Marguerite Duras.

El deseo es una actividad latente y en eso se parece a la escritura: se desea como se escribe, siempre."

*Marguerite Duras, entrevista en Le Nouvel Observateur, 14 de noviembre de 1986.-

miércoles, 31 de marzo de 2010

las chicas castas son chicas malas

Castas o  poco inspiradas, como se justifica Lasil cada vez que le reclamo (y eso que es capaz de escribir hasta una propaganda de activia, si la dejan) y no me envian sus prometidos relatos sucios. Entonces tengo que recurrir a lo que tengo a mano, digo, a los libros. Y solo algunos, muy pocos de los de mi cientifica biblioteca personal, tienen relatos eroticos amorosos sireniles. Abomino de los Sade, de las Historias de O, de las dominatrices o de los hombres que gustan vestir de pieles a las venus. Abomino de la muerte babeando la erotica, de la repeticion de maquina de la era industrial de ciertos actos sexuales que se parecen  mas a una  produccion fordista que algo que tiene que ver con encontrarse y poner el cuerpo en el encuentro. Abomino fuertemente del usar al otro como un puro objeto.
La sirena es tan sutil como un angel con olor a mar. Necesita amor. Que mientras dure, aunque sea un ratito, sea amor.
Una erotica on my way tiene que ver con no lastimar el alma. En el reconocimiento del otro, pasado por el tamiz del propio cuerpo. Que dificil que suena y que dificil que advenga.El encuentro es un milagro, y quiero creer en milagros ateos, como creo en los panaderos que llevan pedidos al aire cuando los agarro y los soplo,o en cosas como estrellas fugaces, treboles de cuatro hojas y en los oraculos chinos que me tiraba el mario, creo en  que si aprieto los ojos el otro no me vera en momentos en que me averguenzo de mi misma, en la pitonisa de Delfos, en los faros de los ahogados, en que la cancion Natural me libra de todo mal..  Digo yo que no se nada; en algo hay que creer, aunque seas agnostica. Mejor creer en serias pelotudeces que andar a tientas buscando iglesias o dioses o salvaciones, si ya estas condenada, pobre mina, derviche ciega en el desierto del conurbano, buscando tesoros en palabras..
Basta de chachara, no os voy a atosigar. Un cacho de Tomas Eloy Martinez que murio hace poco y escribia tan bien. El libro esta en mi cartera y va de aqui para alla.
Purgatorio (fragmento) (o mejor dicho fragmento erotico) pag.38. Elegi este  fragmento,   por que  se trata de una chica casta, haciendo honor al titulo del post. Sigue peor.ja.
...Cuando Simòn le rozo el vientre con las manos al acomodar las maletas en el camarote, sintiò el fuego de la calentura que llevaba guardada muy en lo hondo desde la primera menstruacion de su vida. Al fin, podia sacarla sin los remilgos de la virginidad ni de la culpa católica. Se tumbo en la cama y le pidio a Simòn que lae desgarrara de una vez el maldito himen. Pero Simòn no tenia el mismo apremio. Queria  entrar cada minuto, descomponerlo en lentos fragmentos de deseo, entrar en el cuerpo de Emia con todos los sentidos. Vayamos despacio, amor, le dijo. Es tu primera vez. Ella estaba impaciente, y noentendia por que el marido demoraba la penetracion. Despacio no, ahora, lo urgió. ¿Eso era cristiano? Nada deseaba tanto en aquel momento como ser lastimada, deformada, despedazada. Cuando era una niñita de siete u ocho años, la cocinera le habia contado que devirgarse era parecido a morir.Iba a sentir el mismo dolor que con la muerte, pero con ese dolor emepzaban todos los placeres de Dios.

martes, 30 de marzo de 2010

Solo para mujeres pescado que viven en el extranjero. Traduccion libre y aggiornada de Atenti pebeta.


 La leccion del maestro debe ser traducida a todas las lenguas. Hay sirenas en el ancho mundo que necesitan saber que hacer cuando estan interesadas en alguien que inevitablemente las va a hacer sufrir. No dejo de pensar en aquellas lectoras/pescado que no pueden interpretar la letra original escrita en rancio lunfardo del 40,  y he hecho unos toques al texto sagrado para bien de quienes vienen de bielorrusia o tarjasjistan, propio donde mongolia empieza a ser nepal.
Estoy obsesionada con este tanguito por que tiene un mensaje que ni los rollos del mar muerto, ni las revelaciones a los pequeños pastorcitos de fatima, hechos por la virgen maria (inclusive las revelaciones que fueron ocultadas al mundo) pueden traer mas paz a mi alma.
No me jodan con que esta mal traducido, si no te gusta, lo hubieras hecho vos, que tanto.



Cuando estés en la vereda y te mire un hombre interesante,
vos hacete la distraida y no mostres interes;
que no se de cuenta nunca que  bastaria que te hable
y que por un hombre inteligente te podes enloquecer.

Cuando vengas para el centro, caminá mirando el piso,
arrastrando los zapatos y arrimada a la pared,
como si ya no tuvieras ilusiones ni consuelo,
pues, si no, dicen los imbeciles  que te han echado a perder.

Si ves una remera de marca, ¡andate!
a un par de vaqueros, ¡andate también!
A esos camperas de jean setentista
no les des lugar , porque enloqueces
a esos pelos largos, atados con colita
a puloveres negros que te hacen mirar.
¡tene cuidado muchacha!, seguí mi consejo:
yo lo se por viejo y te quiero bien.

Bajate el ruedo de la pollera hasta bien abajo

No te hagas brushing, todo natural,
comprate corpiños sin push up ni nada

sacate las extensiones, basta de antiage frances
Tomá cafe con leche y una medialuna
aunque estés en el momento del vino frapee
Después comprate un revolver del smith and gueson

y, agarras al primero que se te cruce,
por amores contrariados le hacés perder la salud.

Ningunear

Como otro aporte al esperanto, o sea a la inteleccion universal de la realidad argentina, a que  nos podamos ir entendiendo, la sirena me pidio que tradujera atenti pebeta para la gente que viene de la extranjeria, allende los mares.
La tarea queda pendiente. y si me da el cuero, buscare una pista de sonido y la grabare con mi propia voz traducida a un español de serie y para que todo el mundo pueda acceder a la Leccion del maestro.
Como es muy tarde y ya tendria que haberme ido al trabajo,(hace rato) en vez de comer queso finlandia diet sin pan y tomar nescafe, no me pondre en tan ardua tarea. Pero traducire el verbo ningunear a pedido de la sirena, que encima de todo, cree que soy filologa.
ay, patria mia.

NINGUNEAR. verbo. Relativo al sustantivo ninguno. Dicese de la acción de omitir intencionadamente la inclusion de los dichos,la presencia o la consideración del interlocutor o interlocutores. Asociado a la acción de descalificar a travez de la omisión . Saltearse a una persona, como si tal persona no tuviera existencia. Implica necesariamente una omision canalla y no una simple omisiòn por distracciòn o desidia. Tiene la intenciòn de herir los sentimientos del ninguneado.
Sinonimo: cagarse en el otro
Antonimo: cuidar al otro

Inclusión en una oración.
Yo lo fui a saludar calurosamente en la recepción, pero el me ninguneó.
Ninguneo mis pedidos de laburo, a pesar de que era jefe de recursos humanos.

lunes, 29 de marzo de 2010

Morite estupida.


de una vez por todas morite.
deja de rosquear con la misma cantinela. Por imbecil.
Te lo mereces por infeliz
No te soporto dale que dale con el disco rayado. Que rompes las pelotas si al final ni se te corre el rimmel, ¿cuanto hace que no te pones rimmel???
me gustaria que te encierres en el cuarto asi no siento como te sorbes los mocos con hipo. y deja de cantar Palmas Azules, te lo pido por favor.


Puedo cantar, aunque no escuches
puedo cantar,
mientras salga mi voz,
a festejar su enlace con el aire.

Puedo cantar, aunque te vayas ,
y este abandono duela en el alma,
música siempre estas,
nace y muere en mi.

Puedo bailar aunque estes quieto,
aunque te pintes de plateado,
y aunque te ocultes,
cuando te sangra el corazón.

Puedo ofrecer una caricia,
ser una diosa ,
y transformarme para volver,
a vos, cantando esta canción.

Es mejor, esta distancia que me corta,
y este silencio que sostiene,
nos parecemos vos y yo,
siempre deseando más y más,
siempre buscando más,
siempre esperando más,

Otra mujer hoy se duerme en tu almohada
y se aprenderme tu casa de memoria,
sonrie junto al piano,
y vos seguis buscando más,
siempre esperando más,
siempre pidiendo más y más.

Y más aplausos para mi,
lo que la gente llama exito,
palmas azules para mi,
lo que yo llamo amor.

Y más aplausos para mi,
lo que la gente llama exito,
palmas azules para mi,
lo que yo llamo amor.

domingo, 28 de marzo de 2010

La leccion del maestro.


Necesitamos manual de instrucciones para andar por la vida. Asi como estamos solo tropezamos con la piedra, nos agujereamos las medias, y nos sangran las rodillas. No tenemos un puto pañuelo carilina, y encima ese dia seguro que teniamos que ir a una entrevista de laburo. Asi nos va.

Entonces, con la responsabilidad civica que me compete por tener un blog me he decidido recurrir a la sabiduria ancestral. Descarté a Cohelo, a Chopra, al Guru Majarashi, a Charles Manson, a Bucay. Me interné (interné, no internet) en la cabala judia, en los libros sagrados vedas hindues (los cuatro, si señor) . Nada para nosotras, sin brujula estamos, en la noche aciaga.
Pero vino él, (en realidad El) y la obscuridad se hizo luz. Seguire sus consejos como una novicia, abjuraré de mis viejas faltas y vendrá un nuevo amanecer.


(otro servicio a la comunidad es la traduccion on line para mis visitantes del africa, portugal, islas maldivias y de pergamino, por ej. que no manyen el lunfa). Pidala y sera suya al increible precio de (nada, es gratis)

Cuando estés en la vereda y te fiche un bacanazo,
vos hacete la chitrula y no te le deschavés;
que no manye que estás lista al primer tiro de lazo
y que por un par de leones bien planchados te perdés.

Cuando vengas para el centro, caminá junando el suelo,
arrastrando los fanguyos y arrimada a la pared,
como si ya no tuvieras ilusiones ni consuelo,
pues, si no, dicen los giles que te han echao a perder.

Si ves unos guantes patito, ¡rajales!;
a un par de polainas, ¡rajales también!
A esos sobretodos con catorce ojales
no les des bolilla, porque 1e perdés;
a esos bigotitos de catorce líneas
que en vez de bigote son un espinel...
¡atenti, pebeta!, seguí mi consejo:
yo soy zorro viejo y te quiero bien.

Abajate la pollera por donde nace el tobillo,dejate crecer el pelo y un buen rodete lucí,
comprate un corsé de fierro con remaches y tornillos
y dale el olivo al polvo, a la crema y al carmín.Tomá leche con vainillas o chocolate con churros,
aunque estés en el momento propiamente del vermut.
Después comprate un bufoso y, cachando al primer turro,
por amores contrariados le hacés perder la salud.

Ni el tiro del final te va a salir



En la fina espera de que las lectoras del blog guarro terminen sus tareas hogareñas y/o militantes y se pongan de escribir de una vez por todas el cuento (ya no importa si es porno, erotico, guarro o infantil) que me han prometido e invitando a todas las lectoras afortunadas y desviadas de mente que siguen el sirenas, a enviar sus producciones literarias a sirenasahogadasenmijo@gmail.com, les paso tangazo depresivo. Jose Pablo Feinmann creo que uso un verso de desencuentro para titular una novela, o tal vez fue Sasturain, que ama los versos de los tangos, que son, a no dudarlo, cosa fina.
Me crie escuchando a mi viejo escuchar tangos por la radio, en el programa de Fontana o de Larrea. Yo no escucho radio, no se porque, pero soy una buena y desafinada cantante de tangos. Dicen que el rock es un tango feroz, y sera nomas, por ej. eso es muy claro escuchando a los roqueros heroicos de la nacion argentina, por ej viejo Moris.
Hermana, si queres deprimirte, sentirte basura, nada como bajarse la letra del google de este tango y cantar a voz de cuello, para que los vecinos revisen tu basura y vean si estas tomando demasiado fernet.
Cuando tu familia te pregunte como y porque, los miras sobradoramente y les decis que estas curtiendo tu costado nac and pop.

sábado, 27 de marzo de 2010

denis hooper y la puta que los pario.

Lei que ayer le pusieron una baldosa o una estrella en una baldosa, algo asi en el paseo de la fama ,o como se llame esa pequeña pasarela de vanidades efimerasi. Denis Hooper sos para mi una musica de saxo, una harley davison, amado denis hooper.
Leí ayer que fue con Nicholson a ver su baldosita o algo asi.
Leí que tiene cancer terminal y se esta muriendo
Denis, ya se que carece totalmente de sentido para tu vida de verdad, pero si esta fuera una carta te escribiria que sos para mi el hombre mas sexi del universo, la constelaciones que nos rodea y las que estan mas alla de los agujeros negros aunque queden pasando la panamericana y tus ojos tristes no engañan a nadie y te amare por siempre jamas.
Aunque tengas casi la edad de mi viejo, aunque estes hecho percha, si existe el cielo de los guarros, alla nos encontraremos, mandame una señal cuando yo llegue, y te llevare uno de esos polvos angelicos que seguro te gustan y te arruinaron la vida y el alcohol y larali y Denis Hooper se esta muriendo y es como si te avisaran que se muere el primer tipo que te acaricio dulcemente la espalda desnuda.
Y Denis lo vio con su camperita corta, su pucho en la boca, su mirada de miope atras de la mirada esquiva al icono de las chicas malas que querian un novio como el, digo,  James Dean : Trabajaron juntos, demasiada belleza para una sola pelicula y fueron dos, en rebelde sin causa y en Gigante, Nacio en un lugar que increiblemente se llama dodge city (como si algun lugar pudiera tener ese nombre de serie noire) y trabajo en terciopelo azul y tambien El Francotirador y en Flashback y en el Amigo Americano y en la iconica y ahora aburrida Busco mi destino (una rubia y un chino buscan asilo en un falcon 73, en la tele pasan busco mi destino y yo, no quiero mirar tv), y en Apocalipsis now tambien, ah, y en la hermosa Leyenda del Indomable donde la esposa del "dueño" de la carcel se moja mientras lava un auto a la vista de los convictos y Paul Newman era tan tan lindo que hacia doler.
Y si no hubiera hecho nada de eso, solo por sus ojos o por su mirada, alcanzaria para que yo maldiga el cancer que lo esta matando y la puta que los pario.

viernes, 26 de marzo de 2010

mientras las blogueras se inspiran en escribir su cuento erotico.


Ante la comprensible demora de las dos o tres blogueras que tengo apalabradas, para que no decaiga el espiritu del blog, le vamos a dar entrada a otro cordobes, en este caso Jose Playo, del blog peinate que viene gente.
(no es blogspot, algo como revista peinate, no recuerdo,buscalo en el google)
Parece que los cordobeses vienen bien en la cosa erotica.
A mi, el cuento me parecio muy bueno, espero que lo mismo pase con la gentil teleplatea. Y el que avisa no traiciona, el tipo fue debidamente informado de que las dos o tres personas que leen sirenas van a usufructuar de su escritura. Allá el si quiere tomar medidas legales.

Se llama El poeta que fumaba

Teodoro publicó un poemario en una editorial independiente y después le hicieron una nota en una radio fm antes de que se lo tragara el anonimato para siempre. “Una escritura sensual, vibrante. Y nos vamos a las efemérides”, dijo el locutor.

Ahora toco el timbre de su casa en Alta Córdoba. Soy el emisario de una tallerista que no quiere entre sus alumnos a gente que escriba “raro”. Me paga para ir a decirles que lo que hacen “no se ajusta a las políticas discursivas del taller”.

Es un trabajo cruel, pero me dan algo de dinero para viáticos y puedo acomodar las entrevistas a mi antojo.

Teodoro trabaja de mozo en un restorán de la calle Olmos y sólo puede juntarse conmigo después de las seis de la tarde. Dice que los patrones lo tienen harto y que aprovecha para tomar revancha con la sociedad “sirviendo porciones de venganza en bandeja”.

Esa declaración me causa escalofríos. Yo he comido varias veces en el restorán donde trabaja.

Toda situación de rechazo suele ser violenta. Una vez una señora gorda me pateó los huevos y estuve una semana orinando color magenta; otra vez un estudiante de letras me persiguió dos cuadras dándome en la nuca con un libro. Por la forma en que dolía cada golpe supongo que era un tratado lingüístico de Chomsky.

Teodoro me recibe en medias, calzoncillos bóxer y musculosa. El departamento parece una postal de postguerra y avanzo por el living pateando latas, botellas, libros y lapiceras. Ni un ciclón hubiera armado tanto despelote. Camino entre la basura sospechando que el desorden tiene algo de premeditado, como un escenario a medida de un personaje.

¿Por qué querría meterse en un taller un tipo como éste? Intento decirle que tengo malas noticias, pero me interrumpe para invitarme al balcón.

—Está más fresco —dice.

Me quedo un momento acodado en la barandilla mientras él va a buscar unas tazas de café. Después miramos a una chica que cruza la calle en un trote gracioso y elegante, rumbo a la panadería de la esquina.

—Mirá lo que es ese culo, dios mío —comenta él con nostalgia.

—Culazo —digo para seguirle la corriente. De hecho es un culo regular, nada como para perder la cabeza, pero no quiero confrontarlo al pedo, lo que tengo que decirle es delicado y le romperá el corazón, le hará sentirse estúpido en su departamento desordenado para la ocasión.

Soplo el café. La bebida sabe a mierda, una cosa agria y ferrosa. A Teodoro le gusta así. Dice que los que toman café instantáneo o descafeinado somos todos putos.

—Yo a tu edad me cogía cada mina, pibe…

Miro sus dedos atrofiados. Parecen las manos de un maniquí apoyado en una estufa.

—Tengo un mensaje de Catalina, Teodoro.

Él parece no escucharme. En lugar de responder, empieza a listarme la cantidad de minas que se cogía cuando tenía mi edad:

—Vos entrabas acá y encontrabas forros, corpiños, bombachas. Me buscaban, ¿viste? Yo era grandote, buen físico —dice ensanchando los hombros—. Y cuando se me paraba, te volteaba una pared. No como ahora que para hacerme una paja tengo que estar sentado porque si no se me baja la presión y se me duermen las piernas.

—Le cuento más o menos qué dice Cata, ¿le parece? —intento de nuevo. No funciona.

—Esto era un desfile de minas, loco. La mitad de las pendejas de Córdoba pasaron por este departamento —dice con la mirada puesta en la puerta de la panadería de la vereda del frente.

Sus ojos hacen guardia esperando que el culo vuelva a la calle. Me concentro en aspirar el vapor del café quemado, sopesando las posibilidades de irme a mi casa sin decir nada. Todo el tiempo tengo ganas de renunciar, no sé si es buen negocio que te caguen a patadas por trescientos mangos al mes, aunque venga con viáticos.

Los ojos crocantes de sueño ante un desfile interminable de malditos escritores.

—¿Qué te dijo esa vieja hija de puta? —me pregunta de repente.

Dejo la taza de café en una mesita junto a un geranio y saco el cuaderno. Estoy por empezar a contarle cuando me avisa:

—Ahí sale la pendeja.

Miro. Es una chica linda, de unos veinticinco. Levanta la cabeza y nos ve. Lleva una bolsa con criollitos.

—¡CÓMO FICHÓ, QUÉ PEDAZO DE PUTA! —grita Teodoro y los pocos transeúntes en la calle se dan vuelta para mirarnos.

La chica se detiene y nos observa. Ladea un poco la cabeza y entrecierra los ojos. Creo que está tratando de entender si nos conoce, si ha escuchado bien.

¿Qué dijiste, flaco? —me pregunta con una mano como improvisada visera.

Yo me señalo el pecho y levanto las cejas. Después niego con la cabeza y lo señalo a Teodoro. Él se ríe, junta las manos sobre el pecho y se muerde el labio de abajo:

—Cómo le gusta la pija, cómo le gusta pija —dice casi para sí, antes de gritar—: ¡QUE SOS HERMOSA, PENDEJA. QUE CUANDO QUIERAS PODÉS SUBIR QUE ACÁ TE VOY A DEJAR EL CULO COMO UNA BUDINERA!

Aprovecho que Teodoro acapara la atención y retrocedo un poco, consternado. La metáfora del culo es atroz y yo siento que me voy a morir asfixiado de la vergüenza. No quiero estar ahí, me importa una mierda el compromiso asumido con la tallerista.

¡VIEJO DE MIERDA! —grita algún vecino de la zona.

—Manga de forros… —masculla Teodoro antes de llevarse el café a la boca—. Estos pelotudos no entienden nada de nada. ¿Querés que te lea un poema?

Catalina siempre dice que un taller literario no es para cualquiera, y que a los tipos como Teodoro, que se la pasan puteando porque nadie los lee y echándole culpas al sistema y a los yankis, es mejor no tenerlos cerca.

Y sin embargo acá estoy, escondido entre los geranios en el balcón de un escritor, pensando en repartir currículums en las panaderías o en las zapaterías. Ocho horas, vacaciones, obra social.

—Vamos a un bar —propone.

Mientras se pone ropa y se mira en el espejo varias veces, miro su biblioteca. /http://www.facebook.com/group.php?v=wall&ref=ts&gid=187939886695');">Me interesan mucho las bibliotecas de la gente, creo que en ellas uno deposita sueños de libertad, me gusta ver qué se gesta en esos estantes.

—Leíste varios cordobeses —digo observando lomos de Mattoni, Llamosas, Bajo, Wielikosielek y Schmidt.

—Un buen jugador debe conocer el tablero donde juega —explica antes de abrazarme para salir.

El bar es un antro de cortinas deshilachadas y paredes con empapelado bordó. Es un lugar lúgubre y deprimente con ceniceros triangulares de lata. Yo saco otra vez el cuaderno y me paseo de ida y de vuelta varias veces por las dos páginas que tengo apuntadas mientras él tamborilea los dedos sobre la mesa.

Su ansiedad me da culpa. Me ofrece un cigarro todo arrugado que rechazo con un ademán discreto. Hace seis meses que no fumo, aunque en estas circunstancias bien podría practicarle una fellatio al caño de escape de un colectivo para mitigar la ansiedad.

El recuerdo de los parches, los caramelos y las caries me hace declinar la oferta.

—Bueno —le suelto sin mirarle la cara—… digamos que… no disfruté su trabajo.

—Ajá —dice él largando unos rulos de humo que parecen sólidos.

—O sea —intento precisar mientras reviso las hojas—… está bien la gramática y la ortografía, se nota que hay aplomo, sinceridad…

—Ajá.

—Hasta diría que el ritmo no están del todo mal… el problema… —digo mordiéndome la lengua.

—¿El problema?

—El problema es que, me parece, es un poco burdo lo que cuenta. Catalina dice que…

Teodoro da una pitada fugaz y me interpela levantando las cejas:

—¿Burdo qué, pibe? Es la historia de un chabón que tiene suerte con las minas, que las minas lo buscan y se lo cogen todo el tiempo. ¿Quéloquélo burdo, pibe? ¡ES MI AUTOBIOGRAFÍA! —dice con una sonrisa que da pena.

El mozo tiene la buena fortuna de interrumpirlo para dejar el café y el tostado. Una papa de copetín se desliza por el plato y encalla sobre el espiral de mi cuaderno. La saco, la miro, me la como y empiezo a buscar el edulcorante.

—Entiendo, entiendo —digo mientras me atraganto para ganar tiempo—. Sucede que las descripciones son demasiado realistas, los diálogos poco amigables. A ver… Por ejemplo éste —digo sacando el poema “Próstatas”.

—¿Qué tiene, Próstas? —dice con los dedos unidos en un racimo que sube y baja entre nosotros.

—Se lo leo, para que vea lo que me señaló Catalina.

Teodoro se reclina en su silla y me observa levantando una ceja:

El chorrito de meada me salió
bifurcado,
como una trenza
/ámbar/
/a veces bífida/
por un pendejo enrulado
que me cruzaba el ojo mago de la chota
como lo hacía la sevillana
sobre la luna
en una película de Buñuel.

—¡ES MUNDIAL! —se autofesteja con los ojos vidriosos por la emoción—. Además, fuera de joda, tiene una música increíble.

Meneo la cabeza. Catalina ha sido clara, no quiere tenerlo a este viejo cerca.

—Lo siento, yo… No puedo hacer nada —digo, temiendo lo peor.

Teodoro ahora me mira como un animal enjaulado tras los barrotes de la ira, lo veo estudiar mis partes blandas, analizar mis chacras. Empiezo a pensar con qué mano me pegará la piña y en dónde, imagino que me saltan chorros de chocolate por la nariz y por la boca, me veo a mí mismo gateando por el piso mugroso de bar, indefenso, tratando de esquivar los patadones en los riñones, buscando la salida.

Una vez me agarré a trompadas con un adolescente rugbier que escribía poemas de amor sobre el deporte. No sabía que mis ojos pudieran resistir semejantes sopapos. Llegué a casa gracias a la buena voluntad de un taxista. Anduve medio ciego por dos semanas.

—¿Sabés lo que pasa, pendejo? —dice Teodoro—. Pasa que los que no la ponen nunca, como vos y la Catalina, no tienen idea de lo que es el mundo de carne y hueso. Las mujeres me piden a gritos que me las garche, ¿vos creés que te lo digo en joda? Esto me pasa todos los días. ¡DE ESO SE TRATA LA POESÍA; LA POESÍA SE ESCRIBE PARA PONERLA! —dice antes de golpear con el puño la mesa.

Me reclino hacia atrás y amago levantarme, pero justo en ese momento entra por la puerta del bar la chica de la panadería. La del culo y los criollos, la de la metáfora del ojete con la budinera.

Entra. Está ahí, cruzando la puerta.

Vista de cerca es todavía mucho más impactante y al miedo que tenía de perder los dientes de un tortazo, se le suma la sorpresa. Viene hacia nosotros con paso firme. E Teodoro, de espaldas a ella, ni se ha dado cuenta.

—Hola —dice cuando está junto a la mesa.

Los dos nos quedamos mirándola con incredulidad, la pausa en la trifulca es confusa y estimulante. Hay algo seductoramente familiar en sus rasgos, una ambigüedad que me obliga a presumir, sin darme cuenta, empiezo a acomodarme el pelo y me aclaro la garganta.

—¿Qué querés, flaca? —pregunta de mal modo Teodoro.

Y la mina ni se mosquea. Es más, no sólo que no se mosquea, ¡sino que sienta! Corre una silla, cuelga la cartera en el respaldo y ¡se sienta!

—¿Ves? ¿No te digo? —comenta Teodoro—. ¿Quéloque inverosímil?

Yo guardo silencio por un momento. La mina lo mira con ojos raros. No estoy seguro de que sea ternura, pero sé que no es una mirada sexual. De alguna manera lo sé.

Y en eso Teodoro se levanta abruptamente de la mesa:

—Me voy a echar una meada y vuelvo —anuncia.

Con la mina nos miramos. Ella sonríe y saca un cigarro del paquete de Teodoro. Yo empiezo a reírme a carcajadas.

—¿Cuál es el chiste? —me pregunta.

—Que ya entendí cómo es la onda. Vos sos…

—… la mina de la panadería —responde ella.

—Sí, pero además sos…

—… la hija.

—Claro.

—Mirá —empieza a explicarme ya sin sonreír—, te lo voy a poner en simple: mi viejo está cagado de la cabeza.

Todavía no le pregunté el nombre. Tiene cara de Laura. O de Vanina.

—… nosotros le venimos bancando esta onda de artista desde hace años. Primero mi vieja, después mi hermana más grande, ahora yo. Todas lo bancamos y nos prestamos para seguirle la corriente. A veces nos toca ir a un recital de poesía para festejarle alguna humorada, otras…

—… tenés que salir a comprar criollos con una calza metida en el ojete…

Vuelve a sonreír. La forma en que arremanga los labios para hacer la mueca es irresistible. La tristeza y el cansancio refulgen desde el lomo gris de sus amalgamas. Pero también hay determinación. Estoy seguro de que se llama… ¡Graciela!

—Me llamo Carola —dice de repente—. Todavía no me presenté.

Le digo mi nombre y me inclino sobre la mesa para besarle la mejilla. Tiene un perfume riquísimo, como de flores, una fragancia suave y enigmática.

—Yo vine a darle a tu viejo una mala noticia, ¿sabés? —empiezo a explicarle.

—Lo del taller.

—Sí. La mina que lo dicta no quiere saber nada con tu viejo. Dice cosas malas de él. Que no sirve como escritor. Que no lo quiere tener cerca, y que los talleres literarios no son para cualquiera.

Carola asiente y fuma, es una réplica refinada de su padre y eso me da morbo, me calienta.

—¿Se podrá arreglar de alguna forma? ¿Hay algo que podamos… hacer? Digo, vos, yo, no sé…

Casi pego un salto cuando descubro que su mano está sobre la mía. Es una mano tibia y suave que al tacto resulta perturbadora. Empiezo a pensar que corremos por un campo los dos en pelotas, sus tetas rebotan a cada paso, las hierbas le rozan los rulitos entre las piernas.

—Se puede ver —digo.

En eso regresa Teodoro y nos soltamos las manos justo a tiempo. Ella anota algo en mi cuaderno y después saluda. Antes de irse le dice:

—Sos un viejito picarón con mucha onda.

Teodoro sonríe. Me señala el culo de su hija y me dice:

—Hay mucha hipocresía en este ambiente, pibe. Catalina es una mina resentida. Yo soy un tipo resentido. García Márquez se caga en la gente. Lo importante, pibe, es que uno se dé cuenta.

—Pero la chica… —empiezo a decir.

—La chica nada. De lo que te hablo es de que en esta ciudad los escritores pagan para que los publiquen, y después pagan para que los lean. Y se pagan la cerveza, y se pagan las putas, y se pagan los talleres para que la gente les crea.

Pienso en todo lo que me gustan los libros, las ideas. Siempre he creído que literatura es no traicionarse, incluso cuando uno se convierte en escritor.

Teodoro prende otro cigarro y esta vez acepto uno de su paquete. La primera seca es como una patada entre las tetas y tengo que hacer fuerza para no toser. A la tercera pitada ya me siento una vieja en un bingo, y mis pulmones dormidos empiezan a empetrolarse rápidamente, como si nunca hubiera habido abstinencia. De pronto vuelven a mí las sensaciones olvidadas; la presión que baja, el adormecimiento en las piernas, un mareo leve. Teodoro me mira y sonríe.

—Escuchá bien lo que voy a proponerte —dice mientras hace lugar en la mesa.

Y yo lo escucho. Y esa misma noche marco el número de teléfono que Carola dejó en mi cuaderno y arreglamos para tomar una cerveza. Y le prometo cosas, y le cuento chistes, y le robo sonrisas. Y al día siguiente hablo con Catalina y le digo que se vaya a la mierda.

A la semana abrimos nuestro taller con Teodoro. “Escritura frontal para gente indispuesta”.

Voy a un telecentro y llamo a los números de mi agenda. Arrancamos un lunes, los dos plantados en un semicírculo formado por un rugbier, un par de señoras bigotudas, y uno que otro estudiante de letras.

martes, 23 de marzo de 2010

hoteles baratos

delicado esplendor tu piel brillaba
por entre los olores baratos
todo gusto
sal tu piel
sal y reguero de luz brillaba  tu piel
babas de lengua
en esa oscuridad fingida de la tarde
opacada en cortinas ruinosas
 y horribles colchas
apartadas
quien sabe por cuantas manos ,
por no se quienes
alli mismo
Pero para mi no
para mi eso es finisimo palacio,
saten,
estrellas de verdad

hipervolando respiro
algo de otro mundo
me duele el pecho de tanto amor
de tanto miedo
de tantas ganas
algo parecido al amor, al miedo, a las ganas
y si lo nombro amor
que importa lo que sea
etiquetandolo se pierde
¿no me ves alli, tan poca cosa?
tu voz me consuela,
cosas baladies me acunan
escuchan en secreto mis oidos
y nos nombramos
con los labios apenas entreabiertos
besando
y entonces el lugar es un imperio en el turkestan
porque tuñon y yo decimos  que  el turkestan es una bonita palabra,
nada importa
perdida en tu olor que tapa los olores baratos
inundandome
bañada en vos .

lunes, 22 de marzo de 2010

somos todas hermosas.

La pelicula es de la vida de latinas que viven en el pais de arriba. Que se dedican a la costura. que repiten mandatos del orto para que se perpetuen  de generación en generación. Es una hermosa pelicula para mujeres.
Estuve buscando algun youtube de las partes que mas me gustaban (la vi hace mucho) pero todos eran sin subtitulos.
Encontre este, que le va a gustar especialmente a Musidora, pero tambien me gusta mucho a mi. Porque todos somos hermosas.
Y al que piense lo contrario que le den por culo.

maldita ortografia. O de como los amigos hacen que cuando estes en el borde del precipicio puedas dar un paso adelante.

Siempre cito de memoria. Y por supuesto hago cagada. Porque cito mal.
Entonces digo e.e.cummings y es e.e.cunnings Y como en los diccionarios de verdad si uno busca una palabra escrita erroneamente no la va a encontrar,  pero eso no pasa en el google donde la  horizontalidad hace que cualquier cosa esté escrita de cualquier forma, y entonces la errata persiste, se agrava, se  profundiza.
Diga que uno tiene amigos que le dicen "escribi bien,  por dios (Dios), y si sos seas agnòstica, ponè los acentos por el bien del estado (Estado).
Entonces, lo dicho, debo poner los acentos, verificar las citas y la ortografía de los nombres  y seguir esperando que un alma bella (vos Eddie Lawrence, mat hungo, a vos te hablo)  me traduzca She being brand. Pero ahora digo, y si mi amigo esta equivocado eh¿¿¿
Y si yo tengo razón en mi vana memoria que fue similar a la de Funes, el personaje de Borges y ahora es un queso suizo agujereado por la represión freudiana, las celulas muertas por la adrenalina que ha fluido en mi sangre  cosa que cada vez que apreto el orto por  miedo,  frustraciòn,por  una tragada de saliva para no putear o gritar o llorar,y del orto apretado se genera, por un moviento reflejo involuntario, se contraen
 las cervicales entonces la sangre no me lleva oxigeno al cerebro y por un complicado mecanismo neurofisiologico que uds. (legos) no entenderìan a mi se me olvida algo??? Eh, y si yo tengo razòn???
Eh? y si es cumming y no cunning y yo tengo razón en esto y en todo lo demàs???
Bueno, si llegara o llegase a ser asì. que Dios y la Patria te lo demanden por hacerme dudar (una vez mas y van) de mi sabiduria ancestral .

domingo, 21 de marzo de 2010

mi ingles de secundaria no me lo permite.

Digo e.e.cummings y me acuerdo de un hermoso poema que escuche vaya a saber en que pelicula donde un zarpado leia el poema she being brand en el medio de un aula y todos reian por ver como lo erotico aparecia agazapado en palabras que se referian a un automovil.
Lo busco, lo encuentro y no puedo traducirlo, y dicen que los traductores de verdad tampoco pueden traducir a e.e.cummings porque los poetas son asi, y bueno.
Pero como  en los post de estos dias,cortazar y yo nombramos a cummings no me dejare avasallar por mi torpeza y postearé, ya no she being brand, sino otro que me lo dan servido en bandeja de google y que tal vez diga otra cosa en ingles pero al menos yo no lo se. Y asi como está,  me gusta, me parece perfecto para hoy que la sirena chapotea en el barro de un domingo lluvioso donde piensa en cummings. Le voy a escribir un mail al matt hungo que vive en California, que me traduzca she being brand. y mientras tanto, un e.e. cummings para calentar el frio infierno.

puesto que sentir es lo primero
quien preste alguna atención
a la sintaxis de la cosas
nunca te besará del todo;

ser del todo un tonto

mientras la Primavera está en el mundo

mi sangre aprueba,

y los besos son un destino mejor
que la sabiduría
señora lo juro por todas las flores. No llores
- el mejor gesto de mi cerebro es menos
que el parpadeo de tus pestañas que dice

somos el uno para el otro: entonces
ríe, recostada entre mis brazos
porque la vida no es un párrafo

Y la muerte pienso no es ningún paréntesis

Mientras esperamos a que las que "lo estan pensado" escriban su relato erotico

Estuve mirando en la web. Mucha muerte, mucho sufrimiento, mucho limite y dolor en la erotica. Y despues esta lo otro,lo chabacano, que no sirve para nada. Como un chimento de Crónica en la pagina de farandula.
Es que la sirena busca el justo medio, ni la eroticamuerte, ni la eroticagordoporcel.
Entonces siempre siempre Cortazar viene en nuestra ayuda, porque lo tenemos en el archivo de la cabeza, ese que tiene pocos bytes pero bien cargados.
va.
Cuando Saint-Exupéry sentía que amar no es mirarse el uno en los ojos del otro sino mirar juntos en una misma dirección, iba más allá del amor de la pareja porque todo amor va más allá de la pareja si es amor, y yo escupo en la cara del que venga a decirme que ama a Miguel Ángel o a E. E. Cummings sin probarme que por lo menos en una hora extrema ha sido ese amor, ha sido también el otro, ha mirado con él desde su mirada y ha aprendido a mirar como él hacia la apertura infinita que espera y reclama.
Julio Cortázar, (La vuelta al día en ochenta mundos, 1967)

sábado, 20 de marzo de 2010

Un cuento (o tal vez novela) erotico de una fotografa . Parafraseando a Monterroso


Con la perfeccion de lo breve y preciso, Matha Burrouhgsfotografa de mardelplata me mando esta absoluta maravilla.
(los chistes de parroquia son de mal gusto,entonces, ver aca)

Y cuando despertó, el pene aún no estaba allí.

jueves, 18 de marzo de 2010

2da. entrada de cuentos eroticos escritos por escritoras de blogs no eroticos

Despues del post del dia de ayer escrito porAnonimo Persa, le damos entrada a el segundo cuento erotico que  trata de la dura vuelta despues de un agotador dia de trabajo. Ese momento complicado donde volves llena de bolsas, hecha fruta,  pensas en lo que necesitan los chicos, en la cena, en la tintura.
Igual, trabajar "afuera" no siempre es malo.
De la novel autora de cuentos eroticos escritos por mujeres que no escriben cuentos eroticos, para Sirenas ahogadas en vodka, la Señorita Puloil, aca tenemos para la selecta teleaudiencia.
 



Todo tiene su parte buena y su parte mala.

Todo tiene su parte buena y su parte mala. Este colectivo la deja en la puerta de su casa, eso es lo bueno. La alternativa es colectivo, tren,  y otro colectivo, pero el 56 se llena en Retiro y la gente se baja en Ciudad Evita, entonces si no se sienta en la primera parada, Alina tiene que ir apretada como una sardina entre otras sardinas que trabajan en el puerto, o que vienen de hombrear bolsas o ladrillos, de pie durante  una hora, a los viandazos. Y eso es lo malo.
Alina consigue asiento, muy bien,  pero en el segundo asiento, muy mal. A la primera vieja o viejo, o embarazada, tendrá que cederlo, sin ganas, sin vocación. Ahora va sentada. La gente aprieta, empuja, pero ella va sentada.
Este tipo que esta parado al lado de ella no es una vieja o una embarazada. Eso es lo bueno, lo  malo es que no para de empujar. Alina hace que duerme para no ver ningún discapacitado solicitar con la mirada el asiento: el tipo la empuja en el brazo, casi a la altura del hombro. El empujón late. Alina sigue con los ojos cerrados pero empieza a pensar que lo que la empuja en el brazo es un pene. Se resiste a abrir los ojos. Lo bueno es que en realidad no le molesta, casi diríamos  le gusta, a fuerza de verdad le gusta muchisimo, además por ahí es el celular del tipo, en el bolsillo, una fundita de cuero con el celular. Ojala que no , piensa, Ojala que si, piensa ojala que sea un celular/ojala que sea un pene. Un pene no puede ser algo tan duro, pero ella no va a abrir los ojos, y mucho menos mirar su brazo. Ahora, en el adormecimiento, ese empujón de pene la hace dormirtar casi de verdad,  todo su cuerpo es el brazo, toda la atención esta puesta allí. Empieza a sentir un pertinaz hormigueo en el bajo vientre, pero muy abajo y muy adelante,  empieza a sentir  una línea de tensión entre el celular (o el pene), el brazo y allí abajo, en un lugar medio indeterminado, pero seguramente en el exacto punto donde el clítoris dormía su sueño de artefacto inútil a la hora de volver del trabajo.
Los celulares vibran, no laten. Y eso, seguramente no es pene. Es una verga. Y de un tamaño sumamente interesante, como hace mucho que no siente allá donde vibra eso que ella tiene entre las piernas y que no es un celular. Una flor de pija, si las pijas fueran flores, esa seria una orquídea. Y el lugar donde ella vibra como un celular es efectivamente la parte mas interesante de su pubis.
Entonces viene lo bueno, una vieja salvadora, que hace todo el ruido posible para que ella sepa que esta sacando el boleto, aparece salvadora, la mando dios para terminar con esto, antes que se ponga a acabar,  y ella tiene que ceder el asiento. Alina hace que se despierta, se para, aliviada, diciendo terminó esto que en realidad no era nada. Se para, y la vieja ostensiblemente, jodida como toda vieja que sube a joder a las seis de la tarde al colectivo 56, logra el milagro de que gente compactada se reacomode en la lata de sardinas. Alina tiene buena conciencia. No lo vio, (y cuando uno no ve, podemos decir “ eso no existió”) y al lado de ella hay solo una mujer que subió apenas en Retiro, un hombre con cara de bueno y un tipo que se agacha a mirar por la ventana. Ninguno de los tres con cara de tener esa dura verga, prueba de que dios existe y es capaz de pensar en las mujeres. De la verga nada. Puede quedarse tranquila. Pero no, eso es lo malo.
Alina se va corriendo hacia atrás, en verdad no tiene que bajar hasta media hora después, va arrastrándose hacia la puerta de atrás, como puede, como si ya tuviera que bajarse, hasta que da con él. O con ella, con la dura pija que sentía su brazo. El brazo le manda al resto del cuerpo indicios para que reconozcan el roce, especie de señales químicas. Su orto, que ha atravesado mochilas, carteras, vientres femeninos y masculinos en su viaje por el pasillo del colectivo, en un momento dado lo detecta, tiene la certeza que ese roce es el de el dueño de lo que ella esta buscando, oomo si las señales quimicas hubieran reconocido un identik. Se acomoda adelante, por que hay tres filas de personas paradas en el pasillo del 56. Lo bueno es que no hay manera de avanzar o retroceder. Lo bueno es que parece totalmente casual su nueva ubicación en el colectivo. Lo malo es que si el no es un subnormal se tiene que dar cuenta de que no es casualidad.
Alina se para delante de el. Y el la sigue teniendo parada, pero ahora ella le vio la cara. No importa la cara, lo que importa es eso duro que el le clava, Lo malo es que la clava fuera de lugar, en un lugar que a ella no le interesa, en el medio de la nalga y ahí no sirve. Lo bueno es que el colectivo se zamarrea tanto que ella rápidamente se la puede colocar allí,  donde un poco mas abajo, un poco mas adelante le late todo.
Alina trata de pensar en las cosas pendientes para esa noche, trata de desentenderse de su concha húmeda. Ya eso no es una vagina, un pubis, no es la parte de adelante, no es el bajo vientre: eso es a esa hora de la tarde y gracias a esa impensada verga una concha mojada. Lo malo es que no puede pensar en otra cosa. Lo bueno es que siempre se puede salir de una situación incomoda. Lo malo es que si sigue ahí va a acabar sin lugar a dudas, como hace rato que no acaba.En el 56 que va a Ciudad Evita, lleno hasta las chapas.
Alina decida no seguir jugando a eso. Y baja del colectivo, para tomar el que viene atrás.  El 56 tarda mucho y va a estar en la esquina lo suficiente para construir para si misma una historia que le otorgue un lugar de victima inocente, de pensar que el tipo tiene la culpa y hasta va a decir en la casa que se tuvo que bajar por que un tipo la estaba molestando y ella prefirió descender del vehiculo a hacer un escándalo, eso no le gusta, y Nico se va a enojar con el mundo en general, la va a consolar y nuevamente la va a invitar a trabajar juntos en la ferretería de su suegro, ya se van a arreglar, no se puede salir mas asi, ves Alina como esta la calle..
Alina sigue en la parada y de repente, lo bueno, es que el tipo se bajo una cuadra después de ella y viene derecho.
Lo malo es que no sabe que va a hacer. No es la clase de mujer que tenga sexo casual
Lo bueno es que tiene muchas ganas. Lo bueno es que siempre puede haber una primera vez. A veces, la concha manda. Eso es lo bueno.

miércoles, 17 de marzo de 2010

escritoras de blogs politicos que escriben cuentos eroticos.

Vino correo cachondo. El primer cuento erotico de escritoras de blogs no eroticos ha llegado a mi  correo.
Cortazar dice que mas de una vez necesito como el agua la palabra concha y no la pudo escribir. Nosotras somos enanas sobre elefantes. No nos da el pine para escribir Axolot, pero si podemos escribir concha sin que nos tiemble el pulso.
Llego el primero, y amigas, contertulias, mujeres de mi patria, espero sus colaboraciones, porque los relatos de los tipos no dan justo en el punto g.


CUENTO: como pudo ese hijo de puta.
autora: anonima (como los poemas eroticos persas o algo asi)


“¿Cómo pudo ese hijo de puta?”, mientras se cacheteaba las lágrimas que le corrían por la cara,  se repetía “¿Cómo se atrevió ese soberano mierda a llamarme desde Río Gallegos? Río Gallegos! El culo del mundo, a la loma del orrrrto se tuvo que ir para animarse a decir que me dejaba, que no me quería más, que….Y yo tremenda pelotuda no puedo dejar de llorar. Cómo me odio! Ni una lágrima por ese hijo de puta debería gastar” los pensamientos se le enredaban en las lágrimas, enturbiándole la torpeza natural que la convertía en topadora de  postes, carteles, gente que insistían en cruzarse a su paso….
“¡10 años, 10 años bancándole la sanata, planchándole la ropa esa horrible que usa, investigando en la comida erótica, escuchando sus interminables monólogos sobre la economía de Saigón, el cine de la isla Reunión….10 años para que no pueda mirarme a los ojos y decirme que es un cagón, un cobarde, un traidor hijo de puta…….!”

-“¿Qué mirás, boluda, nunca lloraste por un hijo de puta?” le gritó a una vieja pintarrajeada con cara de monja virgen de incógnito. Ella misma se asustó al escucharse. Frenó de golpe, miró a todos lados, no tenía idea de dónde estaba. Más de una hora caminando, rebotando en las esquinas que la hacían doblar la habían dejado justo en medio de la calle Lavalle. No habría podido desandar el camino que la dejó justo ahí, frente a la puerta de un cine.

En un segundo se decidió, sacó una entrada, la película estaba empezando pero a quién le importa si ni sabés qué vas a ver. Entró a la sala en penumbra, caminó hasta la primer fila, se desplomó en un asiento del medio y agradeció que se tratara de un cine antiguo, amplio, cómodo, con sillones de cuero que invitan a desparramarse….Las luces de colores se combinaban en la pantalla, iluminando, formando arcoiris en sus lágrimas, las muy turras, que no dejaban de caer. No entendía palabra de lo que se decían, ahí lejos en un cuarto de hotel en Manhattan.(o Praga, o Ituzaingó, qué importaba)
Sólo veía su propia película, las imágenes de las últimas vacaciones, de las mañanas de mate y diario, de las peleas por sacar al perro a pasear…
Al principio ni lo percibió. Tanto era el dolor que le estrujaba el cerebro que no llegaba el impulso . Pero poco a poco fue sintiendo una tibieza en la pierna, una tímida ola que subía lentamente desde la rodilla hacia el muslo arrastrando la pollera. Era una sensación agradable, tranquilizadora, disipadora de lágrimas. Cerró los ojos, y se quedó quieta, esperando. La mano empezó a trepar entre las piernas, libre ya de toda tela que se interponga en la caricia. Ella sonrió. Le gustaba eso, definitivamente. Se deslizó en el asiento hacia delante, recostó la cabeza en el respaldo, descruzó los pies y los separó, alejando también  las rodillas, abriéndolas a la tibieza. No quería ver, no quería saber, sólo sentir ese caracoleo de dedos que buscan, que se confunden en una humedad placentera, que empujan, aprietan, suaves, inquietos, penetran encontrando más humedad, impensada humedad que entrecorta el aliento, calor que sube y quema el córtex, huimedad que se mezcla con una lengua que siente pero no quiere ver, lengua que  enloquece, que arranca un  gemido, un grito de placer que se funde con los gritos de la pantalla, esa pantalla que chorrea sangre gritada por un hombre apuñalado mil veces por la mujer abandonada, y ella, exhausta de placer, dispara una carcajada, se pone de pie y sin mirar atrás abandona el pasado, alisándose la pollera, acomodándose el elástico de la bombacha mojada…..

Quiero que mis lectoras me ayuden a que mi blog tenga contenido de dudosa reputacion

 Empezamos este blog de la sirena contando cuentos un tanto asquerosos. El primero es uno que trata de bombachas usables,
Luego, por la vida misma, este blog tomo un sesgo lamentable, boleroso, de amores despechados que a mi me encanta, porque me permite fluir en una direccion absolutamente contraria a mi lugar de esposa y madre. Fluimos para aca, fluimos para alla. Y asi va la vida.
Pero quiero retomar por un poco de tiempo la cuestion de la erotica.Esto es asi por que en el blog  oficial solo hay 1 (una) mencion a la palabra pija. Es un blog casto y las lectoras del sirenas coinciden con la editora, que es hora de usar el saco de banlon para atrasporque no somos buenas hijas..
Les he pedido a las compañeras que visitan el sirenas que me escriban relatos eroticos. Finishela con el malamor, vamos por los humedos y pegajosos regueros del erotismo, contado por mujeres.
Si cumplis con el requisito de tener vagina y ganas de escribir un relato erotico, mandamelo a esta dirección sirenasahogadasenmijo@gmail.com, que lo voy a publicar y  comentar.(si puedo con reflexiones acerca de la erotica, y si no me sale, choreare a la coleccion la sonrisa vertical, cuyo logo ilustra este post. Y que nos aproveche.
Ya tengo un par apalabradas, y un par que me dijeron que no. Veremos el acogimiento  de la propuesta.

martes, 16 de marzo de 2010

En castellano.

Que hago digame ud. cuando la sirena viene y  me dice que es demasiado bobita para animarse a una escribir una erotica como la gente. Erotica sin muerte, sin repeticion, sin que destile ese desangelado machaque que termine dando miedo o asco, o miedo y asco, muy parecido al degradamiento muy poco parecido a la felicidad. Una erotica sin felicidad no es erotica para la sirena (que es, dejemosnos de joder, y digamoslo con todas las letras de una vez por todas) una romantica.Y si no es felicidad que sea amor, que sea desesperacion o desamor u olvido.Nada de pura carne. Polvo seras, mas polvo enamorado, dice la sirena y asi le va.
Entonces,nada de marqueses que hablar de curas que se calientan con mocos, nada de la venus de las pieles, de las dominatrices, de la historia de O, que termina muda, y con un gancho. "otra erotica" queria para el blog. Buscamos juntas la sirena y yo, Breico, un cuento de Briante sobre una mina que va al curandero y el viejo la alivia de todo mal, le enseña a que un hombre le dure para siempre (hay un algo sobre la analidad masculina que termino siendo un chiste casero, de una invitacion nunca aceptada) pero no lo encontre ni en la biblioteca (estaba en una antologia de "jovenes promesas") ni en la net.
Entonces di con este, cuyo titulo me parecio invitante a ser incluido en este blog que quiere ser erotico y termina siendo vaya a saber que cosa, digamos, desesperado.El cuento esta en esa sintonia,y es, como le gusta a la sirena cuando se tomo el fondo del stolichnaya, un cuento desesperado, de amor.
No quiero quejas, si ud. tiene los oidos o los ojos castos vayase a la pagina de pipo pescador, no venga aca.
Asi que, para personas formadas, aca va (acaba) COGER EN CASTELLANO, de Pedro Mairal


No están desnudas. Pero casi. Algunas sonriendo, o serias en pose hot, o con anteojos de sol, boca abajo en la cama, casi pegándose el culo con los talones, mostrando las marcas del bronceado, o con bombachas de corazones rojos o de estrellitas, en esos cuartos que todavía tienen las cortinas rosas elegidas por la madre. A veces están en el baño, de frente al espejo, o se sacan la foto por sobre el hombro, de espaldas al espejo, mostrando el culo para ver cómo les queda de atrás la bikini nueva. Me gustan todas. Deben tener entre 16 y 19 años, no más. Y así, descalzas en sus casas, tienen una sinceridad, un grado de realidad, que no encuentro a mi alrededor. Están posando, jugando a posar, probando su sensualidad, viendo si son capaces de calentar, como preguntando: ¿Te caliento? Yo susurro, les contesto, a todas, a nadie.

No puedo cerrar con traba la puerta del escritorio. Sería demasiado sospechoso para Sharon. A veces, a pesar de su Alprazolam y su Prozac, se despierta de golpe paranoica preguntando si cerré la puerta del garaje: “Did you close the garage door, Gus?”. Le contesto que sí, que tengo un poco de trabajo atrasado (“paperwork”, le digo) y se vuelve a dormir. Escucho que entra al cuarto de los chicos para ver si están bien tapados y después se vuelve a la cama.
La mesa con la computadora está de frente a la puerta, la pantalla no se ve y me cubre un poco. Es verdad que a veces me quedo hasta tarde preparando un informe, pero siempre termino entrando en la página de fotos. Las mandan ellas mismas para ver si los operadores de la página las cuelgan. Las mandan para probar. Hay un desafío en eso. Algo que me fascina, porque están paradas desnudas, casi desnudas, en medio de esos ambientes decorados, posando en bolas en medio de esa pretensión social de la familia, desnudándose de eso, de esos muebles, de esos adornos. Están como pisoteando todo, sobresaliendo por encima de los cachivaches del orgullo familiar, enrostrando su recién descubierta individualidad, porque se saben únicas y sexys y saben que están fuertes. Así me gustan. En esa pose de “miren en qué me convertí, ahora tengo poder, puedo seducir, tengo esto, soy esto; mamá, papá, ya no soy una nena, ahora tengo tetas, buen culo, y caliento a los hombres, soy superpoderosa y me saco fotos en bolas en medio del living de casa”.
Miro los detalles al fondo de esas habitaciones de chicas porteñas o cordobesas o rosarinas. Están en tanga y musculosa, con una mano en la cintura, la otra en la nuca, revolviéndose el pelo, tan posadas como si estuvieran delante de un fotógrafo profesional, pero posando delante de la cámara con disparador automático en sus propios cuartos, dejando ver detrás esos detalles que me llevan de vuelta: los empapelados descoloridos, la pared con los arreglos sin revocar o sin pintar, las soluciones eléctricas de emergencia que quedan así durante años, cables colgando en diagonal, los estampados del cubrecama, los muebles de imitación caña, las repisas con muñequitos, el elefante arriba de la heladera con un billete atado a la trompa. Puedo volver a través de esos detalles: los peluches, la foto grupal de egresados en la nieve, las paredes de machimbre barnizado, y los patios con mangueras tiradas, las piletas pelopincho en el jardín a media tarde con el agua ya a la sombra de la casa de al lado.
En esos escenarios aparecen, tremendas, levantándose apenas el vestido de algodón, dejando sobresalir los cachetes redondísimos del culo, porque son tan nuevas, tan esféricas. Y parecen tan suaves y ariscas a la vez, que habría que acercárseles despacio para que no se espanten. Pero están solas o con una amiga, o quizá alguna posando delante del novio. Pero casi todas solas como invitándote, mostrando cómo les queda esa mini tan corta o su jean preferido, sin nada más, tapándose las tetas sólo con los brazos, las tetas rebalsando por los antebrazos, esa foto sacada para registrar ese día en que se sienten flacas y divinas. Y se paran delante de la cámara, de espaldas, algunas con pudor, sin mostrar la cara, en su cuarto, con las persianas a medio bajar. Así las veo, las encuentro, las busco, y casi puedo entrar en esas casas en las que siento que estuve alguna vez, puedo sentir los cerámicos grises y frescos bajo los pies, el olor a espiral para los mosquitos, el ruido cuando arrastran una de esas sillas del juego de comedor barato de caño esmaltado en negro y asiento floreado. Puedo estar casi ahí, sintiendo que el azúcar volcada en el mantel de plástico me pincha los brazos después de tomar mate, alguien tose, dos hermanas se pelean, alguien ve televisión en otro cuarto, o no hay nadie en la casa, salieron todos y ella se encierra con la cámara, se siente bien, tiene una ansiedad, una fuerza nueva, quiere verse recién despierta de la siesta, mostrando el culo tembloroso, la cintura arqueada, boca abajo sobre la cama, escondiendo la cara entre las sábanas como esperando a un hombre, levantando el culo duro, toda tirante, y ya respiro mal, y en el pantalón la pija me ocupa espacio hacia un costado, contra la pierna, me la siento por afuera del pantalón, y ésa podría ser, así de espaldas, castaña, me quedo ahí, la nombro, la estoy buscando en todas esas siestas otra vez, es parecida, Chiara en su cuarto en verano con las cigarras afuera que hacían más pesada la tarde al sol, después de la pileta, los dos acostados, yo atrás de ella, en su cama, mordiéndonos, cogiendo sin forro en Caballito, en la calle Yerbal, un sábado sin sus padres que estaban en Lobos porque ella tenía que estudiar. Chiara conmigo, en cucharita, ella agarrándome la pija, frotándose la concha con mi pija. Chiara diciéndome: Tavo qué dura tenés la pija, dándose vuelta un segundo para mirarme de reojo, sin animarse a pedirme que se la meta y yo se la hundía toda de golpe, y me decía: despacio, boludo, y le encantaba. Yo le agarraba un cachete del culo y le daba toda la pija, le buscaba la boca con la mano y ella me chupaba los dedos, me los mordía mientras la cogía así, hasta que se daba vuelta porque queríamos besarnos, yo con la pija mojada hasta el tronco, los pelos mojados, antes de volver a metérsela, y era mucho mejor así de frente, se la hacía sentir adentro y ella me pedía: quedate ahí, quedate ahí, le tocaba con la punta de la pija al fondo, casi no quería que la bombeara, apenas que la empujara ahí, y me mordía, y yo le decía al oído estás toda mojada y no me animaba a decirle qué puta sos Chiara y bajaba un brazo para apretarle el culo, rodeándola, y le tocaba la concha mientras la bombeaba, y Chiara se arqueaba toda sofocada, sofocada, medio fucsia las mejillas con el pelo pegado, cogeme Tavo, cogeme, porque cogíamos en castellano, cojíamos así, con jota, con saliva argentina de pronunciar puteadas y ruegos. Nada de “Oh baby I love that”, ni “Carefull with the condom, Gus”, ni “Im cumming”. Todo en castellano, entre sus muebles, frente al ropero con recortes de revistas del Indio Solari, en castellano y en su cama o sobre el colchón que tenía para las amigas debajo de la cama, entre la ropa tirada, entre el temblequeo de los frascos de colonia y los souvenirs hechos de caracoles. Cogíamos en el calor de diciembre, antes de los exámenes, así, yo debajo de ella que me montaba y quería seguir y seguir y yo no aguantaba más, y me decía: no te vayas Tavo, no te vayas, y yo no sabía si ella estaba llorando o acabando, con las tetitas que le temblaban al lado de mi cara, no te vayas, y yo no sabía si me pedía que no acabara y aguantara más o me pedía que no me fuera, que no me fuera con mi familia, no te vayas Tavo. Pero yo me fui, nos fuimos, me mudé de país, de lengua, de hemisferio, y ahora cojo poco y callado, y me hago pajas tristes a la una de la mañana y, para no manchar la alfombra comprada en cuatro cuotas en Ikea, acabo en una hoja de rollo Paper Towel Extra Absorbent comprado en el Wal-Mart de Baron Drive, mientras afuera cae una nevada mortal como al comienzo de “El Eternauta” y me siento viejo y solo y lejos porque nunca nadie me volvió a abrazar así.
Publicado en la antología "En celo", editorial Mondadori, Bs. As., 2007

lunes, 15 de marzo de 2010

La hora mala.

En los hospitales monovalentes psiquiatricos,  los manicomios, la hora mala es cuando se van todos los medicos, los residentes de guardia estan con sus  bromas sexuales y envidias, metidos en el office, fumando como cerdos y la visita que nunca viene no viene.
En la vida de las solteronas, la hora mala es el domingo a la tarde, la hora del suicidio. En las feas, el sabado cuando nadie te invitara a salir .
Hasta es esperable para cualquiera de nosotros, los mortales,  la hora mala en lo alto de la noche,  pero hay algo inmoral en que sea en este momento, no deberia ser  cuando te pones a diseñar tu tesis, tu reputisima tesis, una vez mas y te das cuenta (no queres darte cuenta) que se fue congelando el tiempo y no pasa y  el orden de las cosas de la naturaleza y el orden de las cosas del espiritu se subvierte. No es justo contrariar a el poder de la luz de la Razon que los Enciclopedistas demostraron tan a las claras. No corresponde que  la ciencia te haga esto, ahora que estas con tus papeles ordenados, la netbook preparada, el tiempo dispuesto,  que la hora mala te agarre. Si fuera de noche, si los gallos estuvieran achuchados bajo las chapas y la ropa en los cordeles, desnudas bajo el sosten de los broches, empapadas de rocio, podria estar justificado.
Pero no con el Astro Sol arriba, en tu ventana abierta.
Sanamente desois las señales, no hay excusa para perderte en la musica de la voz de él, y despues decir que es la hora mala.
Entonces, con el sol y el ruido que hacen los dias habiles (bocinas, motores, heladeras, maquinas, niños, perros, timbres), esos ruidos que te dicen que estas aqui y ahora,  te pones a trabajar en el proyecto y se te viene la idea de como sera abrazarlo. y con una bic azul delineas  el marco teorico del olor que tendra el olor de él, e incorporás, elegis y descartas variables que intersecten la relacion (blanda o dura) de su aspereza, su tersura, su edad, su condicion social y su sexo con tu matriz de datos. Doble ciego pensas y cerras los ojos y la claridad del office desaparece. Randomizas el como, el porque, el cuando. Y como la hora es la hora mala, ya no hay duda,  los escenarios son pesimos, improbables, nada se autosustenta y la viabilidad es francamente nula. Y entonces para que.
A otra cosa.
Te servis un cafe, y empezas a sacudir estupidamente la caja de los ganchitos en el escritorio y sin saber como, por que es la hora mala, sos una pequeña generala que mueve piezas de utilero en un teatro de operaciones, que bien mirado no es sino una mesa con arena. Pero las tacticas y estrategias que queres que te lleven a la victoria no sirven para la guerra ni para el amor, son gambitos de caballo de ajedrez y tiras los ganchitos al suelo, te acercas a buscarlos y con el dedo, cien ganchitos en el piso, armas un jardin zen de arena y piedra y tus dedos son pequeños rastrillos que dibujan mandalas, porque en la hora mala nada podes conseguir. Y te levantas con los ganchitos en la mano, tiras los apuntes de la tesina a la mierda y tomas tu cafe, te asomas en lo negro y el cuenco del cafe, taza adentro es un vortice, un abismo, un acantilado en el que se mece peligrosamente tu mirada, y subis la vista buscando un faro y solo esta el sol  en la ventana, y entonces no te tiras adentro de la taza de cafe, sino que mas bien dejas el sobre de azucar a un lado y le pones unas sacarinas, que vez flotando por un segundo y  se te ocurre pensar que esas pastillitas blancas son  infinitesimales galletas chinas de la fortuna, con mensajes que dicen que lo que vos ya sabes, y revolves tu cafe con sacarina, arreglas los ganchitos, juntas la bibliografia del marco teorico, y esperas que se pase la hora mala.
El no te quiere.

domingo, 14 de marzo de 2010

Matala, haceme caso. No puede cantar eso.

Sera un acto de piedad. Le pones en el vodka un poco de hortal.
y que se calle de una vez..
De camison todo el dia, y no se baña, y todos sabemos que las sirenas son pescados. El pelo como ristra de algas enredadas, las babas del diablo enhebran telas en tu camino. La casa se cubre de sombras. La luna nueva no despeja el malestar, aunque sea la mejor luna.
Tenes que poner limites ¿como es que llego a cantar todo el dia La Incondicional? Es que acaso perdio la razon?

dedicado a Laura, a Grace y a todas las niñas que hemos defraudado a nuestras madres.

un blog amigo es un espejo. No usaremos banlon jamas, saldremos sin saquito aunque refresque y si tenemos un accidente que el cirujano se banque la bombacha usada. Nunca mas una enagua para nosotras, no queremos la
sonrisa de Jolly Land, la cocina de Doris Day
Somos sirenas ahogadas en vodka.
y si los demas no se dan cuenta, es su problema.
El saquito de banlon, nos los ponemos abrochados atras, de puro reventadas.

la sirena lee la Ñ y me pide cosas imposibles.La plata esta para otra cosa

Porque se embola los domingos a la mañana y no quiere limpiar la pecera donde la tengo, aunque es una pecera comoda, como la del acuario de disneylandia.
Entonces me saca la Ñ, y me comentaba que una nota de Diego Manso hablaba de Eterno Resplandor de una mente sin recuerdos, la pelicula, donde los personajes se someten a un tratamiento medico para sacar de su cabeza a los amores perros.
Yo estoy juntando guita para ir a Santorini y no voy a llegar nunca, lo se. Y cuando llegue (si lo hago) me voy a sentar a tomar vino tinto con una mesita como la Shirley Valentine de la pelicula.
Y ahora la sirena me rompe en que use mis ahorros para extirparle del seso amores contrariados.
Me encanto la idea del articulo de la Ñ.
Mandar por correo una tarjeta al ingrato diciendole
Desde ahora en mas no formas parte de mi memoria, vos y todas tus cosas (tus ideas, tu musica, tu olor) se fueron de mi, como los orines del dia anterior, por el excusado. Si te he visto, no me acuerdo...
¡¡¡¡y no acordarse!!! ah, que felicidad... Pobre sirena, tendra que hacer algo mas barato, porque yo a Santorini, no renunciare, jamas.
Y ademas, si le saco esos recuerdos, que le va a quedar, digame????? ya no sera una sirena, sino un banal pescado de rio. Lo que la hace la que es, es que sufra como un personaje de bolero.
Una sirena que no sufra podra ser una tararira, una anguila, nunca una hermosa sirena perdedora con ojos que extraviaran a los viandantes, en el medio del sonido y la furia.

sábado, 13 de marzo de 2010

Un saquito de banlon o no te gastes en aprender, porque cuando tenes las contestaciones te cambian las preguntas.


Me acuerdo cuando le sacaron la foto a mi prima, me acuerdo del mismo momento en que se paro frente al espejo de la pieza de la madre. En la foto , ella tenia puesto un saquito rosa de banlon.
( hay una capa geologica de la corteza terrestre donde se ubica todo el banlon de los años 60, y que con la presion del magma y las placas tectonicas ese banlon va a mutar en petroleo, y entonces reverdecerá la industria pesada).
El saquito era cortón, con botones de perlitas de un rosa apenas mas subido. Usualmente los saquitos de banlon se abrochaban con botones "pastillas", nacarados, pero este era de salir, lo habian comprado en la calle Florida, en los Cuatro Ases.
Se destacaba su busto, porque la moda eran los corpiños armados cuya copa se dividia en dos partes (arriba y abajo) cuyas caras estaban en angulo recto, como si las tetas fueran las montañas que dibujan los chicos, picos gemelos (twin peaks) perfectos.  El efecto era matador. Banlon, y corpiño armado, mas una pollera campana y zapatos de taquito chino rosa nacarado.La cartera era tambien rosa. Tambien  nacarada
El pelo estaba un poco batido y las puntas para arriba. Una parodia perfecta de lo que los Peinados Yoli hacian en el Paracultural en los 80, donde todos eran remodernos, vea usted.
Y vincha, rosa, para que insistir en el punto.
Ademas,  el escenario de espejo de ropero que duplicaba su imagen, como si  fuera su propia melliza.
Ese dia cumplia quince. La fiesta era en un salon, al mes siguiente , octubre, definitivamente es el mejor mes para un quince. Y tia quiso que igual pusieran un rollo en la Kodak Fiesta aunque el cumpleaños fuera para todos la fiesta y no el dia del nacimiento.
Que le sacaran una foto con el saquito de banlon nuevo.
Toda una señorita, medias de nylon color zanahoria, con bombacha, unas nuevas modecraft, que no se corrian.  .Yo miraba con la ñata frente al vidrio, con pelos en las piernas y bigotes, y zoquetes y zapatos guillermina. Y jugaba a llamarme Patricia, que era nombre de telenovela
Si la foto tuviera musica seria Neil Sedaka. o Quique Guzman
No podia sino envidiar  el delineador negro, el perfume Mary Stuart, el rosa rosa de la ropa combinada como en un figurin.
El mundo hizo plop y despues no nos alcanzo con un buen marido, trabajador, de buena familia, que tenga ganas de progresar, que no sea mujeriego, que no beba, que no traiga amigotes a la casa.Que sea buen hijo, porque si es buen hijo va a ser un buen marido.
Todo lo que aprendimos no nos sirvio para un carajo.
El mundo ha vivido equivocado,  digame donde se fueron  esas mujeres cuya maxima preocupacion era tener (o simular tener) una enagua con encaje para ir al medico y  la prudencia o la suerte de la bombacha limpia en caso de  accidente y de ser llevada al hospital ¡ que bochorno  las medias corridas, los calzones que no esten impecables!. Ser decente, pero sobre todo aparentarlo, no mirar a los hombres a los ojos. No batir la mayonesa cuando se estaba con el asunto y  caminar con libro en la cabeza para tener buena postura, pasarse el cepillo cien veces para que el pelo luzca luminoso, tanto baño de vapor para que los granitos se abrieran y hacerse despues una mascara de barrocutina.
Todo lo que aprendimos no nos sirvio para un carajo.
Menos mal.
Asi que las jovenes generaciones que no calcaron  con el simulcop tendran que luchar su propia guerra y hacernos un monolito, a nosotras, sus predecesoras. Yo quiero que me representen como una de las sirenas de la fuente de Lola Mora, con un libro en la mano y un disco de Pescado en la otra. Y que diga en el palido marmol, "hizo su mejor esfuerzo"
porque como dije antes todo lo que aprendimos de la generacion anterior solo nos sirvio para abominar de ello. Y asi salimos buenas.
Y el saquito de banlon que habia que ponerse por si refrescaba, que se lo metieran en el orto.

martes, 9 de marzo de 2010

¿por que nos engañan?

Por que juegan con nuestras ilusiones, te preguntas.
Y concluís: mi vida apesta (decis asi, la traduccion es mala, pero ya sabemos, ultimamente todos los libros vienen traducidos para el orto,por gallegos que en vez de decir valija dicen maleta, y  vamos de decepcion en decepcion)
Entonces tomas la decision de  empezar por limpiar tu cuerpo, porque limpiar tu alma es una tarea demasiado loud. Y vas a comer sano: entonces decis Granix.Granix son adventistas o esa gente que es buena, no se muy bien. garantia de salud, granix, mixtura natural para el triperio. Seras mejor persona, sin duda, que si comieras Oreo.
Y compras frutigram. Son pastosas y ricas .Pero si te comes un puto paquete, son casi 2000 calorias. O sea, con provecho te hubieras comido un kilo de helado, un asado de tira, que se yo.
Todos nos engañan, todos,
y si no podemos limpiar nuestro cuerpo que??? nos vamos a hacer una limpieza colonica???? (Si ud. no sabe que es, basicamente es un metodo de enemas para eliminar los toxicos del cuerpo, te meten cualquier cosa enematicamente, y encima te cobran y despues te vas a dar cuenta que te siguen cagando (vos te cagas pero tambien te cagaron vendiendote basura en formato spa) , y asi no puedo vivir mas, dios mio, lo natural tiene calorias, los spas no te ponen mas bella, el no te contesta los llamados telefonicos y nunca nunca nunca vas a salir de ese trabajo de mierda. El alprazolan no te hace efecto, la marihuana que plantaste se seco.Y encima la crema La mer, que dicen que hace milagros con las arrugas cuesta mas que un viaje a buzios, Y estas tan triste solitaria y final como la mina de la foto de este blog, pero mas gorda, mas vieja y el agua te esta tapando las fosas nasales y en tu casa no hay nadie y solo tenes un paquete de frutigram humedas.No tenes salida, no tenes otro remedio, vas y agarras el paquete de frutigran que dejo M, el dia que vino a tomar unos mates a tu casa y te afano el libro de Jung que tenias arriba de la mesa, y te das cuenta que la vida carece de sentido.

domingo, 7 de marzo de 2010

mujeres de atenas,

poema de cazuza, cantado por Ney Matogrosso, demasiado lindo para ser verdad.

Hoy  tuve una pesadilla y desperté atento.
A tiempo.
Me levanté con miedo y busqué en lo oscuro a alguien con tu cariño y
recordé otro tiempo Porque el pasado me trae una memoria del tiempo en
que era niño y el miedo era motivo de llanto, disculpa para abrazos o
consuelos
Hoy desperté con miedo pero no lloré, ni reclamé abrigo.
 De entre lo oscuro vi un infinito sin presente, pasado o futuro.
Sentí un abrazo fuerte; ya no era miedo, era una cosa tuya que se
quedó en mí., y no tiene fin
De repente notamos que perdimos o que estamos perdiendo alguna cosa...
tibia, ingenua, que va quedando en el camino que es oscuro y frío,
Pero también hermoso
 porque está iluminado por la belleza de lo que aconteció unos minutos atrás

estrellas en el suelo.

sábado, 6 de marzo de 2010

dice orlando barone

Los bloggers, como los poetas, tienen algo en común: se leen a si mismos,


Entonces, leamos cosas que valgan la pena, por ejemplo Ezra Pound


El encuentro

Mientras ellos hablaban todo el tiempo de la nueva moral
ella me exploraba con sus ojos.
y cuando me levanté para marcharme
sus dedos fueron como el tejido
de una servilleta japonesa de papel.

es de Cesar Vallejo, a mi no me pidan cuentas.

Charles Aznavour - Et pourtant .mp3
Found at bee mp3 search engine
O
Pienso en tu sexo.
Simplificado el corazón, pienso en tu sexo,
ante el hijar maduro del día.
palpo el botón de dicha, está en sazón.
Y muere un sentimiento antiguo
degenerado en seso.
Pienso en tu sexo, surco más prolífico
y armonioso que el vientre de la Sombra,
aunque la Muerte concibe y pare
de Dios mismo.
Oh Conciencia,
pienso, sí, en el bruto libre
que goza donde quiere, donde puede.
Oh, escándalo de miel de los crepúsculos.
Oh estruendo mundo.
¡Odumodneurtse!

viernes, 5 de marzo de 2010

si me agarra el alzehimer

Volveré a jugar al AMADEO, como cuando las pasiones y los estados civiles se barajaban con un número en la hoja de papel Rivadavia.
El AMADEO  vieja mancia de niñas orillando la menarca: elegías 6 nombres de hombres y un número del uno al infinito y  luego el azar o la fulleria otorgaban a los nombres, escritos en torpe letra,  pasiones (amor, amistad, deseo, enojo, odio) o  tambien, que curioso, pasajes por las instituciones (Matrimonio.Divorsio), como si fueran especies analogas, de una extraña enciclopedia china,la del cuento  John Wilkins.
Entonces yo, de que la nadie espera nada ya, me encargarè de  hacer furiosas trampas y en lugar de 6 nombres, en todos los renglones voy a poner el tuyo para  tener la chance de tenerte de todas las maneras, y todas las posibilidades que el universo del AMADEO pueda ofrecerme me seran dadas...
Si me agarra el alzehimer voy a estar internada en un hospicio donde las viejas estaran cerca de jovenes mujeres enloquecidas que se tajean las piernas para sentir paz: Yo no me juntare con las viejas, sino que me sentare a las tardes, con mi pañal mojado, al lado de la chica de la mirada triste, y ella sabrá que adentro de esa cascara estoy yo,y gustara de mi compañia.
Si me agarra el alzehimer un dia mientras me levanta del piso un joven enfermero, yo tocare al pasar su bragueta para sentir el pulso de la vida latir.
Una visita comedida, en el banco del jardin, piadosamente, me dará de fumar. No sabra que nunca fume, que muevo los labios solo para llamarte, para decirte que no te hagas problema, que aca hay mar y ocaso y solo belleza.
Entonces, nadie sabra como, y se amañaran para ocultarlo, agarraré un revolver cargado, que el tipo de seguridad habra dejado en el estante superior ,y como quien no quiere la cosa, me lo pondré firmemente, con mi ultima fuerza, en el hueco de la boca, asi, como vos intuis cuando te lo cuento, sosteniendolo con los labios, sintiendo su regusto en el paladar, pasandole la lengua para sentir su tacto duro y despues de todo eso, tirare del gatillo. Y mi alma inmortal se elevara  de la carroña y con el suave seso blanco, mojado de la tinta de la sangre, llenare dibujos en las paredes, hermosos dibujos donde pegare a la manera bizantina pedacitos de hueso y sera bello quiza.
Y me armaran un velorio de emergencia, con el ataud cerrado, del que saldrá  un olor a flores de azucenas o de heliotropos (la suave fragancia de los heliotropos) y la gente murmura en el velorio, todos apurados, porque el diario de hoy pronostica emergencia climatica, y en el jardin la chica loca sabra que  me fui.

algo viejo que merece volver a leerse.

Alejandro Crotto y un poema cuya erótica puede pasar desapercibida a un lector desatento.

COMO CRECIENDO EN EL CARBÓN LA BRASA Entonces, de repente, percibir, como creciendo en el carbón la brasa, en cada cosa, ahora, alrededor...