a los lectores de este blog

mandenme en un post cualquiera,en comentarios, los links a los blogs que escriben. Quiero leerlos, como uds. a mi y he perdido el rumbo. Prometo pasar por todos. Estoy tejiendo blogues.


un poema de Mariana Kruk

# (de "fuego o nada")

#

cualquier vicio
conjuga por igual
placer y riesgo.
tu boca se prestaba
y yo,
ludópata del amor,
no me iba a tirar a menos.

domingo, 31 de julio de 2016

julio los prepara y agosto se los lleva.....

que se lleve los pesares.
Ahí está, mañana mismo, asomando la nariz agosto. Que puedo decir yo de la sabiduría ancestral, si mis cuatro abuelos, gallegos y tanos de los barcos. Pero igual esta tierra argenta es mia, porque aqui me tragué la primer mordida al aire y aquí es donde mi carne se convertirá en tierra negra.
Y agosto tiene que ver con eso, con lo que puja para volver a nacer después del invierno, la tierra esta por parir en agosto, y uno la celebra a su manera.
No nos engañemos, en estos parajes es muy difícil ser una con la Pacha, porque si decido reemplazar las cosas que vienen empaquetadas con cosas de la tierra, tengo que saber que el azúcar mascabo, orgánica y con restos que te dan fibra, también viene ensangrentada con el trabajo esclavo de los ingenios azucareros. No basta con ser bienintencionada.
Así que seré una con la Pacha a mi manera conurba,  la naturaleza no está aqui para tomarla en estado puro. Y que no hay chicha en el conurbano . Pero de alguna manera, siempre agosto viene, y lo que está sepultado emerge, y de a poco este frío del invierno cederá.
Que se lleva las penitas, este agosto, que julio se las dejó embaladas take it easy.
El Iching me dijo ayer que está en mis manos arreglar lo echado a perder, que tendré ventura si persisto. Lo que yo he echado a perder es tan claro como si me lo escribieran en cristiano.
Uds. tomen grapa con ruda, les hará una limpia de las basuritas del almita, las que le quedaron pegadas. Yo ya hice mi parte, fui a una peña, hubo música y fuego, y alrededor del fuego un humito que salía de un palo santo y de un manojo de hierbas. Y a mi me vino bien, me recordó algo que sabía,que lo que no sirve puede quemarse y ser salva es cosa de decidirlo.
Por si Aldana entra al blog le dejo mi poema de la tierra, y a uds. una música que escuché porque cuando uno comparte, en vez de tener menos, tiene mas. Compartamos, no tenemos nada que perder. Empieza agosto.



PRIMERO DE AGOSTO[i]

Como celebrarte
Pacha Mama
si la única tierra que frecuento
es la que barro en la casa
y la llamo mugre
Lejos del verdor
de lo esencial.
vos me cobijas
aunque lo niegue setenta veces siete

Disculpame las faltas
Madre de todo
la sangre de tu agua
limpia la Raza del Oriente al Poniente

Aguantame la vida toda, Tierra.
Madama Nutricia de lo vivo.

En este barrio no te tenemos presente
olvidados de tu hacer
zapallo, vinito, infinitas maravillas
envueltas en el pack
Tan lejos estamos de la tierra
del tiempo de la siembra y la cosecha
y es que en la góndola
es difícil pensar en tus dones

Para hacer un pozo y celebrarte
ni pala tengo, ni chicha,
ni plantita de ruda para la envidia
ni riquezas que valgan la pena
de las que se arrojan en ritual
Inevitablemente mi cuerpo
te abonará un día
para ser como fuimos



[i] El primero de agosto, en Bolivia y el norte se venera a la diosa Pacha, la madre tierra, pacha es un término en aimara y en quechua que significa ‘tierra, mundo, universo, tiempo, época’ dándole ofrendas, alimentos o bebida,antes de comer “Primero para la Pacha”.Tambien es habitual tomar ruda con grapa, para asegurarse la sanidad del año.



jueves, 28 de julio de 2016

barrio chino

lo chino tiene que ver con el misterio, la lejanía, lo imposible de pensar .
Pero allí no lo hay o tal vez si., oculto, tras la falsa apariencia de un barrio comercial.
Imaginad la trastienda donde esas tripas se limpian para estar acomodadas en cajones de plastico en el supermercado Ichiban, las cajas olorosas adentro de los containers, los llantos en los baños de empleados de Casa China.
Me marean las infinitas cosas gourmet de Tina y compañía, y quiero comprar cada sal del Himalaya condimentada con curry, quiero comprar todos esos tes, los que tienen canela y cardamomo y gastar fortunas en paquetes que no se que tienen adentro ni como cocinar tales legumbres.
Quiero traerme a casa cosas que no entiendo lo que son, aunque las mire detenidamente, como quien busca consejo en el horoscopo.
Necesito ser millonaria y adquirir pares de media tan angostas que solo le entran a mujeres que andan de aca para alla con tacos stiletto, y  todas las ridiculeces, todas las imbecilidades que venden en el barrio chino.
Sentarme atras del supermercado, en un cajon de embalaje tomar el te como una china, con las manos sucias de desembalar salmon y armar el sutil y perecedero sushi de las gondolas,  e ir, cuando se cierra la cocina y pedir, ya no el deslucido chaw fan que comí en Mendoza y Arribeños sino otras cosas que el precio y la prudencia me impidieron probar. Cosas con ostras hervidas y sopas con bolas inmundas de pescado. Mil violetas, algas, hongos abominables. .Hasta marearme, como borracha y que me tiren a la calle los dependientes peruanos del barrio chino.
Quiero esta en el barrio chino cuando todo es peligroso, se fueron los turistas, los chinos están jugando por dinero poker en reductos alejados y sórdidos con luz violeta y mujeres medio desnudas, y las chinas acunan niños, pensando en la hora en que vendran sus maridos y viejos recuerdos de la verdadera china, y tal vez alguien puede mirar como me asesinan, desde un departamento del bajo Belgrano, mas allá de la vía, con un telescopio que es para mirar las estrellas. O suicidarme tirandome abajo del ultimo tren que va para retiro, vacío, casi absolutamente, porque Retiro de noche es una estación de malandrines, putas desesperadas y provincianos sin pensión.
Quiero estar yéndome del barrio chino cuando sacan los botes de basura y salen gatos de todos lados y los dragones de piedra se sienten desorientados mientras una nube de papeles de helados melona hacen remolino y hace frío, como en la China con nieve y montañas,  y no queda nadie y buenos aires se muestra la ciudad idiota, apocaliptica, casi muerta, donde cae una nieve blanca que lo cubre todo y me va engullendo como una serpiente que no me vi venir.

mis fotos de ayer..



caterva de sapos.

El enojo por la incondicionalidad no correspondida es con uno mismo, leo en un tuit.
¿Por que no se podrá ser incondicional consigo mismo? porque el malestar por lo que no se es, o por lo que se es, te sigue como una sombra?
donde esta la ventanilla de reclamos? a quien reclamar? a Gardel? a Montoto?

Para ser incondicional con el que quiero bien, me he tragado inutilmente catervas de sapos. Nadie me lo pidió
Los caminos de la neurosis son infinitos y dolorosos.

martes, 26 de julio de 2016

La reina.

Cada mañana pensaba lo mismo. Pensaba: levantémonos. Pensaba; tenemos que hacer esto, lo otro, lo de mas allá y cuando llegaba a la noche se lamentaba porque no habían  hecho las cosas como para estar satisfechas Hoy va a ser distinto, pensó.

Hablaba de si misma en plural, -"nosotras" - a partir del momento en que leyendo en la peluquería la  Hola, se anoticio de que los reyes (y entonces seguro que  las reinas ) y los papas usaban el mayestático. Antes también lo hacía, pero ese día se sintió justificada. Un nombre es un destino y ella se llamaba Graciela, pero sus primas, la peluquera y hasta el Sr Molinari, le decían Grace.Ella cuando se presentaba decía Grace, como la princesa de Mónaco. Es que su abuela le decía asi, Grace.

Nosotras era ella. Nosotras tendríamos que  comprar comida para el perro. Pero el perro se habia muerto por un cáncer, como todos los de esa raza, cinco meses atrás
Nosotras  hoy cambiaremos  de verdulería, en vez de la repetición de tirarle sutiles indirectas al ayudante del verdulero para que traiga, él, la bolsa, a cambio de una propina. Jugosa. Hacia siete meses que venía el dueño a traer los cinco kilos de papa,y no el joven boliviano que una vez.

Bueno, no hablemos de eso. No es propio de una princesa y el joven boliviano(que se llamaba Marco Antonio Mamani Colque y que, Martita le había hecho entender que tenia años para haber sido su hijo, parecía prudente y respetuoso y mas que reirse de ella la evitaba.No se porque Martita sugirio que no debia dejar que se riera. Nunca lo había visto reirse y por eso guardaba esperanzas. Pensaba que por ahi no lo dejaban salir del trabajo y  todos los meses separaba de la pensión 400 pesos para darle, en vano. Ademas, nosotras no entendemos, si ese día parecía que todo estaba bien. Aunque Marco Antonio casi no había hablado.

Esos anteojos tenían la culpa. No se porque se los había comprado si con los otros todo funcionaba. Estos  nuevos salieron con una receta que había demorado en llevar a la optica porque usaba los que venden los africanos y los kioskos, Pero la semana pasada al levantarse dijo "nosotras tendríamos que ir a la óptica" y con el impulso se había comprado unos mas modernos, grandes, para parecer mas joven. E intelectual, como la del noticiero. Si ella tenía una piel retersa, siempre usaba crema pons y ahora se había renovado comprando cicatricure.  Estos eran gruesos. como los usaban las periodistas de los noticieros. Cuando los fue a buscar no se los probó, por el apuro de llegar al departamento antes de que anocheciera, y entonces cuando esa mañana se miró en el botiquín  vio arrugas y pelos que la mañana anterior no estaban allí.El espejo no la hacía parecer una princesita sino una enorme mosca. Se sintió turbada, molesta, y mas que eso,  confundida. Tantos años usando crema Pons y ahora cicatricure ¿que eran esas lineas verticales arriba del labio? ¿como habían crecido esos pelos gruesos como pendejos de la noche a la mañan es su barbilla?  Una nausea fuerte la invadió.

Un poco desconsolada, sentada en el inodoro empezó a mirar con los anteojos nuevos el bidet - mugre- la bañadera -hongos- y todo deslucido, todo estaba viejo. Deliveró si la verdad era lo que mostraban los anteojos o lo que ella sabia, ella sabía como eran las cosas.

 Tenemos que comprar cif y lavandina y limpiar con los anteojos puestos.

Martita toca el tiembre. Nos vamos a quedar quietitas, total esta todo apagado Toca de nuevo, dos, tres, cinco veces y despues se va. Mejor. Vaca puta.

La venía a buscar para  ir  a la iglesia de los evangelios,porque ahora Martita era evangelia y segun sus propias palabras habia encontrado la paz del corazon, aunque de joven había sido muy zorra, segun sus propias palabras, hasta que encontró a Jesus. En tren de confesiones Grace le contó de su abuela y Martita se había reído y hasta burlado con la cuestión de su destino de princesita. Ahora tendrias que ser una reina, le dijo carcajeando, como si esas cosas se pudieran tomar a broma. Evangelios a nosotras, nos van a sacar el diezmo si son brujos. Guardamos plata pero es para otra cosa.

Mucho evangelio, mucho evangelio pero la maldad de zorra la conservaba.

La abuela nos llamaba princesita, porque eramos princesitas: chiquitas, agraciadas, mononas, educadas. La abuela no mentía. Ahora esas virtudes no son muy tenidas en cuenta. Ni el Sr. Molinari, con el que se había casado ya mayorcita y que le había durado poco, lo suficiente para cobrar una pensión, después de un matrimonio arreglado por primas lejanas,  la había zalamereado como su abuela: una vez ella, entre sabanas movidas con desgano ella, que quería entusiasmarlo,  le había dicho "decinos princesita" y el se había reído groseramente. Nunca mas tocó el tema. Al final mejor que dios se lo haya llevado y ademas no sufrió.

Terminamos de hacer la cama y hacer la lista mental de lo que nosotras deberíamos hacer ese dia

Lo primero que haremos es pegar la oreja a la puerta, para ver si no hay nadie por ahi. Luego salir al palier y hacer lo que se debe : tirar los anteojos de periodista por el agujero negro del ascensor. Después ir a la verdulería, Ahora que se daba cuenta, Marco Antonio era nombre de rey.



sábado, 23 de julio de 2016

Cazadora Furtiva

Este agujero mio,
bancarselo como está.

alguna vez
tu  presencia,
 liquida parafina

se acomoda en mis  grietas
suavizando lo áspero

Otras,
mis sueños son llenarlo
volcandolé una carretilla de palabras
o segarlo
con un viaje a ultramar,
a las playas de Tulum
atardeceres naranjas
y lunas que se derraman
por la vereda tropical
sobre las iguanas
y los cabellos de las palmeras


No probaré
con falsos curalotodos
de mercachifles de tren,
no -hoy. con consejos de revistas
para la mujer moderna

No voy a tratar de curarlo
caminando barrios de losas que nunca tendrán revoque
cuando el sol pone bello lo horrible
y saco fotos con celular.

Trataré de entender lo que sé:
Que no hay que llenar nada
que hay que bancárselo así:
dejarlo ser un ave moribunda que arrastro
haciéndome tan la desentendida
como una cazadora furtiva





viernes, 22 de julio de 2016

Hablo por mi diferencia.

No quiero ser amable, quiero ser bruta, Quiero decir, con brutalidad, lo que hay que decir.
No quiero ser esa persona amable que se come los mocos y se aguanta lo injusto
quiero ser Lemebel, cuando era joven, o cuando se murío, y antes escribío este poema.
Ya no era joven/ era joven. Las  dos cosas.
De Pedro Lemebel, chileno, un lujo para el sirenas

Manifiesto (Hablo por mi diferencia)

No soy Pasolini pidiendo explicaciones
No soy Ginsberg expulsado de Cuba
No soy un marica disfrazado de poeta
No necesito disfraz
Aquí está mi cara
Hablo por mi diferencia
Defiendo lo que soy
Y no soy tan raro
Me apesta la injusticia
Y sospecho de esta cueca democrática
Pero no me hable del proletariado
Porque ser pobre y maricón es peor
Hay que ser ácido para soportarlo
Es darle un rodeo a los machitos de la esquina
Es un padre que te odia
Porque al hijo se le dobla la patita
Es tener una madre de manos tajeadas por el cloro
Envejecidas de limpieza
Acunándote de enfermo
Por malas costumbres
Por mala suerte
Como la dictadura
Peor que la dictadura
Porque la dictadura pasa
Y viene la democracia
Y detrasito el socialismo
¿Y entonces?
¿Qué harán con nosotros compañero?
¿Nos amarrarán de las trenzas en fardos
con destino a un sidario cubano?
Nos meterán en algún tren de ninguna parte
Como en el barco del general Ibáñez
Donde aprendimos a nadar
Pero ninguno llegó a la costa
Por eso Valparaíso apagó sus luces rojas
Por eso las casas de caramba
Le brindaron una lágrima negra
A los colizas comidos por las jaibas
Ese año que la Comisión de Derechos Humanos
no recuerda
Por eso compañero le pregunto
¿Existe aún el tren siberiano
de la propaganda reaccionaria?
Ese tren que pasa por sus pupilas
Cuando mi voz se pone demasiado dulce
¿Y usted?
¿Qué hará con ese recuerdo de niños
Pajeándonos y otras cosas
En las vacaciones de Cartagena?
¿El futuro será en blanco y negro?
¿El tiempo en noche y día laboral
sin ambigüedades?
¿No habrá un maricón en alguna esquina
desequilibrando el futuro de su hombre nuevo?
¿Van a dejarnos bordar de pájaros
las banderas de la patria libre?
El fusil se lo dejo a usted
Que tiene la sangre fría
Y no es miedo
El miedo se me fue pasando
De atajar cuchillos
En los sótanos sexuales donde anduve
Y no se sienta agredido
Si le hablo de estas cosas
Y le miro el bulto
No soy hipócrita
¿Acaso las tetas de una mujer
no lo hacen bajar la vista?
¿No cree usted
que solos en la sierra
algo se nos iba a ocurrir?
Aunque después me odie
Por corromper su moral revolucionaria
¿Tiene miedo que se homosexualice la vida?
Y no hablo de meterlo y sacarlo
Y sacarlo y meterlo solamente
Hablo de ternura compañero
Usted no sabe
Cómo cuesta encontrar el amor
En estas condiciones
Usted no sabe
Qué es cargar con esta lepra
La gente guarda las distancias
La gente comprende y dice:
Es marica pero escribe bien
Es marica pero es buen amigo
Súper-buena-onda
Yo no soy buena onda
Yo acepto al mundo
Sin pedirle esa buena onda
Pero igual se ríen
Tengo cicatrices de risas en la espalda
Usted cree que pienso con el poto
Y que al primer parrillazo de la CNI
Lo iba a soltar todo
No sabe que la hombría
Nunca la aprendí en los cuarteles
Mi hombría me la enseñó la noche
Detrás de un poste
Esa hombría de la que usted se jacta
Se la metieron en el regimiento
Un milico asesino
De esos que aún están en el poder
Mi hombría no la recibí del partido
Porque me rechazaron con risitas
Muchas veces
Mi hombría la aprendí participando
En la dura de esos años
Y se rieron de mi voz amariconada
Gritando: Y va a caer, y va a caer
Y aunque usted grita como hombre
No ha conseguido que se vaya
Mi hombría fue la mordaza
No fue ir al estadio
Y agarrarme a combos por el Colo Colo
El fútbol es otra homosexualidad tapada
Como el box, la política y el vino
Mi hombría fue morderme las burlas
Comer rabia para no matar a todo el mundo
Mi hombría es aceptarme diferente
Ser cobarde es mucho más duro
Yo no pongo la otra mejilla
Pongo el culo compañero
Y ésa es mi venganza
Mi hombría espera paciente
Que los machos se hagan viejos
Porque a esta altura del partido
La izquierda tranza su culo lacio
En el parlamento
Mi hombría fue difícil
Por eso a este tren no me subo
Sin saber dónde va
Yo no voy a cambiar por el marxismo
Que me rechazó tantas veces
No necesito cambiar
Soy más subversivo que usted
No voy a cambiar solamente
Porque los pobres y los ricos
A otro perro con ese hueso
Tampoco porque el capitalismo es injusto
En Nueva York los maricas se besan en la calle
Pero esa parte se la dejo a usted
Que tanto le interesa
Que la revolución no se pudra del todo
A usted le doy este mensaje
Y no es por mí
Yo estoy viejo
Y su utopía es para las generaciones futuras
Hay tantos niños que van a nacer
Con una alíta rota
Y yo quiero que vuelen compañero
Que su revolución
Les dé un pedazo de cielo rojo
Para que puedan volar.
pedro lemebel y francisco casas en Las dos fridas, una perfomance de la serie Las Yeguas del Apocalipsis.

jueves, 21 de julio de 2016

la escritura no melancolizada, o una manera de como encuentran la alegria las reinas inconmensurables de la vida. Una nueva versión de las puertas del cielo

No tengo un mango, y estoy melancolizada.
Pero no quiero estarlo y hago fuerza. Hago cosas para no caer.
por ej . me anoté en un curso de clown. Si señores, un curso de clown, no es que quiera empezar una carrera de payasa pero me vienen bien unas clases (son pocas, solo 8) para contactarme con un humor que no derive en el cinismo o la ironía (el humor a mi se me va para ese lado) sino para el lado de la ternura.
Fracaso mas ternura, igual clown.
Dos dias despues de pagarlo por internet (es en el Rojas, de la UBA, y lo pagué con tarjeta) encuentro que acá nomas, en Avellaneda empieza un seminario MA-RA-VI-LLO-SO de poesía joven latinoamericana y encima gratis. ¿a que hora? a la misma hora que pagué el taller de clown.
Uno de los docentes es Cucurto, el de Eloisa Cartonera, Washington Cucurto (en realidad se llama Santiago Varela , creo), cumbia, negrada, dominicanas, constitución.   Todo muy bizarro,pero la realidad debe superarlo, lo creo.(el programa del curso lo pego abajo del cuento, por si te interesa la poesía)

Me da mucha pena no poder hacerlo pero en tantos años de blog nunca colgue un cuento ni un poema de Cucurto. Tengo un blog para arreglar esas omisiones.

 Acá esta el cuento. Es una versión aggiornada de ese cuento de Cortazar, las puertas del cielo, con Celina bailando en el Salón La Argentina. Si querés buen gusto, pasá de largo.

Paraguayito de mi corazón

Bienvenidos a otra noche de mi vida, entren, entren, les presento a Piratagui, El Pirata del Amor, mi amigazo de toda la vida, mi brodercito, mi compañero, ahí rodeado de chichis cumbianteras en esa mesita del medio del bar La Cubana, O´Brian 156, al lado del Bronco, estamos esperando que Dios nos envíe por encomienda dos tickis bailanteras y con ganas de agitar el bote. Mientras, nos bajamos unas birras frías y ponemos en la fonola lo último de Los Dados Negros. Veo a mi amigo con su camisa a rayas de colores bordó, azul, blanco y amarillos, los colores del amor, en el diome de un nubarrón espeso de humo de cigarrillo, un nubarrón que vuelve oscuros las caras y los culos de las tickis que bailan al lado de las mesas. ¡Kuerá querido, venga pacá que le presento a dos amigas fieles!, me grita desde su mesa y levanta las manos llamandome. ¡Curepí, curepí!, acérquese, que tengo dos bombonachos pa llevarlos a la boca y las tickis le golpean la espalda, chirlos consentidos del amor… Mi amigo, conoce a todos los grupos cumbia que tocan en el Bronco de Constitución. Mirá que tenés suerte curepí, ahorita estamos esperando la Kombi de Mirar Azul que toca esta noche, los muchachos se van a tomar unas copas con nosotros. Venite no seas tímido que estás con hermanos del Paraguay. Me acerco entre chicas bailanteando y borrachos mirándolas invitándolas a bailar y todas la misma respuesta. NO NO y NO. No llego a la mesa que ya escucho desde la cortada unos bocinazos de Kombi. Me doy vuelta y sí, son los del grupo Mirar Azul. ¡Pira del Amor, Pira del Amor!, vení arrimate, se abre la puerta de la kombi y lo llaman. Las dos tickis que están con él pasan frente a mí sin mirarme siquiera y se suben a la kombi que al segundo raja para el garage privado de la bailanta. Me dejan solo, pagando sin pena ni gloria. En un segundo, la mesa se despejó y el Pirata se evaporó con las tres tickis. ¡Qué le vamo a sé!, me siento solo en la mesita mientras alrededor bailan lindas paraguayas parlando guaraní. Yo las miro con amor y miro la rocola, oigo las letras de la cumbia y me entristezco. Imposible no deprimirse con las letras de las cumbias. ¿Por qué Pirata del Amor? ¿No les conté? Perdón, perdón. Le arrancaron un ojo de un botellazo en una gresca por unas guianas de acá del baile, se peleó con media patota, cuatro cinco y a todos les dio hasta que lo ensartaron de un botellazo. Esa madrugada en la agarrona se ganó el respeto de todos. Fue el único que perdió un ojo por amor. Una noche apareció con el parche y en el Bronco todas quieren bailar con él y se embambina a la que quiere. ¡Es mi amigo, mi hermano, mi compañero, el Pirata del Amor! Pensando en estas cumbias de mierda me acuerdo que tengo que entrar en la bailanta, miro pa fuera y ya hay una cola de una cuadra. ¡Esta noche la cumbia revienta, explota, toca Mirar Azul! Me desespero porque puedo quedar arafue por la capacidad de la bailanta que siempre se estira y resiste, 3, 4, 5 veces más, pero esta vez van a ser unas 12, 13 veces más. ¿Qué hago? ¡Ha!, ya sé, corro hacia la callecita Ventura, detrás de la bailanta por la puerta de salida de los grupos. Poca gente sabe que ahí hay una salida auxiliar. Corro, corro y doy la vuelta y veo las luces de la kombi de Mirar Azul, justo enfrente mío. Corro y grito, Pirata del Amor, haceme entrar con ustedes. La Kombi para y abre su puerta, silencio, corro y salto adentro. Entro y veo a las lecheras (así se les dice a las seguidoras de grupo que por noche acompañan al grupo en toda su gira por recitales del gran Buenos Aires) Y las lecheras haciendo su trabajo, prendidas a la modorranga de los músicos, súper mamando a morir. Leche en los asientos, en las puertas, deslizándose por los vidrios polarizados de las ventanillas de la Kombi. Hasta que llegamos y abre la puerta el productor de la banda. Las echa y dice vamos, vamos que hay que tocar… Yo también bajo y me pierdo en el público…
Un velo de bruma azota al escenario, solo se escucha la voz del locutor, se levanta un telón fluorescente lleno de palmeras y minas en bola. ¡Mirarrrr Azulll!, grita el gordo transpirador del locutor. La música suena como si fueran los Rollings Stones, las tickis se vuelven locas, las patoruzitas y guaraníes se muerden los codos, gritan, patalean, se sacan las remeras y empiezan a revolearlas al compas monótono y aburridísimo de la cumbia. ¡Pero a eso a quién le importa si estamos todos saltando! Las guainas todas en cuero, en corpiños y ahí vas a ver las tetas más lindas de la tierra, de la Sudamérica borracha, morocha y perdida pa siempre en el litoral oscuro y áspero de chapas del conurbano bonaerense. Ahí, están saltando, llenas de vida, las reinas inconmensurables de mi vida. Ahí van y vienen al son de la canción, de la dama representante del arte y la música de la raza inferior, quemada, olvidada, explotada por siempre. La responsable de todo, la que paga los platos rotos, las jubilaciones de privilegios y las coimas del Senado, ahí, son setecientos, pero representan a quince millones de pobres, setecientos en cada bailanta a lo largo de setecientas bailantas, en La Matanza, Lomas del Mirador, Fiorito, Morón, Lanús y todo el gran Buenos Aires. Ellos pagan con su vida, generaciones y generaciones, el uno a uno, los cascos verdes a la guerra, las privatizaciones, el defult, y todo todo… Ante sus ojos tienen en este papelito, por única vez en la historia de las gorilas letras cultas de este país de esteticismo europeo, acá los tienen señores, mírenlos espléndidos ejemplares de Patoruzitas con trenzas y nikes y remeras de Los Redondos, solos les falta la boleadoras. 10, 12, 14, 16 añitos completamente quemados y tirados a la basura, en sus cabezotas de chibolos, como la mía, solo entra la cumbia. “El que quiere sexo que levante la mano”, dicen los guachos de Mirar Azul en el escenario, guachos que no saben ni limpiarse el culo ni hacer la “o” con el culo de una botella. Ay, cuantos trillones de pares de tetitas saltando, latiendo, giribardeando, sexycumbeando. Yo las miro a todas con amor, con amor de padre protector y les digo borreguas pónganse las remeritas, se van a resfriar y ellas meta agitar las remeras, las vinchas, alegres, sueltas al aire lúgubre y brumoso de la bailanta. ¡Qué fiesta! Cuanta alegría puede representar una letra vacía y una música monótona cuando nuestra vida viene del infierno, del robo, de la violación… Mas entre tantas yo solamente quiero unita dulce y tierna que me quiera para quererla… Y girar y bailantear hasta desaparecer. Tetitas saltando. ¿Que música hay que seguir en la vida si es esta que nos manda nuestra desesperación? Miren qué paisaje, una gorda culona, gira y gira; gira y gira una flaca delgada palito, de pelo negro hasta la cintura; un viejo de cien años gira y gira de la mano de una borreguita de 12, ¿será la nietita?, gira y gira, brillantea y bailantea, una parejita de nenitos muy juntitos, cumbeantea y cumbeantea, dos nenitas preciosas de la mano besándose y acariciándose la cintura; van, van… abren sus ojos rojos grandes de indiazas mojadas en el rio, en el rioba mejor dicho, y ¡qué gran centella son, chicho! una brillantez sin brillantina por tesuer!, una explosión de vaselina, de crillantinas un centelleo de belleza en el revoltijo de shiomes gronchos que llevan la horripilantez a un punto límite. Tirifilas más putas que las palomas y locas de la banana, atorrantas por naturaleza, fotógrafos, brujas que te atan un amor con solo una foto, ¡Y ahí está la función del fotógrafo, como anillito al dedo! Vendedores de flores y profilácticos y un centenar de sonrientes trabajadoras de la calle, que el dueño de casa contrata por noche pa hacer gastar a la negrada en flores y profis; negritas moquientas que tal vez sean ybycuienses, itacurubienses, caaguazeñas, Luqueñas del Sportivo Luqueño; patoruzitas con olor a pata que voltea los árboles, patricitas, estercitas bailanteras y reinas cumbianteras que hacen la multitud de tineiyers que se mueven al son enloquecedor de la cumbia. La raza inferior en toda su plenitud, salta, aplaude, se conmueve, obedece actúa, no piensa, coge: “Primero coja después piense: primero póngala después córtesela”. En este “local bailable”, en esta pedorra bailanta de baja estopa del rioba de Constitución, neoliberal hasta en las etiquetas de la cerveza, menemista hasta en los posters coloridos de sus paredes, ¡vive, existe, nuestro único y falso federalismo! Finalmente la música me aburre, a un pasito, a un boletito estoy de la muerte, que me levanta la manito y me dice, cóbrese mozo, que nos vamos, ya no hay nada que hacer, no hay nada que remediar cuando tenés treinta años y parecés de cincuenta, hay que pegarse un tiro, hay que percutarse con un cajón de mandarina y morir, dulce, sabroso, sabrosón, bananón, jugoso, enchastrando la veredita pa que fregue manliba, cuando de pronto me entra conversación un lindo muchachito, de 18 o 20 años, de Paraguay, de Encarnación.
¡Cagó la tomuer! Ay, era muy dulce el encarnaceno y con unos faroles marrones que no tenían perdón de dios, en los que cualquier niña podría tirarse a nadar. Mas, él me daba conversación como si fuese una niña y yo le seguía la corriente, hasta el final, de pronto me dice, esperame compadre que voy al baño a descargar la cerveza. Eso, descargar la cerveza, me despertó mi alma mariposa, mi rosa tulipán, mi flor de anís virgen gritando a guaranazos una pinga que la desvirge, que le haga conocer el verdadero mundo completo de las dualidades… yo también voy, le digo, que tengo el caño lleno, y él me mira y sonríe. ¡Ya tengo un lindo amiguito paraguayito de la bailanta! Sano, joven y fuerte como un sol, en el baño me pongo al lado de él y se la miro. ¡Ea, le digo haciéndome el sorprendido, qué caño pa’sé tan chico! Y, ¿ya andás raspando? le digo riéndome y acariciándole el pelo con la mano. Se ríe y me muestra su bellísima sonrisa de potro salvaje, de yasiteré aparecido en medio del monte con la picha en la mano. ¡Me enloquece, me excito, este niño tiene una mujer adentro más que cualquier yegua! Termina de orinar y la guarda. ¡Guarda, guey, no me escondás el cielo ni me apagués el sol!, como dice la cumbia. Si la nutria muerde dejála que muerda, no seais egoísta, cabrito pacharquero. Me toca a mí y pelo mi pichi pachorra esa que tuvieron en la boca y en la chucha millones de paraguayas del Bronco, bolivianas de puerta de supermercado, peruanas del Abasto, cajeras del Coto (¡qué negro agrandado soy, soy cumbiantero, soy Gardel y Le Pera, ¡no me crean nada!, pero escúchenmé todo). Deslizo hasta el piso el cierre de mi taverniti y la sacudo entre otros que pasan sin mirar a los cerámicos. La muestro, porque calzo, el abre la boca y sonríe. ¡Soy hijo de negros!, digo en voz alta, pa que todos me escuchen. Por eso calzo negro… Mi ángel ríe tan dulcemente que hasta le saca el olor a mierda a ese baño mugroso de bailanta, se da vuelta y va hacia los espejos, abre la canilla y se moja el pelo y la cara. Me mira con amor. No te gustaría tenerla en el culo, putito hermoso, y lo apoyo y aprieto contra la pileta. Primero quiero un beso. ¡No! ¡Uno no! ¡Millones de besos por todos lados! Los otros bailanteros que entraban al baño a mojarse y seguir siguiendo tickis miraban asombrados. Nos blanqueaban los ojos como Meteoro siguiendo al Corredor Enmascarado. De lo que me vengo a acordar, chicho, el Corredor Enmascarado, el héroe de mi infancia, lo mejor que se hizo en dibujos animados… Lo besé ahí mismo, en el baño popular y peronísimo de la bailanta, lo único peronacho que queda en este conchudo país de oligarcas y gorilas cagones, o por qué creen que estamos como estamos y existen las bailantas, las telefónicas españolas, las singaderas dominicanas, los cartoneros, Carrefour, sí, sí, por los oligarcas gorilas cagones que gobernaron este país siglos y siglos, hasta que los yanquis les metieron la mano en el bolsillo y salieron a chocar cacerolas, qué papelón, qué inmundicia, los cagan y ellos tocan cacerolas… Pero los yanquis conmigo y con la cumbia no podrán, no nos van a tocar ni un pelito, ni un tantitísito así, aprieto los pulgares, porque estoy acá pa pelear, y no vamos a parar hasta quitarles Panamá, ¡y si es posible Irak!; A mí no me importa nada y a todos les pego si hay que boxear, cuando me caliento, cuando me enloquece, me gusta, voy al frente, porque soy hijo de negros, porque sé pelear, y el que diga algo, el que diga otra cosa que no sea un suspiro, un gemido o un aplauso, que lo piense, porque le bajo los dientes… Besos, besos, con el borreguito, le meto la lengua a fondo y él también, con su manito me agarra la pija, me la aprieta y me largo a desabrocharle la camisa, pero llegan los mastodontes de la Cía, los mandriles de seguridad con sus chalecos fluos y nos sacan de las camisas a la calle… ¡Mejor así, quedo en la calle solo con mi niño mimado, con mi paraguayito que se ha ganado un padre, un hermanote o un primo mayor!… Cruzamos al hotel de enfrente, una parejita del Bronco que espera turno nos mira y les digo, ¿qué pasa chichos? A los dos también les rompo el culo, como que me llamo Norberto Santiago Vega, hijo del Viejo Vega, el mejor vendedor ambulante del Camino Negro…
El concerje del telo nos mira y me mira a mí, el pibe cuantos años tiene, me dice. Yo le respondo, señor, los suficientes y yo tengo el dinero, le digo de mala manera. Acá no va tu dinero y andáte con el niño a otro lado. No aceptamos gays. ¿Gays? Man, tú no sabes lo que es un gay, ¿gays?, ¿gays?, dónde se ha visto en el corazón de este puto mundo de la cumbia tropical, man, enfrente tenés al Samber y al Bronco y hablás de putos, ja, ja, si la cumbia es lo más macho que hay, man, kuera, no seas pelotudo, nosotros somos machos que vamos a darnos un poco de cariño… No le hagas caso, reyecito de oro, le digo a mi paraguayito divino y le propongo ir a tomar y fumar algo a la Plaza. Entre los árboles, le hago de todo y él a mí. Los puesteros de la noche nos miran se excitan y se pajean, vengan que para ustedes también hay, les grito… Dale que pateo para todos lados, juego en todas las posiciones y tiro la pelota, dale que voy re al frente, con vos y el brillo de tus ojos, hijito mío, dulce mariposa mojada por la lluvia. Dale, para mí el amor no tiene machos ni vencedores, ni culos rotos o pichas marimachas, dale, que pa mí el placer no tiene límites ni encarcelamientos. Ni devaluaciones, ni corralitos, ni ná de ná, concha sumadres.

Washingnton Cucurto (Quilmes, 1973) Narrador, poeta y editor argentino. Inauguró, junto a un grupo de escritores amigos, el estilo llamado “Realismo Atolondrado”. Ha publicado Cosa de negros (Interzona, 2003), El curandero del amor (Emecé, 2007), Hasta quitarle Panamá a los yanquis (Emecé, 2010), La máquina de hacer paraguayitos (Siesta, 1999), entre otros.
Programa General (podes anotarte,  Consultas: 5436-7566 / cuica@undav.edu.ar)



1 – Los muchachos desnudos bajo el arco iris de fuego de los años 70 en América Latina (un recorte generacional).
Chile: Las Yeguas del apocalipsis. Pedro Lemebel y Francisco Casas, escritores, agitadores sociales y artistas plásticos, salen a la calle de la forma más impensada: desnudos y en un caballo. Pronto se los conocerá como Las Yeguas del Apocalipsis y sus intervenciones callejeras serán escandalosas.
México: Los infrarrealistas. México años 70. Un grupo de jóvenes rebeldes antisistema, de clase social baja, crean el grupo del Infrarrealismo que es una respuesta a la literatura a Octavio Paz y a toda la literatura oficial.
Perú: Hora Zero. Perú, años 70. Un grupo de jóvenes escritores arman el grupo Hora Zero. Toman la calle como un lugar de acción y se reúnen en bares escribiendo una poesía del hombre de a pie, lejos de los cánones y las convencionalidades formales. Ellos son comprometidos, contestatarios y demasiado jóvenes para morir. Jorge Pimentel, Verástegui, Carmen Ollé.
Brasil: Generación Xerox. Brasil, años 70. Un grupo de artistas sale a la calle y comienzan a publicitar sus trabajo en delgados volantes, trípticos, afiches y hojas dobladas fotocopiadas. Se los conoce como la generación Xerox o los poetas Marginales. Glauco Mattoso, Cacaso, Willy Salomao, Roberto Piva.
Chile: La generación emergente.Chile en la década del 70. Un grupo de jóvenes escritores comienzan a escribir en plena dictadura. Luego del auge de Nicanor Parra, proponen una antipoesía de la antipoesía. Elvira Hernandez, Gonzalo Millán, Waldo Rojas, Claudio Bertoni, entre otros.
Argentina: La generación del 70. Zelarayán, Viel Temperley, Emeterio Cerro, Lamborghini, Bustos, Perlongher. En plena dictadura militar, jóvenes escritores se nuclean en distintos espacios, Editan la revista El lagrimal trifurca o la revista Literal. Jorge Luis Borges se refiere a ellos como un grupo de “negritos simpáticos”. Muchos provienen del periodismo.
Nacimiento del neobarroco en el Río de La Plata: Argentina, Uruguay, Paraguay, Sur de Brasil. Perlongher, Lamborghini, Wilson Bueno. Aparece un poesía opuesta a los proyectos sociales de América Latina. Poesía formal, hermética, culterana, con gran cantidad de citas y regresos a los libros de oro; nace una profunda simbiosis con la tradición española del siglo de oro y el barroco caribeño de Lezama Lima y Severo Sarduy.
El neobarroso.
El idioma caribe-transplatino.

2 – Los jóvenes desnudos, gays y politizados de los años noventa en Argentina. (Un recorte generacional).
El fin de la dictadura y el comienzo de la democracia. La fosilización del neoromanticismo agitado por la revista Xul y Último Reino, y el neobarroco agitado por el establishment cultural de las Universidades de Estados Unidos y escritores de prestigio.
Entran en escena jóvenes escritores que toman al barrio, la parodia, la ironía, el humor en el lenguaje directo y una lectura prodigiosa de la poesía moderna norteamericana (el objetivismo, el iluminismo, las escuelas de escritura de Nueva York, John Asbhery, Pound, Eliot, W.C.Williams y Wallace Stevens), como sus principales herramientas de escritura. Revalorización de cierta poesía de la década del 60. Luis Luchi, Juana Bignozzi, Juan Gelman, Leónidas Lamborghini, entre otros. El nacimiento de la Pata popular.
Grupos de poetas nucleados en las revistas 18 whiskies y la Trompa de Falopo, sus referentes más importantes se convierten en los nuevos escritores de la generación del 90: Fabián Casas, José Villa, Juan Desiderio, Alejandro Ricagno, Osvaldo Bossi, Battilana y Rodolfo Edwards Laura Wittner entre otros. La mineta, órgano de difusión de poesía.
Aparición de la galería de Arte Belleza y Felicidad. Nuevos temas referentes al arte gay, el happening, la escritura artesanal y la creación de nuevos soportes del arte pop. Nacimiento de una nueva forma de escribir basada en la frase primero publico y luego escribo. Nacimiento de la editorial ByF. Artistas nucleados en esta galería: Cecilia Pavon, Fernanda Laguna, Javier Barilaro, Sergio de Loof, entre otros. El libro Todos putos, una bendición, de Esteban García y El Mendigo chupapijas, de Pablo Pérez.

3 – Los jóvenes desnudos y multidisciplinarios del siglo 21 en Argentina. (Un recorte generacional).
Buenos Aires, 2001. Crisis institucional, caos y muerte. Nacimiento de grupos autogestivos de edición con fuerte conciencia social.
Nacimiento de la Feria de Editoriales y del Libro independiente, La FLiA.
Matías Reck y su novedosa editorial Milena Caserola (charla con el editor).
Merluza Juarez, el escritor enigma y paradigmático de esta época. Lúmpenes peregrinaciones.
¿Nuevas formas de editar?
Las editoriales cartoneras en Latinoamericana y la movida de edición artesanal, en internet y cartonera en América Latina. El caso Blatt.

martes, 19 de julio de 2016

Mantra de spinetta

Nena Nena que bien te ves cuando en tus ojos, no importa si las horas bajan, el día se sienta a morir, bajan, la noche se nubla sin fin...
Y además vos sos el sol, despacio podés ser la luna
(Para mi, y para mis lectoras minas, agobiadas muchas veces, por infinitas pequeñeces)

domingo, 17 de julio de 2016

para amar, el varon debe aputazarse un poco, dice Lacan y deberías creerle.

uds. deben haber escuchado ya a esta altura de la tournee que el psicoanalisis pivotea sobre la castración que es tener o no tener.
La mujer no tiene, le falta, cree que otra mujer (que no es ella en el mejor de los casos) "lo tiene todo" El hombre en cambio que tiene, sufre por la angustia de perderlo,. Entonces cuando un hombre reconoce su falta (que algo le falta) se pone en una posición femenina. Reconocerse en falta es una posición basicamente de las mujeres.
Llego a contarles esto porque estoy viendo El Marginal, la novela de la tele, de carceles. En el ultimo capitulo un preso (Diosito se llama, y ese nombre implicaría que no le falta nada) se encuentra demandandole reconocimiento -una de las maneras en que la demanda de amor aparece- a otro preso. Y se disculpa, como está en analisis en la carcel, la disculpa es esta "perdon, pero a veces me pongo medio minita, reclamando cosas".
He ahi un personaje que reconoce su posición femenina en estas cuestiones del amor.
 En un articulo muy bueno de Pagina 12 que escribió Carolina Rovere, se expresa asi 
 Un hombre que se asume enamorado corre un alto riesgo: castrarse. Cuando el hombre, tocado por el amor, no puede tolerarlo, suele ponerse al reparo permaneciendo en una posición que lo resguarde. Protegerse contra los riesgos que ocasiona enamorarse es una respuesta típica en los hombres, y la coraza protectora puede adquirir múltiples modalidades de presentación.
Una de ellas es el cálculo:(...) argumentos que los hombres construyen para no involucrarse con una mujer que, sin embargo, les interesa.(...) Esto da como resultado que él no pueda llamarla ni decirle nada o mostrar algún signo de interés.

Otra forma en que esta caparazón se presenta es la de lo efímero. Es muy frecuente en las relaciones hoy en día, donde abundan los encuentros ocasionales, el acceso rápido, lo pasajero y lo fácilmente olvidable.  (...)
Y también está el rechazo; éste suele presentarse bajo una modalidad renegatoria: hacer como si nada hubiera ocurrido y afirmarse en la convicción de que la vida puede seguir perfectamente bien, igual que antes. Lo que está renegado en este caso es el acontecimiento amoroso. Alain Badiou es quizá quien lo explica de la mejor manera: “El amor se inicia siempre con un encuentro. Y a este encuentro yo le doy estatuto –de alguna manera metafísico– de acontecimiento, es decir, de algo que no ingresa en la ley inmediata de las cosas”; (..)

ADORO ESTE ARTICULO DE CAROLINA ROVERE, ME PARECE TAN CLARO, QUE NO RESISTO LA TENTACION DE COLGARLO TODO.

Cuando un hombre se dispone al amor, los efectos de alegría y entusiasmo se manifiestan rápidamente, pero cuando puede con-sentir al amor y deponer sus defensas, los beneficios son mayores, no sólo para él sino para quien elige caminar a su lado. Estos que ahora son dos diferentes pueden construir juntos un nuevo andar, que no es la sumatoria de uno más otro, sino algo nuevo que surge y se arma entre uno y otro. Uno no es siempre el mismo con cada pareja que tenga, uno es cada vez algo distinto y algo parecido, y abrirse a un nuevo amor es construir un nuevo espacio común.
Pero, para que esto sea posible, el hombre debe declinar algo de su interés fálico, es decir: feminizarse. Feminizarse en el amor no equivale a afeminarse. Feminizarse es una posición que al hombre lo enriquece y le suma virilidad. Es la decisión de con-sentir al encuentro con el otro y hacer de ese encuentro una experiencia inédita, única. Cuando el amor toca una verdad, su característica principal es la novedad.
Cuando una mujer cree en su hombre y sabe de su dificultad, puede ayudarlo, si él lo permite, a salir de su rigidez, de su armadura defensiva. Ella debe creer en él y él con-sentir a ella y a lo femenino que ella despierta en él; debe dejarse llevar por su amor. Consentir al acontecimiento amoroso, como encuentro siempre contingente, requiere una posición decidida frente al amor, que deje atrás el modo neurótico de existir.

sábado, 16 de julio de 2016

Estambul

Si no fuera por la muerte y desolación y el dolor y lo todo que una masacre implica, y en términos mundiales la comprobación de que estamos todos locos y no hay progreso en el alma humana, diría que lo de Estambul es una señal para mi.
¿Acaso no saben que los paranoicos creen que cada detalle que acontece tiene que ver con sus minúsculas vidas? Sin embargo, nada de lo paranoico me habita, sino mas bien algo que en psicoanálisis se relaciona a la histeria, que es aquella -el nucleo de lo femenino- deseosa de tener un deseo insatisfecho: en este caso viajar a Estambul.
Siempre quise Estambul, viajar por el cuerpo de esa ciudad, descansar mirando su cielo. Pero no es bueno Estambul para mi, dice el atentado, en clave paranoica.
Quedate en tu casa Nilda, que vaca que cambia querencia se atrasa en la parición.

viernes, 15 de julio de 2016

un relato para un concurso de relatos de mujeres viajeras

Esta mañana me concentré en achicar un cuento de 2000 palabras para que cupiera (no se dice cabiera, muy señor mio) en 800. Es que quería mandarlo a un concurso con dinero de premio. Al final después de amputar metáfora tras metáfora, de apuñalar personajes... llego al objetivo. Serían las siete y media de la mañana. Reviso las bases del concurso, y veo, con tristeza, que no lo puedo enviar, que no puedo ganar (malhabidamente) esa guita. Es que era para nacidos al lado de una ciudad que tiene un río.
Vuelvo a la pagina de concursos literarios y si, hay uno en el que puedo concursar, solo resta agarrar uno de los relatos de viaje de mi blog y adaptarlo. Una perinola mental, el azar o no se que, me lleva sin dudar a contar del dia que fui sanada en la fe orixa.

Asi quedo el relato: Si gano el concurso,  pasearé por  Portugal


La culpa de que yo sea una viajera la tiene un planeta, Mercurio, que regía  el cosmos todo, aquel día de mayo en que mi madre me dio la luz. Las geminianas tenemos destino de viajeras. Nos apañamos como podemos para cumplir con ese, nuestro destino
 Bien nos gustaría la lentitud de un barco de ultramar, de los de antes y en primera,  escribiendo un libro encuadernado en cuero, de memorias de viaje,  en una  reposera, mientras el personal de a bordo nos  trae frazadas y tragos de colores con paragüitas, y asi deslizarnos por el tiempo y el espacio con leves vestidos de hilo que se azuzan el viento marino, hablando con hombres desconocidos, en un francés sin acento. Un destino de viudas jóvenes y millonarias con baules de ropa de gala para elegir que ponernos la medianoche que el capitán nos convide a su mesa, mientras se cruza la línea del Ecuador. También desearíamos tener la impunidad de los japoneses, que surcan  la tierra de acá para allá, sacando fotos, sin preocuparse por cuantas pesetas cuesta aquel bocadillo.
 Pero sobre todo nos gustaría ser, en rigor, viajeras y no turistas. Nos consuela que –bien mirado- aquellas adocenadas con vouchers de turistas podemos ser(secretamente, sin que nadie lo advierta) viajeras. No importa que el viaje haya sido reservado con la  mas banal de las agencias, no importa siquiera que la ruta no nos lleve a aquellos lugares secretos que nos contaba la enciclopedia que hojeábamos de niñas, que nos rodeen matrimonios para quienes el viaje es una oportunidad pelearse en el aeropuerto por el exceso de equipaje, construido por chucherías made in china compradas  en Sevilla o en Turquía.
No se trata de eso la esencia de la viajera.
Uno se las apaña, y tal vez es la mirada, la escansión del detalle, algo del alma que es difícil apresar en palabras y que emerge, luminoso, aun en el tour multitudinario que cruza los museos vaticanos, mientras la gente apretuja y solo trata de seguir, como zombis idiotas, a la guía con el paraguas. Ella, la viajera, ahí,  atrapa los secretos de los lugares que el tiempo ha guardado solo para los que saben mirar, para los que tienen que cumplir con Mercurio.
Entonces contaré un poquito de  Brasil, una escena,una nada de mi memoria (la de la viajera) de la mas brasilera de las ciudades, donde empezó Brasil:  Bahia, cuyo nombre completo es San Salvador de Bahia de Todos los Santos, la ciudad de la Alegria (plagada de pobreza y olvido) que fundaran los portugueses.
Alli voy,viajera, disfrazada de turista, junto a amigos y  marido. La viajera “simula” que son vacaciones, y no un viaje, es una agente secreta, y todo por culpa de ese planeta que me trazó un mandato.
Desde el bus veo al dique de Tororo con su  enorme estadio de futbol hecho para el mundial. Un estadio de futbol en Brasil equivale a otra iglesia, donde se reza y se pide .En el dique de Tororo hay dioses candomble en el agua. Los orixas. Enormes imágenes  que se parecen mas a guerreros japoneses de siglos remotos que a cualquier Cristo.
La viajera, yo,  fue sanada allí en la fe candomble, porque al bajar del bus en la puerta de Nossa Sehora de Bon Fin, un hombre/mujer, gordo y afeminado, suavizado lo masculino de su ser, pero insistente en sus practica la abaraja: con una rama de laureles sacudiéndole polvos, arroces, pochoclo y sal en la cabeza, marcandole cenizas el pecho y la frente y preguntandole si tenia hijos. Al contestar que si la viajera se liga otra tanda de pochoclo y arroz en la cabeza. La turista hubiera huido, pero la viajera,yo, se quedo a recibir a cambio de un pedido de   reales esa sanación que no buscaba, y se deja hacer, dócil y pasiva, diría entregada a la sanación instantánea ,en  cuatro interminables minutos de ritual candomble, y orixas, pensando que “lo que no mata te fortalece”, sabiendo que no había dinero en la cartera y el ritual for export tal vez, al no mediar dinero lograría su eficacia de sanación o en todo caso quedaría como un recuerdo del viaje, impagable.

En Nossa Sehora, huyendo del sacerdote, la llaman a la viajera unas escaleras que llevan hacia el templo, donde eran sacudidas con viento cálido del nordeste brasilero, miles y miles de cintitas de colores de los promeseros, atadas a cualquier superficie que permitiera una atadura, una iglesia católica donde el sincretismo no es pecado, surge sin violencia…En América, algo del siglo 18 es un escándalo de viejo, y no podemos sino  dejarnos hipnotizar por el tiempo amarrado en los muros.Subí a la iglesia, pase por ella, ate mis cintitas de bon fin pidiendo a los dioses samurais que cumplieran mis vanos deseos y baje por un costado, no sea que el sacerdote del candomble quisiera una libra de mi carne a cambio del baño de sal.  Hacia calor y mucho. Los dioses harán lo que quieran, siempre se caracterizaron por los caprichos, ellos saben de verdad si mi corazón es bueno e inmortal o un cacho de bofe, no se si se me hará el deseo pedido: seguir de viaje, hasta que mi viaje (el de verdad, el que empecé el día que nací) acabe. 

jueves, 14 de julio de 2016

sueños efectivamente soñados. ¿Cuando los dias buenos pasen, en que esquina me encontraras, como sabras que es lo que quiero?

la facultad, pero con un patio enorme, como el de una carcel y las aulas a la vera, pero las ventanas a ras del piso. Yo entre en un aula -vacia-por la ventana temiendo que por mi torpeza y mi falta de entrenamiento no pudiera salir. Pero si, pude
(tal vez es un resto diurno de mi incompetencia al ver tipos  -algunos hechos mierda- saltando por la vias del Roca, del anden 4 al 1, bajando y subiendo como atletas rusos)
No había clases, y el lugar estaba casi desierto. Cruce la calle y tome el colectivo. Bajan conmigo un grupo de adolescentes ya pasados. Uno muy gordo, descalzo (telefono para vos, Mauricio Macri) , pero muy gordo, con la panza cayendose, -los adolescentes gordos no son asi. merodeando negocios vacios con animo de atraco.
Que querra decir este sueño? que deseo no sabido, abyecto (gracias Arlt, por la palabra) se juega allí.

despues me desperté y ya despierta me vino la imagen de un mendigo que me decía la frase de Blake: el deseo que no se concreta engendra peste.
Pensé que no estaba bien la imagen de la duermevela. Un mendigo que lee a Blake.

ahora que escribo, recuerdo la canción mendigo en el anden y un poema mio que tiene que ver con un mendigo que le grita a la luna.

maldita asociación  libre. http://sirenasahogadasenvodka.blogspot.com.ar/2011/12/mendigo-en-el-borde-del-dia.html





lunes, 11 de julio de 2016

La encerrona trágica.

Este es un concepto de Ulloa, o por lo menos a él le gustó llamarlo así.
A veces la vida nos pone en encerronas trágicas. y son tragicas porque ahí quedas a merced de lo que quiere hacer el otro con vos. Hasta el amamantamiento puede ser una encerrona trágica con un madre cruel, que no te alimenta.
La situación clásica de la encerrona trágica es la del verdugo en la mesa de tortura. Nada de lo que hagas puede cambiar tu suerte.
La alternativa a la encerrona trágica es lo que se llama "el tercero de apelación" , alguien entre vos y el torturador, el cruel, el que puede hacer de tu vida miseria.
A veces uno se resigna, a veces aparece un tercero cuidador, alguien que media entre el cruel y vos.

Es que pensé en esto, mientras veía este video, que alguien colgó en tuiter, Ni sabía que iba a ver, solo lo puse en marcha porque las sirenas queremos mucho a Ulises Dumont.

domingo, 10 de julio de 2016

el loco.

Casi llegando a la esquina, antes de la casa del Coco Miquio, vivía esta familia. Una familia rara, no como la mía.  La madre del pibito  que tenia mi edad se había ido de la casa (eran uno de los pocos niños que no era criado por su madre, aparte del ruso). Yo me la acuerdo aun, muy tetona y linda y con aros y algo de Virginia Luque, en su mujeridad. Entonces cuando ella se fue quedó la abuela materna cuidandolo junto al tío loco, que es el protagonista de esta historia sin moraleja
Tambien vivia alli el padre del pibe -que obviamente no era hijo de esa abuela, y que las malas lenguas, siempre de doble filo, siempre a media voz, decían que le hacía el favor a la vieja. Yo no lo creo, aunque la vieja seguro era mas joven que yo ahora, para mi era imposible pensarla una mujer.Era una abuela nomas, con delantal. He entrado a esa casa, doña Juana alguna vez me dio un vaso de soda. Imposible entonces.
El padre era considerado por mi familia como un chanta. Trabajaba en Segba, creo y también de zorro gris. Un zorro gris entiendo que consistia en ser un empleado municipal de tránsito, y por eso mismo pasible de ser adornado con coimas varias. Ahora y siempre. El trabajo en Segba lo habilitaba  a "tocar" medidores, o algo similar, no tengo muy en claro lo oscuro de sus malhabidos ingresos,según lo insinuado arteramente por mi propia familia.
El tío estaba rematadamente loco. Loco internado, digo: la peor forma de locura, un loco de atar, medicado. No recuerdo si le tenía miedo, creo que era un tipo que no jodía a nadie. Un paria, un medicado.
Entonces,  verano conurba, hora de la siesta, la decada del 60. Perón proscripto, Onganía. Nadie hablaba de política y eso que en casa se recibían dos diarios por día. A la mañana El Mundo (yo leía en su contratapa "la sal del Mundo" y mas tarde "las aguafuertes de Oberdan Rocamora",de un jovencisimo Jorge Asis. A la noche , La Razón. Y se compraban muchas revistas, Siete Dias, Gente, pero no me acuerdo de que se hablara de política  Dije Peron proscripto y Onganía.Si se estaban gestando los setenta, en casa no nos habíamos dado cuenta y por supuesto no teníamos nada que ver.
La dictadura parecía que iba a durar para siempre, por lo menos en mi cabeza de niña chica.
Yo ni sabía que era dictadura.... nada de eso, había estado Illia, y los militares lo habían sacado porque no servía para nada, algo asi. Cada tanto en la radio "Comunicado numero 1", como empezaban todos los gobiernos militares desde que yo había nacido
Entonces el tio loco de Robertito en una tarde de siesta, de mucho calor, de verano, en el silencio de la calle Llavallol sale a los gritos a media calle (no había tantos autos entonces, si hasta los varones corrian mariposas con ramas por el medio en primavera, agarrando tilines y lecheras) : Sale a los gritos, imposible de no escuchar, y en sus manos, en vez de una paleta -se jugaba paleta y no tenis, que vendría despues, con Vilas- traía una sarten ...y gritaba, mucho y fuerte. Gritaba siempre lo mismo. No se como lo acallaron, no se como lo entraron en la casa y ni siquiera se si lo volvieron a internar entonces. Solo se que me dio miedo, o tal vez verguenza o quiza nada de eso...quiza me dio sorpresa.
Gritaba en el medio del calor del verano, en medio de la calle y con una sarten a modo de paleta, viva peron carajo y cantaba la marcha peronista emulando a Hugo del Carril.



jueves, 7 de julio de 2016

visiting Fiorito. Dando vueltas por el conurba. Fotos

siempre hay una pollería, un lubricentro, un abogado que hace penales, civiles y accidentes. Siempre un cotillón, siempre una calle asfaltada con negocios y laterales embarradas.
A diferencia de los barrios que estan despues del camino negro, fiorito es un barrio viejo, con migraciones de los 50 y ya mas de dos generaciones viviendo allí.
Es necesario que diga que Maradona se crió allí?









miércoles, 6 de julio de 2016

para no hacer de mi icono pedazos.

Me levanto, frío, computadora. Facebook. Alguien linkea pagina 12. Alla vamos. Manifiesto feminista destripando una entrevista a  Paloma Herrera en la revista Hola
La lúcida periodista toma como objeto de analisis esa entrevista donde la hacen quedar a la eximia bailarina, primma donna de la escena newyorkina del ballet como "careciente" de hijos, de familia estable, de lo que tiene cualquiera de mis vecinas de la cuadra, en vez de entender "que no le falta nada".
Que cosa, pensar que existe algun ambito (sea el hogar o el exito publico) donde no nos faltaría nada.
Siempre falta
La nota explica las intenciones "moralizantes" y "mala leche" subyacentes a cada una de las preguntas del reportaje desde un modelo "heteronormativo" donde "la quieren dejar en falta" en vez de recortar que ha tenido una vida esplendorosa, que, vamos, hizo lo que quizo,
(la casa pide perdon por el exceso de comillas)
Casi que estoy de acuerdo en todo. Casi.
Pero la periodista, que titula al articulo "lluvia de prejuicios" tambien hace llover los prejuicios sobre otras mujeres, "las sin carrera" Dice
" como si un vestido blanco, una torta de pisos, una borrachera en Gri-Su y un sexo corto y esquivo con un coordinador somnoliento fueran escenas imperdibles para toda mujer que merezca llamarse mujer o que le cante una oda María Martha Serra Lima."
y dice mas, hablando de las otras, las que a "falta de libertad tienen que aceptar pagar el precio de reuniónes de padres, retos del pediatra porque el bebé engordó poco o el chico engordó mucho y los whatsapp de otras mamis para hacer un messing por un buzito verde"
Aca es que dejo de estar de acuerdo, y me cabreo.
Que no nos falte nada sería terrible, ya seamos amas de casa adocenadas  o las elegidas de cualquier arte, siempre nos falta. Suponer una libertad extrema a alguien que vuela de Japon a París para tomar un drink con su amante de turno y pensar que la mujer que vive en el Barrio Obrero no ha elegido ni un cachito de su destino, es una hija de putez. O un prejuicio mas, en un mundo donde no podemos de prescindir de ellos.
Esta bien que hay mandatos sociales, entre los cuales puede estar, muy bien, emborracharse medianamente en Gri -Su (es para quien no lo sabe un boliche de Bariloche en el que camadas y camadas de recien egresadas de la secundaria habran bebido hasta volcar) o casarse o parir.Pero tambien Paloma debe haber tenido sus mandatos que quizas (quien sabe) eran triunfar, a cualquier precio. Nadie nada por fuera de mandatos, y tal vez hay un pequeño grado de libertad y que sabe uno.Ahi, precisamente ahi, en lo que podemos hacer por fuera de lo que esperan de nosotros, esta la cifra.
La nena de barrio obrero no pudo decidir nunca bailar hasta que los pies se le deformen y las puntas se fortalezcan para hacer un salto magnifico y ser aplaudida , pero su destino no tiene por que ser mas adocenado que el de cualquier estrella del firmamente.  Luche y vuelve.
La feminista vuelca su lluvia de prejuicios sobre las amas de casa, y nadie en su sano juicio se definiria en lo intimo -salvo una trans con un marido reciente, y esto es por supuesto un prejuicio-se siente un ama de casa (una mujer de stepford, diria yo)  Creo que las mujeres tratamos de sentirnos mujeres y ese es nuestro ser, y si somos lo que somos, tratamos desesperadamente de ser felices , y nunca lo tendremos "todo" y se que no hace falta ser excepcional para eso, en pequeños destinos como amamantar a un pibe, amar a alguien, ser mediocremente o excepcionalmente o apenas buena en el laburo que uno elige, en limpiar la casa o amasar unos ravioles o hacer un mural tan hermoso que haría temblar a Siqueiros,  en las grietas de lo cotidiano anida la desazón y tambien la alegría.
Me parece muy bien develar prejuicios sobre aquellas mujeres que no cumplen los mandatos sociales de novio-marido.-hijitos-nidito familiar ... pero no coincido para nada en creer que quienes los cumplen en parte o en todo (bah, nadie puede cumplir en todo los mandatos)  no eligen ese destino. Yo camino entre ambos mundos, que podría llamar lo público y lo privado (pero me parece que no le hace justicia a lo que quiero decir) Me faltan cosas, ni se cuales, y lo celebro, porque sigo buscando
Soy, somos, las de mi estirpe,  como canta Silvio Rodriguez, una necia. Y me lavaría la boca con jabón antes de decirle a otra mujer que porque apostó a lo que apostó (sea ser una artista o una madre de cuatro a tiempo completo) ha fracasado.
Eso  no existe.He aqui mi proclama

 Andamos tan poco tiempo en este mundo, tratemos de ser felices, lo demas no importa una mierda.

para no hacer de  mi icono pedazos (cantemos todos juntos)


algo viejo que merece volver a leerse.

Alejandro Crotto y un poema cuya erótica puede pasar desapercibida a un lector desatento.

COMO CRECIENDO EN EL CARBÓN LA BRASA Entonces, de repente, percibir, como creciendo en el carbón la brasa, en cada cosa, ahora, alrededor...