SIRENAS AHOGADAS EN VODKA
EL BLOG DE NILDA

tomando café.

tomando café.

Marguerite Duras.

El deseo es una actividad latente y en eso se parece a la escritura: se desea como se escribe, siempre."

*Marguerite Duras, entrevista en Le Nouvel Observateur, 14 de noviembre de 1986.-

viernes, 30 de enero de 2015

autorreferencialidad antes de amanecer.

No se nada de los celos,  son algo vago, como un olor que alguna vez sentì pero no puedo reproducir. . Podes reproducir en tu retina la cara de alguien que recordas, pero trata ahora mismo de sentir en tus narinas el olor de la tierra mojada, de la mandarina o el agua podrida: Asi los celos:, solo los puedo reconocer en mi cuando aparecen y casi nunca pasa.
Eso si,  a veces siento verguenza, por que no estoy a la altura de mis ideales: confronto lo que hago con lo "que deberia haber hecho", ese superyo de mierda, tan dificil de complacer, ese tirano. Ultimamente lo amanso, lo desmiento, lo aniquilo por un rato, le corto las patas, aprendo a disfrutar de mis cositas, de mis momentos, de lo que hago, aunque se aleje del ideal.
Ya, gorda! dejate de joder, nunca escribiras como Roque Dalton, ni un cuento como Abelardo Castillo, afloja sirena, no vas a tener los huevos del (ponga el revolucionario que mas le guste) ni la coherencia de (elija al que quiera).La santidad no es lo tuyo, nildita, ni el heroismo.
El fracaso me lo banco . Lei que Luis Hornstein decia "nadie es inmune al fracaso, el que diga que si,esta bravuconeando" O sea negando.
En relación a la negaciòn , me la compro y me la vendo, como diria un viejo amigo: opero de una manera curiosa, aunque no excepcional: Digo algo, y luego yo misma, como si fuera otra, me tomo el pelo, humoreando, desmintiendo aquello que digo o pido. Como si aquello que he deseado fuera una pelotudez. Tomarme el pelo es la manera de negar.
Mi gran logro de estos ultimos años es muy de mina analizada: hacerme cargo de lo que quiero, (aun en el caso del parrafo anterior, la humorada no destruye sino que aliviana lo que quiero y no puedo)
Hacerme cargo, digamoslo con todas las letras,  de mi deseo:
Es tan fuerte eso, que asusta: Saber que quiero. Lo consiga o no.  Años atras creia que era la vida la que te alcanzaba o te quitaba posibilidades. Hoy  tengo la clara conciencia de que no me va a llover cafe del cielo, y que tengo que ver mucho en lo que me pasa.
Yo no te digo Uy, no puedo verte porque no tengo tiempo. Si quiero puedo, el tiempo me lo invento y surco mares (o tomo colectivos) o invierto guita en lo que me parece que vale la pena, Invierto libido. Es lo unico mio que tengo, mi energia psi, y es limitada y entonces priorizo lo que me importa y no pienso "las cosas son asi y el mundo me impone prioridades: Las prioridades las pongo yo Y ya. Soy una afortunada en eso, sep.
No quiere decir que hago lo que se me canta, porque como no vivo sola en el desierto de gobi dependo de los demas, soy con los demas, y me afecta las decisiones que los demas toman, a cada segundo. Pero soy responsable ante mi, de lo bueno y de lo malo. Medalla y diploma para la sirena que llego a los 58 años con ese logro. No cualquiera.
Ahi hay un triunfo, un pequeño triunfo. me anda el tester para saber que quiero  y lo afronto: no quiere decir que lo consiga, pero afrontarlo es ya una guerra ganada: Un cruzar el oceano.

Una de cal y una de arena, detecto cierta tendencia a la victimizaciòn, pero como no cuento con un otro al que dirigirla, soy la verduga y la victima de mi propio mecanismo de victimizacion. A veces me pienso como pobre, pobre sirena... Despues me cago de risa, me digo pobre las pelotas y doy una voltereta,como si fuera una de esas gimnastas rusas que saltan sobre un banco de gimnasia y caen paradas.
al final de todo, creo que soy una buena pescado/hembra, que hace lo que puede, que se las arregla para ser feliz sin cagar a nadie, al menos sintiendo verguenza o culpa cuando lo hace y despues se pone a reparar lo dañado con sus mejores artes.
Me fue dada la posibilidad de la escritura, me construi una vida, me rio mas de lo que lloro, y tengo gente que quiero alrededor mio.Las personas me caen bien. No todas, pero las miro con la misma piedad que espero que me miren. Eso se llama empatia, y es, vamos, joder, mi superpoder.
Vida nada te debo, vida, estamos en paz. (la frase es de Amado Nervo y hoy estoy medio melodramatica, sepan perdonar, no pasa nada es que estoy haciendo la plancha, hace muchos dias que me levanto a las cinco de la mañana porque no puedo dormir bien y estoy medio pelotuda

Remontemos este post autorrefencial con algo que valga la pena llenar de bites el sobrecargado mundo. Un par de versos de Mario Trejo, para pensar,¿ que les parece?
Avancemos, espada en alto, entre esta selva de antifaces.

martes, 27 de enero de 2015

Las siete diferencias entre Frida Kahlo y yo.

cuando estaba internada, se ponía esos hermosos tocados con flores y moños en la cabeza, enormes y se hacia gruesas trenzas, y siempre se sacaba selfies y se pintaba a si misma, y era joven y hermosa y parece que todo le dolía mucho
y se dejaba el bigote finito, peluzon de milk, para que se notara que no era una india, porque las indias son lampiñas y las señoronas no.
Y no es cosa de que te confundan, y menos en Mexico lindo, tan clasista, como dicen los que fueron.
No se como mierda tenia el pelo hermoso, sensual, que da ganas de ser lesbiana para tocarlo, si al rato de estar acostada todo se te apelmaza, y mas en esos tiempos que el baño diario seria una locura de insanos.
Y tenia talento para la pintura pero también para sufrir, dos cosas que me faltan. El sufrimiento no es lo mio y el talento solo lo necesario para tener este blog y poco mas.
Pero como dios reparte, asi, a la que te criaste, no le fue dado el arte de tener hijos, deseandolos,  si es que eso existiera, o estaba mas rota por adentro que por afuera y yo me mantuve enterita por adentro el tiempo necesario para ser madre entonces no me pintaria nunca demasiado rota aunque me rompa ahora, ya esta, destino, no te avivaste antes, fuiste, perdiste, alpiste malos hados.
Estaba obsesionada con su imagen sino no se explica, y debía ser bastante puta o divertida o no se.Mas quejona que la sirena, seguro, que sin embargo es muy poco estoica. O se cagaría en todo el mundo y harìa lo que le venia en ganas sin pensar lo que pensarían los demás, si jodía a alguien, y no se si eso es cosa de ángeles o demonios.
 O tal vez era una buena mina, que sabe nadie!!!.
Aca todas tenemos bigote y recurrimos a la cera española
todas  obsesionadas con nuestra imagen, aun yo, que no me miro en el espejo ni siquiera la cara, aunque me pongo cremas demasiado caras (no muy caras, sino "demasiado" en el sentido antiguo del termino, en estos tiempos tergiversado)

A diferencia de Frida no me saco selfies, es verdad, y mis fotos me gustan cuando ya pasaron unos años de tomadas. Necesito tiempo para reconciliarme
esos piquetitos de alfileres, o de clavos miguelitos, y esa rotura por dentro.... Yo tal vez me rompa para arreglarme (no hay enigma, en unos dias me hacen una cirugia y no me pondre tocados con moños y espero que el ketorolac haga su tarea amansando los alfileres del dolor) Claro que iré con el bigote afeitado y no  podre estar con moñas o flores en la cabeza, pero seguro oleré mas bonito, tengo todavía un poquito del perfume que me regalo marcela y seguro que me baño en un mes, mas veces que frida en un año.
Cuidame Frida, no es lindo estar rota, vos sabes.  A vos te lucia el melodrama, el irte de la linea, pero mi nieta se asusta si me ve vendada, si me duelen los piquetitos no voy a poder escribir una puta linea y no estoy asustada.
Bah, un poco.
No es nada, ya pasa,
ya està.

sábado, 24 de enero de 2015

sol en el mar.

Sol en el mar
vos sacando la foto
 la vida te esta dando vuelta carnero
-no lo terminas de entender-
montado en el reloj
como carlitos chaplin en el engranaje
de tiempos modernos

A tu modo
cuidadoso
precavido
¿Que cosas arderan cautivas
dentro de esa red de neuronas
y jugos de hormonas
y neurotransmisores
y silenciados pensamientos
que cabalgan en tu sangre?
No me sera dada jamas
la solución de aquel enigma


Sol en el mar
y vos ahí
morfandote  rutas con guanacos
tarareando esa canción
para adentro, para el lado del alma,
que sabes de memoria y te interpela
aun y para siempre

Vas a parir un hijo
-otras son tus entrañas-
con dolor como son las pariciones.

y entonces,¿ que puedo hacer?
Cruzo los dedos por vos, deseandote la suerte.

viernes, 23 de enero de 2015

eneñanza moral para desesperanzados.

en enero de 2013 estaba desilusionada, crei que tenia que tirar la toalla y dejarme ir, como en esa metafora que algunos encarnan en cuerpo real, pero sin el dramatismo que conlleva: cortarse las venas en la bañera y desangrarse sin dolor para descansar de una puta vez. Esas venas de las que hablo eran las venas del deseo (no las de la sangre, no podrial hacerle eso a los mios): para ser clara: dejar de desear tanto y acomodarme a mi destino.
Una horrible situaciòn laboral me habia llevado a eso, me habian corrido del trabajo un pelotudo que fue mi jefe episodicamente -un par de meses- un tarado venido por el acomodo de la politica que no hizo un carajo en los pocos meses -menos de un año- que fue "el de arriba".
La pase mal y te la resumo en "que hice yo para merecer esto"
Y con el agua del baño del niño queria tirar al niño. El niño era mi capacidad deseante.
En ese momento escribi esto

¿no será hora de cambiar?
de descartar ilusiones
como los que en un bote que se hunde
achican el agua?
Con fervor, casi con rabia
acostumbrada a abominar del desapego
agarrada con pies y manos a lo que quiero.
¿no serà hora de dejar de esperar 
un viaje en el transiberiano
ese barco a las europas
vivir como otras, ser otra
mas llana, mas de acá, mas liviano? 

¿no sera hora tal vez de arriar banderas inútiles
que esplenden en un lugar imposible
y que bien sabemos que no existe?

Tanta carga, intangible y lunática 
por si las moscas
tanta cosa en la terraza del deseo
Alarma de reloj para desalentar las ilusiones, 
que al principio son como un globo livianito de helio
un plumerillo,
una exacta flor del campo que ilumina el verde con amarillo
pero pasa el tiempo
(el tiempo pasa)
y para mantenerla lozana, flor de campo ¡tanta cosa!
sos como esas señoras que riegan las plantas
pero regas un paramo a tu coste.

No va mas, me digo
convencete de que no vas a viajar, vieja Nilda, jamas en el Transiberiano
nunca tomaràs el te en el Expreso de Oriente
ni siquiera verás el ocaso en Santorini
dejate de pensar en el Turquestan
aunque -de verdad y con una mano en el pecho-
la palabra sea realmente bonita

Blanca Luz ha muerto
y es hora de dejar la carga
que las flores se marchiten
total que va
quiza sea buena estrategia
nunca miraras la calle de federico
nunca
morderás calle arriba mientras abajo el mediterraneo
nunca machu pichu sagrado
cafe en colombia
pinceles de dromedario
dibujando signos en tu vientre.

como quien descarta peso en la tormenta de mar
con el agua al cuello
en intricada senda marina
con la bestia blufando aires viciados
quiza llego el momento de achicar el agua. 


La acnedota y mas que acnedota es una enseñanza moral  para uds. señoras y señores que tal vez esten pasando un momento del orto es que mucha de las cosas que me prometi no desear mas en ese momento estan a un nada de cumplirse

- los pinceles de dromedario o su sucedaneo
calle arriba-calle abajo del mediterraneo (y cuando digo mediterraneo te digo Positano, Sorrento, te digo Malaga y Barcelona) con boletos de tren comprados
La calle de Federico marcada en el google maps con una estadia en un hotelito de Granada.
y por supuesto, no podia ser menos, un ocaso en Oia, Santorini, mientras bebo vinsanto en la borda de un barquito cuyos voucher estan en mi presencia.
El lugar imposible no existe, para todos los demas, mantenè vigente tu deseo: en cualquier momento se te da vuelta la taba (y no hablo de cosas que se compran con plata.... esas son las mas faciles de exponer sin exponerse demasiado, tal vez solo un poco) sino las cosas que el dinero no puede comprar y que son las mas hermosas para el alma mia.

sábado, 17 de enero de 2015

No somos de otros

no somos de otros
les decimos que si, para que se sientan confortados
para no defraudar expectativas
para seguir in the road acompañados

Pero no somos de otros
ni de los muy amados hijos que demandan
ni de los esposos con los que envejecemos felices de a ratos
ni de los padres que cuidamos o cuidaremos
ni de los amigos cuyas confesiones nos sabemos de memoria

No somos de otros
ni de los que nos armaron con palabras y nos comparten la risa y el asado
ni nos agotan las palabras que ellos usan para nombrarnos

hay una parte
chiquita y luminosa
oculta como un tesoro o una verguenza
que late quedo u olvidada
la parte mia que es la mia.


Abomino de la mezquindad en la certeza
de que un pedazo mio es mio solo
y me pregunto si esa verdad
es para el desparramo o la alegria
Si nos pasamos la vida compartiendo mesa y cama
para que arrogarnos el derecho de reivindicar esas migajas?
¿acaso no dicen que el amor es el alfa y el omega?
¿para que nos queremos guardarnos  un cachito?
por que renegar de ser unicamente en el encuentro
con el amigo,el  hermano, el amor, la simiente, el compañero
lo que sea.
El mundo esta lleno de almas solitarias que bien querrian
estos encuentros.
Salve el destino a la gente amada

Pero mi alma sabe que no somos de otros



martes, 13 de enero de 2015

el prefacio de Kandor.

En 2011 empece a escribir una novela. Me daba mucho placer hacerlo, a mano alzada, sin buscar congruencia, ni continuidad.
Sin planificar, tampoco, iban saliendo personajes como porotos de la chaucha. Y el argumento se construía solo: tenia que ver con la represión de los setenta, de "a donde van los desaparecidos" pero también tenia una dimensión arbitraria. Alguien guardaba un mundo encerrado en una botella, como yo recordaba que pasaba en las historietas de Superman. Ahora pienso que el mundo era Kripton, pero cuando escribí la novela pense que se llamaba Kandor. Había magos chinos, guerra del opio, y amor conurbano.
No se, pasaron muchos años.
La novela se frenó, y pensé en corregirla con  Carlos Busqued que escribió Bajo un sol tremendo, o con Selva Almada, la de Ladrilleros y tambien Gabriela Cabezón Cámara. Supongo que si sacara lo innecesario podría desbrozar el camino para irle dando forma y terminarla. Supongo, y bien, que necesito ayuda para hacerlo.
Y después metermela en el culo, no importa. No lo hago sino por el placer.
Hoy volví al archivo de mi novela y encontré una especie de prefacio, que no se si va a formar parte, supongo que no, es absolutamente innecesario y no hace a la trama. Es mas bien una reflexión sobre lo verosímil y la creación.

Entonces acá el prefacio de Kandor, que posiblemente no estarà en la novela, pero que fue escrito para ella.


KANDOR. NOVELA
AUTORA, NILDA ALLEGRI

Puesto que no hay lecturas inocentes, empecemos por confesar de qué lecturas somos culpables..." Louis Althusser

A los que se preguntan como hacer entrar en el verosímil de una novela un mundo embotellado les respondería que la existencia de Dios es una hipótesis necesaria para casi todo. Un Hacedor de lo múltiple, que asegure la existencia de lo diverso, pero también  nexos y los puentes. El universo es una gran novela.
El malvado Brainiac tenia como tara ir afanándose universos y embotellándolos, tal como Howard Hughes, el de los aviones y las herramientas, embotellaba su pis y guardaba sus uñas .Para Braniac, embotellar mundos era como para mi abuela embotellar salsa de tomate casera. Kandor no debe ser el único, debe abundar tirados  por ahí otros universos embotellados. Quizá nosotros mismos vivamos en uno y no nos hemos dado cuenta. El malvado Brainiac es una de las versiones posibles de Dios.
Yo también lo soy, un Dios. .¿No me ves? Dueña de diferentes mundos construidos solo para que yo paseara por ellos, ama de lo Todo.
Acá, ahora en mi mano derecha sostengo a este Kandor de papel, donde soplando las hojas, puedo ver a un viejo en su taller, haciendo pescaditos de oro, otro soplo y esta Remedios la Bella subiendo al cielo con un escándalo de mariposas amarillas, y si soplo hasta llegar a la primera hoja, el coronel recuerda frente al pelotón de fusilamiento el día en que lo llevaron por primera vez a ver el hielo, y  los gitanos errantes que lo presentaban como una de las maravillas del mundo.

Puedo también agarrar esta otra versión kandoriana donde un hombrecito intrascendente y obsesivo, amargado por las burlas, pinta en miniatura una novia de mentira y un rato después esa novia se presenta en la pensión La Madrileña, donde vive.
Pase y vea Ud. este mundo kandoriano cuyo volumen y peso quintuplica al anterior, como Júpiter quintuplica el volumen de Mercurio. Aquí un púber escapa de un payaso parecido a Ronald Mc Donald y promete desesperadamente que si zafa de esa, va a ser asmático toda la vida. En este otro Kandor no es una ciudad, sino un barco, cuyo viaje a ningún lado comenzó hace un rato en la confitería London, y allí el alumno Felipe Trejo se felicita por su buena suerte al sacar un premio en la Lotería Turística. Y me agobian los mundos, quiero contarles uno donde el intelectual Masotta está todavía en la Argentina, no se cagò muriendo en España, y esta dando cuenta de por que el es un poco Roberto Arlt, aquel inventor, ud. sabe, que queria patentar las medias vulcanizadas  y   la rosa de bronce.

¿Qué no es versomil que mi Kandor exista? Pero, hágame el favor. Infinitos soles, infinitos universos, la posibilidad es infinita y el divino Hacedor no se repite nunca, dejeme citar a Marechal, para que no lo olvidemos, no yo, no aquí, porque el me construyo a los quince un universo cuyo lunes es  un grupo de perdedores que llevaban  a pulso un atúd de modesta factura (cuatro tablitas frágiles) cuya levedad era tanta, que parecía llevar en su interior, no la vencida carne de un hombre muerto, sino la materia sutil de un poema concluido.
¿Cómo serán los amores en Andrómeda, como la filiación en la ultima estrella atrás de la constelación del Minotauro, como será morirse en esos planetas que están al otro lado de los agujeros negros que jalonan como sierras, como cordilleras, como océanos, la Tierra Media, el infinito?¿ Cual la pasión, el trabajo, el descanso, en el mapa imposible de la materia y la antimateria, vórtice, agujero al que se asoman los astrónomos, acaso sin entender ninguno de nosotros,  como los enterradores saben de la muerte mas que de sus vestiduras o su desnudez.

Cuento con su incredulidad y entonces pelo este otro argumento. Relájese y piense cuantos mundos simultáneos hay en el espacio, cuantos fueron escarbando la muralla del tiempo?. Y aun baje la escala, y vaya  a lo diminuto, en esta ciudad, y en este mismísimo momento ¿no advierte usted una sucesión de micromundos en un mismo barrio, en un mismo edificio, en un mismo lugar?

Las membranas que separan estos mundos diferentes pueden ser de cristal, de papel, de atmósferas, distancias, geografías, soportes, tiempos. Las membranas que unen estos mundos son las palabras que los habitan. Todo es texto.

Sangre, saliva ,tierra, mares, desesperanza, tripas, humores, pasiones, cadáveres pudriéndose al sol después de una batalla, risa franca de niños en  hamacas, jugos de naranjas maduradas en el sol de Andalucía, oro de los perdedores, fierro que termina siendo herramienta del trabajo en el campo, teclado de esta computadora, sonido cayéndose de un árbol en el bosque sin oreja que lo escuche, sin ser ruido, cruz de madera en ruta que recuerda el malhado día en que alguien dejo de ser, vino derramándose en la jarra, sexo que es amor, que es encuentro , que es un nuevo hijo que parirá la vida y será sangre saliva tierra risa ,humores pasiones, cadáver pudriéndose al sol. Eternidad.


Puras palabras mordisqueando sin asco el absoluto caos.

domingo, 11 de enero de 2015

Nadie sabe nada y todo genera kilombo.

Leyendo este articulo del blog Eterna Cadencia reafirmo una de mis tres o cuatro convicciones. En este caso "nadie sabe nada del otro"
Por si te preguntas cuales son las otras convicciones, a saber
"nadie mirado de cerca es normal"
"la vida son cuatro días y ya pasaron tres"
"todo ira de mal en bien"
"la vida es una road movie, como telma y louise, hay gente que conoces, tal vez por azar, la vez en un lapso pero cuando ya no están mas en tu vida, la cambiaron, sos otro"
"tenes que gestionar tu deseo, si no lo haces vos no lo va a hacer nadie"
nadie es tannnnnnnnn bueno...

Eran mas de dos o tres, al final, casi que podría seguir. Pero eso de nadie sabe nada del otro (ni tus intimos) viene muy a cuento de este reportaje que voy a copy and paste.
Es que hay un estereotipo de clase. Yo a veces me regodeo en eso: La sirena de Lanus, y es verdad. Pero soy una sirena que hay leído a Lacan, que tiene mas posgrados de los que necesitaría,-todos de la UBA,  que sabe lo que es ser puanner, que usa con soltura la palabra epistemologia, entre otras cosas que no cierran con solo mirarme. Leo el I ching. Pero no le creo, por ej. Hago infinitas cosas que no dan con el que cree que me conoce. Incluso el intimo, el cercano.  Y eso que pasa conmigo pasa con vos. Con cada uno de nosotros. El tipo este del reportaje cuenta algo que desarma en pedazos el estereotipo del descendiente de ingleses que vive en San Isidro.La vida no es como te crees, no es como te contaron. A ver si te avivas.
Las cosas tienen movimiento.

Gracias blog eterna cadencia (esta en el blog roll)

Cuando el centro es la periferia

09-01-2015 | 
Martín Wilson habla de Qué paja ir al Centro (Notanpuän): “Lo cool está siempre en el Centro, en Palermo”, dice.
Por Patricio Zunini.

El cuarto título publicado por Notanpuän, después de Los murciélagos, de Leonardo Pitlevnik, Pichonas de Claudia Aboaf, y Macumba, de Luis Mey, esQué paja ir al Centro, de Martín Wilson. Esta novela se mueve en dos registros y dos tiempos distintos que se unen en el final, pero que también podrían vivir como dos historias independientes. Por un lado está el diario de un inglés que vivía en la Argentina y que cuando se desató la Segunda Guerra Mundial viajó como voluntario para pelear del lado los aliados. El texto, que calza como perfecto revés de Hubo una vez un guerra de John Steinbeck, es también la contracara de la segunda historia, que tiene como escenario la zona norte de Buenos Aires (San Isidro, Olivos, Béccar), y es la del nieto de aquel soldado, Willy, que pelea por mantener su puesto un canal de televisión y, que enfrentando una enfermedad terminal, empieza a plantear movimientos determinantes en su vida que afectan a sus más próximos. Hay mucho de autobiográfico en la novela: aquel soldado está creado a partir de las memorias de Cedric Walter Henman, el abuelo de Wilson. Y es el propio Wilson quien desde hace años trabaja en un laboratorio de ideas de Telefé.
En esta entrevista, Martín Wilson habla de Qué paja ir al centro, pero también de los lazos que lo unen y lo tensan con la vida San Isidro y con sus orígenes ingleses.
—A mi abuelo —dice—no se le podía preguntar sobre la guerra. Sé que fue mi abuela la que le dijo que escribiera todo porque se iba a volver loco. Yo tenía 20 años y jugaba mucho al ajedrez con él. Y un día me animé a preguntarle algo y me contó una anécdota sobre un pibe al que le mandaban cartas como si fueran de una mujer. ¿Viste como cuando nos pedían a nosotros dibujitos para mandar a los soldados de Malvinas? Ellos también recibían cartas de aliento, pero ahí pasó que adentro del escuadrón, le mandaban cartas de una mujer. Para joderlo. Estaban presos, pero a veces el enemigo no es el otro. Fue lo único que me contó. Era una anécdota medio boluda, pero se largó a llorar. “Fue una crueldad”, me dijo.
¿Vos reconstruís la historia de él a partir de sus propios diarios?
—Sus diarios están muy mal escritos, no se entiende nada. Yo quería hacer algo pero era imposible. Los usé pero hice algo diferente. También entrevisté a 6 o 7 personas que estuvieron en la guerra para encontrar el lenguaje. Leí cosas del lado alemán, pero sentí era otra historia. No quería meterme en algo que no me pertenecía. Yo le tengo mucho respeto a cualquier persona que fue a una guerra. Es el horror mismo; vas por los intereses de otros. Debe ser un infierno. Pero no quiero meterme en una tragedia ajena. Es como si me hubiera puesto a hablar de Malvinas.
En un momento Willy dice “La larga risa de todos estos años”, que es el título del cuento de Fogwill.
—Siempre me llamó la atención sobre cómo lidió con su apellido. No me parece casual que se haya agarrado tanto a escribir Los pichiciegos con ese apellido. Es como cuando el pibe de un sindicato le dice a John William Cooke “¿Con ese apellido te la vas a dar de nacionalista?”. Está bueno ese momento. A mí siempre me llamó la atención como llegó Fogwill a su anglosajonismo. No es una esnobeada. Al contrario, también te puede agarrar un complejo de inferioridad. Mucha gente no me quiere por mi apellido. Hay gente antibritánica. Pero yo elegí vivir acá. Mi vieja es inglesa y cuando todos con la crisis se fueron corriendo, yo, que tenía pasaporte, elegí quedarme. No tiene nada de malo irse a otro lado, pero me quedé acá.
La historia de Willy en la tele es como una nueva batalla, pero sin épica.
—Es difícil vivir. Hay quien la lleva bien, se caga de risa, y hay quien no. En cualquier lugar donde te metés… todo sistema genera quilombo: el laburo, un club de rugby o de fútbol, un taller de poesía. Todo es puterío. Todo genera agrupaciones e intereses. Todo es lucha de poder, internas, decepciones. La literatura también. Podés contar el lado lindo, lo conocemos, pero todo genera quilombo.
La segunda historia tiene que ver con la Zona Norte: San Isidro, Béccar. ¿Es una mirada clasista?
—Es la segunda vez que me lo dicen. Nunca en mi vida me lo habían dicho. Me dolió.
¿Por qué?
—Porque no soy clasista. O no me doy cuenta.
¿Te acordás de un personaje de Fernando Peña que se llamaba Martín Revoira Lynch?
—Pero lo veo muy lejos. Martín Revoira Lynch era gracioso para mí, que estaba lejos de ahí. Yo soy un outsider de San Isidro. No lo digo ni como algo bueno ni como algo malo, es una realidad. Lo que tengo es que fui a un colegio de Olivos. ¿Pero qué es lo clasista? ¿Hablar de ahí? Hay mucha clase media alta venida a abajo. Hoy lo clasista pasa por otro lado. No están más los apellidos que estábamos acostumbrados en las novelas. A los guionistas hay que refrescarlos porque la guita cambió de mano. Toda esa cosa que creemos de los Anchorena, los Pueyrredón: están manoteando lo último que tienen. Son otros apellidos los que mandan en Zona Norte y con eso no me meto porque no los conozco. Son más anónimos, son nuevos. Yo no soy un tipo de linaje.
Pero venís de una familia inglesa.
—¿Pero qué tipo de familia? Mi familia estaba manejando taxis allá. Una vez en el blog de Santiago Llach publiqué un poema y una chica me dejó un comentario que decía que no aguantaba mi soberbia inglesa. ¡Pero los ingleses no son todos aristócratas! Y si lo hubiese sido, hubiese escrito sobre eso con orgullo. Este no es un libro confesional, pero cuando tenés que lidiar con la moral o la ideología hay que tener un poco más de cuidado. Está bueno ser uno mismo y bancársela. Si a vos te parece clasista, a mí me molesta, me duele, pero me lo tengo que bancar. Pero me molesta mucho el prejuicio. Creo que no es casual que me hice re hincha de Boca y trabajo en Telefé. Inconscientemente la vida me fue llevando a abrazarme a eso. Con un amigo del trabajo tenemos el chiste de decir que no vivimos en San Isidro sino en Munro. Me molesta mucho el prejuicio.
¿Cómo es vivir en San Isidro? Me han dicho que es más pueblerina de lo uno podría imaginarse.
—Sí, es muy pueblerina. Todo puede sonar snob, pero tenés muchos árboles, tenés el río cerca, está bueno caminar por ahí. La plata manda y eso implica que nunca se armó una movida nocturna. Si bien hay bares nunca pudo crecer. No se puede poner un boliche donde quieras. Está todo eso muy manejado, entonces hay una cosa como de pueblito yanqui de un único bar, un único lugar donde ir a jugar al pool, hippies con plata. Mucha gente vive en casa, tiene su pileta, su quincho: qué paja ir al Centro, para qué te vas a mover. Una vez se hizo un festival de música electrónica en el hipódromo y fuimos con un amigo y veíamos a la gente cool que llegaba desde Capital. Y yo me sentía un red neck, muy campesino. Lo cool está siempre en el Centro, en Palermo.
Hablemos de los dos teaser que pusiste en YouTube sobre Qué paja ir al Centro.
—¿En los que toco la armónica? Me gusta tocar la armónica. Soy un músico frustrado.

viernes, 9 de enero de 2015

la paranoia de Anastasia Riquelme; un cuento de ministerios (dos post en un dia!! jodeme!)

Yo sabia que la señorita Riquelme se llamaba Anastasia, pero las compañeras viejas del Ministerio la llamaban Ana, y en el sello medalla figuraba A. Riquelme, Ingreso, Subsecretaria de Juventud. Solo por atrás, algunas pibas del sector la llamaban Anastasia, como si fuera intrínsecamente mas ridiculo que Nadine o Francisca.

Era su jefe,  me había conseguido un acomodo gracias a la Campora, para ser mas preciso se lo debìa a  una minita preciosa, soldado de Cristina, que quería algo de mi, y a la que yo no le iba a dar nunca, porque a mi el kirchnerismo me duraba poco y no tenia el suficiente énfasis para hacerla orgasmear nombrando a Nestor. Sin embargo le estaría eternamente agradecido, la vida es dura para los egresado de sociales, y ya habían pasado dos años en el cargo, en el curso de los cuales la minita en cuestión se había ido a vivir con otro.

Es sabido que de cada voltereta  política quedan,en las dependencias publicas, o mejor dicho quedamos, como peces fósiles, una espesura de contratos y nombramientos que se van acumulando. Capas geológicas presupuestarias, sedimentos que les dan a las oficinas una patina ecléctica populista, cierta ideología acomodaticia de conventillo, donde debemos limar asperezas ideológicas -a menos que seas o te hagas el trosko- , donde a fuer de callar se deja de saber que se piensa, o se disimula. Siempre y cuando no seas un  parvenú, uno de los que ingresaron con el ultimo, con el que está en la cresta antes del derrumbe, el aquietamiento o el traslado.

No supe y eso que intente averiguarlo el día después, por quien había sido acomodada Ana. La de Impresos suponia que por la antiguedad, venia del tiempo prehistórico de Matilde Menendez pero lo cierto es que estaba en edad de jubilarse. 
Ella oreando los 60 y yo estrenando mis treinta. Mis jóvenes treinta. mis exitosos treinta, con departamento propio, auto en cuotas, titulo de sociólogo de la UBA, cursando en Flacso,  y que si eso no es éxito, simulemos, para que nadie se de cuenta.

El ministerio te suele transformar:La gente pasa, las escobas nuevas no barren bien, la cultura del zafar, del cuidarse el culo, son moneda corriente.  entras joven, con ganas y con planes y a medida que pasan los años te vas quedando gris, o tal vez beige, las paredes te chupan la luz, algo asi. Nunca me podre imaginar que A. Riquelme tuvo luz,  era fea, mezquina, vacia.


Ella estaba agarrada al escritorio, atornillada, ni siquiera hacia el semblante de ser necesaria, tenia prepotencia de permanencia. 
Comia yogurt con cereales y galletitas de leche, fragiles y delgadas, con las que no convidaba jamas.Como una ratita, medio escondiendolas en la mano concava.  Para mi era  un paraguero, una pila de carpetas rotuladas. como las que iban de su escritorio al mio.
Ana para las viejas compañeras, y la Srta. Riquelme para mi, anotaba en un cuaderno y les daba curso. Tenia que recurrir a ella cuando se trataba de reclamos de arriba por expedientes que no se habian resuelto. Su cuaderno era una garantía a pesar de que en estos tiempos todo esta virtualizado.  Me hubiera encantado un gran incendio, muy grande, que quemara todo, para que nos diéramos cuenta de que la vida pasa muy afuera de esta oficina de mierda, que no hacemos nada, que somos inútiles, que somos aquello que temimos ser, aquello que detestabamos.Será por la desforestaciòn del Amazonas, la cosa es que el microcentro es un horno convector y tendríamos que ir a trabajar en  cuero y ojotas. El aire acondicionado es malo en mi sector, pero se banca. Lo que no se banca es la opresión de tanto papel. Somos como acumuladores ordenados, somos la nada misma.
  Un día uno se tiro al vació.


La tarde antes yo la vi en un bar, lejos del trabajo. Sorbía un licuado de banana con pajita, en el bochorno del diciembre,  torrido y tropical. 
Hacete una composición de lugar, un bar en la concha de la lora, dos mesas ocupadas, en una yo, en otra la Señorita Riquelmel que chupaba de esa pajita un licuado espeso, que requeria un sorber con energia, encorvada sobre el vaso que transpiraba, un vaso de cristal grueso, antiguo. ¿Acaso es normal pedir un licuado en bares? 

Cuando se paró me vio. Yo me hacia el pelotudo con la tablet, pero ella se acerco y me dijo Miguel que haces acá, con una mirada de loca, como si yo la hubiera seguido. 
Primero simulé confusiòn, luego me confundì realmente ¿que esperaba que le dijera? Le dije la verdad, o parte de la verdad: dije que no la había visto y que casualidad.

Ella supuso que la había seguido, se sentó y me pregunto con vos quebrada cuando la iban a dejar en paz, cuando. Supuso ademas que yo le iba a pedir que dejara el trabajo, que la trasladaría que ya estaba a la firma su retiro- Se fue poniendo cada vez mas ansiosa y temí que empezara a llorar. No me aguanto cuando llora una pendeja imaginate tener que aguantarme una vieja llorando. No me salia ni una broma, y ademas estaba capturado por un pelo en la barbilla, largo y afilado, como hipnotico. 

Intente tranquilizarla, con razones mas que valederas, le dije que de ninguna manera la hubiera seguido para algo del ambito laboral, que nada mas lejos de mi que firmar su retiro o su pase, que no sabia de donde habia sacado esas historias.
El  pelo largo ese se enderezaba o vibraba junto con el temblor de su barbilla. Era grueso, casi un pendejo, solitario que le daba un aspecto patetico. Le hice un chiste, sobre que pensarian Fernanda o Nadine si nos veia juntos, hasta le dije si nos sacabamos una selfie. Nada. Ella seguia en su angustia inmotivada.

Al rato simule urgencias, junte todo, pague lo suyo y lo mio -nobleza obliga- y me fui, rapido. Pasaba por allì el 165 que me trae a Lanus, a la casa de mis viejos, pero me subi a un taxi y pedi que me llevara a casa. En el trayecto, como siempre, saque el celular. Y lo vi.

Un guasap, del director. Me decia que me iba a mandar un memo con el pase a retiro de la Anastasia Riquelme para que le diera curso a la mañana siguiente.

paja en la madrugada (*)

Mientras revisaba los tw de la noche
en el patio,
se escondió la luna de la madrugada.

Canta su aullido de perro la calandria
Miro el cielo lleno de algodones en el azul
y le saco una foto con las tecnologías asombrosas
de los tiempos que nos tocan vivir.

La paja de no hacer nada en la madrugada
mientras los santos inocentes duermen

Ando desnuda por la casa
como si viviera sola
o fuera joven
o valiera la pena
o esto fuera una isla paradisíaca
y no un hogar que necesita una buena limpieza

Yacen en la mesa del comedor
inútiles e invocándome
los trabajos prácticos para corregir
En tanto, vacío ceniceros
deambulo
pienso en dormir un rato mas
y la casa tiene un sonido de mar adentro de caracol
que hace el ventilador de Julian

Todo se mece en el silencio y los piares de campo
de los pájaros de madrugada.

Sin darme cuenta tarareo una de pearl jam


(*)para dejar mi honra bien en alto aclaro a los eventuales pornografos que aca paja quiere decir indolencia, tal es el sentido con la que lo usan los pibes y yo me apropie, camaleonicamente)

jueves, 8 de enero de 2015

sanaciones



Con un centimetro para medirte el empacho
Te con sangre menstrual para conseguir amores esquivos
oraciones y un cuchillo y pasarte el cuchillo por cerca del cuerpo haciendo cruces para sacarte el malo
agua y aceite...y el aceite hace ojos en el plato porque estas ojeada
tinta china para la culebrilla, antes de que la enfermedad -la serpiente- se te de la vuelta del cuerpo y te mueras
baños con ruda para la envidia
escribir papelitos y guardarlos (¿donde,donde?)para la eficacia simbolica
poner adentro de una botella de alcohol una ramita (nuevamente) de ruda diciendo ¿que?.
baldear con vinagre la casa,  para las malas ondas.
decir san roque san roque que este perro no me mire ni me toque para alejar jaurias
poner un santo cabeza abajo para que el muy distraído te de bolilla
9 iglesias un dia en el Santoral ¿sera viernes santo? para conseguir un buen muchacho
arroz para el casamiento
cosas azules, nuevas y usadas. Algo prestado para las bodas.
no romper espejos -7 años de mala suerte-
no pasar por abajo de escaleras
no dar la mano babosa
tener una herradura en la casa para que venga la buena suerte
rezar cualquier cosa
orar cualquier cosa
decir mantras, dibujar mandalas, tomar cocaina
hacerse terapias colonicas, comer organico, usar cremas caras
ser bueno
ir a misa todos los domingos y fiestas de guardar
ser bueno
agarrar tu muñeco vudu y quererlo mucho

las habladurias del mundo no pueden alcanzarme.



martes, 6 de enero de 2015

Roma.

La cosa empieza por Roma.
Que me voy Roma, joder!. Si, un dia, mas temprano que tarde,  me bajarè en Roma y tomaré el metro de Termini a Manzoni y ahi esta mi hotel. Me he pasado tantas horas mirando hoteles en Termini que soy una experta en hoteles baratos. Hoy escuche esta canciòn, flamenca, sobre Roma y me pareció que era verdad; que no era un plan loco: se los cuento por que no me quiero irme sin decirte a donde voy. Estuve buscando algun poema sobre Roma, pero solo encontre los del exilio de Alberdi, que habla de la mugre, las ratas, las cloacas y tambien de la belleza.
Me quedo con la musica. Uds. que si estuvieron en Roma, podrian prestarme sus recuerdos ¿verdad?Para mi Roma es Fellini, y acaso, antes y mas fuerte, las fuentes de Roma que tenían, cada una de ellas, un capitulo en el Lo se todo, mi primera fuente del saber!.



domingo, 4 de enero de 2015

en la peluqueria

Tiene tres chicas trabajando, la que menos sabe lava cabezas y barre el pelo. Otra, una negra teñida, con un cabello largo y grueso que mas quisieran las rubias, un pelo pesado que solo me llama a envidia,  hace cosas de oficiala: tiñe, brushinea, te pone la keratina. Y hay una que da vueltas por ahi, con trabajos menores.No se los nombres.
Ella se hizo las tetas hace poco, con esa alegría de feria de la alegría, una alegria de cuarentona que vuelve a tener lo que alguna vez tuvo y que la maternidad se llevó. Divorciada, con pibes, siempre esta up,no se como hace, sin embargo la creo franca; no sos vos, Patri, soy yo a quien le falta fe para ser optimista y le sobra para bajar los brazos, entonces aleteo en el aire como el penado 14, que según dice el tango, murió haciendo señas..
Las mujeres entran y salen. No deja de ser una peluquería de barrio, con precios muy baratos, habitada por clientas que somos un manojo de pretenciosas con profesión. Las que salimos de la universidad con titulo, a veces -y en mi caso a nuestro pesar- despreciamos ,apenitas y en secreto,  a las amas de casa. Ahi, en lo de Pato, se habla mucho de Cancun, de la Riviera Maya, de la separación de Oliva y Maradona. Se escucha a Romeo Santos, por la radio.Mucha contadora, mucha tipa con negocio o gerencia.
Son terriblemente antikirchneristas en esa peluquería. Yo esquivo el tema, las miro con una superioridad disimulada. No las siento mis pares y sin embargo hace años que la elijo.De ahi aprendo cosas, por ej. que ese que canta es Romeo Santos.
Uno de los pecados imperdonables es que Pato compra Revista Caras: la grasa y el dinero juntos.
La isla de Caras, y bizarreadas haciendo pose. ¿Iria yo a la isla de Caras si fuera famosa, para llevarme de arriba un par de dias de vacaciones? ¿y si tuviera dinero para pagarme, ponele, un Club Med, iria igual solo por la gratuidad o por la vanidad de que me saquen fotos en lugares con jarrones, pisos brillantes y palmeras?
No se muy bien cual es mi precio. A los quince compre Gracias por el Fuego, la novela de Benedetti: el padre del protagonista suicida, el empresario Budiño, afirma que todos tenemos un precio: Lo lei a los 15 y lo recuerdo, indudablemente por algo será.
Me miro en el espejo, me odio un poco, me tiño las canas, hago algun chiste, miro el celular mas por aburrimiento que por inquietud. Y al mes vuelvo
Gran dibujo el que a continuación he pegado. Encontrale vos la relaciòn. Me da paja explicarte porque soy una sirena arrasada por lobos.

sábado, 3 de enero de 2015

el dia que M trato de suicidarse.

Yo que me acuerdo de todo, de esto no me acuerdo bien: Jorge estaba, pero tampoco creo que lo recuerde, ni vale la pena preguntarle. Solo, tal vez, vagamente, sin detalles.
Yo y M eramos tan amigas como solo pueden serlo chicas de 16 años.Culo y calzòn.  La madre de M tenia una enfermedad psiquiátrica que hoy se nombra glamorosamente, pero que esconde una vida de mierda, con bajas y subas animicas, extremas como una montaña rusa. Cuando la madre estaba internada M iba a un psiquiatra que se le hizo el vivo. Un tarado y un canalla: no pasó nada irreparable, solo la perdida de confianza en que los que te tienen que cuidar te van a cuidar.
M. tomo pastillas, en la casa había de todos los colores y se empezó a poner mal. La llevamos los otros tres a la salita, la atendió el doctor japones ese de las propagandas,que era de la zona, ni se que le dijo, se sintió mejor. Nada de lavaje de estomago, nada de consultas posteriores.
Nada.
Ni siquiera quedó como la gran anecdota, solo una idea lejana de que M quiso suicidarse.La vida nuestra, la de las dos, siguio como si nada. Una de las cosas extremas que te pasan en la adolescencia. A vos, a mi, a todos, podriamos estar muertos recontratranquilamente. Quiza da preguntarle, todavía la veo, pero me da pudor.Ella esta casada con su novio de entonces, igual que yo.Somos dos señoras grandes.
Doscientos ventidos patitos como respuesta a este recuerdo (gracias Blog Eterna Cadencia)

Doscientos veintidós patitos


Por Federico Falco.
EC TAPA 22 patitos FINALElla era joven y tomó una caja de fósforos para sacarles una a una las cabezas rojizas. Las pisó en un mortero e hizo una pasta y, después, una bolita. Miró la bolita apenas apoyada en la palma de su mano: pequeña, aunque un gran fuego, de detonarse. Ella creía que era profundamente infeliz, la bolita ahí, en la palma de su mano y ella misma, ahí, hermosa pero secreta, en ese pueblo. Por eso se tragó la bolita y sintió cómo se desgranaba en su garganta y se acostó larga en la cama y se durmió mientras lloraba. Ella pensaba, antes de dormirse, en su pobre madre, entrando en la mañana y en el intento vano de despertar a la hija muerta. Blanca, larga, ya todo habría pasado, en la mañana, y sin embargo no podía dejar de llorar. Pero en la mañana solo vomitó y dos ojeras grises debajo de los ojos, durante el día, fueron todo el rastro de su desdicha inacabada e inacabable.
Treinta años después se lo contó a sus hijos: ella, cuando era joven, había tomado una caja de fósforos y había intentado suicidarse. Había descabezado los fósforos y puesto, como burbujas, las doscientas veintidós cabezas en un mortero y las había triturado hasta formar una pasta y con la pasta una única burbuja densa y pesada y se había tragado la burbuja. Me la tragué, les dijo, y en la cama, toda la noche, toda la noche, esperé morirme mientras lloraba y me ganaba el sueño, que yo creí que era la muerte, hasta que al día siguiente desperté. Se rio un poco mientras se los contaba. Los hijos callaron. El marido calló. Los hijos eran cinco y ya grandes. Los dos mayores, una mujer y un varón, se habían casado y tenían sus propios hijos. Los otros traían a sus novias a cenar los martes en la noche o se tomaban fines de semana libres para viajar con ellas a las sierras, o a Mar del Plata en temporada baja. ¿Por qué nos contás esto ahora?, preguntó uno y ella no supo qué contestar, se encogió de hombros. Entonces sí, todos se rieron de la ingenuidad que su madre tenía a los quince años. Qué idea, dijeron, suicidarse con fósforos. Ella, mientras tanto, pensaba en lo estúpida que había sido: en el galpón trasero guardaban veneno para ratas, en el botiquín del baño había navajas de afeitar rápidas y afiladas. También, sino, hubiera podido meter la cabeza dentro del horno y abrir la llave.
No recordaba por qué había elegido los fósforos.

Cuando ya tenía muchos nietos y un día quedó viuda (su marido murió leyendo el diario, sentado en un silloncito de hierro, en el patio, un domingo), la hija menor recordó la escena: su madre temblando, las doscientas veintidós cabezas rojas deslizándose como un pequeño mar en el fondo curvo y blanco del mortero, la bolita mortal, etcétera. Recordó, también, la tarde en que ella se los había contado. Todos eran jóvenes y los tres menores todavía vivían en la casa, el padre acababa de jubilarse, los domingos a la tarde jugaban a los naipes y comían tortas recién horneadas. Su madre les había dicho que cuando era una quinceañera había intentado suicidarse. Se los dijo sin tener por qué, después de terminado un partido, y sirviéndose del plato una porción de bizcochuelo. La hija menor recordó esa tarde y dejó a los niños con la mujer que los cuidaba, sacó el auto del garage y manejó hasta la casa de su madre. La encontró mirando la novela.
¿Nos contaste porque de nuevo querías suicidarte?, preguntó la hija menor.
Sí, a lo mejor sí, contestó ella, que ahora era vieja, amable y sabia.
Después sonrió y hablaron de los nietos, de la niñera y de podar las rosas.

La hija, más tranquila, se despidió con un beso. Pasó por el almacén, compró leche, dos botellas de shampoo, una caja de saquitos de té. Volvió a su casa y encontró a sus niños peleando por el manejo del control remoto y a la niñera peleando, a su vez, con ellos.

Su madre murió tiempo después, de una bala perdida, una noche de año nuevo en que sacó una silla al patio para respirar aire fresco, cuando ya todos sus hijos y sus nietos se habían marchado y ella no lograba aún conciliar el sueño.

viernes, 2 de enero de 2015

RESACA

El árbol es alto, no se entiende como el tronco- grueso, es verdad, pero arquitectonicamente insuficiente según mis cálculos-  puede aguantar tantas ramas. Y como se mueven, por dios, si la tormenta le imprime un vaivén de pollera de hawaiana invertida. Una hawaiana invertida no es una lesbiana que vive en la Polinesia. Hablo de alambres vegetales del  color de la  tierra agarrados a una cintura y flores en la cabeza, como orquideas, libidinosas, en un pelo que valga la pena. Pero el vaivén de mi árbol es enloquecido, como si la hawaina fuera a pilas y el dispositivo funcionara definitivamente mal.
El árbol debería  quebrarse para que venga el noticiero,  y las ramas hacer justicia con los autos de los de la fabrica, que se estacionan en mi vereda y jamas me dejan lugar para el eventual auto que yo podría manejar si fuera otra.
La vereda no es de nadie. No hay patrón de la vereda, pero yo junto los pañales que la pendeja de arriba pone en la bolsita y los perros rompen. A los perros les gusta poner en hocico en la caca de bebe. Para gustos, reflexiono, y pienso en los mios y me calmo. 
La vereda no es de nadie por eso el de al lado (dice que es abogado, pero yo no lo vi nunca estudiar y un dia se empezó a vestir de traje) tira las botellas de las fiestas que hace, en el limite entre su vereda y la mia, y las botellas vacias ruedan, se vienen a mi lado, y a mi me queda su mugre.
A veces limpio y a veces dejo que el tiempo haga lo suyo. 

Cuando pasaba el colectivo por acá, y agarraba el pozo frente a la casa, hasta el inodoro temblaba. El magma y el las placas tectonicas: todo adentro de la tierra es gomoso e igneo. y lo que nosotros creemos solido son pedazos que bailan sobre eso inestable. Un dia X, a la tierra se le canta y te hace un plegamiento, una cadena montañosa. Y desaparecen engullidos los que vivian ahi. Antes ni te enterabas, porque eso sucedia en lugares donde la tierra es menos vieja y no habia internet.
 En Buenos Aires, las placas están mas fijas, porque hasta lo mojado y ardiente de adentro esta aquietado. Asi que la tierra no me va a tragar hasta que sea el tiempo.
No quiero hablar de la luna, pero ayer hacia frio (enero con frío, cosas vederes Sancho) y la mia, la luna mia, me hacia promesas.Yo la ningunie. No te quiero oir luna, siempre me garcas. Me dejas esperando como a una idiota, a otras con ese cuento.
No era una gran luna, pero estaba mas arriba de lo acostumbrado y era de nacar: O tal vez de mica. 
Encima que no podia dormir. Yo, la luna no duerme ¡pero si es una piedra!!!!.
y me fui a tender las ropas a la soga del fondo y hacia tanto frío y me gustaba tanto.
El cuerpo de las mujeres reacciona al frio. Se te pone la piel de gallina y se te paran los pezones, aun cuando las hormonas te den bajitas, quedas, casi nada. Es justo. No me quejo. 
Le escribí a jose luis mandandole una foto que le va a gustar. Le escribi a mario una carta de borracha felicitandolo por el cumpleaños, pero era una carta medio insultante. Iba a escribir un cuento pero las musas se fueron con otros que las honran, con oficio.
Es el primer día del año, aunque sea el dos de enero. Miré precios de viandas de comida, pero me da ganas de cocinar, de prender el horno y hornear zapallos, y tambien remolachas tapadas con aluminio como hace Narda. Podria escribir algun poema que tengo en la punta del corazón, sin embargo  lo quiero dejar adentro, quedito, guardado.El no se lo merece.
No puedo pasar un dia mas sin desearles feliz año. Tengo grandisimos proyectos. Grandiosos. Incluyen el mediterraneo, la palabra kalimera, la playa de stiges  y una infiltracion en la rodilla para que no me duela y tal vez tres talles menos en mis vaqueros.
Espero no cagarlo al año, espero  lo mejor 

vegetales enteros el horno: remolachas, papa, zapallo, calabaza, berenjenas, cebollas...Con aluminio o papel: ajo, batata, hinojo, coliflor.