mi cuerpo.
La culpa que sus vidas impecables,
por extraño maleficio,
me inspiran.
Reniego de sus buenos oficios;
de los llantos a escondidas del esposo,
del pudor de su desnudez
bajo la planchada y almidonada ropa interior.

Estas mujeres, sin embargo,
me miran desde el interior de los espejos,
levantan su dedo acusador
y, a veces, cedo a sus miradas de reproche
y quiero ganarme la aceptación universal,
ser la "niña buena", la "mujer decente"
la Gioconda irreprochable.
Sacarme diez en conducta
con el partido, el estado, las amistades,
mi familia, mis hijos y todos los demás seres
que abundantes pueblan este mundo nuestro.

En esta contradicción inevitable
entre lo que debió haber sido y lo que es,
he librado numerosas batallas mortales,
batallas a mordiscos de ellas contra mí
-ellas habitando en mí queriendo ser yo misma-
transgrediendo maternos mandamientos,
desgarro adolorida y a trompicones
a las mujeres internas
que, desde la infancia, me retuercen los ojos
porque no quepo en el molde perfecto de sus sueños,
porque me atrevo a ser esta loca, falible, tierna y vulnerable,
que se enamora como alma en pena
de causas justas, hombres hermosos,
y palabras juguetonas.
Porque, de adulta, me atreví a vivir la niñez vedada,
e hice el amor sobre escritorios
-en horas de oficina-
y rompí lazos inviolables
y me atreví a gozar
el cuerpo sano y sinuoso
con que los genes de todos mis ancestros
me dotaron.

No culpo a nadie. Más bien les agradezco los dones.
No me arrepiento de nada, como dijo la Edith Piaf.
Pero en los pozos oscuros en que me hundo,
cuando, en las mañanas, no más abrir los ojos,
siento las lágrimas pujando;
veo a esas otras mujeres esperando en el vestíbulo,
blandiendo condenas contra mi felicidad.
Impertérritas niñas buenas me circundan
y danzan sus canciones infantiles contra mí
contra esta mujer
hecha y derecha,
plena.

Esta mujer de pechos en pecho
y caderas anchas
que, por mi madre y contra ella,
me gusta ser.

viernes, 3 de junio de 2016

Ocho veces. Un cuento de la sirena (texto completo)

La última vez contaría como nueve, porque fue el final.
Creo que nos mandamos dos o tres mails más, en el mismo día, pero el verdadero fin fue cuando leí ese que decia "no quiero hacerme problema". Tan mezquino lo suyo. Tan desentendiendose de que al pisar una mariposa en Borneo, desataba un deslizamiento de rocas en Perú.
De todo, de esos ocho encuentros -un promedio de 20 minutos cada uno , multiplicando  por  las tres horas que estuvimos en el hotel de Parque Patricios,  me queda una historia para contar, la convicción de que soy una buena mina, toneladas de mala sangre y un montón de mails que guardé .Están aun, en mi archivo del yahoo, con la estrellita de destacados.
 El correo siempre queda abierto porque vivir sola tiene esas ventajas, y la fantasía es que si muero, mis  hijas -que ya se fueron-  puedan ver que su santa madre tuvo amores clandestinos.
Ellas, especialmente Vivi, me insisten con el tema de "tener novio", y yo, una lady, nunca le hablé de él, ni de los otros  -pocos- que lo hubiera precedieron cuando el padre se fue con otra.Como no he muerto tampoco les hablaré de los que,si las deidades femeninas del coginche me dan salud, vendran.Son mis hijas, soy su  madre. El resto de mi vida queda por fuera.
La primera vez que lo vi fue por que me contactó en Mercado Libre, cuando vendí las cosas que dejó en casa el que ahora llamo "el padre de las chicas".
Aclaremos, no "le vendí"sus cosas, como dijo mi cuñada, se llevó todo lo que quiso ,incluso algunas cosas que no hubiera debido llevarse.Me viene a la cabeza vagamente un acolchado sin estrenar que habia comprado en Arredo, mientras yo estaba pagando en Jumbo, con una trama hindú. En ese momento ya estaba con otra.
Esos tres días tuvo todo nuestro patrimonio de casados durante 25 años a su disposición. Me había ido a la casa de playa de los Montero para no ver el desguace de  "nuestra" vida de matrimonio: llevate lo que te parezca. En situaciones dramáticas me gusta jugarla de generosa, de altruista, de buena persona. No si lo soy o lo imposto, pero al final es lo mismo. Ademas él se habia enamorado de una que no era yo. no era un hijo de puta. A cualquiera le puede pasar. Llevate lo que quieras. Que dios te ayude y a mi no me desampare, y andate a la concha de tu hermana, le dije, tirandole las llaves y yendome a llorar al campito.
Cuando volví,  la casa seguía teniendo el olor a sus cigarrillos, un par de muebles menos, una sola televisión (el plasma, hay que reconocerselo) y me faltaba una olla muy linda, y la paellera -su especialidad-. Medio placard  vacío y la ropa que quedaba (prolija, doblada, en una bolsa) fue, sin ser mirada, directamente a las victimas de una de las tantas inundaciones que asolan este país y ojala una vez llegue una y me inunde y me barra toda esta materialidad cargada de sentido Y al mismo tiempo, la inundación debería dejarme un cofre lleno de dinero para comprar todo nuevo y no ser yo, la de antes sino una cargada de futuro.Con una banelco es suficiente.
Como no quise ser custodia de los restos de nadie, el mismo día decidí vender o regalar todo lo que de él quedara en la casa, Ya bastante tenia que lidiar con mi vida plétora de recuerdos manchados de odio,o algo menor, una especie de desolación por quedarme sola a esta altura del partido,  de fotos juntos en el primer baño de las nenas, nuestros veranos en La Lucila, tan jovenes y felices y bronceados, facturas de él,que aun siguen llegando a casa y gente que me dice, uhh ustedes hacian un matrimonio tan lindo, y yo poniendo esta cara de boluda que dios me dio.Ademas ¿viste que el fb te trae fotos de "recuerda lo que hiciste hace 5 años? En todas, esa familia que tuve.
A la semana estaba armando  lotes en Mercado Libre. Me llevó tiempo deshacerme de todo, pero estuvo bien. De un dia para otro hubiera sido una sangría. Había dejado la hidrolavadora y herramientas -un olvido, pero tuvo la casa tres días solo para él y la buena leche no me daba para recordarle estas cosas, asi que alpiste, perdiste. Y saque unos buenos mangos por eso. Entre todo lo que recuperé, de todos los rubros, me hubiera alcanzado para hacerme las tetas, pero decidí que  las mías estaban bien. Me las miré con toda la luz posible en el espejo del baño, subida a un pequeño banquito que usaba cuando tenia que buscar cosas en los estantes de arriba. Eran tetas de cuarenta y cinco años, nada turgentes, pero eran mis tetas. Y yo, amorosamente, me las aprobaba. Grandes, pesadas, caídas, si, pero alli estuvieron, dando lo mejor de si (de mi) cuando él se fue. Ahora que orillo los cincuenta sostengo mi decisión. Son mis tetas y allí se quedan. Banco. Esa plata me quemaba así que  cuando junte lo suficiente,pedí vacaciones en la oficina, me tomé un avión de Turkish y me bajé en Río, y lloré tranquila lo que me salió. Las chicas no estuvieron de acuerdo. No me importó
Volviendo a las tetas,el de los ocho encuentros no retrocedió ante ellas, sino que avanzó, Y eso que mis cuarenta y ocho de entonces, languidecian ante sus treinta y seis. Yo le sacaba ventaja en cosas menores, por ej, era infinitamente mas educada, si hablamos de la educación formal. No te olvides que fui a Puan, hasta que Vivi se agarró la hepatitis y ahi dejé definitivamente.
.
Lo conocí tratando de sacarme de encima los libros de Derecho, Cuando las chicas iban a primaria, mi marido habia empezado Derecho, una forma como cualquier otra de huir de una casa con demasiadas mujeres. Se había comprado libros, nada de fotocopias, no era un pibito, me dijo entonces, cuando yo me escandalice un poco por el gasto.Dejó despues de tardar tres años en hacer seis o siete materias. Yo se los vendí a él. Puse un precio  un 20% mas bajo que los mismos libros en la misma pagina. Pero vendía el lote entero y era un sueldo de un empleado. Él me vino a chamuyar, -quería ver el estado de los libros, y  que se los diera en cuatro cuotas. Le dije que fijaramos el precio en dolares, lo cual fue idiota porque el dolar estaba estable, y para cerrar el trato, exigí  que me los pagara en verdes.Me dio la primera cuota en pesos, su telefono laboral, fotocopia de su dni, y el mail y el guasap: Incluso me ofreció ir a sacar una fotocopia de su libreta universitaria. Le dije que no hacia falta.
Asi que cuatro encuentros fueron en casa. El me traia los dolares y yo lo convidaba con café dolca en unas tacitas chinas que miraba con envidia de clase.  Cada encuentro fue mas intimo que el otro, en el sentido de que yo crei que construia una amistad y por la cuestión del sexo, tambien. . En el segundo intento besarme y le dije porque no me invitaba a un lugar mas tranquilo. Era un chiste, y no se si lo entendió. Mi casa era mas tranquila que un cementerio cerrado, pero jugate un poco, pensé.
En este segundo encuentro hizo planes de trampa, me ofreció tres horas antes de ir a trabajar, mostró todas sus cartas. Y me invito a salir a la mañana muy temprano. Lo digo así me dijo : "podemos ir a un telo a la mañana, antes de que yo entre al trabajo, te paso a buscar a las siete y media, asi a las ocho y media estamos ahi,  asi a las once y media estoy en la oficina.  Me dio un cacho de ternura. Un tipo de 35 años, empezando la facultad, comprando libros usados y armando trampas con una mujer mayor, a despecho de sus dos hijos, su adorable esposa ama de casa, sus suegros con los que vivía y apoyaban que hubiera empezado a estudiar, al costo de no pasar nada de tiempo con la familia. Que él se recibiera era un proyecto familiar. Y me parece que el único proyecto personal que tuvo en ese tiempo  era llevarme a mi a la cama.
 Iba a ser,con suerte el primer universitario de la familia, y se le notaba que venia de la pobreza Se le notaba el interior en la piel, y la clase baja en el perfume que usaba. Avon me dijo cuando le pregunté.. Antes había trabajado como quiince años de durlokero, hasta que habia pegado este ultimo trabajo y ser boga era su sueño. Todos tenemos sueños pelotudos, entretenimientos, se nos va la vida en eso. Por ej, mi sueño entonces, y creo que aún, es un sueño vergonzante: conseguir alguien que me quiera de verdad, por lo que soy, que me haga sentir bien, que no me forree.
No tuve corazón para explicarle que estudiar en Lomas no era la mejor elección : Era lo que podía. Si para él estaba bien y me pagaba los libros, para mi estaba perfecto. Esa semana entre la invitación y el hotel, me mando cartas muy calientes, que yo respondía como si fueran un texto para el taller de escritura,  como si no fuera verdad que yo me fuera acostar con ese tipo unos dias despues, prometiendo cosas imposibles o fuera de mi alcance. Como si tuviera veinte en vez de cuarenta y ocho y fuera linda y tuviera cada parte del cuerpo en su lugar y no este remanente para demolición que quedo despues de vivir tanto, tanto.
En esos dos años que pasaron entre la venta de los libros a Juan Carlos (¿como puede un hombre joven llamarse Juan Carlos?)  y la ida del padre-de -las-chicas tuve unos pocos encuentros cercanos del tercer tipo, con dos amigos, uno bastante cercano, valga la redundancia, que no arruinaron la amistad ni fundaron nada, creo que fue sexo de consolación, y con un desconocido que me levanté (que me levantó) en la entrega de diplomas del mejor amigo de mi hija. Era un tío del interior que había venido exclusivamente para la ceremonia y  si Jonathan o Vero lo hubieran sabido no se que pensarian, por ahi nos querrian hacer gancho, vernos casados,  Cuando salimos del brindis,se ofreció a llevarme a casa y mas rápido que volando estabamos sudando en una cama de un hotel de La Boca, que buscó en el celular, porque yo no supe decirle y el era de Entre Rios. Fue algo intrascendente y tambien liberador. No sabía nada de mi, sólo lo que veía. Eso me hizo sentir deseada. Tenia una tonada de campo y cuando acabó se puso a canturrear chamarritas tan dulces que me agarraron unas ganas de llorar muy fuertes y me abrazó como si me quisiera.Cuando vino a casa a dejarme le ofrecí que se quedara a dormir porque tenia que tomar la ruta a la mañana siguiente y recuerdo sus mates y sus manos de hombre de verdad y que hablaba de "pisar la ruta", expresión que nunca había escuchado, y que me resultaba extraña, como si en vez de ir en auto, fuera caminando. Se llamaba Marcial, y me pidio amistad en el fb y a veces lo veo en fotos, haciendo sus cosas de campo, con el rio al lado, y los rios me pueden mucho. Hay algo en mirar el agua que me hace ser mejor.
Pero quería contar la tercera vez. Siete y media de la mañana y yo en la barrera de Loria, esperando que él pasara. Me mando un mensaje de texto cuando estaba por llegar y yo estaba contenta, y el tenia bastante miedo de las cosas que tienen miedo los varones, que se miden por la turgencia de la pija. Estuvimos bien, Me dio besos que podría llamar besos de amor, largos y que justificaban en por si mismos el gasto en depilación, manicura y sobre todo la carga de poner el cuerpo en una relación nueva, donde uno sabe que puede salir lastimada. Porque yo te lo escribo como si estuviera superada como si fuera fácil, una nada, pero no,
No quiero acentuar mi vulnerabilidad, mi necesidad de afecto, no quiero que eso se note, quiero parecer canchera, de vuelta, no quiero que vean que este corazon esta en carne viva, porque eso asusta.  Eso no le interesa a nadie. Me lo guardo para mi. No tenía que saber que estoy rota
Sus besos me quedaron en la boca. Al mediodia estaba en casa y me seguian ocupando toda la cavidad bucal: Comí, me lave los dientes, me tome un café y ahi estaba él. su textura, su lengua, todo el, concentrado como un caldo Knorr, adentro de mi boca
............
Tendría que haber abandonado esta cosa ahi mismo.Lo arruiné a sabiendas. Quedarme con ese encuentro mañanero, hubiera estado bien, decirle que viniera a entregar las dos cuotas de los libros a la hora que yo estaba en la oficina y que lo atendiera la chica que limpia. O simplemente, que pasara de nuevo, antes de la hora de que entraba a la facultad, cuando yo ya sabia que no tenia nada de tiempo y recibirlo en la puerta cordial y cortante, como con el asunto finalizado. Supongo que para el hubiera sido un alivio.
Pero no, yo lo tenia que arruinar. Está en mi naturaleza.
Su falta fue no reconocerme que  no quería nada mas de mi, que estaba en sus cosas,que no necesitaba que yo fuera su amiga ni otra clase de cosa en su vida,que no necesitaba otra mujer en la cama mas que la suya propia, y  que ya se había conformado viendo que su animal funcionaba en condiciones inusuales, que seguía siendo interesante a pesar de sus dos hijos chiquitos, que como todos los chicos chiquitos te sorben la cabeza hasta dejarte exhausto, yo sabia que no tenia resto para mi, todo el dia pensando en como sacar esas vidas niñas  adelante, en como no cagarla, en que no se enfermen, que no se mueran.En mantener la casa, ponerla cada vez mas linda segun parametros que seguramente no compartiriamos, tener contenta a la patrona con una salida a comer piza cada tanto, diciendole lo que ella esperaba que le dijera, que la amaba con furor,que nunca habria otra como ella. Pero su vanidad me dejó en un freezee y cada vez que necesitaba usaba un poco de mi ser.
Las mujeres somos como la planta carnivora de La tiendita del horror. Queremos alimentarnos del deseo del amado, y cuando nos dejan de desear desfallecemos.Algunas devoran a sus hijos Otras celan a sus maridos como si fueran un apendice propio,secandolos, prohibiendoles cualquier deseo fuera del nidito de amor . Algunas, las menos y yo te diria las analizadas, se consuelan sabiendo que la vida es asi, carajo
Su esposa era del segundo tipo y yo del tercero. Esta creencia me surge de las fuentes incontrastables del facebook.:ella (la otra) no me generaba, ay,  nada de  solidaridad de genero.
Básicamente era todo lo que yo no era, y que le gustaba todo lo que a mi no. No podríamos haber sido nunca buenas amigas. Físicamente era una linda flaca tetona, -se ve que el fetiche de Juan Carlos eran las tetas-  una morocha teñida, (todas somos rubias cuando nos venimos grandes,eso lo dijo el), ambos gente del interior, Jujuy,   con un pésimo gusto por las cadenas religiosas y la intención explicita de salvar a los perritos, las ballenas y cualquier animal,  colgando videos y un extraño berretin de poner amen a cualquier causa, y, lo peor,  un violento odio de clase baja hacia las causas populares. Muy devota de la Virgen de Copacabana, que no queda en Brasil, sino en Punta Corral, Al final, pero no menos importante quiero mencionar que me era difícil leerla por los errores de sintaxis y ortografía, que me sacaban lo mas miserable que tengo. Me sentí una hija de puta pensando lo que pensaba de ella, que debería ser una buena mina, muy insegura,muy voraz y la verdad, pensé que se iba de mambo mostrarse sacrificada y abnegada. Nadie decente se cree tan buena. ahí mostraba su hilacha de hija de puta. Ademas, yo era lo suficientemente inteligente como para darme cuenta, que de las dos, si había una pobre mina, si tendría que haber una pobre mina,si estuviéramos compelidos a decir cual de las dos era una pobre mina esa era yo, y no ella, con su alegría autosuficiente, su creencia en las vírgenes y sus milagros y su empeño en solicitar reconocimiento por su dedicación a la causa de la familia, poner amen para que Dios la librara de las mujeres como yo.
Yo por supuesto no era "una mujer como yo". También tenía hijos, también buscaba alguien que me quisiera un poco, también quería un hogar y mas me hubiera gustado poder creer en virgenes cuidadoras. Que a él le fuera funcional está mujer debería haberme advertido. Pero descuide las señales
En los mails posteriores al hotel  hablabamos de lo bien que la habíamos pasado y de  encontrarnos nuevamente Pero él siempre postergaba, siempre  una razón, corazón, para no hacerlo. Mi vida no estaba vacía de cosas, pero yo esperaba la cuarta vez.
La cuarta era la vencida, pero cuando llegó se limitó a darme la plata de los libros y a tirar el encuentro sexual  para adelante. No tenia tiempo, decía, como si yo no supiera que el tiempo se hace cuando el deseo pulsa. No tenía deseo, supe yo, de inmediato
Tenia que entrar a la facultad en media hora y de casa eran diez minutos  En esos veinte minutos me contó que los nenes, jugando con unos muñequitos de acción habían volcado del escritorio un vaso de coca que por puta había caído sobre el cpu y se había jodido. Le insistí muchísimo, demasiado,  en que le regalaba un cpu que yo había usado hasta hace 3 meses atrás, donde me compre la laptop. De verdad yo no lo usaba y se lo quería dar. No me gusta que se malgasten las cosas. Se lo daba de alma, no por conveniencia. Supongo que le pareció un exceso, pero lo cargó en el auto, casi sin decir gracias. No se que habrá dicho cuando llego con el aparato. Supongo que dijo que lo compro de segunda, para que a los nenes no les falten los jueguitos. Yo no quería sexo a cambio de la CPU, le tenía cariño, nomas
Siempre me rodean hombres que no saben decir gracias. No se si es por pudor, por que lo dan por descontado, o simplemente porque consideran que no hay nada que agradecer. Soy muy susceptible a ese asunto, incluso con mi marido era uno de los "temitas" que nos alejaron como dos lineas que huyen a distintos espacios en el plano.
Nos despedimos en la puerta de su auto, que yo abrí mientras el llevaba el cpu con un beso de compañeros de trabajo: Ni bien entre a casa le escribí un mail reprochandoselo (shame it) . No le gusto lo suficiente , pensé, pasado el furor del primer encuentro. No te gusto, escribi. No era en realidad un reproche sino una convicción. Me hubiera reconocido eso y santas pascuas.
Su contestación no tardó: no me dijo "si me gustas" (eso me hubiera hecho tanto bien)  sino "yo nunca dije eso y te lo voy a probar la próxima vez que nos veamos": La proxima vez fue la quinta, la ultima cuota de los libros, para mi, la anunciación de una despedida formal. Apenas me vio dejó los dolares en la mesita, se sentó, dijo una o dos pelotudeces y me llevo la mano a la bragueta . Allí había un pequeño animal desperezandose, con fuerza ¿ves que me gustas?. Como siempre estaba apurado y yo estaba un poco triste. Y le di un par de besos, y acaricie al animal, me reí un poco, hice chistes, no dejé que se diera cuenta que estaba triste,
Yo pensaba en él mas de la cuenta. No es que me estuviera enamorando o algo asi, simplemente estaba sola,  y me gustaba que el fuera mi amigo de mails. Le contaba cosas y esperaba vanamente que me invitara a coger de nuevo No iba a ser en mi casa, y ademas el nunca lo intentó, nunca quedó pidiendo nada. No sabía pedir,  era un emperador de la china, que recibe lo que se le da, como si fuera merecedor de eso y mucho mas. Y yo la jugaba de geisha. Matenme.  Se creia gran cosa y yo no se lo desmentía. Se ve que en su casa, primer universitario de la familia, sustento del hogar, rey tuerto en un mundo de ciegos era un dios. Yo detestaba eso, porque si no me la creo yo, no se la creo a nadie. . Pero en vez de alejarme ante ese narcisismo exacerbado, le perdonaba la vida.
Si hay algo que odio en una persona es que se crea mas que los demás. Esos son los verdaderos pelotudos del universo. Y la verdad que si hay algo difícil es distinguir entre un pelotudo y un hijo de puta. Yo, por lo menos, no lo se hacer.
Creo hoy, mientras escribo, y pensando en eso de "no quiero hacerme problema" que no era un pelotudo. Que me lastimo a sabiendas.
La sexta vez tuve que insistir mucho para verlo, en un café,a medio camino entre su trabajo y el de el Como no sabia decirle en que café y el no era hombre de conocer cafes (del trabajo a la casa y de la casa al trabajo) nos encontramos en el bar de una estación de servicio.Le quería dar una imagen que le había traído de Galicia. Yo no soy religiosa pero él si lo era y con unos pasajes baratos me había ido una semana a ver a unos amigos que vivían en España y que  después de años de convivencia se iban a casar,en la Catedral de Santiago de Compostela. Un lugar de peregrinación para los cristianos y como me gusta dar cosas,  había traído para mis compañeras de trabajo que si creían y para él unos  botafumeiros, unas estampitas bendecidas
El me trajo chocolate y se lo cambie  un alfajor Capitan del Espacio, porque alguna vez hablamos de esos alfajores míticos para los que vivimos en el sur, yo nacida en Lomas y él de Monte Grande- nunca supe si nació en Jujuy, nunca se lo pregunté, casi vecinos. Me dejé pagar el café, dije gracias y de paso a la facultad me dejó cerca de casa, y volví caminando un par de cuadras pensando en que no le iba a escribir mas. Nos dimos un beso a las apuradas y insistió nuevamente que, cuando pudiera, íbamos a repetir lo de Parque Patricios.
A todo esto ya había pasado un año y medio, patético ¿verdad?  No había tenido otro hombre en ese tiempo.Estuve entretenida con las cosas de mi vida, hijas, amigos, trabajo, el curso de jardinería que hacía en el botánico,  y cuando volvía a esta,   mi  casa de mujer sola, nunca me sentía sola,con esa relación tan de estos tiempos, con sus mails frecuentes, algunos calientes, otros hablando de los problemas del trabajo, de la familia, del clima y del país, y yo me engañaba pensando que Juan Carlos era un amigo con derecho a roce, aunque no ejerciera.
Había dejado pasar por alto algunas oportunidades de estar en la cama abrigada por los brazos de alguien que quisiera estar conmigo. 
La séptima le llevé un libro de regalo al bar de la facultad, por su cumpleaños. Uno de Hector Tizon, Fuego en Casabindo, porque si bien el no se consideraba de Jujuy, no hablaba de sus raices, pensé que le iba a gustar.. Me mando una foto familiar, esa misma noche,lo imagine enviándola desde el baño ni bien tomada, una selfie, donde se lo veía con sus suegros, sus nenes y su mujer. Me puso contenta pensar que pensó en mi a la hora de soplar su vela de cumpleaños. Tambien me mando una foto de pija que nunca le había pedido, porque  me dijo que se iba a masturbar pensando en mi. Esas cosas descontextualizadas te pueden ofender o parecer bizarras. A mi me hizo reir.
La octava vez yo ya sabía que no podía seguir haciéndome esto. No estoy hablando de él, estoy hablando de mi. No podía estar con un hombre que no tuvo tres horas para mi en un año y medio. Que estaba conmigo porque no se desviaba de su ruta.  Decidida a seguir con mi vida, estuve entre victima y demandante en esos diez minutos que pasó por mi casa. Quería que él me mandara a la puta que me pario, que me dijera quien creia que era, que terminara conmigo
El destino hace las cosas de otra manera. El siguió haciendo promesas que a esta altura ninguno de los dos creiamos., Era Nochebuena,  después que vine de la casa de Vivi,  donde nos reunimos todos (menos el papa de las chicas) y pasamos una noche preciosa, brindando felices, en mi vida de verdad, tipo tres de la mañana suena el aullido del celular. Era su número.  Cuando lo abro, esperando leer, que tengas una feliz navidad corazón, ya nos vamos a ver, descubro unas puteadas de su mujer, insultandome con insultos que no daban en nada verdadero. Era un guasap tan largo que debía haber estado mucho tiempo escribiendo. Me culpaba de todo lo que uno se puede imaginar. Usaba unos insultos y puteadas que uno no puede imaginar en una santa catequista sacrificada y abnegada, como ha ella le gustaba mostrarse, y fundamentalmente imaginaba una relación absolutamente ajena a lo que habia pasado entre nosotros. , me maldecía a mi y a toda mi estirpe y se proponía empapelar mi barrio y el de mi trabajo diciendo que clase de puta era yo. También amenazaba con  hablar con mis hijas y mi marido, entre otras inexactitudes, creía que yo era casada.. El, en cambio, quedaba tan puro y limpio como la propia virgen de Copacabana. El -ella lo necesitaba asi- era inocente. Yo era Cruella Deville, en versión Poringa. 
La novena  vez ya la conté en las primeras lineas.
La vida te pone en estos lugares. Ahora estoy mejor, me repuse del bajón y la loca no empapelo nada, mejor,  mira si a esta altura de la soiree voy a andar explicándole a alguien quien soy.
Supongo que estarán esperando otro hijo, el me había dicho que aunque ella era grande quería otra bendición en la familia.Ojala sea una nena. tenían  dos varones y las nenas son regalonas de los padres.
Dios se los otorgue y en cuanto a mi yo no me quiero volver a enamorar 
 No le voy a regalar libros a nadie y nunca mas relaciones virtuales. De ultima, si me quiero alimentar de palabras que sean  dichas en el oído y no escritas, que vengan a tomar mate sin apuro. Lo que se escribe con la mano debería ser sostenido con el cuero pero la vida es muy difícil, hermanita. 

 Y sobre todo no voy a esperar que me quieran un poco y tampoco voy a sufrir si son solo dos veces, estirando  algo que no da, se tiene que aprender de la experiencia






jueves, 2 de junio de 2016

corazón.

Borges -lo he leído- cuando corregía sus textos, sustituía, o anulaba las referencias al corazón.No le gustaba como quedaba esa palabra, que como un loop, nos hipnotiza.
¿Como llamar a ese lupanar donde todo se justifica en razonamientos bizarros, en los que no se cree, pero que agobian el pensamiento en la noche?
Las telenovelas nos han robado la metáfora y hablar del corazón es decididamente cache
cache
adjetivo
  1. 1.
    ARGcoloquial
    [objeto] Que es vulgar o de mal gusto.
    "una lámpara cache"
  2. 2.
    adjetivo/nombre común
    ARGcoloquial
    [persona] Que tiene mal gusto para vestirse.

Eso que no está en la cabeza, ni en la improbable alma, ni tampoco en el "aparato" (Freud o su traductor, Ballesteros, hablaba de aparato psiquico, cosas del siglo 19, tan positivista, al fin y al cabo)

Hablar del corazón tiene la ventaja de que al ser una viscera, remite al cuerpo, Ese grito que se anuda en la garganta y se escurre en los ojos en forma de lagrimas, ese dolor -una pata de elefante- que al final no era un infarto, ese aletear de mariposas enloquecidas que sube por la panza y es un tambor, una multitud de tambores que vienen de la panza, de la vagina, de las alas...

Me gustaría retroceder un siglo para hablar del corazón con autoridad, que ya hace un siglo, era cache para Borges, Y que lindo sería ser Alfonsina, para mirarlo con desden cuando dijera que mi escritura era "chillonería de comadritas"

Pero hay cosas que no quedan bien, hablar del corazon es una grasada. Dios no lo permita http://sirenasahogadasenvodka.blogspot.com.ar/2011/10/era-mi-corazon-disimulado-entre-los.html

algo viejo que merece volver a leerse.

Alejandro Crotto y un poema cuya erótica puede pasar desapercibida a un lector desatento.

COMO CRECIENDO EN EL CARBÓN LA BRASA Entonces, de repente, percibir, como creciendo en el carbón la brasa, en cada cosa, ahora, alrededor...