a los lectores de este blog

mandenme en un post cualquiera,en comentarios, los links a los blogs que escriben. Quiero leerlos, como uds. a mi y he perdido el rumbo. Prometo pasar por todos. Estoy tejiendo blogues.


un poema de Mariana Kruk

# (de "fuego o nada")

#

cualquier vicio
conjuga por igual
placer y riesgo.
tu boca se prestaba
y yo,
ludópata del amor,
no me iba a tirar a menos.

domingo, 4 de diciembre de 2016

Señales.

Para la sirena, que siempre espera señales, guiños, alarmas, cosas que le digan que se la tiene en cuenta, que se la vio, que es digna (?) de atención.

(si ud. esta esperando una señal, es esta.)


como una cosa lleva a la otra, me acordé de un cuento de los primeros que escribí, allá por el 2009, que hablaba de un tipo que buscaba señales.
Como dijo Flaubert cuando le preguntaban quien era Madame Bovary, tratando de encontrar en que personaje de su entorno se había inspirado para escribir su novela, el tipo dijo "madame bovarý soy yo"
Asi, todos los alucinados, los varones, los homosexuales, las putas, las santas, las sirenas, las madres abnegadas, las suicidas, los angeles, los canallas, los guapos, las inocentes, los marcianos, los sobrevientes del apocalipsis, los degenerados, los niños inocentes de mis cuentos, son "yo". porque yo es otro.

Resultado de imagen para yo es otro


acá mi cuento: a mi me resulta particularmente gracioso, creo que es lo mas gracioso que escribí en 7 años de blog.

Y si queres, dame una señal.

Poseída
 
Si, argentino, soltero. En marzo cumplo cuarenta y cinco. Soy de Piscis, el signo más místico de la astrología  convencional. Aclaro convencional porque soy un estudioso de la astrología babilónica. No, no es por signos. Un maestro de la antigüedad hizo unos pergaminos y yo los tengo fotocopiados y algún día develaré su sentido.
 
Ud. me pregunta por si tengo un trabajo, claro que si. En blanco. Hace veinte años que trabajo en Electrotécnica Marsellesa. Puede llamar y le van a dar buenas referencias. Pregunte por Don Montero o mejor por Monterito, porque Don Montero casi no viene.
 
Lo de esta señora vino por un proyecto yo fui tirando durante años  para adelante. Pero lo concreté como homenaje a mi mamá. Murió ¿sabe? Todos los días recibo mensajes astrales de su espíritu. 
 
Con la señora esta que hizo la denuncia nos conectamos por las tarjetas. Mire, acá tengo una. ¿Ve? Quedaron bastante bien. Las imprimí yo mismo en el ciber. Hice solamente veinte. Lástima que no entró todo el nombre.
 
Omar I. Savir
Conserjería Espiritual
155346784
Precios accesibles
 
Mi madre me había elegido nombres de sabios: Omar el gran  persa y la I es de Ignatius, un nombre que viene del latín y significa fuego. Madre decía que por tener ese nombre sería el portador del fuego sagrado del conocimiento superior y yo considero, humildemente, que  mi tarea mantener esa zarza ardiendo. Pero en casa me llamaban Chiche, por culpa de los de la rama paterna.  No se como mi madre aceptó eso. Y así me conocen todos en el barrio.
 
¿De las tarjetas? … las tarjetas las di en mano, porque  cuando se reparten al tun tun la gente las tira. Y para que gastar plata. Todavía me quedan doce y ella, esta señora, fue la primer consultante.
 
Yo le voy a explicar,agente,  no tengo nada que ocultar. Me largué con el consultorio porque, como le decía,  siempre fui un estudioso de las religiones comparadas y de los asuntos espirituales, inclusive he leído muchos libros sagrados.

 Con los nervios de estar acá,  no me acuerdo ninguno, pero ya le voy a decir. Por supuesto que la Biblia, y el Coran, pero libros de expertos. En sanscrito. (Yo hablo lenguas).
 
Y así fue que arreglé mi dormitorio sacando la cama de una plaza,  y poniendo en su lugar una mesa chiquita a la manera de escritorio y las dos sillas buenas. De estilo. Muy cuidadas.
 
Cuando partió madre y estuve solo, me pasé a la pieza grande, y una mañana, después de un sueño con patos, entendí que me tenía que largar de una vez por todas con mi verdadera vocación. Pensé que había llegado mi momento. Entonces dije: me tengo que largar. Y  no podía dejar de cumplir un mensaje de arriba, arreglado de antemano por  los Altos Espíritus, porque esta señora de la que hablamos, y  que vino a verme ni siquiera era conocida. Mi plan era dejar cuando pudiera la metalurgica y dedicarme de lleno a esto.
 
Ud. pregunte por mi en el barrio, (no pregunte por Omar, todos me conocen por el Chiche, el hijo de la Muñeca, le decían Muñeca a mi mamá) nadie va a decirle algo inconveniente de mi persona.Soy una persona de bien, correcto. Saludo a todos. Soy viejo del barrio, no como esos de los departamentos que vienen y se van y nadie se entera de que clase de gente es.
 
Yo estaba muy emocionado. Y quería hacer esta tarea profesionalmente. Había comprado un surtido de velas, limpiado la lamparita de la pieza y la verdad es que estaba todo preparado para empezar este nuevo trabajo. Nunca me imaginé que iba a terminar acá.
 
No pensaba renunciar a las cobranzas de la fábrica, no por falta de fe, sino porque los tiempos del cielo no son iguales que los de la tierra y hay que pagar los impuestos. Pero yo estaba seguro (y me cuesta dejar de pensarlo) que Ellos tenían destinado para mi futuro que yo dedicara  mi vida de lleno a los trabajos espirituales, y confiaba en este encargo místico  de los poderes Altos.
 
Entonces voy a contarle para que sepa como fueron las cosas (espero no delatar secretos profesionales) mi primera intervención espiritual.

 Ella se sentó al lado mío en el tren. Y sentí inmediatamente una vibración. Una vibración fea. Me decía eso que ella estaba mal. Entonces hice un comentario sobre los fríos. (Yo sufro de los bronquios, es que los poderes debilitan la carne) y ella sacó un pañuelito de papel y me lo ofreció. Me pareció un gesto innecesario. Habrá pensado que estaba resfriado, pero no, no era así. Y ahí se lo dije. Le dije. Señora Ud. tiene una gran sombra sobre su vida, que le esta comiendo su energía vitalista. Ella se sorprendió y simplemente me dijo "no duermo bien".
 
Y empezó a hablar, me preguntó de que trabajaba, y cuando estaba por decirle que hacia cobranzas, Dios guío mi mano y saque una de las tarjetas. Llegamos a Constitución y se perdió entre la gente. Su vibración seguía en mi mano, en la mano que la había rozado cuando la entregué la tarjeta.
 
Todo el día hice cobranzas y cuando a la noche estaba entregado a las meditaciones profundas que hago tratando de conectarme con los que gobiernan en el cielo las cosas humanas, y con mi madre,  mi mano seguía con aquellas vibraciones y supe que ese signo estaba anunciando algo. Calenté agua, me bañe (siempre son buenas las abluciones, para cualquier cosa)  y sin embargo mi mano vibraba.
 
A pesar de la decisión de sostener una  castidad absoluta - la castidad es necesaria para conquistar espíritus esquivos y cítricos altamente eficaces,- la mano esa noche estuvo sumida en menesteres impuros. Solo así pude acallar la vibración. Por ahí eso hizo que los Altos me hicieran este feo. A veces son quisquillosos.
 
A la mañana sonó el celular. Nadie me llama, solo de la fábrica y era domingo. Era ella.
 
Me preguntó cuanto cobraba y yo le dije que la primera consulta era gratis. Ve que mi intención no era sacarle plata. Que si iniciaba un trabajo espiritual arreglaríamos seguro honorarios accesibles porque mi misión era cumplir con un encargo místico, una trayectoria espiritual que trascendía lo monetario. Yo había hecho muchos cálculos, guiándome por los precios que aparecían en los avisos del diario y también por la estrella Sirio y su inclinación en la geometría cósmica. y había llegado a la cuenta de treinta pesos la consulta, pero no le dije. Las velas iban en precio aparte, y se cobran un 200% mas de lo que me las venden al por mayor.
Pero no quiero que crea que lo hago por el dinero, simplemente tenia la obligación moral de cumplir  con la tarea que me fue encomendada por el gran padre de la Luz, o sea era un encargo de los espíritus. No, no me voy del tema. Ud. quiere saber de ese día, pero todo tiene su porque, y es lo que yo quiero transmitirle.
 
Cuando aplaudió con las manos para avisar que estaba en la puerta yo ya lo sabía. Mis manos vibraban nuevamente, desde que debía andar por la esquina.
 
La hice pasar a la pieza, se sentó en el lado equivocado de la mesa. Pero no tuve corazón para decirle que ese lugar era el mío. Cuando estaba lista para contarme le dije:
 
- No me cuente, yo lo voy a saber solo, porque la verdad que a mi me interesa no es la de la mente, sino la del alma espiritual e inmortal
 
Ella se apichonó  un poco y eso me tranquilizó. Hay que mostrarse seguro en estas cosas.
 
Yo traspiraba la camisa celeste que me había puesto. Y eso que la pieza estaba  fría, con la estufa recién prendida. Entonces le pedí que se parara y que cerrara los ojos. Que confiara que allí estaba protegida por el alma de santos difuntos benefactores.
 
Ella se paró y aunque tenía los ojos cerrados empezó a llorar. Sus lágrimas caían sin ruido, sin hipos, así, como un manantial. Estaba poseída por demonios. De los malos. Y eso la estaba secando. El líquido vital que le salía por los ojos era un síntoma inequívoco, y yo tenía que hacer algo con esos jugos.
 
No tenía pensado que iba a hacer, no había llegado tan lejos nunca en mi conserjería espiritual. En una época había acompañado a un pastor evangelista, que un mal día se fue con toda la plata que teníamos para construir un templo. Mi madre tenía poderes y aseguraba que yo también, y con ella habíamos hecho curaciones espirituales, pero mas que nada curábamos el empacho, la culebrilla, el susto y otras enfermedades así. Inclusive de mascotas.
 
Pero los Altos me guiaron la mano, y la fui pasando por todo su cuerpo: primero le agarré las lágrimas y me las puse en la boca. No eran saladas. Tenían gusto a vodka. Yo estaba en transe y hablaba lenguas (en mi voz interior, no quería asustarla). Empecé con un pase de mis manos a diez centímetros de distancia, luego mas cerca. Por la espalda, por los brazos. Pero cuando sin querer toque su seno me vino como una descarga eléctrica. Como estaba seguramente poseída por el demonio, el mal debía estar en sus partes íntimas. Abajo digo.
 
Le indiqué que teníamos que intervenir allí. Fue lo único, oficial. Yo no lo hice nada. Uno quiere hacer el bien y termine acá en la comisaría y ni le cobré los treinta pesos. Ella lloraba y yo le aseguro que estaba poseída por el demonio. Mis vibraciones no pueden equivocarse. Es un don a través del cual hablan los Altos. Porque los espíritus sanadores de los muertos hablan así, son señales inequívocas. Está escrito en los textos sagrados. No entiendo porque me denunció.






9 comentarios:

  1. ¡Ja! El pitoduro la cagó a puñaladas de carne pa matarle los demonios.

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  2. no señor, Nada de eso: El chiche es un hombre probo. Ella se asustó y lo denunció. Pero no pasó nada. Pst!
    ud. es un malpensado. Y ademas los Altos se disgustan cuando uno de los suyos pierde el camino.


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    1. ahora en serio... hay tipos tan pateticos... tan confundidos... No estoy hablando de los malos-malos, sino de los tarados: Que pueden ser, ya se sabe, tremendamente peligrosos.

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  3. Conozco un par que terminan creyendo el tongo con el que se inventan una vida. Y si, son tremendamente peligrosos, los dos son punteros, uno de la merca y otro "hace" política. Hay que mantenerse lejos o matarlos.

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  4. acaso Lopez Rega no era de esta especie? Yo pensé bastante en el cuando escribí ese cuento.

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  5. Me parece que la rama paterna le arruinó todos los planes. ¡Quien puede tomar en serio el esoterismo de alguien conocido como Chiche? Si hubiera sido conocida por los nombres que le eligió su madre, capaz que llegaba a fundar una religión.
    Y hasta subvención del estado o famosos que lo financiaran.
    Saludos.

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  6. es verdad, si te llamas Chiche, y tu vieja se llama Muñeca, no tenes chance!!!

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  7. Entre tierno y macabro, me gusta... Los hombres somos todos personajes, de esos ridículos, queribles y a veces peligrosos 😞

    En fin, hombres... 🙋

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las palabras son redes que nos ayudan a sostenernos.
no te podes imaginar lo importante que es para mi tu comentario.

algo viejo que merece volver a leerse.

Alejandro Crotto y un poema cuya erótica puede pasar desapercibida a un lector desatento.

COMO CRECIENDO EN EL CARBÓN LA BRASA Entonces, de repente, percibir, como creciendo en el carbón la brasa, en cada cosa, ahora, alrededor...