me fui de vacaciones, hasta la vuelta

vacaciones

vacaciones
hasta la vuelta

Marguerite Duras.

El deseo es una actividad latente y en eso se parece a la escritura: se desea como se escribe, siempre."

*Marguerite Duras, entrevista en Le Nouvel Observateur, 14 de noviembre de 1986.-

miércoles, 1 de julio de 2015

aguafuertes europeas. Los mendigos.

Empezar por la fealdad es una estrategia.
Para que nadie piense que soy presuntuosa.
¿Quien es usted para juzgarme?
Y ademas yo he sido mendiga alguna vez. Con un jumper gris de colegio privado, pedi dinero con unas compañeras de una escuela en la que estuve un solo año, y de las que no recuerdo nada, creo que por el gusto de tener mas plata, con el argumento ficcional de que no teníamos  para el pasaje de vuelta Creo que lo que no teníamos era vergüenza o conciencia ética. Eso si, recuerdo el lugar: la calle Santa Fe, cerca de la galería Bond Street, cuando Santa Fe era una calle con desfiles del día de la primavera.

Lo escribo y no me parece divertido. Pero entonces lo fue. Pecados de juventud. Veniales.

Los mendigos cambian según los países.
En Roma las mendigas eran en nombre de dios, de cristo o de la virgen, con pañuelos en la cabeza y lamentos tipo oraciones que incluían la buena de dios.
En París vi muchos mendigos, para hacerme creer que era verdad lo que leí en Rayuela . Las clochardes de Cortazar estaban ahí, como los puentes y el Sena.(*)
Nos asombramos por los que pedían con perros. Desentendidos del oficio, como si la cuestion fuera el perro y no ellos.Que si no fuera por el perro, no pedirían, no tenían otra alternativa, el perro necesitaba comer.
Muchachas en flor, vestidas como tu hija, sentadas con un perro al que acariciaban o miraban, con su comidita de perro y un trapito y un vasito para que se arrojen monedas, que se supone eran para el perro.

Pedir con perros o gatos fue una constante . El perro, protagonista del acto.Un gallego me dijo "un vagabundo no esta solo si tiene a su perro". Creo que no se trataba de eso, pero soy extrangera y malentiendo.
En Madrid pedían en nombre del desahucio. Vamos, de haber perdido la vivienda. Me parece un buen argumento para turistas argentinos.
Yo no creo en que  los argumentos fueran verdaderos. Pero si en la penuria.
Los mendigos de Barcelona eran insistentes. El argumento era el paro, es decir la falta de trabajo.
En París también vi una mujer que se atravesaba en la vereda, acostada boca abajo, como borrandose de la escena, no participando, pero con su tarrito de pedir dinero y confrontandote a pensar como cruzar para seguir tu camino desaprensivo de turista en tournee.

Sin embargo, no he visto mendigos amenazantes, como los del tren Roca, yendo a Constitucion, que te dicen que piden para no hacer otra cosa (y lo tácito es que podrían estar de caño, apuntandote). Tampoco niños mendigos sin ojos como los de la India que cantan con voz bella. Ni atorrantes en trenes buscadores de libertad. Ni pequeños cantando a voz de cuello y muy mal en el subte, (y vos les darias tus monedas y mas para que no te enrostraran su mendicidad)
Tene cuidado con los pick pocket dicen por todos lados, en el trecito que sube a Montmartre, en la tour Eiffel, en el jardin de las tullerias. Eh, amigo, unos pesos para  la birra.


Casas mas, casas menos, todo igual a mi Santiago.





3 comentarios:

  1. ¡Eh, rica, alto viaje, vieja!
    ¿Y al final aflojaste unos mangos?

    ResponderEliminar
  2. Bienvenida Nilda !!! y tus crónicas como las viejas postales que generalmente llegaban después del regreso.
    Espero verlas a todas!

    ResponderEliminar
  3. puf, algo di Moscon, calderilla nomas.
    Gracias Nanda.Habia dejado de escribir y me agarraron ganas. Perdi el oficio, pero es cuestion de encontrarlo de nuevo.
    Y si escribo mal no importa.
    Nadie lee.

    ResponderEliminar

las palabras son redes que nos ayudan a sostenernos.
no te podes imaginar lo importante que es para mi tu comentario.